[ José Téllez ]
Sistemas filosóficos de la India.
Brahmanismo. Budismo
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Colección Universo · Ediciones España
Tomo VII · Sistemas Filosóficos · Número 1
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Gráficas Halar - Madrid, 16 páginas + cubiertas [ 1944 ]
Es Filosofía, según Cicerón: La ciencia de las cosas divinas y humanas, y de las causas por las que existen estas cosas.
De otra manera: Filosofía es el conocimiento científico, pero general, de todas las cosas naturales en cuanto se hallan representadas y contenidas en Dios, el mundo y el hombre, ya considerados en sí mismos estos objetos, ya considerados en sus elementos, causas y leyes universales de ser y de conocer.
O también: El conocimiento cierto y evidente, pero relativamente general, de Dios, del mundo y del hombre, adquirido por las fuerzas propias de la razón humana.
Es decir:
La Filosofía y la Teología tienen una parte común en su definición, que es: conocimiento cierto de todas las cosas, Dios, el hombre y el mundo, por las causas de ellas. Y se diferencian, en que la Filosofía adquiere ese conocimiento por solas las fuerzas de la razón humana, y la Teología, por las fuerzas de la razón humana y, además, por la revelación o por la luz de la fe.
Ahora bien. La inquietud espiritual de todos los hombres, a través de todas las edades y en todos los lugares de la tierra, se ha esforzado intensamente en dar solución a los problemas que las realidades, que a la vista de su inteligencia y de todas sus facultades cognoscitivas están presentes, tienen planteados a su propia razón. El hombre se pregunta qué es Dios, qué es el mundo, qué es él mismo; cuál es su origen y cuál su fin; cuál su naturaleza y las leyes de su vida o de su existencia y movimiento... Se lo pregunta, busca las causas de todo, la razón de todo... y las distintas maneras cómo en el curso de los tiempos ha dado contestación a todas esas graves interrogaciones de su propio espíritu es lo que se han llamado sistemas filosóficos.
Recorreremos el mundo entero, principiando por el Oriente, y vamos a ver cómo han contestado los distintos pueblos de la tierra a tales inquietantes preguntas. Del Oriente procede el hombre y en Oriente se desarrollaron los primeros sistemas y, por tanto, por los sistemas de los pueblos orientales hemos de principiar.
Téngase en cuenta que la filosofía sobre Dios es la Teodicea; la filosofía sobre el mundo, la Cosmología; la filosofía sobre el hombre, la Antropología, si trata del compuesto humano; la Psicología, si trata del alma humana; la Lógica, si trata de las leyes de su vida racional; la Ética, si trata de las leyes de su vida moral. La filosofía del ser en sí mismo, común a Dios, al hombre y al mundo, es la Ontología.
Ontología, Cosmología, Antropología, Psicología, Teodicea, forman la llamada Metafísica.
En los primitivos sistemas religiosos se observa gran fusión entre los sistemas filosóficos y los sistemas religiosos, y desde luego, los sistemas filosóficos, al contener la Teodicea propia, abarcan los fundamentos racionales de cada sistema religioso.
ZG HF1 § 5
Sistemas filosóficos de la India
En la India pueden distinguirse sistemas filosófico-religiosos y sistemas filosófico-racionales.
Las fuentes de los sistemas filosófico-religiosos son:
a) Los cuatro libros de los Vedas, o sea el Rig-Veda, el Yadjur-Veda, el Sama-Veda y el Attharva-Veda.
b) Los Puranos, que son dieciocho poemas que narran la teogonía de la India. El Vichnu-purana, o poema de Vichnu; el Bhagavatha-purаnа, poema de Krichna, &c.
c) El Mahabaratha, poema épico, que canta las guerras entre Pandos y Kurus, y en el que se halla el famoso episodio Bhagavat-gita, una de las encarnaciones de Vichnu.
d) El Ramayana, otro poema épico, debido a Valmiki.
e) El Manavadharma-sastra o leyes de Manú, que son lo que llamaríamos la Biblia del Brahmanismo, primera religión y primer sistema filosófico de la India.
En estos libros se contienen los sistemas especulativo-filosófico-religiosos y los sistemas práctico-filosófico-religiosos de la India.
ZG HF1 § 6
Filosofía especulativo-religiosa de la India
Se puede condensar ella en los puntos siguientes:
1.º En el principio y desde la eternidad, antes de todo tiempo, de todo mundo y de toda creación, no había ni ser ni no ser en las cosas.
“Todo era abismo y tinieblas, y la muerte no existía ni la vida tampoco” (Rig-Veda). Sólo existía Brahm, el ser absoluto, infinito, único existente en sí y por sí, que en las profundidades de su ser encierra la inteligencia (Brahmâ) o espíritu divino, (Mâyâ), las cuales dieron origen al mundo.
Brahmâ y Mâyâ, o sea el espíritu y la materia, aunque identificados con Brahm sustancialmente, inician y representan en esto el deseo de salir de su profundidad tenebrosa y manifestarse por medio de la creación del mundo, o mejor, por medio de la emanación o evolución de su propia sustancia.
2.º El proceso primitivo de esas emanaciones del ser absoluto o Brahm lo expone así el libro de las leyes de Manú: “Este mundo estaba sumergido en la obscuridad, imperceptible, privado de todo atributo, no pudiendo ni ser reconocido por el raciocinio ni revelarse; parecía entregado completamente al sueño. Entonces apareció el Señor, que existe por sí mismo, y disipó la oscuridad, es decir, desenvolvió la Naturaleza. Habiendo resuelto en su espíritu o pensamiento sacar de su propia sustancia las criaturas, produjo ante todo las aguas, en las cuales depositó un germen. Este germen se convirtió en un huevo brillante como el oro, y de él nació el Ser Supremo bajo la forma de Brahmâ, el abuelo de todos los seres. Las aguas fueron llamadas Nârâs porque produjeron el Nara (el espíritu divino), y como estas aguas fueron el primer lugar del movimiento del Nara, o sea del espíritu divino, por eso este espíritu ha sido apellidado Nârâyana, es decir, el que se mueve sobre las aguas. Por el que es, por causa imperceptible, eterna, que existe realmente, pero no existe para los órganos, fue producido este varón divino, célebre en el mundo bajo el nombre de Brahmâ. Después de permanecer dentro de este huevo por espacio de un año divino, el Señor, mediante su solo pensamiento, lo dividió en dos partes, con las cuales formó el cielo y la tierra.”
3.º Así, pues, Brahmâ y Mâyâ, primeras manifestaciones o doble fase de Brahm, el ser único y absoluto, constituyen la realidad del Universo con todos sus seres, cuya sustancia y realidad son idénticas en el fondo con la sustancia y realidad de Brahm, el ser absoluto, el alma universal, fuera de la cual no hay sino ilusión y pluralidad aparente. La distribución y pluralidad de los distintos seres son “nuevas transformaciones de las cualidades de Mâyâ, que se presenta como múltiple”, es decir, fases de la grande ilusión, porque “el universo entero es el mismo Bhagavat o espíritu supremo, multiplicado por Mâyâ”, según se expresa en el poema de Krichna.
4.º La filosofía brahmánica es una teodicea panteísta, unas veces emanatista y otras veces idealista.
La procedencia de los seres múltiples del Universo del Ser Absoluto es una evolución de la sustancia única de éste, que nada tiene que ver con la creación de la Biblia y del Cristianismo. Lo mismo puede decirse de la famosa trinidad o Trimurti del Brahmanismo, pues Brahmâ, Vichnu y Çiva, el Dios criador, el Dios conservador y el Dios destructor del Universo son tres aspectos o formas del mismo Dios, no tres hipóstasis o personas distintas e iguales entre sí como en la Trinidad Cristiana. El Bhagavata-purana pone en boca de esta Trimurti las siguientes palabras: “Sabed que no hay distinción real entre nosotros; lo que se os figura tal es sólo aparente. El ser único aparece bajo tres formas, mediante las acciones de creación, conservación y destrucción; pero es uno solo. Dirigir su culto a una de estas formas es dirigirlo a tres, o sea a un solo Dios supremo.” Esta concepción trinitaria se parece a la concepción herética sabeliana, pero no a la del Concilio de Nicea ni a la del Símbolo de San Atanasio.
5.º El mundo que, según la concepción brahmánica, no es más que una emanación del ser absoluto, vuelve a entrar en éste al cabo de ciclos mayores o menores. El Universo y sus seres, que comenzaron a existir por evolución, dejan de existir como tales por una especie de involución o reversión a Brahm, para salir otra vez de su fondo; de manera que la serie de mundos que nacen y mueren sucesivamente responde a la serie de evoluciones e involuciones del Ser absoluto y único, representan el sueño y la vigilia de Brahm, el velar y el dormir de Dios. “Cuando Dios despierta, enseña el libro de Manú, este Universo realiza al punto sus actos; si se duerme, sumergido el espíritu en profundo reposo, entonces el mundo se disuelve. De esta suerte, el ser inmutable hace revivir o morir alternativamente este conjunto o colección de criaturas por medio del despertar y del reposo.”
ZG HF1 § 7
Filosofía práctico-religiosa de la India
Se reduce a estos puntos:
1.º El fin último y la perfección suprema del alma humana consiste en su deificación, es decir, en su unión íntima e identificativa con Brahm. El camino para llegar a esta absorción en Dios es se pararse más y más de las condiciones y exigencias del cuerpo y de los sentidos, apagando y destruyendo sus ardores, matando la actividad de la vida en todas sus manifestaciones, hasta despojarse y perder el sentimiento del yo y del mundo. Las prácticas morales, la mortificación absoluta y el ascetismo más rígido son los medios para merecer y alcanzar esta identificación y absorción en Dios después de la muerte.
2.º Este es también el medio y el camino único para librarse, no ya sólo de las vicisitudes de la vida presente y de las ilusiones del error, sino también de las trasmigraciones sucesivas del alma a través de diferentes cuerpos, en relación con la bondad o malicia de sus acciones en la incorporación anterior.
La cesación de esas trasmigraciones por medio de la unión íntima con Brahm, o ser absoluto, constituye el fin último, la perfección suprema y el verdadero destino del hombre, el cual debe consumir en sí las manifestaciones de la vida, hasta perder en lo posible el sentimiento de sí mismo y su propia personalidad. En suma: la perfección suprema y destino final del hombre consiste en librarse de la necesidad fatal de la trasmigración por medio de la absorción o unión identificativa con Brahm.
3.º Las almas de los que mueren sin estar suficientemente preparados para su absorción en Dios, caen en poder de Yama, dios de los muertos y de los espíritus infernales, el cual, después de castigarlas más o menos según sus culpas, las entrega al Dios de los destinos futuros, Sami, cuya misión es preparar a dichas almas los instrumentos o cuerpos de su nueva transmigración.
4.º Los hombres, aunque iguales en la forma exterior del cuerpo, no lo son por parte de su origen, naturaleza y dignidad, pues se dividen en cuatro castas:
a) La sacerdotal o brahmanes, que salieron de la cabeza de Brahma.
b) Los Kchatriyas o casta de los militares, nacidos del pecho de Brahma.
c) Los vaicyas o casta de los comerciantes, oriundos del vientre de Brahma.
d) Los çudras o casta de los siervos, que proceden de los pies de la misma divinidad.
Según el Código de Manú, corresponde a los brahmanes “el estudio y la enseñanza de los Vedas, la ejecución de los sacrificios propios, la dirección de los sacrificios ofrecidos por otros, el derecho de dar y de recibir”. El deber de la casta militar es “proteger al pueblo, ejercer la caridad, sacrificar, leer los libros sagrados y no entregarse a los placeres de los sentidos”. El de la casta de los comerciantes es “cuidar los animales, dar limosna, estudiar los libros santos, trabajar la tierra”. Finalmente, el de los çudras es “servir a las castas anteriores”.
ZG HF1 § 8
Sistemas filosófico-racionales de la India
Son dos: el ortodoxo y el independiente y separatista.
Es ortodoxo el que mantiene conformidad y armonía con los libros sagrados de la India; y es independiente el sistema que rompe esa conformidad y armonía.
El sistema filosófico racional ortodoxo es seguido por dos escuelas: la Mimansa y la Vedanta.
La escuela Mimansa, cuyo fundador es Djaimimi, enseña el arte del raciocinio con la intención explícita de facilitar la interpretación de los Vedas.
La escuela Vedanta, cuyo fundador es Vyasa, conviene con la Mimansa en la ortodoxia védica; pero así como la Mimansa se consagra principalmente a las cuestiones dialécticas y, por tanto, es principalmente escuela de Lógica, la Vedanta estudia las cuestiones psicológicas, y, por tanto, es escuela de Metafísica.
ZG HF1 § 9
Sistemas filosóficos independientes y separatistas de la India
Estos sistemas que prescindieron de toda orientación religiosa, antes alardearon de irreligiosos y de racionalistas puros, son los que dieron origen a las escuelas siguientes:
a) La escuela Nyaya, cuyo fundador fue Gotama.
Gotama es el Aristóteles de la India. Caracteriza su escuela el estudio de la Lógica y de la Psicología.
Por lo que a la Lógica se refiere, Gotama estudia los términos, las ideas, las categorías y las argumentaciones o modos de demostrar. Reduce los conceptos a ciertas ideas o categorías fundamentales, que son: la sustancia, la cualidad, la relación, lo general, lo propio o específico y la acción. La inducción y una especie de silogismo parecido al de Aristóteles, son los principales medios de demostración de la verdad.
Por lo que a la Psicología se refiere, la escuela Nyaya es espiritualista y la más elevada de las escuelas indias. Según Gotama, “el alma es enteramente distinta del cuerpo; aunque es infinita en su principio, es al propio tiempo una sustancia especial, diferente en cada individuo”. Posee esta alma atributos especiales, como el conocimiento, la voluntad, el deseo.
En su teodicea, la escuela Nyaya es panteísta, como todas las escuelas de la India. Para esta escuela, el alma humana, el alma pequeña (Djivatma) es idéntica en el fondo y en la realidad con el alma divina y universal, principio cósmico de todas las cosas.
b) La escuela Vadsechika, cuyo fundador parece ser Kanada. Esta escuela es esencialmente atomística, pero con el atomismo de Demócrito, no con el de Epicuro y Lucrecio. Kanada admite la existencia de Dios y afirma que de Dios emanan los átomos que constituyen las cosas. Los átomos de Kanada, no sólo tienen movimiento y solidez como los de Epicuro, sino que algunos de ellos están dotados de vida y pensamiento.
c) La escuela Yoga, cuyo fundador es Patandjali, es escuela mística. El yoguismo, no sólo prefiere y antepone la contemplación a la ciencia, la inacción extática a las obras, sino que aspira a alcanzar por estos medios un poder prodigioso y mágico sobre la naturaleza, y pretende haberlo conseguido. Dice de este poder Colebrooke, que es quien conoce mejor los sistemas filosóficos y los libros de la India: “Este poder consiste en la facultad de tomar toda clase de formas, ya una forma tan pequeña y sutil que puede atravesar toda clase de cuerpos, ya una forma o magnitud tan gigantesca que puede llegar hasta el disco del sol y tocar la luna con la punta del dedo. Por medio de esta fuerza se puede ver en el interior de la tierra y del agua, cambiar el curso de la naturaleza y obrar sobre las cosas inanimadas lo mismo que sobre las cosas animadas.” Por estos antecedentes el yoguismo puede llamarse el precursor de todos los misticismos paganos, especialmente del alejandrino y de la magia y teúrgia.
El yoguismo es también panteísta. Para el yogui, Dios es el ser único y absoluto que constituye la sustancia y esencia de todas las cosas, sin ser ninguna de ellas ni poseer atributo alguno determinado. El panteísmo yoguista es el precursor del Unum de los neoplatónicos, del Absoluto neutro e indiferente de Schelling y de la Idea pura y abstracta de Hegel.
d) La escuela Samkhya, cuyo autor es Kapila. Es la más extendida de toda la India. Es la escuela madre de todas las escuelas sensualistas, materialistas y ateístas que aparecieron después en el curso de la historia de la Filosofía. Según Kapila “hay dos medios de conocer. El primero es la sensación o percepción de los objetos externos; el segundo es la inducción, el procedimiento que conduce de una cosa a otra, del efecto a la causa o de la causa al efecto... El primer principio del cual se derivan todas las cosas y todos los demás principios es pracriti, la naturaleza, la materia eterna, sin forma, sin partes, la causa material universal que se saca por inducción de sus efectos, que produce y no es producida”. El segundo principio es el boudhi, la inteligencia, “la primera producción de la naturaleza, producción que, a su vez, produce otros principios”. De suerte que, según esta escuela, la inteligencia procede de la materia.
De conformidad con esa cosmología materialista, esta escuela enseña que el alma es el resultado atómico de la combinación de otros principios anteriores, que reside en el cerebro y que “se extiende debajo del cráneo a la manera de una llama que se eleva sobre la mecha”.
Finalmente, Kapila niega la existencia de Dios y hace profesión de ateísmo.
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Sistema filosófico budhista
La importancia de este sistema filosófico, por la difusión que alcanzó, merece que nos ocupemos de él con alguna extensión.
Seis siglos antes de Nuestro Señor Jesucristo nació al norte de Bengala el fundador del budhismo. Su nombre propio fue el de Siddharta. Posteriormente, se le llamó Budha, que significa el iluminado, el sabio. Pertenecía a la casta militar. Pasó los primeros años de su vida en las prácticas propias de su casta. A los veintinueve años, cuando ya había tenido varios hijos de tres mujeres, se convirtió y abandonó la corte, según dicen las leyendas, “disgustado del mundo por la vista de un viejo, de un enfermo y de un difunto”. Las leyendas nos pintan la sala y el sitio en que Budha, antes de su conversión, “se hallaba rodeado de cien mil divinidades y se entregaba a los placeres con sus sesenta mil mujeres”.
Pasó algunos años en compañía y bajo la dirección de los brahmanes entregado a la contemplación y a las prácticas de la vida ascética. Después de lo cual salió a enseñar y a predicar por todas partes una doctrina religioso-moral, que, sin combatir directamente al brahmanismo, socavaba sus cimientos y se apartaba de él en puntos fundamentales. Predicaba la igualdad de derechos y deberes de todos los hombres, atacando la superioridad y distinción de castas. Budha enseñaba su ley y admitía en su compañía a todos los hombres, lo mismo al brahman que al çudra. Esta fue la principal razón por la que alcanzó el budhismo tan grande difusión. Los brahmanes hacían un secreto de su doctrina; Budha, en cambio, comunicaba su doctrina a cuantos querían oírla.
Budha fue perseguido por los brahmanes. Esta persecución le obligó a salir de la India, y recorrió muchas regiones del Asia: el Nepal, Ceylán, China y sobre todo el Tíbet y la Mongolia. Esto explica también la gran difusión del budhismo. Budha admitía todas las divinidades y todos los cultos de todos los países que recorría, sin excluir las divinidades femeninas y el culto obsceno de los civaitas.
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Bibliografía búdhica
La bibliografía búdhica es extraordinariamente abundante. Afirman los budhistas que su literatura sagrada comprende ochenta mil libros. Hay varias colecciones de esa literatura, que está escrita en sánscrito. La principal colección, la más autorizada, es la del Nepal; de esta colección nepalesa derivaron todas las demás: la tibetana, la china, la ceilanesa, &c.
La colección sagrada o la Biblia del budhismo se llama Tripitaka, y contiene tres grupos de libros: los Soûtra pitaka, o discursos de Budha; los Vinaya pitaka, o libros ascéticos y disciplinares, y los Abhid-harma pitaka, o filosofía del budhismo.
Aparte del Tripitaka, hay otros libros oficiales del budhismo, que son los Tautras, que son unos rituales que contienen una mezcla extraña de las fórmulas ascéticas del budhismo y de las prácticas obscenas del civaísmo.
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Filosofía búdhica
La idea fundamental del brahmanismo y del budhismo es una misma: “La existencia humana es un sufrimiento; este sufrimiento es resultado y consecuencia de transmigraciones pasadas y antecedente y causa de otras transmigraciones subsiguientes del alma a través de toda clase de cuerpos, de lugares y condiciones. La suprema perfección y felicidad del hombre consiste en librarse de esas transmigraciones o cambios en el modo de ser.”
Luego se separan ambos sistemas, enseñando:
El brahmanista:
“La cesación de la transmigración y de los sufrimientos que la acompañan у, por consiguiente, la suprema perfección o felicidad del hombre, se verifica por medio de la absorción en Brahma, por medio de la reversión o reentrada del hombre en el Ser Absoluto, único y supremo.”
El budhismo:
“Esa cesación o libertad de la transmigración y del sufrimiento se verifica por medio del Nirvana, es decir, por medio de la extinción o aniquilamiento de la existencia individual.”
El Nirvana es la nada, el vacío absoluto. Terrible fin del hombre, espantoso consuelo de una vida de sufrimientos!
El budhismo primitivo es, además, ateo. Verdad es que después del siglo X de la Era cristiana se produjo en el seno del budhismo una reacción natural contra el ateísmo y apareció la creencia en Adibuddha, que es el Dios del budhismo moderno; pero la esencia filosófica del budhismo es el nihilismo y el ateísmo y, como consecuencia, el materialismo.
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Filosofía moral del budhismo
Con verdadera extrañeza, la filosofía moral del budhismo dista mucho de ser lo que debía esperarse de sus doctrinas filosóficas, y así su preceptiva es la más parecida a la preceptiva cristiana.
La filosofía moral del budhismo contiene cinco preceptos negativos y seis positivos:
Preceptos negativos:
1.º No matar a ningún ser viviente.
2.º No robar.
3.º No cometer impureza.
4.º No decir mentira.
5.º No beber cosa alguna capaz de embriagar.
Preceptos positivos:
1.º La limosna, o la práctica de la beneficencia en favor de sus semejantes.
2.º La virtud, es decir, el cumplimiento y guarda de la ley.
3.º La paciencia, o abstención de las pasiones perturbadoras, como la ambición, la venganza, &c.
4.º La aplicación, o cuidado en fomentar y desenvolver los gérmenes de virtud y de bien innatos al hombre.
5.º La contemplación, o quietismo ascético del alma, aún considerada por parte de su actividad superior e intelectual.
6.º La sabiduría, que representa la ausencia o exención de todo error, de toda imperfección moral, de toda ignorancia, de todo defecto o pecado; lo cual es la disposición próxima para entrar en el Nirvana.
Las prácticas idolátricas y obscenas se apoderaron pronto del budhismo, como consecuencia de sus teorías filosóficas.
Se ha dicho torpemente que la moral cristiana toma su origen del budhismo. Error grosero. No son estos trabajos resumidos y de sola vulgarización de cultura general ocasión para demostrar tan importante tesis de la falsedad del origen dicho del cristianismo. Algo, no obstante, pondremos en claro en su día.