Fetichismo

Fetichismo

(Del latín: “facticino”, de “facere”, hacer). Fetichismo significa la divinización de diversas cosas y objetos (fetiches), atribuyéndoles fuerzas misteriosas, sobrenaturales, inasequibles para la comprensión humana. En la fase primera, inferior, del desarrollo religioso, el fetiche (el ídolo) era un objeto de adoración para los creyentes. Sin embargo, ninguna religión, de una u otra manera, es ajena al fetichismo, a la divinización grosera de los cosas. Bajo el capitalismo se atribuye a la mercancía, al dinero y al capital, como objetos materiales, ciertas propiedades (por ejemplo, la propiedad de trocarse y de crear ganancia para el capitalista) que en realidad no son sus propiedades naturales, sino expresión de las relaciones capitalistas de producción. Bajo el capitalismo, “la relación entre las personas se manifiesta... como una relación entre cosas” (Engels). Con ello se ha creado el fetichismo mercantil que desaparece bajo el socialismo.

Diccionario filosófico marxista · 1946:113

Fetichismo

Tendencia a divinizar ciertos objetos, a atribuirles un poder sobrenatural, místico, ininteligible para los hombres. En las religiones primitivas, el fetiche (ídolo) era objeto de culto. La grosera divinización de las cosas es común a todas las religiones (adoración de iconos, &c.) (Ver igualmente Fetichismo de la mercancía).

Diccionario filosófico abreviado · 1959:184

Fetichismo

(del portugués «feitiço»: artificial, fabricado). Veneración de objetos y fenómenos de la naturaleza; es una de las formas tempranas de la religión de la sociedad primitiva. El término «fetichismo» fue propuesto por el historiador y lingüista francés Charles de Brosses (1760). Al no conocer la esencia de los objetos materiales, el hombre les atribuía propiedades sobrenaturales, creía que dichos objetos (fetiches) daban satisfacción a sus necesidades. El fetichismo se halla relacionado con el totemismo y con la magia. Forma parte de muchas religiones modernas (adoración de iconos, de la cruz) (Fetichismo de la mercancía).

Diccionario filosófico · 1965:172

Fetichismo

(portugués feitiço: magia): relación social (económica, ideológica, &c.) y la concepción, correspondiente a ella, que atribuye a las cosas de por sí cualidades específicamente sociales y toma por algo natural las propiedades creadas por la cultura humana. El materialismo metafísico veía en el fetichismo tan sólo una consecuencia del engaño, &c. En cambio, el marxismo puso de relieve el contenido objetivo del fetichismo. La forma históricamente inicial del fetichismo fue engendrada por el nivel bajo en extremo de la cultura del hombre primitivo y se expresaba en atribuir a los objetos-fetiches una capacidad mágica de influir premeditadamente sobre la vida del mismo (Magia, Totemismo). Elementos del fetichismo se han conservado en casi todas las religiones de nuestra época. La producción mercantil, sobre todo la capitalista, introduce el fetichismo en la práctica diaria. Su forma elemental es el carácter fetichista de la mercancía, su personificación y, a la vez, la cosificación de los productores de mercancías. Las relaciones de estos últimos no les parecen relaciones directamente sociales entre las personas mismas en su trabajo, sino relaciones de cosas entre los individuos y relaciones sociales entre las cosas. El fetichismo se manifiesta en el culto al dinero y al oro, en la atribución al capital de la capacidad de autocrecimiento independiente del trabajo, en una adoración fanática de los símbolos de poder y las instituciones políticas y en dotar de influencia mágica a las representaciones y consignas ideológicas. En todos estos casos, los resultados (materiales o espirituales) de la actividad humana reciben una independencia mística y un poder sobre los individuos. Las raíces del fetichismo radican en la tergiversación objetiva y en volcar las relaciones entre el sujeto y el objeto, en la enajenación y la cosificación de las relaciones sociales, es decir, en reducir al hombre hasta el nivel de cosa o de ejecutor de funciones de ésta. En el curso de edificación del socialismo y el comunismo se superan todas las fuentes y formas del fetichismo y se afianzan las relaciones entre los hombres como personalidades.

Diccionario de filosofía · 1984:166