Manuel Polo y Peyrolón
 
1846-1918

Manuel Polo Peyrolón en 1913 (de la revista Nuevo Mundo) Catedrático de Psicología, Lógica y Ética, nacido en Cañete (Cuenca) el 11 de junio de 1846, y fallecido en Valencia en abril de 1918. Estudió derecho y filosofía y letras en Valencia y Madrid, y el curso 1868-69 explicó Metafísica en la Universidad de Valencia. Obtuvo en 1870 la cátedra de Psicología, Lógica y Ética del Instituto de Teruel, trasladándose en 1879 al de Valencia. Activo propagandista católico desde el tradicionalismo, León XIII le condecoró con la cruz Pro Ecclesia et Pontifice. Fue diputado en el Congreso por Valencia, y en 1907 senador, cargo que también desempeñaba al fallecer. Sus Elementos de psicología (Valencia 1879, 2ª ed. Valencia 1881, 3ª ed. Valencia 1889), Elementos de lógica (Valencia 1880; 3ª ed. Valencia 1889; Lógica elemental 5ª ed. Valencia 1902) y Elementos de Ética (Valencia 1880; Elementos de Ética o Filosofía Moral, 2ª ed. Valencia 1882; Elementos de Filosofía Moral, 3ª ed. Valencia 1889; Ética elemental, 5ª ed. Valencia 1902) sirvieron de texto en muchos institutos de segunda enseñanza. La simple lectura cronológica de los títulos de las obras de este profesor y publicista permite seguir la evolución de sus intereses y preocupaciones: Costumbres populares de la sierra de Albarracín: cuentos originales (3ª ed., Tipografía Católica, Barcelona 1876), Parentesco entre el hombre y el mono (Madrid 1878; Contra Darwin: supuesto parentesco entre el hombre y el mono, 2ª ed. Valencia 1881), Los Mayos: novela original de costumbres populares de la Sierra de Albarracín (Madrid 1878, 2ª ed. Madrid 1879), Elogio de Santo Tomás de Aquino (Valencia 1880, 22 págs.), «El cristianismo y la civilización» (1881), Guía de Tierra Santa y relato de la peregrinación general española a los Santos Lugares en Octubre de 1881 (Palma 1882, 418 págs.), Sacramento y concubinato, novela original de costumbres contemporáneas (Valencia 1884, 2ª ed. Madrid 1890), Solita o amores archiplatónicos, novela (Valencia 1886), Vida de León XIII: extracto de sus principales documentos públicos y relación de sus fiestas jubilares (Valencia 1888, 370 págs.), Quien mal anda, ¿cómo acaba? novela (Valencia 1890), Discursos académicos (2ª ed. Valencia 1891: «El naturalismo en la novela», «Ignorancia religiosa e idolatría científica de los enemigos del catolicismo», «Las conferencias de san Vicente de Paul y la cuestión social»...), Intervención de la masonería en los desastres de España (Valencia 1899, 167 págs.; 2ª ed. Valencia 1901), Credo y programa del partido Carlista (52 págs., Valencia 1905), Anarquía fiera y mansa: folleto antiterrorista (Valencia 1908, 96 págs.), Alma y vida serrana, costumbres populares de la sierra de Albarracín (1910). Legó a la Academia de la Historia su correspondencia política y particular y nueve tomos de Memorias de un sexagenario.

Manuel Polo Peyrolón y Marcelino Menéndez Pelayo

Entabló relación con Marcelino Menéndez Pelayo mediante una carta fechada desde Teruel el 8 de enero de 1879:

«Verdad es que no estoy autorizado para escribirle; pero tambien es cierto que, convertido v. en hombre público y paladin de la buena causa, todos tenemos el deber de congratularnos por sus ruidosos y merecidos triunfos, que significan la victoria de la verdad católica sobre el error krausista. V. es un jóven escepcional, destinado tal vez por la Providencia para grandes cosas; y con este carácter ha luchado v. y ha vencido. ¡Loado sea Dios! Tambien yo, oscuro obrero de la inteligencia, desde un Tribunal he combatido á los krausistas, y explico en mi humilde cátedra ciencia completamente ortodoxa, y consagrada tengo mi torpe pluma á la propaganda católica, y hasta me he permitido, por último, algun que otro escarceo literario. Todo esto me alienta y me decide á felicitar á v. con alma y vida por sus publicaciones inverosímiles y asombrosas, por su brillante ingreso en el profesorado de la Central, y por haber merecido el honor de ser blanco predilecto de los tiros revolucionarios.» (MPEP 3:229)

y sólo un mes después ya puede escribir don Marcelino a Pereda: «Peyrolón está aquí de juez de oposiciones. Nos hemos hecho amigos» (MPEP 3:244), quien le responde pocos días después: «Peyrolon me escribe, admirado de tí» (MPEP 3:249).

Pero a finales de 1879 Emilia Pardo Bazán advierte en carta particular a Marcelino Menéndez Pelayo sobre un supuesto plagio que habría cometido Manuel Polo y Peyrolón:

«¡Antes que me olvide! Desde que tengo la gran satisfaccion de cartearme con V. deseo hablarle de cierto asunto... y al comenzar á escribir se me vá el santo al cielo.-Creo, (si mal no me engaño) que V. ha escrito alguna cosa recomendando al público el libro de Polo y Peyrolon, titulado «Supuesto parentesco entre el hombre y el mono», y publicado antes en la Ciencia Cristiana. Como V., aun siendo el hombre que mas lee y sabe en España, no puede leer todo lo que se ha escrito y escribe (que fuera empresa más que humana), me atrevo á poner á V. en guardia contra lo que en lo sucesivo puede escribir Polo y Peyrolon. Es muy fácil que sea un plagio cual lo es el «Supuesto parentesco, &.ª». Me comprometo á probar á V. que en él se hallan no solo ideas, sinó párrafos enteros de los artículos que con el título de «Reflexiones científicas contra el darwinismo» publiqué yo en la misma Ciencia Cristiana, anteriormente á los de Polo. Y cuando con tal frescura plagió un trabajo que antecedia al suyo (salió el suyo inmediatamente después del mio) cuando plagio, repito, de modo que cualquiera podia notarlo, por ser en la misma Revista, sobre el mismo asunto y con diferencia de dias; cuando plagió de autor tan humilde, mísero (y hasta con faldas!)-figúrese V. lo que á mansalva habrá espigado de obras francesas ó inglesas, si sabe estos idiomas, que lo dudo.-Con cojer la coleccion de la Ciencia Cristiana é imponerse la ingrata tarea de leer lo mio y lo de Peyrolon, podrá V. facilísimamente cerciorarse de lo que le aseguro.-Ojo avizor pues con este pirata, que no será su única fechoría la que denuncio á V.» (MPEP 4:85)

Peyrolón, ya catedrático del Instituto de Valencia, se queja en enero de 1880 de no recibir carta de Menéndez Pelayo y le pregunta: «¿Es ya su muger la hermosa gaditana, ó continúa V. enviandole miradas y suspiros desde la Biblioteca?» (MPEP 4:97). Intimidad que demuestra cierta confianza entrambos, que sin duda se enfrió tras la advertencia de doña Emilia (como puede confirmarse siguiendo el tono de las cartas que Polo envió a don Marcelino hasta 1896, y los comentarios de éste a sus allegados).

Algunas referencias sobre Manuel Polo Peyrolón:

«Correspondencia del Cádiz. [...] Acepto con gran placer la colaboración de los Sres. Don Manuel Polo y Peyrolón, de Teruel, y D. Federico Sánchez de Galvez, de Granada, rogándole de al segundo las gracias por su original, que aprecio mucho, y diga al primero que no he recibido el libro que dice haberme enviado. Aceptaría todo lo que me promete sin vacilar; pero, amigo mío, si no tengo tiempo....» (Cádiz. Artes, Letras, Ciencias, Cádiz, 30 de julio de 1877, año I, nº 9, página 71, columnas 2-3.)

«Correspondencia del Cádiz. [...] D. M. Polo y Peyrolón, Teruel. Mil gracias por el libro, y por la dedicatoria.» (Cádiz. Artes, Letras, Ciencias, Cádiz, 30 de agosto de 1877, año I, nº 12, página 95, columnas 3.)

«Borrones ejemplares. Miscelánea de artículos, cuentos, parábolas y sátiras, por D. Manuel Polo y Peyrolón. Valencia: imprenta de Manuel Alufre, 1883. El Sr. Polo, joven todavía, es autor de varias y diversas obras que acreditan su clara inteligencia, a más de ser catedrático de psicología, lógica y ética, en el Instituto Provincial Valenciano. Entre estas obras a que nos referimos se cuenta una refutación de las teorías darwinianas, que se titula Supuesto parentesco entre el hombre y el mono, un Viaje a Tierra Santa, relato de una peregrinación del autor; Costumbres populares de la sierra de Albarracín, y una novela de costumbres aragonesas, titulada Los Mayos, de que ya tienen noticia los lectores de La Época. Llama a su último libro el autor Borrones ejemplares, porque, según modestamente declara en la dedicatoria del mismo a Menéndez Pelayo, 'borrones o borradores son siempre sus escritos, por más que los lime y ponga en limpio,' y ejemplares por la doctrina moral y religiosa que contienen, porque el Sr. Polo y Peyrolón es tan creyente como devoto. Comprende el libro una colección de artículos varios, unos de crítica filosófica, religiosa o social, otros de costumbres populares. En éstos se muestra el autor apasionado de Fernán Caballero, y es, además, en los que más luce su espíritu observador, sus facultades descriptivas y la sencillez y corrección de su estilo. A los Borrones ejemplares acompaña la licencia eclesiástica, y están impresos con mucho cuidado y linda forma. El libro, en suma, es muy recomendable por todos conceptos.» (Escenas contemporáneas. Revista bibliográfica, Madrid 1883, año I, tomo III, páginas 478-479.)

«Crónica local y regional. En el Certamen que en la tarde de anteayer se celebró en la parroquial iglesia de Santa María del Pino obtuvieron el accésit al primer premio, el muy ilustre canónigo de Badajoz don Camilo Fernández Balbuena, y la mención honorífica el reverendo don Mariano Vilar, misionero de Santo Domingo de la Calzada; el segundo premio, don Ignacio Torruela Masalles, abogado, y los accésits primero y segundo don Julián Boy y Villarego y don Lorenzo Alier y Sala respectivamente; el accésit al tercero, doña Ana de Valldaura; el accésit al cuarto, al autor de la poesía Deu y Patria, cuyo nombre no oimos; el premio séptimo, don Manuel Polo y Peyrolón; el octavo, nuestro compañero en la prensa don Jaime Nogués y Taulet; el noveno, el reverendo Padre José Tapiola, escolapio, y los accésits primero y segundo respectivamente los reverendos don José Castells y Arbós y Padre Longinos Navas, S. J.» (La Dinastía. Diario político, literario, mercantil y de avisos, Barcelona, martes 3 de enero de 1888, año VI, nº 2.544, página 2, columna 4.)

«La candidatura del Sr. Dupuy de Lome triunfó en las elecciones generales celebradas hace año y medio, arrollando la del Sr. Polo y Peyrolón, sostenida con tenacidad por los carlistas de Onteniente y Albaida, y el experto diplomático se sentó en los escaños del Congreso, investido con su nuevo carácter de representante del país.» (Archivo diplomático y consular de España, Madrid, 24 de agosto de 1892, año X, nº 418, página 1661.)

«Ha regresado a Valencia el catedrático del Instituto de aquella capital y conocido escritor don Manuel Polo y Peyrolon, quien, como anunciamos, ha permanecido breves días en esta ciudad.» (La Dinastía. Diario político, literario, mercantil y de avisos, Barcelona, jueves 11 de enero de 1894, año XII, nº 4.972, página 3, columna 1.)

«Desde Valencia. [...] Por causa del articulejo [un presbítero carlista] fue reducido a prisión y mediante fianza de 5.000 pesetas ayer se le puso en libertad, que aprovechó al momento para visitar y almorzar con un excabecilla carlista, llamado marqués de Segarra, quien le lleva y le trae de paseo por Valencia en carruaje descubierto. Parece ser que para los gastos del proceso el señor Polo y Peyrolón, gran pater familias de la grey carlista, ha dispuesto que se pase un guante en el Círculo carlista de Valencia y otro en el de Madrid para que al señor Corbató le resulte más barato su furioso articulejo.» (La Dinastía. Diario político, literario, mercantil y de avisos, Barcelona, miércoles 24 de octubre de 1894, año XII, nº 5.249, página 2, columnas 2-3.)

«La sesión. Madrid, 16, a las 3'30 tarde. Congreso. Empieza la sesión con escaso número de diputados. Leída y aprobada el acta de la anterior juran el cargo de diputados los señores Laffite e Ibarra, y promete, en vez de jurar, el señor Polo y Peyrolón (carlista).» (La Dinastía. Diario político, literario, mercantil y de avisos, Barcelona, viernes 17 de julio de 1896, año XIV, nº 5.878, página 3, columnas 2-3.)

«Empieza la sesión. Madrid, 14, a las 3 tarde. En el Congreso el señor Polo y Peyrolón dice que en las provincias donde se habla catalán, valenciano, vascuence, etc.; los maestros deben saber el idioma del país, pues el que no tiene amor a la patria chica, tampoco puede tenerlo a la grande.» (La Dinastía. Diario político, literario, mercantil y de avisos, Barcelona, sábado 15 de agosto de 1896, año XIV, nº 5.907, página 3, columnas 2.)

«Más del Congreso. Madrid, 18, a las 6 tarde. El señor Polo Peyrolón reproduce la pregunta que ya hizo al Gobierno acerca de un catedrático del Instituto de Valencia que presenta su candidatura para diputado provincial, perteneciendo a la comisión permanente y faltándole dos años para cesar en la Diputación. El señor Cos Gayón elude contestar a la pregunta.» «Varias noticias. Madrid, 18 a las 12 noche. Los carlistas han accedido a que el señor Villaverde substituya al señor Polo y Peyrolón en el uso de la palabra en el Congreso, pero no a que renuncie usar de la misma el señor Mella.» (La Dinastía. Diario político, literario, mercantil y de avisos, Barcelona, miércoles 19 agosto 1896, año XIV, nº 5.911, página 3, columnas 3 y 5.)

«Polo Peyrolón. Madrid, 19, a las 3'15 tarde. Congreso: El diputado carlista señor Polo Peyrolón pregunta al Gobierno si es cierto que para el 1º de Septiembre próximo se van a suprimir 400 plazas de guardias civiles del tercio que presta sus servicios en Valencia. Lee algunos periódicos valencianos que se lamentan de esta determinación, que perjudica altamente los intereses de la provincia y piden al Gobierno que revoque dicha orden, si ha sido dada, pues que con la supresión de cuatro compañías de la benemérita, sólo quedarán 200 hombres en la provincia para prestar todos los servicios de su instituto, y cuyo número resulta insuficiente de todo punto. El señor Cos Gayón contesta al diputado tradicionalista que algo hay de verdad sobre dicha supresión, la cual obedece a que la Diputación provincial de Valencia comunicó al Gobierno que no puede sostener las citadas cuatro compañías de la benemérita, y en su consecuencia las suprime de aquel tercio el Gobierno porque no es cosa de distraer fuerzas de otros puntos para reforzar o sostener las de Valencia. Del Congreso. Madrid, 19, a las 4 tarde. El señor Zubizarreta, de la minoría carlista, pregunta qué hará el Gobierno en vista de los ultrajes inferidos a nuestra bandera en Cayo Hueso. El ministro de la Gobernación le contesta invocando razones de patriotismo para eludir la respuesta. El señor Zubizarreta protesta de ello, diciendo que el patriotismo se invoca ahora a tontas y a locas y que es ya hora de que se adopte una actitud resuelta. Interviene el presidente del Consejo, diciendo que el Gobierno dará más adelante una contestación explícita. El señor Linares Rivas contesta a una pregunta del señor Polo y Peyrolon encaminada a que se permita hablar dialectos en las escuelas públicas, diciendo que el Gobierno resolverá en forma.» (La Dinastía. Diario político, literario, mercantil y de avisos, Barcelona, jueves 20 de agosto de 1896, año XIV, nº 5.912, página 3, columna 2.)

«Más del Congreso. Madrid, 25, a las 6'10 tarde. En el Congreso el señor Lloréns apoya de una sola vez y brevemente, tres enmiendas que tenía presentadas. El breves términos también, apoya sus enmiendas el señor Polo y Peyrolón. Esta actitud de los carlistas obedece a que el duque de Madrid ha manifestado que, en materias políticas, conviene que se ceda, para facilitar soluciones.» (La Dinastía. Diario político, literario, mercantil y de avisos, Barcelona, miércoles 26 de agosto de 1896, año XIV, nº 5.918, página 3, columna 3.)

«De paso para Madrid y Valencia respectivamente, estuvieron anteayer en esta ciudad los diputados carlistas señores Sans y Polo Peyrolón, de regreso de Venecia.» (La Dinastía. Diario político, literario, mercantil y de avisos, Barcelona, miércoles 30 de diciembre de 1896, año XIV, nº 6.045, página 2, columna 3.)

«Los carlistas. Madrid, 24, a las 9'30 noche. Un caracterizado carlista ha dicho que no hay que alarmarse por la supuesta agitación que se dice reina en su partido, ni por los resultados que puede traer el regreso del marqués de Cerralbo y del señor Mella, así como el manifiesto de don Carlos. Ha añadido que donde mejor organizados estaban los carlistas era en Valencia, pero que ahora están a pique de derrumbarse debido a las discordias existentes entre los señores Requero y Llorens, representantes del elemento militar, y el señor Polo y Peyrolón, que representa al elemento civil.» (La Dinastía. Diario político, literario, mercantil y de avisos, Barcelona, lunes 25 de enero de 1897, año XV, nº 6.071, página 2, columna 2.)

«Telegramas. Madrid, 26, a la 1'35 tarde. Ha sigut denunciat El Correo Español per un article firmat pel senyor Polo y Peyrolon. Lo mateix diari anuncia que avuy publicará'l manifest de D. Carlos.» (La Renaixensa. Diari de Catalunya, Barcelona, dimecres 27 de janer de 1897, any XXVII, nº 7.193, página [23] 557.)

«Telegramas. Madrid, 30. Seguint la costum establerta lo Congrés ha acordat no autorisar lo processament dels diputats senyors Polo y Peyrolón y Vázquez Mella.» (La Renaixensa. Diari de Catalunya, Vendrell, dilluns 31 de maig de 1897, any I, nº 44, página [15] 705.)

«Crónica local. [...] Ha estado breves horas en esta capital el diputado tradicionalista por Valencia, señor Polo y Peyrolón.» (La Dinastía. Diario político, literario, mercantil y de avisos, Barcelona, sábado 26 de febrero de 1898, año XVI, nº 6.462, página 2, columna 3.)

«Más del Congreso Católico. Madrid, 2, a las 4'20 tarde. [...] El señor Polo y Peyrolón, catedrático del Instituto de Valencia, pronuncia un violento discurso contra los masones. Censura al Gobierno del señor Silvela por haber transigido en la cuestión Morayta. Se acordó dirigir un Mensaje a S. M. la Reina. El Papa ha enviado su bendición al Congreso.» (La Dinastía. Diario político, literario, mercantil y de avisos, Barcelona, domingo 3 de septiembre de 1899, año XVII, nº 7.016, página 3, columna 4.)

«Quinto Congreso Católico Nacional en Burgos. [...] Cuarta sesión. [...] El señor Polo Peyrolón. Su tema era: 'La masonería española, su naturaleza, historia, frutos y remedios.' Dijo que en esta materia hay dos exageraciones: la de los que se asustan demasiado por la masonería y la de los que la niegan toda importancia. Colocándose en el punto medio, el señor Polo expuso lo que es la masonería en general, lo que es la española y su desarrollo histórico. Llamó a los masones viciosos, criminales, infames, traidores, hipócritas, impíos y opuestos a toda autoridad, por sagrada que sea. Enumeró los ritos, orientes y logias que existen en España; dijo que los masones fueron los autores de todas las calamidades de España, como la expulsión de los jesuitas, la invasión francesa, la pérdida de las Américas, la matanza de frailes, la revolución del 68 y la pérdida de Cuba y Filipinas. Pidió por último la unión de todos los católicos contra el liberalismo.» (La Dinastía. Diario político, literario, mercantil y de avisos, Barcelona, martes 5 de septiembre de 1899, año XVII, nº 7.018, página 2, columna 2.)

«Oigan ustedes a los integristas despachándose a su gusto. Leemos en El Siglo Futuro: 'Si todas las cosas que en estos tiempos se han dicho y se han escrito llegasen a la posteridad, y no se deshiciesen y pudrieran antes con el papel continuo e inconsistente que las contiene, o no se quemasen con los montones de periódicos que pronto no cabrán ya en ninguna parte y que habrá que quemar, la posteridad se explicaría fácilmente todos los fracasos de unas generaciones tan insensatas y corrompidas que se entusiasmaban con los dramones de Echegaray o Sellés, con los noveluchos de Pérez Galdós, con las filosofías krausistas de Sanz del Río y Salmerón o Morayta, y con los discursos de Castelar.' Pero que mu bien hablao. Claro es, que entre los dramones de Sellés y Echegaray y el Theudis de Sánchez de Castro, que entre los noveluchos de Pérez Galdós y las estupendas novelas de Polo y Peyrolón y que entre las filosofías krausistas de Salmerón y las dulzonas de Orti Lara, media un mundo de diferencia. Lo que tiene es que ni Orti Lara, ni Polo, ni Sánchez de Castro pasarán a la posteridad y los otros puee que pasen.» (Madrid cómico, Madrid, 28 de julio de 1900, tercera época, año XX, nº 43, página [7] 347.)

«Polo y Peyrolón. Madrid, 4, a las 12'13 tarde. El caracterizado carlista, catedrático del Instituto de Valencia, señor Polo y Peyrolón, se avistó con el ministro de Fomento. El señor García Alix le pidió que explicara los motivos por los cuales había dejado su cátedra, previniéndole que estaba dispuesto a instruir expediente y a separarle de su cargo. El señor Polo y Peyrolón dijo que había venido a la corte por importantes asuntos de familia. El ministro aceptó las manifestaciones de aquel catedrático y le autorizó para seguir en esta corte con la condición de presentarse al señor García Alix todos los días.» «Registros y prisiones. Madrid, 4, a las 3'40 tarde. Han continuado practicándose registros en las casas de algunos caracterizados carlistas. Se ha registrado el domicilio del señor García Peláez, que llegó recientemente a Madrid. También se ha registrado la casa del catedrático señor Feliu y la habitación del hotel donde se hospeda el catedrático de Valencia Polo y Peyrolón. Ninguna de estas diligencias ha dado resultado. Ha sido detenido en Tarancón Pedro Albacete, que se dedicaba a hacer propaganda carlista en la provincia de Cuenca.» (La Dinastía. Diario político, literario, mercantil y de avisos, Barcelona, lunes 5 de noviembre de 1900, año XVIII, nº 8.606, página 1, columna 5; y página 2, columna 2.)

«Tiquis-miquis a un lado, yo felicito muy sinceramente por sus repetidos triunfos al Sr. Menéndez Pelayo, 'aplaudo con ambas manos sus novelas' como el Sr. Polo y Peyrolón les dice a los editores de la Biblioteca Patria.» (Ramón María Tenreiro, 'Novela', La Lectura. Revista de ciencias y de artes, Madrid 1908, año VIII, tomo tercero, página 189.)

«Cuando cualquiera se figura que estamos en el mitin carlista de Castellón, oyendo al Sr. Polo y Peyrolón asegurar que D. Carlos de Borbón goza de inmejorable salud, nos hallamos en Carese leyendo en el hotel Excelsior el parte del fallecimiento de D. Carlos, de resultas de un síncope cardiaco, consecuencia de las malas noticias circuladas sobre su salud por la Prensa.» (Gedeón. Es el periódico de menos circulación de España, Madrid, 25 de julio de 1909, año XV, nº 713, página 4, columna 3.)

«El Sr. Polo y Peyrolón ha intervenido en el debate de la ley del 'candado', en la Alta Cámara, y mantuvo constantemente la hilaridad del auditorio. ¡Otro competidor que le ha salido a D. Dalmacio! ¡Qué cosa más particular...! Por lo visto, el elemento cómico del Parlamento se ha ido a la derecha.» (Gedeón. Es el periódico de menos circulación de España, Madrid, 30 de octubre de 1910, año XVI, nº 779, página 12, columna 2.)

Sobre Manuel Polo y Peyrolón:

Textos de Manuel Polo y Peyrolón en el Proyecto Filosofía en español:

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