Filosofía en español 
Filosofía en español

Filosofía cristiana novísima

José Téllez

Filosofía cristiana novísima

 

——

Colección Universo · Ediciones España
Tomo VII · Sistemas Filosóficos · Número 20

——

Nihil obstat: Dr. Andrés de Lucas, Censor. Madrid, 24 de enero de 1945.
Imprímase: Casimiro, Obispo Auxiliar y Vicario General.

Gráficas Excelsior - Cristo, 7 - Madrid, 16 páginas + cubiertas [ 1945 ]
 



Durante los siglos XVIII y XIX, el catolicismo y la filosofía cristiana sufrieron rudos golpes, no sólo por parte de las revoluciones violentas, sino principalmente por parte de los escritores. El empuje fue capitaneado por Kant, Büchner, Hälkel, Proudhon, Voltaire.

Pero ya a principios del siglo XIX comenzó la reacción católica con el Genio del Cristianismo. Esta reacción alcanzó a todos los terrenos: filosófico, científico, literario. En todas las naciones surgieron poderosos ingenios que se pusieron al lado de la verdad cristiana tan arbitrariamente combatida. La iniciativa de esta reacción la tuvieron Italia y España


La filosofía cristiana en Alemania. Baader

a) Baader. Este filósofo admite la teoría católica en todos los terrenos, pero la empeña con diversiones racionalistas que le ahogan en el ambiente en que vive. Sin embargo, es un talento superior que, en medio de las terribles luchas doctrinales en que hierve Alemania en su tiempo, supo conservar la independencia y la serenidad.

b) Frohschammer, que escribió La imaginación como principio fundamental del desarrollo del mundo; Alma del hombre; Fisiología; El Cristianismo y las modernas ciencias naturales.

c) Hermes (Jorge, 1775-1831), comenzó su carrera con la publicación del opúsculo De la verdad interior del Cristianismo. Escribió Introducción filosófica; Introducción positiva; Dogmática.

d) Görres. Campeón incansable de los intereses católicos y de la libertad de la Iglesia, recorrió las provincias germánicas, que se conmovieron al impulso de sus libros, de sus folletos, de sus cartas, de sus discursos, de sus protestas, de sus revistas, de sus periódicos, con los cuales inundó y agitó profundamente a su patria. Citaremos algunas obras suyas: Fe, Ciencia, Aforismo sobre la Organología, Exposición de la Fisiología, Historia de los mitos del mundo asiático, La Alemania y la Revolución, Hojas históricas y políticas y Mística cristiana.

e) Günther, nació en Bohemia en 1785. Cuando joven entró en la Compañía de Jesús, de donde salió antes de profesar; se ordenó de sacerdote; pasó la mayor parte de su vida en Viena; murió en 1861.

Escribió: Introducción a la Teología especulativa, Cena del peregrino, El justo medio en la Filosofía alemana, &c. Günther es un pensador profundo y el filósofo austríaco más notable de los tiempos modernos.

* * *

Entre los católicos hubo una escuela liberal. Y llamamos así al grupo de escritores que, haciendo profesión sincera de católicos, no obstante, por los contactos doctrinales con heterodoxos, tienen afirmaciones que no siempre son compatibles con la verdad católica.

Desde luego, son liberales los discípulos de Hermes y de Günther.

Entre los discípulos de Günther pueden numerarse:

a) Pabst, autor de El hombre y su historia y de Hay una filosofía del Cristianismo.

b) Merten, que escribió Cuestiones capitales de la metafísica; Gangauf, que escribió Psicología metafísica de San Agustín; Knoodt, Croy, Veith, &c.

Hay otra corriente cristiano-liberal, que es la de aquellos filósofos enemigos e impugnadores de la escolástica. Tales son, por ejemplo:

Michelis, que escribió Filosofía de Platón; Oischinger, que escribió Sistema de la Filosofía cristiana; Deutinger, que escribió Fundamento de una filosofía positiva, Doctrina del alma, Introducción al estudio filosófico, Doctrina del pensamiento, Filosofía moral, Ensayo acerca de las relaciones entre la Filosofía y la Teología, y finalmente, Huber, que escribió Filosofía de los Padres de la Iglesia.

* * *

La dirección semicatólica, semiracionalista de Günther, Baader y sus discípulos fue combatida por Staudenmaier, que se conservó dentro de los límites de la perfecta ortodoxia.

Escribió Dogmática cristiana, Filosofía del Cristianismo, Exposición y crítica del sistema de Hegel.

La doctrina de este filósofo –ya se ha dicho– al ser perfectamente ortodoxa, coincide con la Filosofía cristiana, y no hay, por tanto, que resumirla aquí.

Staudenmaier es uno de los filósofos que contribuyeron a la restauración de la escolástica cristiana.

A esta escuela escolástico-cristiana de la filosofía novísima, en Alemania, pertenecen:

a) Möhler, que escribió Simbólica o exposición de las disidencias entre el catolicismo y el protestantismo, según sus símbolos públicos.

b) Stolberg; Federico Schlegel, que escribió Historia de la literatura antigua y moderna; Hettinger, que escribió Apología del Cristianismo; Hageman, que escribió Elementos de Filosofía; Clemens, que defendió la filosofía cristiana contra las pretensiones de la escuela de Günther; Rothenflue, que escribió Instituciones de filosofía teoréticas; Kleutgen, que escribió La Filosofía antigua, Manual de Filosofía, Manual de Historia de la Filosofía; el jesuita Pesch, que escribió Instituciones de filosofía natural.

También pertenecen a esta escuela:

Plassmann, autor de La filosofía de Santo Tomás; Schwetz, que escribió Instituciones filosóficas; Morgott, que escribió Teoría del sentimiento según el sistema de Santo Тоmás y Espíritu y naturaleza en el hombre, según la doctrina de Santo Tomás.

Jungmann escribió sobre la belleza y las bellas artes, obra que tradujo el español Ortí y Lara; Haffner, que escribió La Psicología de Aristóteles; Brentano, que escribió Psicología experimental.

El cardenal Hergenrother, autor de varias obras históricas; Hefele, que escribió historias de los Concilios; Ketteler, que escribió muchos trabajos apologéticos; Mattés, que escribió contra el panteísmo; Drey, que publicó muchos trabajos en el Diccionario enciclopédico de la Teología Católica, y Carlos J. Nolte, sacerdote católico, gran propagandista del tomismo.


La filosofía cristiana en Bélgica y en Inglaterra

Bélgica ha contribuido grandemente al resurgimiento de la filosofía cristiana. Importante es la Revista católica de Lovaina; importante la obra de M. Perin, cuyo título es Las leyes de la sociedad cristiana.

El foco de la ciencia cristiana en Bélgica es la Universidad de Lovaina. De esta Universidad son: Moeller, Claessens y Laforet; este último escribió una Historia de la Filosofía. Lo es también Ubaghs, que es el jefe de la escuela ontológica, y escribió De la naturaleza de nuestras ideas y del ontologismo en general.

Entre los representantes de la filosofía cristiana en Bélgica merece citarse el dominico P. Lepidi, autor del Examen filosófico-teológico del ontologismo. También el abate Lupus, que escribió El tradicionalismo y el racionalismo examinados desde el punto de vista de la filosofía y de la doctrina católica. Finalmente, Monje, Bosu, Lecomte, &c.

* * *

En Inglaterra, el movimiento filosófico cristiano fue muy escaso.

Lo representaron Wiseman, con sus discursos; Molloy, con su Geología y Revelación, y, finalmente, el P. Harper.


La filosofía cristiana en Italia

Los principales representantes de la filosofía cristiana en Italia, son:

a) El cardenal Gerdil (1718-1802), que en sus numerosos escritos atacó con vigor y copia de doctrina los principios filosóficos y político-sociales del sensualismo y de los enciclopedistas, como se echa de ver en sus disertaciones Sobre la existencia de Dios y la inmaterialidad de las naturalezas inteligentes, en su tratado sobre La inmaterialidad del alma contra Locke, en su Discurso filosófico sobre el hombre, y su Anti-Emilio, contra Rousseau. Escribió también una Apología de la teoría de Mallebranche sobre el origen de las ideas.

Gerdil fue precursor de José de Maistre.

b) José de Maistre. Nació en Chambery a mediados del siglo XVIII, fue nombrado embajador de Turín en Rusia en 1803 y murió siendo ministro de Estado del Piamonte, en 1821.

Las obras principales de José de Maistre son: Veladas de San Petersburgo, Examen de la filosofía de Bacon, Consideraciones sobre Francia, El Papa, Ensayo sobre el principio generador de las constituciones políticas y de las demás instituciones humanas.

La tesis capital de De Maistre, es la restauración del principio divino, la reencarnación de Dios y del principio católico en el hombre, en todas sus esferas, en la religiosa, en la moral, en la filosófica, en la científica, en la social y en la política.

* * *

Las teorías sensualistas de Locke y Condillac, principalmente de este último, que estuvo diez años en Parma como preceptor del duque Fernando, ejercieron influencia en Italia.

Sin abandonar el fondo de la filosofía cristiana tuvieron tendencias sensualistas en Italia:

a) El P. Soave, que vertió al italiano el Ensayo sobre el entendimiento, del filósofo inglés.

b) Gioia, que escribió Elementos de Filosofía, Ideología, Filosofía de la Estadística, Del mérito y de las recompensas.

c) Romagnosi, que escribió Introducción al estudio del Derecho político universal; Cicognara, en sus Discursos sobre lo bello; Borelli, que escribió Introducción a la filosofía natural del pensamiento; Costa, que escribió Manera de componer las ideas y designarlas por medio de palabras precisas.

* * *

Las tendencias de la escuela sensualista pugnan con el genio italiano. Por esto, muy pronto vino la reacción contra la escuela sensualista formándose la escuela espiritualista contraria.

El iniciador y primer representante de esta escuela fue Galluppi.

Pascual Galluppi (1771-1846), napolitano, escribió Ensayo filosófico sobre la crítica del conocimiento, Lecciones de lógica y metafísica y Cartas sobre las vicisitudes de la filosofía desde Descartes hasta Kant.

Aunque el espiritualismo de Galluppi era parecido al que a la sazón, en Francia, desarrollaba Víctor Cousin, no obstante, sus doctrinas eran decididamente cristianas y, por tanto, se mantuvo incólume y apartado del elemento panteísta y hegeliano del filósofo francés.

Decía Galluppi: “Toda la ciencia del hombre descansa sobre la base única de la conciencia de sí mismo.”

También perteneció a la escuela de Galluppi, Alfonso Testa, que escribió Filosofía del afecto y Filosofía de la mente. Había seguido anteriormente la corriente sensualista, pero luego se derivó hacia el pensamiento espiritualista.

* * *

Rosmini (Antonio Rosmini Serbati, 1797-1855). Este ejemplar sacerdote y distinguido sabio es uno de los principales representantes de la filosofía cristiana en los tiempos modernos. Es un gran crítico, pues en Nuevo ensayo sobre el origen de las ideas se mostró un modelo de crítica sensata y concienzuda en materias filosóficas.

El idealismo platónico, aunque modificado en sentido cristiano por San Agustín y Santo Tomás, parece ser la teoría dominante y como el carácter más fundamental del pensamiento filosófico de Rosmini.

Es muy amplia su teoría acerca del conocimiento humano. Para Rosmini, los atributos o caracteres propios de las ideas son las universalidad, necesidad, infinidad y eternidad.

Se ha acusado a Rosmini de panteísta y ontologista; pero, no es claro que haya sostenido estas tesis. Pues la teoría rosminiana acerca de las ideas se reduce a esto:

a) Todas las ideas, a excepción de la indeterminada e innata del ser, deben su origen y su formación a la sensación, a la mente o facultad intelectual y a la idea expresada del ser. La sensación concurre como ocasión y materia; la actividad intelectual como causa eficiente, y la ides del ser como base o elemento primordial.

b) Todas las ideas pueden considerarse y concebirse como limitaciones, determinaciones y transformaciones de la idea universalísima del ser.

c) Las ideas pueden decirse innatas y divinas en sentido impropio y de una manera parcial e incompleta.

El proceso intelectual –según Rosmini–, sigue este camino:

a) Intuición del ser.

b) Sensación, por ejemplo, visión de la encina A.

c) Aplicación espontánea de la idea del ser a la encina A, y el juicio confuso e implícito resultante de esa aplicación, en que se afirma que hay una cosa que limita y termina de cierto modo la idea indeterminada de ser.

d) Universalización de esa cosa limitante y terminante, es decir, de la encina sentida, concibiéndola sin la existencia y singularidad.

e) Aplicación de esta idea específica a la encina A sentida antes y punto de partida de la universalización hecha, aplicación contenida y expresada en esta afirmación: la cosa sentida por mí en el instante B es una encina.

f) La reflexión sobre la idea o esencia de encina en sí misma, sin aplicarla ni predicarla de la encina A sentida ni a la encina B no sentida.

Rosmini se aparta en algunos puntos del sentido tradicional de la filosofía cristiana, y así la Sagrada Congregación del Índice prohibió sus libros Cinco Magos de la Iglesia y Constitución según la justicia social. Rosmini se sometió. Rosmini gozaba de gran prestigio en toda Europa por su vida ejemplar y por el gran número de obras valiosas que escribió.

Fue seguido con fidelidad por muchos hombres de saber, como Manzoni, en su tratado De la invención; Tommaseo, que escribió Exposición del sistema filosófico contenido en el Ensayo de Antonio Rosmini; Pestalozza, que escribió Elementos de Filosofía; Cavour (Gustavo), en sus Fragmentos filosóficos; Peyretti, que escribió Elementos de Filosofía y un Ensayo de lógica general; Paganini, José Allievo, Bonghi, Garelli, Minghetti, Raineri y otros.

Gioberti. Nació en Turín en 1801 y murió en París en 1852. Sacerdote como Rosmini, siguió grandes vicisitudes en su vida, y a fin de sus días incurrió en errores doctrinales que merecieron censuras de la Iglesia.

Esto, no obstante, Gioberti pertenece a la Filosofía cristiana. Su principal obra es Introducción a la Filosofía cristiana, donde hace profesión explícita de someter la idea filosófica a la idea religiosa. Gioberti es esencialmente ontologista.

Gioberti tuvo también muchos discípulos, como Félix Toscano, Vito Fornari, Silvestre Contofanti, Nicolás Garcilli y otros.

* * *

Se distinguió en Sicilia la escuela espiritualista. Los principales representantes de la escuela espiritualista siciliana son:

a) Miceli, profesor de Filosofía en el seminario de Monreale, que escribió: Prefacio o ensayo histórico de un sistema metafísico y Specimen scientificum; el benedictino Rivarola; el sacerdote Terbo.

b) Tedeschi, profesor de Metafísica en la Universidad de Catania, que escribió Lección sobre el alma humana, Elementos de Filosofía.

c) Salvador Mancino, que escribió Elementos de Filosofía.

d) Benito d'Acquisto, el más importante espiritualista siciliano, que perteneció a la Orden Franciscana y fue profesor de Filosofía y Teología. Escribió muchas obras, siendo la principal de todas Sistema de la ciencia universal. Fue arzobispo de Palermo.

* * *

En Italia se promovió la restauración escolástico-tomista. Sus principales representantes son:

Cayetano Sanseverino, canónigo napolitano, que escribió varias obras, entre ellas La ciencia y la fe, y Filosofía cristiana comparada con la antigua y la nueva.

Signorello; Battagleni; Prisco, que escribió Filosofía especulativa; el jesuita Liberatore; Zigliara, dominico, que escribió La luz intelectual y el ontologismo y Suma filosófica; Taparelli y Tongiorgi, jesuitas, y el P. Gatti, dominico.

Esta restauración tomista no fue cerrada, sino amplia y abierta a toda idea progresiva. En Roma se creó la Academia filosófico-médica de Santo Tomás de Aquino. Contribuyó grandemente a esta restauración la encíclica de León XIII, Aeterni Patris.


Filosofía cristiana en Francia

Las Conferencias de Frayssinous, que habían trasladado a terreno filosófico la restauración católica iniciada en Francia por el autor del Genio del Cristianismo, fueron seguidas y sobrepujadas pronto por las publicaciones del vizconde de Bonald, que escribió Ensayo analítico sobre las leyes naturales del orden social, Legislación primitiva e Investigaciones filosóficas sobre los primeros objetos de los conocimientos y morales.

Escribía Bonald: “La necesidad primera de la Filosofía es encontrar una base cierta de los conocimientos humanos; una verdad primera de la cual puedan deducirse lógicamente las demás verdades; un punto fijo que sirva de primer anillo en la cadena de la ciencia; un criterio primitivo para distinguir la verdad del error.”

Bonald era hombre de espíritu penetrante y de talento profundo, pero de escasa erudición, especialmente en lo que se refiere a los Padres de la Iglesia.

* * *

Lammenais fue otro de los grandes filósofos cristianos de la época en Francia. Escribió Ensayo sobre la indiferencia en materia de religión, donde se muestra escéptico al afirmar que toda certeza legítima radica en la fe o autoridad del consentimiento común.

Escribió también Bosquejo de una filosofía. En su obra La indiferencia en materia de religión dio un resbalón en la ortodoxia cristiana, y la Iglesia lo condenó, sin que sepamos si murió reconciliado con la Iglesia.

Otro filósofo de la escuela cristiana en Francia es el abate Bautain (Luis Eugenio María). Escribió varias obras, como Filosofía del Cristianismo, Psicología experimental, Filosofía moral, El espíritu humano y sus facultades, La Religión y la Libertad.

También Bonnetty y el P. Raulica pertenecen a esta escuela. El P. Raulica escribió: Filosofía cristiana, Razón filosófica y razón católica, Ensayo sobre el origen de las ideas y el fundamento de la certeza.

El P. Gratry es, acaso, el más completo de los representantes de la filosofía cristiana en Francia. Perteneció a la Congregación del Oratorio. Escribió Conocimiento de Dios. Gratry es vago y confuso en la exposición de sus ideas, porque su estilo es muy redundante y palabrero.

Además de los citados, son dignos de mención como filósofos cristianos de Francia, los siguientes:

a) Maret, que escribió Teodicea cristiana, Ensayo sobre el panteísmo, Filosofía y Religión.

b) Bouvier, que escribió Instituciones elementales e Historia de la Filosofía; el P. Lescoeur, que escribió Teodicea cristiana, y Grandclaude, que escribió Breviario de filosofía escolástica.

c) El P. Chastel, autor del Cristianismo y racionalismo; el P. Matignon, que escribió La cuestión de lo sobrenatural; Amadeo de Margerie, autor de Teodicea y de Filosofía contemporánea.

d) Augusto Nicolás, que escribió Estudios filosóficos sobre el Cristianismo; Luis Veuillot, que publicó excelentes libros y escribió ampliamente en la prensa diaria; Debreyne; Víctor Bonald; Meignan, obispo de Chalons, y los conferenciantes de Nuestra Señora de París, los Padres Ravignan, Lacordaire, Félix, Montsabré; y desde el campo de las ciencias físicas y naturales sirvió también a la filosofía cristiana el abate Broglie, que escribió El positivismo y la ciencia experimental, y Henri Martin, con su obra Las ciencias y la Filosofía.

e) Freppel contribuyó también a los progresos de la filosofía cristiana en Francia con sus trabajos críticos sobre Clemente de Alejandría, Orígenes, Tertuliano, San Ireneo y otros Padres de la Iglesia. Y lo mismo los trabajos críticos de Vigouroux y de Valroger.


La filosofía novísima cristiana en España

Para comprender y apreciar el movimiento y condiciones de la Filosofía cristiana en nuestra patria, es menester no olvidar que en la misma se ha verificado y verifica un movimiento filosófico racionalista al lado del cristianismo.

Durante el primer tercio del siglo pasado no hubo en España movimiento racionalista propiamente dicho; éste se ha desarrollado después.

La filosofía sensualista de Condillac y las teorías político-sociales de los enciclopedistas franceses tuvieron bastante eco en España, aunque menos que en Italia y Francia.

Gallardo, Muñoz Torrero, Puigblanc, Argüelles y Villanueva representan la influencia enciclopedista; y la influencia de Condillac se deja sentir en La Florida, del P. Muñoz, y en algunos escritos de presbítero Reinoso y en las obras de Jovellanos. El sensualismo del agustino P. Muñoz se aproxima más al exagerado de Condillac, y el de Jovellanos al más moderado de Locke. Ambos rechazan, sin embargo, las aplicaciones del sensualismo a los problemas religiosos y morales.

Las teorías de Locke y Condillac tuvieron como fervientes propagadores en España a los jesuitas, principalmente los españoles Eximeno y Andrés, y el portugués Monteiro. Esta influencia sensualista no se limitó a la Península, sino que se extendió a Ultramar.

El movimiento genuinamente cristiano de este período apenas tiene más representante director que el P. Amat y el dominico mallorquín P. Rafael Puigcerver.

En el terreno político-social, las teorías heterodoxas y las tendencias racionalistas de aquel tiempo fueron valientemente refutadas por los dominicos Padres Vidal y Alvarado, el primero en Valencia y el segundo en Sevilla. El P. Vidal escribió Origen de los errores revolucionarios de Europa y su remedio. El P. Alvarado, conocido con el pseudónimo de Filósofo Rancio, escribió sus Cartas Aristotélicas y sus Cartas críticas. De éste dice Menéndez Pelayo: “Apenas hay máxima revolucionaria, ni ampuloso discurso de las Constituyentes, ni folleto o papel volante de entonces, que no tenga en ellas (Las Cartas) impugnación y correctivo. Desde la Inquisición sin máscara, hasta el Diccionario critico-burlesco; desde El Jansenismo y Las Angélicas Fuentes, hasta el Juicio de El Solitario de Alicante, todo lo recorrió y lo trituró todo, dejando donde quiera inequívocas muestras de la pujanza de su brazo. No hay en la España de entonces quien le iguale, ni aun de lejos se le acerque, en condiciones para la racional especulación.”

Balmes. El movimiento filosófico cristiano preparado en España por el P. Almeida, el P. Cevallos y el P. Alvarado, fue recogido ampliamente y profundamente por el humilde sacerdote de Vich, Jaime Balmes, que es uno de los filósofos más importantes del siglo XIX.

Balmes no es un filósofo original en el sentido de crear un sistema nuevo de doctrina; pero sí es muy original en la obra de ilustrar, desenvolver y completar; es original en saber arrojar vivos fulgores sobre la verdad. Es el tipo del filósofo cristiano; se aparta de Santo Tomás en varias cuestiones. Escribió: Filosofía fundamental, Cartas a un escéptico, El Criterio, Filosofía elemental, El Protestantismo comparado con el Catolicismo.

* * *

Donoso Cortés. Este escritor es el De Maistre español, que quiere volver el mundo a Dios. Escribió Ensayo sobre el catolicismo, el liberalismo y el socialismo. Es escéptico al decir que el entendimiento humano “no puede nunca estar cierto de la verdad”. Es un gran orador que tuvo en el parlamento atisbos proféticos que se están cumpliendo.

* * *

Representantes de la filosofía cristiana en esta época, en España, son también Ortí y Lara y Campoamor. El primero es más parecido a Balmes, el segundo a Donoso Cortés.

Ortí y Lara escribió Psicología, Lógica y Ética, Fundamentos de Religión, Introducción al estudio del Derecho, Lecciones sobre el sistema de filosofía panteísta de Krausse, El racionalismo y la humildad, Krausse y sus discípulos convictos de panteísmo, La sofistería democrática, &c.

Más tarde aparecieron otros filósofos del mismo carácter; El P. Tomás Cámara, agustino y obispo de Salamanca; el presbítero catalán D. Antonio Comellas; el señor Rubio y Ors, catedrático en Barcelona; el P. Miguel Mir, jesuita, que escribió Armonía entre la ciencia y la fe, y el P. Mendive, jesuita también. Todos estos escribieron contra la obra de Draper, titulada Conflictos entre la ciencia y la religión.