Filosofía en español 
Filosofía en español

Federico Engels

Federico Engels (1820-1895)

Genial fundador del comunismo científico, gran maestro y guía del proletariado mundial, que, en la amistad más estrecha con Carlos Marx (ver) luchó por la causa de la emancipación de los obreros y de todos los trabajadores, por la causa del comunismo. Nació el 28 de noviembre de 1820 en Alemania, en la provincia de Renania, ciudad de Barmen. Su padre era industrial textil. Engels estudió primeramente en el colegio real de Barmen, después en el instituto de Elberfeld. En 1838, tuvo que dejar el instituto, y trabajó en la oficina de su padre, siendo enviado después a Bremen como empleado de una casa comercial. Allí se acercó al grupo literario radical “Joven Alemania”, publicando artículos en el Telégrafo Alemán, órgano de uno de los representantes de la “Joven Alemania”. Engels abandonó Bremen en la primavera de 1841, y después de un viaje por Suiza y el Norte de Italia, llegó en el otoño del mismo año a Berlín, donde se incorporó como voluntario en el regimiento de artillería. Asistía entonces como oyente a la Universidad de Berlín. Engels se acercó allí al círculo de los jóvenes hegelianos (ver), discípulos de ideas radicales del filósofo alemán Hegel (ver). En este círculo también había participado Marx, por entonces ausente de Berlín. En marzo de 1842, Engels publica su folleto “Schelling y la revelación”, en el que somete a una crítica demoledora la revelación místico-reaccionaria de Schelling, quien en los últimos años de su vida se volvió extremadamente derechista y aspiraba a “reconciliar la religión con la ciencia”. El 30 de septiembre de 1842, terminó el enrolamiento militar de Engels, y se marchó a Inglaterra, a Manchester. Allí dedicaba sus horas libres a comunicarse con los obreros y a estudiar su vida. En 1844, Engels viró definitivamente hacia el comunismo. Ese año publicó en los Anales Franco-Alemanes, editados en París por Marx y Ruge, su trabajo “Notas críticas sobre economía política”, al que Marx denominó “apuntes geniales” de la economía política proletaria moderna. En este trabajo, Engels “estudió desde el punto de vista socialista los fenómenos fundamentales del sistema económico moderno, caracterizándolos como consecuencias necesarias del imperio de la propiedad privada” (Lenin). A fines de agosto de 1844, Engels fue de Manchester a Alemania, pero en el camino pasó por París, donde tuvo lugar su encuentro con Marx, sellándose la amistad de estos dos grandes jefes de la clase obrera, amistad de la que Lenin dijo que supera “a las más emocionantes narraciones de los antiguos acerca de la amistad humana”. En París, Marx y Engels escribieron el libro La Sagrada Familia (ver), dirigido contra los jóvenes hegelianos y con el cual echaron “los cimientos... del socialismo revolucionario-materialista” (Lenin). Después de su regreso a Alemania, en 1845, Engels publicó su famoso libro La situación de la clase obrera en Inglaterra, al que Lenin consideraba “uno de los mejores trabajos de la literatura socialista mundial”, subrayando que en esta obra, “Engels fue el primero en decir que el proletariado no sólo es una clase que sufre” sino que “el proletariado en lucha se ayudará a sí mismo” (Lenin). En la primavera de 1845, Engels abandonó Bremen y se trasladó a Bruselas, donde entonces vivía Marx. Allí elaboraron en común su concepción filosófica y escribieron La Ideología Alemana (ver), donde sometieron a la crítica los defectos de la filosofía de Feuerbach, las concepciones de los jóvenes hegelianos y al llamado “verdadero socialismo”, cuyos representantes se manifestaban contra la lucha de clases, predicando la paz universal. Tanto Engels como Marx unieron sus ocupaciones científicas a la labor práctica entre los obreros. Como Marx, Engels entabló relaciones con la clandestina “Liga de Comunistas” alemana y realizó un gran trabajo preparatorio para el segundo Congreso de esa Liga que había de adoptar un programa, como bosquejo del cual escribió “Principios del Comunismo”, y después, junto con Marx, el famoso Manifiesto del Partido Comunista (ver), cuyo valor define Lenin con las siguientes palabras: “este librito, a pesar de sus pocas páginas, vale por tomos enteros; su espíritu sigue viviendo e impulsando hasta nuestros días a todo el proletariado organizado y combatiente del mundo civilizado”. Habiéndose trasladado a París a mediados de octubre de 1847, con motivo de la preparación del Congreso de la “Liga de Comunistas”, Engels fue poco después expulsado por el gobierno francés, regresando a Bruselas, y luego de comenzar la revolución de febrero de 1848 en Francia, se trasladó nuevamente a París, siguiendo a Marx, a su vez, expulsado de Bruselas por el gobierno belga. A principios de abril de 1848, a raíz de la revolución que se había desencadenado en Alemania, Marx y Engels se trasladan a Colonia, donde, dirigiendo la Nueva Gaceta Renana, fundada por ellos, realizaron un inmenso trabajo revolucionario. Ante la orden de detención que se dictó contra los redactores de la Nueva Gaceta Renana, Engels huye de Colonia a Bélgica, a Bruselas. Allí fue arrestado, recluido en prisión y expulsado después. El 12 de octubre, Engels llegó a París, siguiendo a pie hasta Suiza, y a mediados de enero de 1849, regresó a Colonia, donde poco después (el 7 de febrero) junto con Marx, fue sometido a los tribunales, acusado de “injurias a las autoridades”. Engels tomó parte en la insurrección armada popular; luego de aplastada huyó a Inglaterra, a Londres, pasando por Suiza. Engels hizo el resumen del período revolucionario de 1848-1849, en dos de sus más destacadas obras. En el trabajo La guerra campesina en Alemania (publicada en diciembre de 1850), señaló que “las clases y los sectores de clases que en todas partes traicionaron la revolución en 1848 y 1849, los hallamos en calidad de traidores ya en 1525, aunque en una fase inferior de desarrollo”. En el otro trabajo, Revolución y contrarrevolución en Alemania, dedica mucha atención a los problemas de la insurrección armada, enseña a los obreros revolucionarios a comprender que la insurrección es un arte. En noviembre de 1850, se trasladó a Manchester, donde entró a trabajar de contador en una casa comercial, llegando luego a ser consocio de dicha casa. Se dedicó nuevamente al “maldito comercio” para poder prestar una ayuda material a Marx. Durante su permanencia en Manchester, Engels escribió un gran número de trabajos sobre problemas militares por los que se interesaba profundamente. Lenin denomina a Engels “el profundo conocedor” de la materia militar. Mucha atención dedicó Engels durante ese período también a la ampliación de sus ya vastos conocimientos lingüísticos. En Manchester vivió hasta 1870, sosteniendo con Marx, casi diariamente, una correspondencia en la que enjuiciaban en común los más diversos problemas teóricos, políticos y tácticos y los problemas de la “economía”, como llamaban a la obra El Capital que Marx estaba preparando. Con la fundación de la Primera Internacional, Engels, junto con Marx, desarrolló la lucha contra los proudhonistas, bakuninistas y todos los demás enemigos de la Internacional. En otoño de 1870, se trasladó de Manchester a Londres y poco después de su llegada fue incorporado al Consejo General de la Internacional. Pero también después de dejar de existir la Internacional, Marx y Engels prosiguieron dirigiendo el movimiento obrero. Por otra parte, ante la falta de tiempo de Marx por su intenso trabajo en El Capital, el peso fundamental de la lucha contra las tendencias hostiles al marxismo recayó sobre los hombros de Engels. Por aquel período escribió los artículos contra Dühring (ver) que se publicaron en 1877-1878. De estos artículos se compuso después la famosa obra Anti-Dührinq (ver), sobre la cual Lenin escribe: “En este libro se analizan los más grandes problemas de la filosofía y de las ciencias naturales y sociales... Es un libro asombrosamente sustancioso y aleccionador”. En ese mismo período Engels se dedica a un profunda estudio de las ciencias naturales y de las matemáticas, de cuyos resultados se puede juzgar por su obra inconclusa Dialéctica de la Naturaleza (ver). Después de la muerte de Marx, Engels emprende la elaboración y edición de los tomos II y III de El Capital, que Marx no logró terminar en vida, publicándose en 1885 el tomo segundo y en 1894 el tercero. Con su trabajo sobre los tomos II y III de El Capital, Engels erigió a su gran amigo el mejor monumento en el que sin  quererlo, grabó también su nombre. “Estos dos tomos de El Capital son el trabajo de ambos: de Marx y Engels” (Lenin). A ese período pertenece también la obra clásica de Engels Origen de la familia, de la propiedad privada y del Estado (ver), a la que Lenin señaló como “una de las obras fundamentales del socialismo contemporáneo”. En 1888, vió la luz el libro de Engels Ludwig Feuerbach (ver), en el cual, como en el Anti-Dühring, una generación tras otra de marxistas aprenden los fundamentos del materialismo dialéctico y del materialismo histórico. Realizando una gigantesca labor teórica, Engels llevaba al mismo tiempo, la dirección práctica del movimiento obrero revolucionario internacional. Desde los primeros días de su actuación política, y hasta el fin de su vida, fue un ardiente combatiente revolucionario. Era el jefe reconocido del proletariado internacional, el mejor portavoz de sus intereses básicos de clase. Engels llevó una lucha implacable contra el oportunismo en los partidos obreros, puso al desnudo y criticó severamente sus errores, dio una orientación revolucionaria a su trabajo: “Después de la muerte de Marx, escribía Lenin, Engels, solo, continuaba siendo el consejero y guía de los socialistas europeos”. Sufriendo de un cáncer en la garganta, Engels, murió el 5 de agosto de 1895, cerca de las 11 de la noche.

Diccionario filosófico marxista · 1946:90-92

Federico Engels

Federico Engels

Dirigente y educador del proletariado, amigo y colaborador de Marx, elaboró conjuntamente con éste, la teoría del comunismo científico, y luchó con él por la liberación de la clase obrera, por el comunismo.

Engels nació el 28 de noviembre de 1820 en la ciudad de Barmen, provincia de Renania. Su padre era industrial textil. Engels hizo sus estudios en el colegio de Barmen y luego en el liceo de Elberfeld, que se vio obligado a abandonar. Trabajó cerca de un año en la oficina de su padre, y después en Bremen, en una gran casa comercial. Fue allí donde se vinculó con el grupo literario radical “Joven Alemania”, y publicó artículos en el Telégrafo Alemán. En la primavera de 1841, Engels partió para Bremen y, después de un viaje por Suiza y el norte de Italia, fue a Berlín donde se incorporó a un regimiento de artillería. Eso no le impidió, sin embargo, seguir un curso de filosofía en la Universidad donde tomó contacto con el círculo de los jóvenes hegelianos (ver). En marzo de 1842, Engels publicó el folleto “Schelling y la revelación” en el que somete a una crítica rigurosa y precisa las concepciones místicas reaccionarias de Schelling (ver). En el mismo año 1842, una vez terminado el servicio militar, Engels partió para Inglaterra, a la ciudad de Manchester. Entró en conocimiento allí con la vida de los obreros, estudió la situación de la clase obrera inglesa, entró en relaciones con los militantes cartistas y comenzó a colaborar en las publicaciones socialistas. En 1844, Engels publicó en París, en los Anales Franco-Alemanes de Marx y Ruge, su “Estudio crítico sobre la Economía Política”. Marx calificó esta obra de esbozo genial de una economía política nueva, proletaria. A fines de agosto de 1842, Engels partió de Manchester con destino a Alemania. Al pasar por París tuvo lugar su encuentro con Marx. Así comenzó la amistad de los dos grandes guías del proletariado, amistad de la que Lenin dijo que supera “a las más emocionantes narraciones de los antiguos acerca de la amistad humana” (Lenin, Carlos Marx y Federico Engels, Ed. rusa). En París, Marx y Engels escribieron el libro La Sagrada Familia (ver) dirigido contra los jóvenes hegelianos y con el cual echaron los cimientos del socialismo materialista revolucionario.

En 1845, de vuelta de Alemania, Engels publicó su célebre obra La situación de la clase obrera en Inglaterra, que Lenin calificó como “una de las mejores obras de la literatura socialista del mundo” (Lenin, Obras, Ed. rusa). En esta obra, “Engels fue el primero en decir que el proletariado no sólo es una clase que sufre sino que ‘el proletariado en lucha se ayudará a sí mismo’“ (Lenin, Carlos Marx y Federico Engels, Ed. rusa).

En la primavera de 1845, Engels se trasladó a Bruselas donde vivía Marx. Allí elaboraron en común La Ideología Alemana (ver), crítica de las insuficiencias de la filosofía de Feuerbach, de las concepciones de los jóvenes hegelianos y del “verdadero socialismo”, doctrina reaccionaria alemana, cuyos sostenedores se alzaban contra la lucha de clases y predicaban la reconciliación general. De 1845 a 1847, Engels vivió en Bruselas y en París, prosiguiendo sus estudios científicos y su acción práctica entre los obreros. Como Marx, se puso en contacto con la organización clandestina la “Liga de los comunistas” y realizó un gran trabajo de preparación para el II Congreso de esa liga. Escribió los Principios del comunismo, esbozo del programa de la “Liga de los comunistas”, y, en común con Marx, el célebre Manifiesto del Partido Comunista (ver).

Cuando la revolución de 1848 estalla en Francia, Engels se dirige a París siguiendo a Marx, expulsado de Bruselas. A principios de abril de 1848, habiendo comenzado la revolución en Alemania, Engels y Marx abandonan París y se dirigen a Colonia, donde se ponen a la cabeza de la Nueva Gaceta del Rin, que habían fundado, y se lanzan por entero a un gran trabajo revolucionario. Habiendo sido lanzada orden de arresto contra los redactores de la Nueva Gaceta del Rin, Engels parte para Bruselas. Allí fue arrestado, recluido en la cárcel y expulsado después. En octubre llega a París, de donde siguió para Suiza, y hasta enero de 1849 no vuelve a Colonia. Muy pronto Engels y Marx fueron llevados a los tribunales, acusados de “ultraje a las autoridades”. Durante la audiencia, los acusados se comportan como acusadores, y el tribunal tiene que absolverlos. Engels toma parte en la insurrección popular armada; pero una vez reprimida ésta, pasa al territorio suizo con los últimos destacamentos revolucionarios. A instancias de Marx, Engels se dirige a Londres.

Engels hace el resumen del período revolucionario de 1848-1849 en dos obras. En el libro La guerra campesina en Alemania (publicado en 1850) demuestra que las clases y los representantes de las clases que han traicionado en todas partes a la revolución en 1848 y en 1849, aparecen ya en calidad de traidores en 1525, aunque su traición fuera entonces menos evidente. En la otra obra Revolución y contrarrevolución en Alemania (1851-1852) escrita en colaboración con Marx, Engels presta una gran atención a los problemas de la insurrección armada, y enseña a los obreros que la insurrección es un arte. En noviembre de 1850 se establece en Manchester donde trabaja en una casa de comercio de la que llega a ser más tarde consocio. Y se ocupa de nuevo en ese “maldito comercio” para poder otorgar apoyo financiero a Marx. Durante su estada en Manchester, Engels escribe diversos trabajos sobre cuestiones militares que le interesan vivamente. Lenin consideraba a Engels como un gran experto en materia militar. Durante este período, Engels trabaja también para ampliar sus conocimientos de idiomas extranjeros. Vive en Manchester hasta 1870. Marx y él se escribían casi todos los días, y en sus cartas discutían los problemas más diversos de teoría, política, táctica y economía.

En el seno de la I Internacional, Engels y Marx combatieron a los proudhonianos, a los bakuninistas y demás enemigos de la Internacional. En el otoño de 1870, Engels fija su residencia en Londres donde es elegido miembro del Consejo General de la I Internacional. Cuando ésta fue disuelta, Marx y Engels continuaron dirigiendo, sin embargo, el movimiento obrero. Todo el peso de la lucha contra las corrientes hostiles al marxismo recayó entonces en Engels, puesto que Marx estaba absorbido por su trabajo en El Capital. De esta época datan los artículos contra Dühring, publicados en 1877-78, que constituyeron el Anti-Dühring (ver) donde Engels “...analiza los problemas más importantes de la filosofía, de las ciencias naturales y sociales... Es un libro notablemente instructivo y de rico contenido” (Ibid.). Al mismo tiempo, Engels se enfrasca en el estudio de las ciencias de la naturaleza y de las matemáticas. Se puede juzgar de los resultados de su trabajo con sólo leer Dialéctica de la naturaleza (ver). Después de la muerte de Marx, Engels emprende la tarea de ordenar, elaborar y publicar los libros segundo y tercero de El Capital que Marx no había podido terminar. El libro segundo apareció en 1885 y el tercero, en 1894. Con ese trabajo, Engels erigió un monumento grandioso a su genial amigo. Es en ese período también, cuando Engels escribió El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado (ver). En 1888, apareció su libro Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana (ver) que, como el Anti-Dühring, fue útil a generaciones enteras de marxistas para aprender los elementos del materialismo dialéctico y del materialismo histórico.

A principios de la década del noventa Engels continúa desarrollando en su correspondencia, las ideas del materialismo histórico. Los vulgarizadores del marxismo pretendían que el materialismo histórico, al atribuir una importancia decisiva a los cambios en la economía, negaba el papel de la superestructura: Estado, ideología, &c. Semejante interpretación del marxismo representaba un serio peligro, pues conducía a una contemplación pasiva de la historia, al menosprecio del papel de las ideas, de las instituciones políticas, de la lucha del proletariado por la conquista del poder político. Esta interpretación no podía surgir, escribía Engels a Mehring en 1893, más que basándose en “...una representación vulgar antidialéctica de la causa y el efecto como dos polos fijamente opuestos, en un olvido absoluto del juego de acciones y reacciones. Que un factor histórico, una vez alumbrado por otros, que son en última instancia hechos económicos, repercute a su vez sobre lo que le rodea, e incluso sobre sus propias causas, es cosa que olvidan, a veces muy intencionadamente, esos caballeros...” (“Carta a Mehring”, en Marx/Engels, Obras escogidas, t. II, p. 469, Ed. esp., Moscú, 1952).

En sus cartas, Engels pone de manifiesto la interacción de la base y de la superestructura, muestra las particularidades específicas del desarrollo de la ideología (filosofía, religión, arte) a diferencia de la economía; critica a ciertos “marxistas” quienes, habiendo aprendido ciertos principios generales del materialismo histórico, no se toman el trabajo de estudiar en detalle los hechos concretos de la historia.

Al mismo tiempo que realizaba un inmenso trabajo teórico, Engels ejercía prácticamente la dirección del movimiento obrero internacional. Se interesaba vivamente por el movimiento revolucionario en Rusia y redactó una serie de artículos dedicados a las relaciones sociales en ese país. En 1885, Engels escribía que los rusos se acercaban a su revolución democrático-burguesa. “La revolución debe estallar en un instante determinado, y puede estallar en cualquier momento. En esas condiciones, el país es como una mina cargada donde no hay más que encender la mecha” (Marx/Engels, Obras, Ed. alem.). Al igual que Marx, Engels veía claramente que la revolución política en Rusia tendría una importancia considerable para el movimiento obrero de Occidente.

Desde los comienzos de su actividad política hasta el fin de su vida, Engels fue un ardiente combatiente revolucionario, el guía reconocido del proletariado internacional, el mejor intérprete de sus intereses de clase. Combatió implacablemente el oportunismo en los partidos obreros, puso al desnudo sus errores criticándolos severamente, y orientó la actividad de ellos por el camino revolucionario. “Después de la muerte de Marx, Engels, solo, continuó siendo el consejero y el guía de los socialistas europeos” (Lenin, Obras, Ed. rusa).

Engels murió el 5 de agosto de 1895. “Los revolucionarios rusos han perdido en su persona a su mejor amigo” (Ibid.).

Diccionario filosófico abreviado · 1959:156-159

Federico Engels (1820-1895)

Dirigente y maestro del proletariado; fundó, en colaboración con Carlos Marx, la teoría marxista, la teoría del comunismo científico, la fílosofía del materialismo dialéctico e histórico. Nació en la ciudad de Barmen (Alemania). Desde sus años de juventud, Engels se sintió atraído hacia la lucha por la transformación de las relaciones sociales imperantes. En otoño de 1841 ingresó en el servicio militar, que cumplió en Berlín; aprovechaba el tiempo libre para asistir a clases de la Universidad. Se adhirió al ala izquierda de los jóvenes hegelianos. En aquel entonces, publicó una brillante y honda crítica a las ideas místico-religiosas de Schelling (“Schelling y la revelación” 1842, y otros trabajos). Al mismo tiempo, critica también a Hegel por sus conclusiones conservadoras y por las contradicciones de su dialéctica idealista. En las ideas de Engels, empero, se produce un auténtico cambio radical en Inglaterra, país al que fue aquél, a instancias de su padre, para dedicarse a los estudios comerciales. Al encontrarse con la vida de la clase obrera del país capitalista, entonces más desarrollado, Engels reflexionó profundamente acerca de las causas de la insoportable situación económica del proletariado y de su carencia de derechos políticos, estudió las insuficiencias ideológicas que se descubrían en el movimiento cartista, con sus ideas utópicas sobre la renuncia voluntaria de los capitalistas al poder. Como resultado de sus estudios, aparecieron los trabajos “Bosquejos para una crítica de la economía política” (1844), calificado por Marx como esbozo genial de crítica a las categorías económicas, y “La situación de la clase obrera en Inglaterra” (publicado en 1845). En esos trabajos, Engels dio una explicación científica del gran futuro y de la misión histórica del proletariado, mostró por primera vez que el proletariado no es tan sólo una clase que padece, sino, además una clase que lucha por su liberación. En Inglaterra, Engels se hace socialista. Pronto abandona dicho país y en 1844 se entrevista con Marx en la capital de Francia. Aquel encuentro fue el punto de partida de la honda y conmovedora amistad de los dos grandes hombres, amistad que se cimentaba en una comunidad de ideas y en la lucha práctica por la liberación del proletariado de la esclavitud capitalista. Las obras “La Sagrada Familia” y “La Ideología Alemana” escritas por ellos en 1844-46, están consagradas al examen crítico de las concepciones filosóficas –entonces dominantes– de Hegel, Feuerbach y sus discípulos, así como a la elaboración de los fundamentos del materialismo dialéctico e histórico. Al mismo tiempo, Marx y Engels llevan a cabo un inmenso trabajo práctico para organizar la “Liga de los comunistas”, convertida luego en el partido revolucionario del proletariado. En 1847, Engels escribe el proyecto de programa de la “Liga”, “Principios del comunismo”, tomado después como base para elaborar el “Manifiesto del Partido Comunista” (1848), que proclamaba el nacimiento de una doctrina marxista íntegra, de la ideología científica de la clase obrera. La actividad periodística de Engels fue de gran trascendencia para la propaganda de la teoría de la lucha proletaria y para cohesionar las fuerzas democráticas. Engels recibe el bautismo de fuego en los acontecimientos que tuvieron lugar en Alemania en 1848-49, combate en las filas de las tropas revolucionarias. Vencida la revolución, abandona su tierra con los últimos destacamentos de patriotas. En los años siguientes, viviendo en la emigración, Engels generaliza la experiencia de la revolución alemana en sus trabajos “La guerra campesina en Alemania” y “Revolución y contrarrevolución en Alemania”, revelando el papel de los campesinos como aliados del proletariado y desenmascarando la traición de la burguesía. Después de fijar su residencia en Inglaterra, donde también se traslada Marx, Engels participa activamente en el movimiento obrero, en la fundación de la I Internacional y en la lucha contra las concepciones oportunistas pequeñoburguesas y anarquistas. Desde entonces, Engels, en el transcurso de cuatro decenios, ayuda por todos los medios a Marx en el trabajo que éste lleva a cabo sobre “El Capital”, cuyos tomos segundo y tercero edita el propio Engels, ya después de la muerte de su gran amigo, llevando a cabo una enorme labor de investigación de los mismos. Mientras Marx, dedicaba su principal atención a la preparación de “El Capital”, Engels seguía laborando para fundamentar en todos sentidos y desarrollar la filosofía del materialismo dialéctico e histórico. Su aportación para dotar de sólidos cimientos a la filosofía del marxismo es inmensa. Obras como Ludwig Feuerhach y el fin de la filosofía clásica alemana, el Anti-Dühring, El origen de la familia, de la propiedad privada y del Estado, y otras, siguen constituyendo, hoy en día, la exposición clásica de la esencia y el valor de la filosofía marxista. Es singularmente grande el mérito de Engels en lo que concierne a la aplicación de las ideas del materialismo dialéctico a la ciencia natural. Las tesis enunciadas por Engels en los libros “Ludwig Feuerbach...”, “Anti-Dühring” y, ante todo, “Dialéctica de la naturaleza” son ideas cuya profundidad ha empezado a comprenderse sólo después de transcurridos muchos decenios. Muchos de los descubrimientos fundamentales de la ciencia del siglo XX fueron, en esencia, previstos por Engels (por ejemplo, la concepción de la indisolubilidad entre la materia y el movimiento, así como la teoría, relacionada con dicha idea de la unidad de espacio y tiempo; la representación acerca del carácter inagotable de las formas de la materia y de la compleja estructura del átomo; la crítica de la teoría sobre la “muerte térmica” del universo; la concepción de la vida como forma del movimiento de la materia y como surgida en un determinado estadio del desarrollo de la naturaleza inorgánica, &c.). Sus muchos conocimientos sobre diversas ramas del saber, permitieron a Engels elaborar un sistema bien estructurado de clasificación de las ciencias, situando en la base de lo que tiene de específico cada una de las disciplinas, las formas objetivas del movimiento de la materia. Engels se niega decididamente a asignar a la filosofía el papel, que no le corresponde, de ciencia de las ciencias y hace hincapié en el valor metodológico de aquélla. Proporcionó a la filosofía una brújula para orientarse en los innumerables sistemas y escuelas del pasado al formular el problema básico de la filosofía y al poner de manifiesto el carácter de clase que ésta posee. Son de importancia extraordinaria la contribución de Engels al desarrollo de la teoría del conocimiento y su crítica del agnosticismo. Poseen un valor perdurable su planteamiento y elaboración de varios problemas de la lógica dialéctica. Engels desarrolla las tesis fundamentales del materialismo histórico y dedica mucha atención a la crítica de las representaciones vulgares acerca de la concepción materialista de la historia. Demuestra que el papel determinante de las condiciones económicas en la vida de los hombres no reduce en lo más mínimo la trascendencia de las ideas ni tampoco el significado de la personalidad en la historia, lucha contra las interpretaciones mecanicistas del nexo y de la correlación entre la base y la superestructura ideológica, &c. Engels tuvo un interés enorme por el movimiento revolucionario de Rusia, predijo que la revolución rusa no tardaría en estallar y cifró en ella grandes esperanzas. Hasta el último momento de su vida, participó Engels en la vida política de Europa y, al lado de Marx, fue el dirigente conocido de la clase obrera; fallecido Marx, siguió siendo “el consejero y guía de los socialistas europeos” (V. I. Lenin, t. II, pág. 12). El nombre y la obra de Engels pertenecen a los siglos.

Diccionario filosófico · 1965:140-141

Federico Engels (1820-1895)

Jefe y maestro del proletariado, que en unión de Marx creó la doctrina marxista, la teoría del comunismo científico y la filosofía del materialismo dialéctico e histórico. Desde su juventud, Engels aspiró a participar en la lucha por la transformación de las relaciones sociales existentes. Se adhirió al ala izquierda de los jóvenes hegelianos y sometió a una profunda y convincente crítica las ideas místicas reaccionarias de Schelling (“Shelling y la revelación”, 1842, y otras obras). Al mismo tiempo, critica también a Hegel por sus conclusiones conservadoras y las contradicciones de su dialéctica idealista. Pero un verdadero viraje en las concepciones de Engels se produjo cuando él conoció la vida de la clase obrera de Inglaterra, que era a la sazón el país capitalista más desarrollado. Engels reflexiona profundamente sobre las causas de la insoportable situación económica de los proletarios, su carencia de derechos políticos y estudia los defectos de su ideología que se pusieron de manifiesto en el curso del movimiento cartista con sus proyectos utópicos sobre la renuncia voluntaria de los capitalistas al poder. El resultado de estas reflexiones fueron los trabajos Bosquejos para una crítica de la economía política (1844), libro que Marx llamó esbozo genial de la crítica de las categorías económicas, y La situación de la clase obrera en Inglaterra (vio luz en 1845). En estos trabajos, Engels fundamentó científicamente la misión histórica del proletariado e hizo ver que éste no es sólo una clase mártir sino también luchadora por su liberación. En Inglaterra, Engels se hace socialista. Poco tiempo después abandona Inglaterra y en 1844, estando en París, se encuentra con Marx. Este encuentro pone comienzo a la profunda amistad de los dos grandes pensadores, que se asienta en la comunidad de ideas y la lucha práctica por la liberación del proletariado de la esclavitud capitalista. Las obras La Sagrada Familia y La Ideología alemana escritas por ellos en 1844-46, están dedicadas a la reasimilación crítica de las concepciones filosóficas –dominantes a la sazón– de Hegel, Feuerbach y sus discípulos y a la formulación de los fundamentos del materialismo dialéctico e histórico. En 1847 Engels escribe el proyecto de programa de la Liga de los Comunistas “Principios del comunismo”, sobre la base del cual Marx y Engels crean más tarde el Manifiesto del Partido Comunista (1848), que anunció el nacimiento de la doctrina marxista íntegra, de la ideología científica de la clase obrera. En los acontecimientos de 1848-49 en Alemania, Engels recibe el bautismo de fuego, combatiendo en las filas de las tropas revolucionarias. En los años posteriores, siendo emigrado, Engels sintetiza las experiencias de la revolución alemana en los trabajos “La guerra campesina en Alemania” y “Revolución y contrarrevolución en Alemania”, esclareciendo el papel de los campesinos como aliados de los proletarios y poniendo al desnudo la traición de la burguesía. Después de trasladarse a Inglaterra, donde se instaló también Marx, Engels toma parte activa en el movimiento obrero, la fundación de la I Internacional y la lucha contra las concepciones pequeñoburguesas oportunistas y anarquistas. Desde aquel entonces, Engels ayuda por todos los medios a Marx en su trabajo sobre El Capital y edita él mismo sus tomos 2 y 3, ya después de haber fallecido su gran amigo, realizando una gran labor indagadora sobre dichos tomos. Engels sigue trabajando asimismo en la fundamentación y el desarrollo múltiples de la filosofía del materialismo dialéctico e histórico. Es inmenso su aporte a la fundamentación de la filosofía del marxismo. Las obras de Engels tales como Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana, Anti-Dühring, El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado y otras siguen constituyendo hasta la fecha una exposición clásica de la esencia y significación de la filosofía marxista. Un excepcional mérito de Engels consiste en haber aplicado las ideas del materialismo dialéctico a las ciencias naturales. La profundidad de las ideas de Engels sólo empezó a concebirse pasados varios decenios (por ejemplo, las ideas sobre la inseparabilidad de la materia y el movimiento y la doctrina –vinculada con ella– de la unidad del espacio y el tiempo; sobre la inagotabilidad de las formas de la materia y la estructura compleja del átomo; sobre la vida como forma de movimiento de la materia, que surgió en determinada etapa del desarrollo de la naturaleza inorgánica, &c.). Los conocimientos polifacéticos de Engels le permitieron construir un sistema armónico de clasificación de las ciencias basando la especificidad de cada una de las disciplinas en las formas objetivas de movimiento de la materia. A ello se deben los hechos de que Engels rechazara categóricamente la imposición a la filosofía del papel de ciencia de las ciencias, impropio de ella, y subrayase su significado metodológico. Al formular el problema fundamental de la filosofía y mostrar su carácter de clase, Engels dio a la filosofía una brújula necesaria para orientarse entre los innumerables sistemas y escuelas del pasado. Son de extraordinaria importancia el aporte de Engels al desarrollo de la teoría del conocimiento y la crítica por él del agnosticismo. Tienen una significación imperecedera el planteamiento y estudio por Engels de varias cuestiones de la lógica dialéctica. Desarrollando las tesis principales del materialismo histórico, Engels dispensa gran atención a la crítica de las representaciones vulgares sobre la comprensión materialista de la historia. Demuestra que el papel determinante de las condiciones económicas de vida de los hombres no disminuye en absoluto el papel de las ideas y de la personalidad en la historia, lucha contra las representaciones mecanicistas sobre la conexión y las relaciones entre la base y la superestructura ideológica, &c. Engels mostraba un inmenso interés por el movimiento revolucionario en Rusia, predicando la proximidad de la revolución rusa y cifrando grandes esperanzas en ella. Hasta las últimas horas de su vida, Engels participó en la vida política de los países europeos. Junto con Marx fue líder reconocido del movimiento obrero.

Diccionario de filosofía · 1984:136-137