Juan Sánchez Valdés de la Plata
Libro primero, en que trata del hombre en común ❦ Capítulo 8
En que se declara qué sean las causas porque la criatura sale del vientre naturalmente, y por qué más comúnmente nace a los nueve meses, que a siete, o a ocho, y por qué viven más los que nacen de siete meses, que no los de ocho meses
La criatura, como habemos dicho en todos estos capítulos que han pasado, se mantiene y sustenta dentro del vientre por dos venas que se dicen, la vid, que van por el ombligo hasta el hígado de la sangre buena y gruesa, o virtuosa que desciende de todo el cuerpo, y mantiénese todo el tiempo que está dentro del cuerpo en el vientre, y no está más tiempo de cuanto tiene mantenimiento, porque en faltándole, o no dándole la madre tanto mantenimiento, cuanto la criatura querría, porque es ya grande, deseando más de comer para sustentarse, muévese reciamente, dando con las piernas coces, y con los brazos embiones, y de tanto movimiento viene a que se quiebran los cotiledones que son unas venas con que están asidos los pañizuelos que cubren a la criatura, a la matriz, y suelta la criatura de sus ataduras con que estaba atada, no puede más detenerlo la matriz, y así es necesario que salga fuera a buscar más en cantidad de comer lo que tenía en el vientre de su madre: y también porque con las coces rompe los pañizuelos en que estaba envuelto, el uno, o entrambos, y suelto del pañizuelo, y de las ataduras con que estaba asido, sale fuera, y este salir dice Hipócrates, que a lo más largo a los diez meses, aunque también dice en el capítulo pasado, que puede durar hasta once, y hasta catorce meses: y han de notar, Cuándo pare fácilmente la mujer. que cuando se quiebran los pañizuelos, y viene a nacer la criatura de cabeza, que pare fácilmente la madre, y sin trabajo, y si viene de pies, o de lado, que pare muy dificultosamente, y con grandes dolores, y muchas perecen, y mueren las madres, y las criaturas juntamente, y estas son las causas porque naturalmente salen del vientre, más la causa porque unos salen más aina que no otros, dijimos que era, porque unos tienen su aumento más presto que los otros, y porque tienen unos más presto el aumento que los otros. También se responde, porque unos son perfectamente articulados, y organizados, más presto que los otros, que unos son articulados a treinta días, y otros a treinta y cinco, y otros a cuarenta y dos, y otros a cuarenta y cinco, otros a cuarenta y seis, y otros a cincuenta: para lo cual han de notar una regla de Hipócrates y Galeno, que dicen en lo de natura foetus, Cuándo parirá la preñada. que cuando quisiéremos saber cuándo parirá la mujer, o cuándo está preñada, o cuándo nacerá la criatura concebida, notemos el día en que se concibió, y si se sosegó, y perfeccionó a los cuarenta días, y viene a moverse a los setenta días, sabemos que ha de parir a los siete meses, y si se mueve, o menea en el vientre a los noventa días, nacerá a los nueve meses, y si se meneare, y bullere a los cien días, parirá a los diez meses, y si se moviere a los ochenta días, que comúnmente se mueven, y los abortan, y los vienen a parir a los ocho meses, y no viven: así que si el cuerpo se acaba de hacer en el vientre de su madre a los cuarenta y cinco días, y renueva la criatura, después de otros cuarenta y cinco días, que son por todos noventa, que parirá la mujer a los nueve meses. Otros cuerpos se acaban de organizar a los cincuenta días, y se mueven a los cien días, y vienen a nacer a los diez meses, el que bien escudriñare esto, podrá hallar la cuenta verdadera, y dar buenos pronósticos, y verdaderos: mas todavía queda en esto gran duda, porque unos son más brevemente organizados, y más perfectos que otros: a lo cual podré responder, que después de quererlo Dios así, la disposición de la materia hace mucho al caso, porque si es muy gruesa y fría, y mucha en cantidad, y el calor natural que la ha de disponer, y digerir, es débil, y el espíritu genitivo es flaco, que se deterna más en organizar, que no el que tuviere fuerte calor natural, y espíritu genitivo: y la materia seminal es fácil de disponer, y también por haber mucha materia, se puede más tiempo detener la naturaleza en organizar la criatura. Y tiene tanto cuidado naturaleza de aumentar el cuerpo del hombre hasta los nueve meses, que de que llegue a ellos, luego salga afuera a buscar mantenimiento harto, que ya su madre no se lo puede dar dentro, por la cual orden de nacer más comúnmente a los nueve meses que a otro alguno, vinieron los Filósofos a buscar las causas de esta costumbre natural: para lo cual dijeron algunos, Los Planetas gobiernan por meses. que fuesen las gobernaciones de los siete Planetas del Cielo, como Galeno, y otros buenos Médicos: porque dicen, que Saturno hace la natura de lo que es concebido en la matriz, espeso, por su frialdad, y sequedad, y esto hace Saturno que lo gobierna por todo el primero mes de la concepción: y en el segundo mes Júpiter le da espíritu, y miembros: en el tercero mes Marte lo gobierna, haciéndolo sutil, y espesando los humores, y ordenándolos en su deber: al cuarto mes, el Sol da calor al corazón, y al hígado, y al espíritu de vida: al quinto mes Venus acaba los miembros oficiales, como los ojos, orejas, y narices, y otros que son instrumentos de los sentidos corporales: y en el sexto mes lo gobierna Mercurio, y ordena todas las aberturas del cuerpo, en los miembros, que son muelles, y esponjosos horadados, como la lengua, y los otros tales: y en el séptimo mes lo gobierna la Luna, apartando, y dividiendo los miembros formados, el uno del otro, y por esto puede la criatura nacer este mes sin peligro, y vivir, y si se detiene a salir a los ocho meses, morirá, porque viene a nacer debajo de la gobernación de Saturno, que torna a gobernar el octavo mes, el cual por su frialdad, y sequedad, que son calidades del todo contrarias a la vida humana, le mortifica, y le restriñe, para que no pueda vivir: y en el nono mes reina Júpiter, que por su calor y templanza cría la criatura y la guarda, y por esto la criatura que nace en este mes vive: y porque naturaleza siempre escoge de todas las cosas necesarias para lo que hace lo que mejor le es, por eso más comúnmente nacen a los nueve meses, so la gobernación de Júpiter, que da calor con que vivan, y se aumenten, por su templanza, y humedad, que son los dos principios en que consiste la vida. Y los que nacen a los diez meses, aunque nazcan so la gobernación de Marte, el cual por su calor y sequedad conforta los miembros, y hace la criatura más fuerte, y más vigorosa, viven, porque el Planeta tiene uno de los principios en que consiste la vida, que es el calor, y la sequedad, con la cual nos viene la perfección de nuestras operaciones. Otra razón de Avicena. Otra razón pone aquí Avicena, en la sen. veinte y una, y Galeno en lo de utilitate partium, que la criatura siempre prueba a salir en el mes séptimo, porque está ya grande, y muy perfecta, y le falta el nutrimento, que la madre no le puede dar tanto mantenimiento como la criatura querría comer, y porque no tiene ni puede inspirar, y atraer tanto aire como ya ha menester para refrescar el pulmón, y el corazón, por lo cual se mueve reciamente a salir a buscarlo, y hallándose débil, estáse recobrando fuerzas, para lo cual ha menester todo el mes octavo, y parte del nono, y algunas veces todo, y esta es la causa porque más en el mes nono, que en otro, porque si se halla recio y fuerte en el séptimo sale, y tiene fuerzas para romper, y salir, y vivir, y si no tiene tantas, que basten para salir, y porfía a salir, acaece a salir en el mes octavo, cansado, y fatigado de la lucha, destruidas las fuerzas para mantenerse y sustentarse, y por esto por la mayor parte vienen a morirse.