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Pensamiento Crítico

Pensamiento Crítico 46

La revolución brasileña

Pensamiento Crítico, La Habana, noviembre de 1970, nº 46, cubierta + páginas 1-7.

Presentación

La parte monográfica de este número está destinada al análisis de las raíces, la situación actual y las perspectivas de la revolución brasileña. Sus textos tienen la dignidad superior de haber sido elaborados por la izquierda revolucionaria, aquella a quien corresponde el mérito y la responsabilidad de ser el factor dinamizante de esa lucha. Comienzan a ser eliminadas, así, dos esterilidades iguales y contrarias que muchas veces han minado la eficacia del movimiento revolucionario contemporáneo: la del practicismo, que conduce las más de las veces a un inmediatismo suicida; y la del retoricismo académico, que conlleva la inmovilidad y en ello la muerte del movimiento revolucionario, aunque no, desde luego, la de sus autores enfundados en la seguridad culpable del reformismo.

Los textos poseen otras dos virtudes que no son, en rigor, más que condiciones necesarias para todo pensamiento revolucionario posible: la exclusión de espíritu sectario y la capacidad autocrítica. La unidad revolucionaria, evidentemente determinada por los recursos de un enemigo capaz de presentar una estrategia global y de trasladar sus experiencias de Viet Nam a Brasil, es analizada en su realidad dinámica y creciente por las principales organizaciones revolucionarias brasileñas. La decisión de elaborar en común el presente número es un paso más en el camino que se ha conformado y se ha de seguir conformando sobre todo en la unidad de las acciones revolucionarias conjuntas.

La capacidad autocrítica –y también el derecho justamente asumido a la crítica de las políticas reformistas previas al surgimiento de la izquierda revolucionaria– es un nivel que dada la riqueza del proceso político en Brasil desde la posguerra hasta nuestros días confiere a los textos una dimensión de ejemplaridad continental. Lo tiene, sin duda, la mostración prácticamente completa de la gama de las falsas opciones que llevaron al suicidio político a un reformismo obsesionado con la idea de organizar un frente popular en colaboración con los “sectores progresistas” de una burguesía “nacional” inexistente. Los momentos contemporáneos del análisis muestran cómo una estrategia revolucionaria para Brasil, y por extensión para América Latina, pasa necesariamente por la crítica de esta experiencia “desarrollista”, que supone en realidad la fusión del capital “nacional” con el internacional haciendo una su estrategia, concentrando en grado sumo la actividad económica tanto financiera como tecnológicamente, con su secuela, de desempleo masivo, afectación de los sectores medios, y alza galopante del costo de la vida como una forma de reforzar la explotación al pueblo que financia ese desarrollo. Y pasa, también, por la crítica del reformismo de una izquierda desarmada –teórica, ideológica y materialmente– que acepta “democráticamente” las reglas del juego político impuestas por el enemigo, para amanecer, ilegalizada, amordazada y responsable ante las masas del juego culpable y oportunista a que las llevó, una mañana de 1964 en Brasil (o, con ciertos cambios en la distribución de los peones, y cientos de miles más de muertos un día de 1966 en Indonesia, o ¿quién sabe otra vez mañana, dónde?)

Para los revolucionarios que han hecho este número, que han vivido la dramática experiencia del Brasil contemporáneo, como para los que hemos vivido la gran realidad de la revolución cubana, está claro que la burguesía no perdona, que el terror blanco es implacable, que no se puede confiar en el imperialismo, como decía Che, “pero ni tantico así, nada”. Está claro también que ese enemigo es aún poderoso y que la guerra será larga y a muerte. Esa lucidez, obtenida tras no pocos fracasos y no pocos mártires, es un verdadero conjunto de experiencia revolucionaria acumulada que los textos que siguen pretenden generalizar. La lucha de masas, las guerrillas urbana y rural, y la guerra popular y prolongada son algunas de las dimensiones en que este combate está aprendiendo a crecerse. Son estas las manos amigas que se extienden hacia las armas del Che, hacia las experiencias nuestras de las revoluciones rusa, china, vietnamita y cubana, para entonar con tableteo de ametralladoras los nuevos gritos de guerra y de victoria.

Índice del número 46

Brasil: apuntes sobre sus principales luchas sociales, 8-76

Brasil: apuntes sobre sus principales luchas sociales, 8

El golpe de abril de 1964 y la formación de la izquierda revolucionaria, 20

El movimiento de masas: el “impasse” y la lucha armada, 42

La política de la dictadura: aislamiento y represión, 52

El fascismo militar brasileño, 59

La experiencia de la guerrilla urbana en el Brasil, 64

La unidad de las izquierdas revolucionarias, 72

Documentos, La revolución brasileña, 77-134

Carlos Lamarca, Caminos de la guerrilla, 78

M-R-8, El problema de las relaciones vanguardia-masa en la fase actual de la guerra revolucionaria brasileña, 89

Joaquín Cámara Ferreira (Toledo) Dirigente de la ALN, Análisis de la situación brasileña, 120

Entrevista a Joaquín Cámara Ferreira (Toledo), 126

Carlos Marighella, Inéditos de Carlos Marighella, 135-167

Respuesta al cuestionario de Pensamiento Crítico, 135

Algunas cuestiones sobre guerrillas en el Brasil, 141

El que baila se queda, el que no baila se va, 160

Carta a los revolucionarios europeos, 164

Antonio García, Las constelaciones de poder y el desarrollo latinoamericano, 168-193

Tomás Amadeo Vasconi, Dependencia y superestructura, 194-217

Orlando Contreras, Bajo el signo de Tupac Amaru, 218-231

Víctor Casaus, 16, 232-252 + contracubierta

Facsímil del original impreso de esta parte en formato pdf