Jorge Berkeley

Jorge Berkeley (1685-1753)

Filósofo inglés, obispo, idealista subjetivo. Según Berkeley, las cualidades de las cosas no son más que las sensaciones del hombre. Los objetos que nos rodean no existen objetivamente, independientemente del hombre. Lo único real son las propias sensaciones. Las cosas son sólo un complejo de sensaciones. Por eso, los objetos existen en la medida en que son percibidos. Existir significa ser percibido. Pero Berkeley iba llegando así al solipsismo (ver), a negar la existencia objetiva de todo, incluso de los demás hombres fuera del sujeto que percibe. Al tratar de salir del absurdo del solipsismo, en contradicción con el principio básico de su filosofía (las cosas son un complejo de sensaciones), Berkeley afirmaba que la causa de las sensaciones es Dios (que existe independientemente de ellas). «Explicando las “ideas” por la influencia de la divinidad sobre la inteligencia humana, Berkeley se acerca así al idealismo objetivo: el mundo ya no es mi representación, sino el resultado de una causa espiritual suprema que crea tanto las “leyes de la naturaleza” como las leyes que distinguen a las ideas “más reales” de las “menos reales”, &c.» (Lenin). Con su sistema filosófico, Berkeley luchaba contra el materialismo como fundamento filosófico del ateísmo. «Sobre la base de la doctrina acerca de la materia o de una sustancia corpórea, escribía Berkeley, se originaron todos los argumentos impíos del ateísmo y de la negación de la religión... No hace falta decir que la sustancia material fue siempre el gran amigo de los ateos. Todos sus sistemas monstruosos, evidente y necesariamente, dependen hasta ahora de ella, de modo que una vez apartada esta piedra angular, todo el edificio se derrumba inevitablemente.» La filosofía de Berkeley fue la reacción de los círculos conservadores de la burguesía inglesa del siglo XVIII contra el materialismo inglés del siglo XVII. La teoría de Berkeley halló su ulterior desarrollo en el machismo (ver). En Materialismo y Empiriocriticismo Lenin sometió a una crítica demoledora las concepciones de Berkeley y de sus continuadores. Los trabajos fundamentales de Berkeley son: Tratado sobre los principios del conocimiento humano, 1710, Tres diálogos entre Hylas y Filonus, 1713.

Diccionario filosófico marxista · 1946:27

George Berkeley (1685-1753)

Filósofo inglés, obispo, idealista subjetivo. Según Berkeley, las cualidades de las cosas son solamente sensaciones de los hombres. Los objetos que nos rodean no existen objetivamente, independientemente del hombre. Lo único real son las propias sensaciones. Las cosas son sólo un complejo de sensaciones. Por eso, los objetos existen en la medida en que son percibidos. Existir significa ser percibido. Pero Berkeley se encaminaba así al solipsismo (ver), a negar la existencia objetiva de todo, incluso de los demás hombres fuera del sujeto que percibe. Al tratar de salir del absurdo del solipsismo, en contradicción con el principio básico de su filosofía (las cosas son un complejo de sensaciones), Berkeley afirmaba que la causa de las sensaciones es Dios (que existe independientemente de ellas). Así llega Berkeley al idealismo objetivo: el mundo no es ya una representación de su “Yo”, sino que resulta de una causa espiritual suprema. El sistema filosófico de Berkeley, fundamentalmente hostil a la ciencia, estaba dirigido contra el materialismo, fundamento filosófico del ateísmo. “Todas las construcciones impías del ateísmo y de la irreligión”, declara, “se erigen sobre la doctrina de la materia o de la substancia material… Innecesario es decir, qué gran amiga han hallado los ateos de todos los tiempos en la substancia material. Todos sus monstruosos sistemas dependen de ella de modo tan evidente, tan inevitable, que su edificio se desplomaría fatalmente desde el momento en que se quitara esta pieza angular”. La filosofía de Berkeley señala una reacción de la gran burguesía inglesa del siglo XVIII contra el materialismo inglés del siglo XVII, y expresa los intereses de la burguesía llegada al poder y su temor a la revolución. La defensa de la religión por Berkeley, franca hasta el cinismo, era al mismo tiempo una defensa del poder de los explotadores. Según él, la religión está llamada a domesticar al pueblo. Su doctrina fue retomada por el “machismo” (ver).

En Materialismo y empiriocriticismo, Lenin sometió a una crítica demoledora las concepciones de Berkeley y de sus adeptos. La mayor parte de los filósofos reaccionarios contemporáneos fundan sus teorías filosóficas en el idealismo subjetivo de Berkeley. (Ver Neorrealismo; Positivismo lógico; Pragmatismo). Obras principales: Tratado sobre los principios del conocimiento humano (1710) y Tres diálogos entre Hylas y Filonus (1713).

Diccionario filosófico abreviado · 1959:46-47

George Berkeley (1685-1753)

Filósofo inglés, idealista subjetivo. Obispo de Cloyne (Irlanda) desde 1734. Obra principal: «Tratado sobre los principios del conocimiento humano» (1710). Berkeley parte del principio de que el hombre sólo percibe directamente sus «ideas» (sensaciones), y llega a la conclusión de que la existencia de las cosas estriba en su perceptibilidad (esse est percipi). Según él, las ideas son pasivas, son percibidas por una substancia incorpórea, el alma, que es activa y puede engendrar ideas. En su intento de evitar el solipsismo, admite la multiplicidad de substancias anímicas, así como la existencia de un «espíritu infinito», Dios. Las ideas existen potencialmente en la mente divina, pero reciben existencia actual en la razón humana. Más tarde, Berkeley adoptó principios del idealismo objetivo próximos al neoplatonismo y afirmó la existencia eterna de las ideas en la mente de Dios. Con el propósito de refutar el ateísmo y el materialismo, sometió a crítica el concepto de materia, considerándolo interiormente contradictorio e inútil para el conocimiento. La crítica berkeleyana de la materia se basa en el nominalismo idealista. Berkeley rechaza la teoría lockiana sobre las cualidades primarias y secundarias (Locke); declara que todas las cualidades son subjetivas. Niega el valor de la ciencia para la concepción del mundo, y ve la misión del sabio en «aprender a comprender el lenguaje del Creador y no pretender explicarlo todo sólo por causas corporales». Desde esta posición, rechaza la teoría de Newton sobre el espacio absoluto y se manifiesta contra la teoría newtoniana de la gravitación, por considerarla una doctrina sobre la causa natural del movimiento de los cuerpos materiales, en tanto que el propio Berkeley no admitía más actividad que la de la substancia anímica. Adoptó una actitud negativa respecto al cálculo infinitesimal creado por Leibniz y Newton, dado que el reconocimiento de la divisibilidad infinita del «espacio real» contradecía la conclusión básica de la filosofía por él sustentada. A partir de la segunda mitad del siglo XIX, muchas escuelas idealistas (escuela de la inmanencia, empiriocriticismo, pragmatismo, &c.) adoptan y dan nueva vida a la filosofía de Berkeley. Ésta y la de sus epígonos fueron sometidas a crítica, a principios del siglo XX, en el trabajo de Lenin «Materialismo y empiriocriticismo».

Diccionario filosófico · 1965:44-45

George Berkeley (1685-1753)

Filósofo inglés, idealista subjetivo. Partiendo de que el hombre aprehende inmediatamente sólo sus propias “ideas” (percepciones), Berkeley llega a la conclusión de que la existencia de los objetos consiste en su perceptibilidad (esse est percipi). Según Berkeley, las ideas son pasivas y se asimilan por una substancia incorpórea –el alma–, que es activa y posee las capacidades de percibir las ideas (razón) y provocarlas o influir sobre ellas (voluntad). Tratando de no caer en solipsismo, Berkeley reconoce la multiplicidad de las substancias espirituales, y la existencia del “espíritu infinito”, o sea, Dios. Las ideas existen potencialmente en el intelecto divino, pero adquieren la existencia actual en la razón humana. Más tarde, al reconocer la existencia eterna de las ideas en el intelecto de Dios, Berkeley pasa a las posiciones del idealismo objetivo próximas al neoplatonismo. Con el fin de refutar el ateísmo y el materialismo, Berkeley somete a crítica el concepto de materia que, según él, es interiormente contradictorio e inútil para el conocimiento. La base de la crítica berkeleyana de la materia es el nominalismo idealista. Desde este punto de vista él rechaza la teoría newtoniana del espacio absoluto y la teoría de la gravitación, pues ella es una doctrina sobre la causa natural del movimiento de los cuerpos materiales, mientras que el propio Berkeley sólo reconocía la actividad de la substancia espiritual. Berkeley mantiene una actitud negativa hacia el cálculo –creado por Leibniz y Newton– de la magnitudes infinitesimales, porque el reconocimiento de la divisibilidad infinita del “espacio real” contradecía la principal conclusión de su propia filosofía. Desde la segunda mitad del siglo 19 empieza la reanimación de la filosofía de Berkeley y la apropiación de la misma por muchas escuelas idealistas: la escuela inmanente, el empiriocriticismo, el pragmatismo, &c. Obras: Ensayo sobre una nueva teoría de la visión (1709), Tratado sobre los principios del conocimiento humano (1710), Tres diálogos entre Hylas y Filonus (1713).

Diccionario de filosofía · 1984:42-43