Vicente Marrero Suárez 1922-2000

Vicente Marrero Suárez Ideólogo y activista tradicionalista carlista español, vinculado al Opus Dei, nacido en Arucas (Gran Canaria) el 16 de julio de 1922. En 1937 terminó los estudios de bachillerato en su ciudad natal, en el Colegio de San Bautista de la Salle. Culminada la Guerra Civil inició en 1939 la carrera de Derecho en la Universidad de La Laguna, trasladándose al año siguiente a Salamanca, donde se licenció en Derecho en 1941. Durante 1941-1942 realizó los cursos de doctorado en la Universidad de Madrid.

«Decidí en el curso siguiente [1941-1942] hacer las asignaturas de doctorado, no sé por qué proceso mental. Eran interesantes esas clases, muy reducidas, en especial en la asignatura de «Estudios Superiores de Derecho Político», a la que regularmente asistía, que daba Salvador Lissarrague, antiguo de la Institución Libre de Enseñanza. Éramos pocos, entre otros Torcuato Fernández Miranda, después duque de Fernández Miranda; Vicente Marrero, gran escritor y poeta; Luis García Arias, catedrático de Derecho Internacional, y otros menos conocidos. Aprobé las asignaturas, supongo que con sobresalientes, que era lo normal, y obtuve una matrícula que a mí no me interesaba, porque Vicente Marrero, que aspiraba a una carrera académica, me presionó para presentarme pues él no quería hacerlo solo; nos la dieron a los dos. Durante este período dediqué tiempo a la «acción política», modesta, como es lógico, continuando con mis actividades en AET [Agrupación Escolar Tradicionalista], que ya había comenzado en 1938, antes de incorporarme a Radio Requeté y al Tercio de San Miguel. Lo que hacía en ese momento era tener encuentros con otros estudiantes, algunos brillantes, en unos casos en casa de mis padres en Velázquez, donde vivíamos mi hermano y yo; y en la Academia Mella en la calle Barquillo, donde asistió a varias reuniones Jesús Fueyo, que llegó a ser presidente del Instituto de Estudios Políticos, hombre considerado muy inteligente y culto; casi no lo conocí. La Academia era propiedad de un sacerdote, don Máximo Palomar, alma de Dios, carlista, al que pagábamos la oportunidad de utilizar para la política sus aulas dando clases gratuitamente con cierta regularidad a sus alumnos; sobre todo Rafael Gambra, porque a mí nunca me ha gustado la docencia.» (Ignacio Hernando de Larramendi, Así se hizo Mapfre. Mi tiempo, Actas Editorial, Madrid 2000, págs. 89-90.)

En 1943, en plena Guerra Mundial, gracias a una beca «Humboldt Deutsches Studienwerk für Ausländer», se incorpora a la Universidad de Friburgo de Brisgovia (Alemania), donde pudo conocer a Martin Heidegger, Walter Euck y Hugo Friedrich, y fue lector de español hasta 1949, en que regresa a España. Su prolongada ausencia de España, en años tan agitados, llevó incluso a que sus amigos le dieran por desaparecido en el proceso de derrumbe de la Alemania nazi.

En 1951 fue uno de los fundadores, junto con los también tradicionalistas carlistas Ignacio Hernando de Larramendi y Rafael Gambra Ciudad, de la editorial Cálamo y de la colección Esplandián, en la que publica su primer libro: Picasso y el toro. Al año siguiente aparece El poder entrañable, su primer libro de pensamiento político.

«Aventura editorial. En 1951 inicié una «gran pequeña» aventura, la creación con poquísimo dinero mío de la Editorial «Cálamo». A ello me indujo Vicente Marrero, oriundo de Arucas, en Canarias, que después de la Universidad se había ido a Alemania a estudiar con Heidegger en Friburgo. Todos creíamos que había muerto en los últimos años de la guerra o primeros de la posguerra, hasta se llegó a celebrar su funeral en la Universidad. Pero un día apareció, nos volvimos a ver, también con Rafael Gambra, y decidimos crear esa editorial que tenía la sede en mi propio domicilio; mi esposa [Lourdes Martínez Gutiérrez] escribía los libros y llevaba la contabilidad con la ayuda de un joven canario, González, que la ayudaba y hacía recados. Publicamos cuatro libros, en la Colección Esplandián, pero Rafael Gambra no llegó a preparar el que nos había prometido. Los dos primeros fueron de Vicente Marrero: Picasso y el toro y El embrujo de la danza española, también fue suyo el cuarto, El poder entrañable. Picasso y el toro fue un gran éxito, traducido a muchos idiomas y con varias ediciones. Nadie podía esperar que de un grupo carlista saliese en 1952 una de las primeras obras no críticas sobre Picasso en España. Mi libro fue Tres claves de la vida inglesa a que antes me he referido. Los tres de Marrero fueron excelentes y merecería la pena editarlos en papel y también trataré de hacerlo digitalmente con todas sus obras escritas para difundirlas; la Fundación MAPFRE Guanarteme tiene interés en ello. De este modo es probable que en el año 2000 los tres creadores de la Editorial Cálamo tengan reproducida digitalmente su obra completa, porque también pretendo editar la de Rafael Gambra y la mía propia.» (Ignacio Hernando de Larramendi, Así se hizo Mapfre. Mi tiempo, Actas Editorial, Madrid 2000, págs. 98-99.)

Vicente Marrero Suárez En 1953 comienza a colaborar en el Departamento de Cultura Moderna del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, y se incorpora a la secretaría de la revista Arbor, publicada por el CSIC. En esa revista publica ese mismo año su primer escrito dedicado a Ortega: «En torno a un juicio sobre Ortega y Gasset», inicio de su activismo antiorteguiano (en 1961 apareció en la Biblioteca del pensamiento actual de Rialp su libro Ortega, filósofo «mondain», 355 págs.)

En 1955 recibe el Premio Nacional Menéndez Pelayo (instituido ese mismo año por el Ministerio de Información), por la biografía que escribió sobre Ramiro de Maeztu (Maeztu, Rialp, Madrid 1955, 755 págs.). Ese mismo año preparó la selección y puso prólogo a la recopilación El tradicionalismo español del siglo XIX, Dirección General de Información (Colección Doctrina política), Madrid 1955, 413 págs. (El Director General de Información era entonces Florentino Pérez Embid.) Más adelante dirigió Vicente Marrero la edición de las Obras completas de Maeztu, publicadas por Editora Nacional y Rialp (vinculada al Opus Dei).

En enero de 1956 aparece el primer número de la revista mensual Punta Europa (1956-1967), de la que Vicente Marrero fue director hasta 1966. Intervino también en Ediciones Punta Europa.

En 1957 es Secretario de la Asociación «Menéndez Pelayo», de la que fue uno de los fundadores (además de Vicente Marrero, pertenecían a la Junta Nacional de esta entidad: Rafael Balbín Lucas, Alejandro Díez Macho, Lucas María de Oriol, Antonio Millán Puelles, Antonio González Alvarez, Vicente Rodríguez Casado, Eustaquio Guerrero, Gonzalo Fernández de la Mora, Juan Iglesias Santos, Arsenio Pacios, José Simón Díaz, Emilio Sáez)

En 1958 asiste en Bochum (Alemania) al Katolikentag.

En 1959 obtiene el Premio 18 de Julio, por su libro El enigma de España en la danza española.

En 1961 publicó, en Ediciones Punta Europa, un libro de 683 páginas que alcanzó notable repercusión en su momento: La guerra española y el trust de cerebros (mereció una segunda edición al año siguiente). El final del prólogo (pág. 27) relaciona las personas entre las que se movía su autor: «Por estar este libro, como dijimos, íntimamente vinculado a la revista Punta Europa, no sólo en su gestación, sino en su total desarrollo, queremos en primer término agradecer la colaboración del impulsor, sostén y animador de esta arriesgada empresa cultural, Lucas María de Oriol y Urquijo –luchador antes, a lo largo de y después de la guerra española–, sin cuya ayuda, estímulo y asesoramiento no se hubiera publicado, ni los artículos que fueron su origen. Igualmente a los íntimos colaboradores de la revista Carlos Murciano, Domingo Paniagua, que entre otras cosas me han ayudado a leer y corregir las pruebas, así como a otros buenos amigos a quienes he consultado en más de un punto importante: José M. Ramón de San Pedro, Ramón Serrano Guzmán, Manuel Garrido, Román Perpiñá, Francisco Javier Lizarza, Mariano del Mazo... A todos ellos mi más cordial agradecimiento.»

Índice del libro La guerra española y el trust de cerebros (Punta Europa, Madrid 1961)
Introducción. Gestación histórica de la polémica española. I. Antecedentes remotos (Cómo se fue formando la bola. La literatura de nuestro declive. El Impacto de los Tratados de Westfalia: tres libros de 1648. El siglo XVIII. El siglo XIX. La guerra de la Independencia. El gran salto.) II. Antecedentes próximos: la II República, hecho decisivo (La persecución a la Iglesia. Persecución al Ejército. La II República y la agitación social. Los separatismos. El separatismo catalán. El separatismo vasco. La II República y los intelectuales.) III. Final de la época liberal y reanudación de la tradicional (La «Intelligentsia» y su réplica natural. La II República o la imposibilidad de convivencia. Convivencia laica y convivencia cristiana. La réplica natural. Fin de la época liberal. La línea áurea.)
Primera parte. Estado de la cuestión en 1936. I. La Guerra española, ¿fue una cruzada? (El término Cruzada. Desbordamiento de la legalidad republicana por el extremismo revolucionario. El carácter popular de la Cruzada: fracaso del pronunciamiento e irrupción de la guerra ideológica. Textos autorizados sobre el estado de la cuestión. Polémica sobre la Cruzada: Maritain-Menéndez Reigada O.P. La verdad se impone.) II. La guerra española y la nueva conciencia occidental (Un juicio de Chesterton en 1933. La guerra española y la nueva conciencia intelectual del mundo. Signos y significaciones. El significado último. El trust de cerebros y el Alzamiento de 1936. Visión de los emigrados de nuestra guerra. Visión de nuestra guerra desde la tradición española. La realidad como historia y estilo. La poesía y la guerra española. La poesía del sector nacional.) III. El alzamiento por dentro o trascendencia de los primeros pasos (El Alzamiento por dentro. El Ejército. Los requetés. «Acción Española». Falange. Comentario al «ni de derechas ni de izquierda». El diseño medular.) V. Clima espiritual de los momentos iniciales del Alzamiento (Los primeros momentos. Un artículo de Mons. Zacarías de Vizcarra. Cómo empieza a ceder la tensión espiritual. La revista «Jerarquía». La revista «Escorial». La guerra y los intelectuales españoles después de 1936. Tres observaciones marginales.) V. La ascendencia intelectual de la Falange (José Antonio y la influencia de Ortega. El espíritu de José Antonio. Familia, municipio, sindicato. La invariabilidad de procedimientos en perspectivas distintas. El empleo de la palabra revolución. La idea de destino en Nietzsche y Ortega. La adecuación del ingrediente tradicional en el pensamiento de José Antonio: Morente y Mella. Cuando políticamente menos es más.)
Segunda parte. La línea discrepante, o sobre la minoría astillada de 1936. I. Los intelectuales de la llamada generación de 1936 (La actitud «puente» o «de mano tendida». Un artículo de Benavente. La política y los intelectuales de la generación de 1936. Nueva política desde el Ministerio de Educación Nacional. ¿Cuál es la importancia de la llamada generación intelectual de 1936? El verdadero problema: la significación de la guerra española y nuestros intelectuales.) II. La minoría astillada y el espíritu de concordia (El pathos de la escisión. La guerra española y la escenificación de las dos Españas, o lo que opinaría un político. El olvido de nuestra guerra: un ensayo de su explicación. Diferencia entre concordia y paz, o lo que opinaría un teólogo. La simultaneidad de dos voluntades distintas, o lo que opinaría un psiquiatra. Ortega y las guerras civiles. La tradición de decir «sí» y «no». El concepto nihilista de la transigencia.) III. La clave de nuestra historia más reciente (¿Evolución hacia la normalidad? España y los moldes extranjeros. La omisión de la clave. Explicando coincidencias. Antes y después de la guerra de 1936. ¿Un bastión del catolicismo que se desmorona? ¿Quiénes son los europeos? ¿Los liberales o los tradicionalistas? Las palabras mágicas del nuevo europeísmo, o reflejos y reflexiones.) IV. La lucha por los símbolos y su comprensión (La primavera de los viejos. La demagogia en torno a dos antípodas. La comprensión como problema. El binomio Ortega-Menéndez Pelayo, o el acento de una comprensión. Orteguismo y unamunismo.)
Tercera parte. La línea áurea, o mayoría de edad –1948– de la generación que hizo la guerra. I. La minoría activa de 1948 (La tres etapas del régimen. Hitos intelectuales. Mayoría de edad intelectual de los que hicieron la guerra. El paso de las juventudes. La presencia del Opus Dei. 1948. Dos libros y dos minorías.) II. El Jano bifronte de la España contemporánea: Menéndez Pelayo-Maeztu («Entre los muertos vivo». El «nacionalismo» de Menéndez Pelayo. El 98 y Menéndez Pelayo. Las minorías intelectuales de la España de la postguerra en la encrucijada Menéndez Pelayo-98. Entre los vivos un muerto. Maeztu en la encrucijada de cuatro minorías. Maeztu, hombre de fundamentos. Menéndez Pelayo-Maeztu, o las dos caras de Jano. ¿Quiénes son las autoridades?) III. «Los esperpentos» en una visión de las dos Españas (El esperpento de la «otra España», según Valle Inclán. Américo Castro y Madariaga niegan la existencia de las dos Españas. La política de mano tendida.) IV. ¿La hora de los activistas? (La evolución del sindicalismo español. La conciencia económica española. La nueva mentalidad económica y social.) V. Apuntes sobre la repercusión de la Guerra española en Iberoamérica (De cómo vivió Iberoamérica la guerra española. La emigración roja española e Iberoamérica. Iberoamérica en la hora sensacional del mundo. Iberoamérica y el clero español.)
Epílogo. A los veinticinco años del Alzamiento (Veinticinco años después. El fin del ciclo liberal español. El lento proceso de homogeneización, o hacia el Estado católico. El proceso de homogeneización y la cuestión dinástica. El proceso de homogeneización y el general Franco. Los obstáculos, o entre la internacional marxista y la progresista. Nuestro frente intelectual y la crisis del intelectual. El problema de las nuevas generaciones. Meditación sobre las rocas, o cuando las piedras hablan.)

En 1962 participa en el Incontro Romano della Cultura, y aprovecha para asistir como espectador a la apertura del Concilio Vaticano II (el 11 de octubre de 1962).

En 1966 es nombrado Jefe de los Servicios Administrativos de la Secretaría Técnica del Ministerio de la Gobernación, y en 1969 logra por oposición la Jefatura del Gabinete de Prensa del Ministerio de la Gobernación.

Entre 1964 y 1969 disfrutó sendas becas otorgadas por la Fundación Juan March, para estudiar la obra del filósofo dominico Santiago Ramírez (1891-1967). (Marrero ya había publicado en 1959, en Ediciones Punta Europa, el librito del padre Ramírez, Ortega y el núcleo de su filosofía, dentro de la activa campaña que desarrollaba la ortodoxia católica en contra del filósofo liberal.) En 1970 culminó esos estudios, que adoptaron la forma de una Tesis doctoral, que defendió ante la Universidad de Sevilla: La fundamentación filosófica de una filosofía jurídico-social en la obra del Padre Ramírez (386 hojas), dirigida por Francisco Elías de Tejada Spínola, catedrático de Filosofía del Derecho de la universidad hispalense. En 1971 publicó Santiago Ramírez, su vida y su obra (CSIC, Madrid 1971, 336 págs.).

En los años del tardofranquismo inició su actividad como profesor (de la asignatura «Movimientos Artísticos Contemporáneos») en la recién creada Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense, de la que fue nombrado en 1984 profesor titular. También fue poeta y publicó varios poemarios. Vicente Marrero falleció en 2000.

«Vicente Marrero, brillante y fecundo publicista que contribuyó con su pluma y su palabra a dinamizar la vida cultural española durante un extenso período de su historia más reciente, es en lo ideológico y en buena medida hijo espiritual de Ramiro de Maeztu, del que dirigió primero en la Editora Nacional y después en Rialp los volúmenes aparecidos de sus obras completas, si bien en lo temático se advierte a lo largo de toda su obra una constante preocupación por el arte y la teoría estética, resultado de una peculiar sensibilidad espiritual subyacente incluso en sus trabajos de índole política o histórica. Dentro de estas coordenadas su obra gira en torno a tres focos principales: El primero lo integra un conjunto nutrido de ensayos sobre temas literarios y artísticos y que abarca desde su primera obra Picasso y el toro de 1951, hasta Picasso y el monstruo (1986), y dentro del cual cabe recordar títulos tan significativos como Guardini, Picasso, Heidegger (1959), El Cristo de Unamuno (1960), Ortega, filósofo «mondain» (1961), o Santiago Ramírez, su vida y su obra (1971), y en los que con diáfana y sugestiva prosa nos ofrece junto a un análisis incisivo y autorizado de la obra de Picasso, al que conoció personalmente y del que es un autorizado crítico, sus visiones personalistas de Ortega, filosofo «mondain», para el que, a juicio de nuestro autor, la cultura más que un modo de ser, es un modo de estar; o del Unamuno clerygman, que habría resuelto desde hora muy temprana su actitud ante la fe en forma negativa. El segundo núcleo de su interés lo constituyen los libros y artículos dedicados a la problemática política y entre los que figuran como más sobresalientes El poder entrañable (1952), La guerra española y el trust de cerebros (1961), que desató una importante polémica, La consolidación política, teoría de una posibilidad española (1964), España ¿en el banquillo? (1973), y a cuyo través propugna desde los postulados de un tradicionalismo renovado la regeneración patria, ideal común de la generación del 98 y que llega hasta sus páginas recibido de su maestro Ramiro de Maeztu. Por último, está su obra poética estrechamente ligada a sus raíces vernáculas, ágil y cantarina, popular y festiva y ajena a los recovecos del razonamiento discursivo y sorprendente por su ausencia de conceptualismo en un ensayista de raza.» (Gonzalo Díaz Díaz, Hombres y documentos de la Filosofía Española, CSIC, Madrid 1995, volumen V, págs. 218-219.)

«Con la base en revistas como Arbor, Atlántida y la editorial Rialp próximas al Opus Dei –del cual sin embargo no fue miembro Fernández de la Mora– éste se alineó junto a figuras como Rafael Calvo Serer, Florentino Pérez Embid, Vicente Marrero, Vicente Rodríguez Casado y Antonio Millán Puelles.» (Enrique Zuleta Alvárez, «Gonzalo Fernández de la Mora», Razón Española, nº 114.)

«La Biblioteca del Cincuentenario de Rialp. El papel importantísimo de Rialp en la edición española no ha recibido el reconocimiento público debido. Las pautas del mérito las marca la izquierda, que no le perdona a Rialp su vinculación con el Opus Dei. (Rialp es el bosque pirenaico por donde hubo de atravesar José María Escrivá la frontera francesa huyendo de Madrid, donde ser sacerdote constituía un pasaporte de muerte segura.) En 1998 celebró su cincuenta aniversario, motivo más que justificado para iniciar una colección que recogiese aquellos títulos emblemáticos de la editorial que gozaron en su día de notable éxito, pero no estaban ya en catálogo ni disponibles para las nuevas generaciones, salvo azaroso rastreo de librerías de lance. «Aquellos libros que a juicio de los editores son demasiado buenos para ser olvidados», como publicita la colección. En efecto, en estos últimos cuatro años ha vuelto a las librerías lo mejor de la filosofía del siglo XX: Josef Pieper, Étienne Gilson, Cornelio Fabro, Antonio Millán-Puelles... Es sin duda lo más permanente (¡por eso es "filosofía perenne"!), pero el fondo bibliográfico de donde tirar es excepcional. Rialp ha tenido siempre grandes editores. Recordemos, entre los 50 y 70, a Rafael Calvo Serer, Florentino Pérez Embid o Amalio García-Arias. En aquellos años, la Biblioteca del Pensamiento Actual acogió a Eric Voegelin, Álvaro d'Ors, Federico Suárez, Francisco Elías de Tejada, Russell Kirk... junto a los Vicente Marrero, Leopoldo Eulogio Palacios o Vintila Horia de la colección de bolsillo. Y el premio de poesía Adonais. Una trayectoria ejemplar que ha tenido su continuidad hasta hoy mismo.» (El Semanal Digital)

«[1952] a Pamplona viene fondato l'«Estudio General de Navarra» trasformato in seguito in Università diretta da monsignor José María Albareda, ex vicepresidente del «Consiglio Superiore delle Ricerche Scientifiche». [1956] il primo grande organo di stato a cadere in Spagna sotto il controllo dell'Istituto e il «Consiglio Superiore delle Ricerche Scientifiche»; la direzione dell'Opus Dei è lasciata da Escrivá a monsignor Florencio Sanchez Bella a cui si affiancano Rafael Calvo Serer (España sin problema, La forza creatrice della libertà) membro con Perez Embide del Consiglio privato della Corona e Vicente Marrero (La guerra di Spagna e il trust dei cervelli). [1957] un ricambio ministeriale porta Lopez Rodó, docente dell'Università di Barcellona, alla direzione del «Piano di Investimenti»; Alberto Ullastres diviene ministro del Commercio; nella rivista dell'ordine «Nuestro Tiempo», Escrivá precisa che l'Opus Dei non è nella vita pubblica di un paese una specie di partito politico…» (internet)

«Fallecidos en 2000. Vicente Marrero, a los 81 años. Destacado miembro de la Ciudad Católica. Ha fallecido Vicente Marrero, eminente hombre del Derecho Natural Cristiano y escritor, ligado a la Ciudad Católica. Contaba 81 años.» (AJEncia patriótica de noticias, internet)

«Julio. Madrid. Se ha publicado el nº 7 del boletín de la Comunión Tradicionalista Carlista de Madrid "Puerta de Alcalá". Contiene los siguientes artículos: - Ignorancia, manipulación, totalitarismo. Informe de la Real Academia de la Historia: corrupción intelectual de menores en los centros de estudio. - Que llueva, por Rafael San Martín. - Liberalizaciones..., por Juan Molina. - Para un mapa carlista de las Castillas, por José Mª Mozo de Rosales. - En la muerte de Vicente Marrero. - A propósito del tercer secreto de Fátima, por Sebastián Corje.» (internet)

«Con independencia de otras actividades y donaciones, que han sido en 1999 casi veinte millones de pesetas, dedico mi atención personal y algún recurso de Fundación Hernando de Larramendi (FHL) a: [...] 6. Biblioteca Virtual de «pensadores tradicionalistas» Se está iniciando con Rafael Gambra y se seguirá con Vicente Marrero y después con las obras completas de mi padre [Luis Hernando de Larramendi] y mías (las no empresariales), así como las de Francisco Elías de Tejada. En ella se incluirán pensadores, como Aparísi y Guijarro, Cándido Nocedal, Donoso Cortés, Balmes, Torras y Bages y otros que se determinen, así como pensadores iberoamericanos, comenzando con Pedro Galvão de Sousa, de Brasil. La financiación puede ser difícil y FHL pondrá una parte importante. No se solicitarán fondos europeos ni públicos.» (Ignacio Hernando de Larramendi, Así se hizo Mapfre. Mi tiempo, Actas Editorial, Madrid 2000, pág. 763.)

 
Selección bibliografía cronológica de Vicente Marrero Suárez:
  • Picasso y el toro, Cálamo (Esplandián 1), Madrid 1952, 135 págs. 2ª ed. Rialp, Madrid 1955, 165 págs.
  • El acierto de la danza española, Cálamo (Esplandián 2), Madrid 1952, 175 págs.
  • El poder entrañable, Cálamo (Esplandián 3), Madrid 1952, 191 págs.
  • versión española de Josep Pieper, Actualidad del tomismo, Ateneo (O crece o muere 39), Madrid 1952, 36 págs.
  • El sindicalismo alemán de la postguerra, Ateneo (O crece o muere 65) Madrid 1954, 44 págs.
  • La escultura en movimiento de Ángel Ferrant, Rialp (Biblioteca del pensamiento actual 30), Madrid 1954, 155 págs.
  • traducción de Peter Wust, Incertidumbre y riesgo, Rialp (Biblioteca del pensamiento actual 32), Madrid 1955, 304 págs.
  • prólogo a Friedrich Heer, La democracia en el mundo moderno, Rialp (Biblioteca del pensamiento actual 40), Madrid 1955, 157 págs.
  • Maeztu, Rialp (Biblioteca del pensamiento actual 50), Madrid 1955, 755 págs.
  • selección y prólogo de El tradicionalismo español del siglo XIX, Publicaciones Españolas, Dirección General de Información (Textos de Doctrina Política 4), Madrid 1955, XXXI+413 págs.
  • El enigma de España en la danza española, Rialp (Biblioteca del pensamiento actual 97), Madrid 1959, 326 págs.
  • Guardini, Picasso, Heidegger: tres visitas, Punta Europa, Madrid 1959, 30 págs. 2ª ed. Punta Europa, Madrid 1959, 45 págs.
  • El Cristo de Unamuno, Rialp (Libros de Bolsillo 1), Madrid 1960, 276 págs.
  • Ortega, filósofo «mondain», Rialp (Libros de Bolsillo 10), Madrid 1961, 355 págs.
  • La guerra española y el trust de cerebros, Punta Europa, Madrid 1961, 683 págs. 2ª ed. Punta Europa, Madrid 1962, 647 págs. 3ª ed. Punta Europa, Madrid 1963, 674 págs.
  • La consolidación política. Teoría de una posibilidad española, Punta Europa, Madrid 1964, 306 págs.
  • Nuestro Rubén, Instituto de Cultura Hispánica, Madrid 1970, 135 págs.
  • Santiago Ramírez O.P. Su vida y su obra, CSIC (Instituto de Filosofía «Luis Vives»), Madrid 1971, 336 págs.
  • Historia de una amistad (Pereda, Menéndez Pelayo, Galdós, Valera, Clarín, Rubén...), Novelas y Cuentos 94, Madrid 1971, 319 págs.
  • España ¿en el banquillo? Cuando suena la hora de la verdad, Escelicer, Madrid 1973, 286 págs.
  • prólogo y selección de Ramiro de Maeztu, Obra, Editora Nacional, Madrid 1974, 1314 págs.
  • Picasso y el monstruo. Una introducción, Universidad Complutense, Madrid 1986, 222 págs.
  • El padre Arintero y Ramiro de Maeztu, La Vida Sobrenatural, Salamanca 1986, 67 págs.
Sobre Vicente Marrero Suárez:
  • 1989 Miguel Ayuso Torres, La obra de Vicente Marrero vista por la crítica, Fundación Mutua Guanarteme & Sociedad Económica de Amigos del País, Las Palmas de Gran Canaria 1989, 174 págs.
  • 1995 «Marrero Suárez, Vicente» en HDFE 5:218-222.
Textos de Vicente Marrero Suárez en el Proyecto filosofía en español:
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