Filosofía en español 
Filosofía en español

Juan Sánchez Valdés de la PlataCoronica y historia general del hombre, Madrid 1598


Libro primero, en que trata del hombre en común ❦ Capítulo 5

De qué manera se engendra el hombre y de cómo la mujer se hace a caso, y no de propia intención de natura

Aristóteles en los libros de los animales, y Hipócrates en el libro de Natura Fœtus, escriben la manera muy a la larga de cómo se engendra la criatura, y no solamente tratan del hombre, como yo aquí en el presente, mas de todos los otros animales: para lo cual han de saber, que a la generación, y creación de la criatura se requiere materia convenible, y forma y lugar dispuesto, y servicio de natura. La causa eficiente es el calor, y el espíritu que da virtud al cuerpo: la materia de que es formada la criatura, es el humor de la simiente, derivada y echada del cuerpo de la madre y del padre, por el acto de la generación. Cuando esta materia es esparcida en el lugar ordenado de natura, y traída por sus fuerzas en las celdas de la matriz, o por la virtud del calor natural que cobra, se ayuntan entrambas simientes, y si así no se hiciese, jamás la criatura no sería engendrada, porque la simiente del padre es así espesa, y caliente, que no se podría recoger ni esparcir en la tal generación, si no se mezclase con la simiente de la madre, que es clara y fría, que la templa y enrarece lo que es necesario: y cuando esta materia es ayuntada en la parte derecha de la matriz, ella se torna y hace a la figura de un hombre, y cuando se junta en la parte izquierda, se convierte y afigura en una hembra, y esto por razón del calor natural, que es mayor a la parte diestra, que en la siniestra, como lo dice Galeno, y Aristóteles en muchos lugares, y según dice Aristóteles en el lib. 15 de los Animales, que si la simiente, o materia del varón es más virtuosa que la de la mujer, el engendrado parecerá más al padre que a la madre: al contrario, si la tal materia es más virtuosa de la parte de la madre, parecerá el engendrado a la madre: y si es igual la virtud de ambas a dos simientes, parecerá a entrambos, pues es así, que mezclándose entrambas a dos simientes y haciendo el calor natural y espíritus genitivos en la materia de las simientes, viene a ser cocida, y aderezada por la fuerza del calor natural la tal materia, y estando cocida, es vestida luego, y cercada de dos muy delicadas pellejas, dentro de las cuales ella se cuaja como la leche: y este pequeño pellejo es el mantillo de que el niño se envuelve en el vientre de su madre, y crece con él y sale fuera cuando nace, y si por ventura quedase dentro del vientre de la madre, ella sería en gran peligro: y después que la tal materia es cuajada, naturaleza le envía sangre muy buena, aunque otros dicen, que le envía la sangre corrompida, que se llama las flores, y que por eso no les vienen a las preñadas: él envía esta sangre para criar la tal materia por su calor, y por su unidad, y de este mantenimiento vive la criatura cuando está en el vientre. Esta materia pues ya ayuntada y cuajada, llena de espíritu y de calor, según dicen Constantino, e Hipócrates, atrae a sí su nutrimiento por unas venas que nacen de las tales simientes: e se ayuntan a la sangre sobredicha, y hacen subir o encoger la materia para el nutrimento de la criatura. El calor que está en la sobredicha simiente, con la humidad se esfuerza mucho a formar los miembros, y forma primero, como dice Aristóteles en el libro de partibus animalium, y en el libro de generatione animalium, de la sustancia de las simientes el corazón, y luego el cerebro, y luego el hígado, y luego las partes de la generación: y después de estos cuatro miembros principales, comienza a formar los huesos del pecho, para defender el corazón: y los de la cabeza, para el cerebro, y luego engendra las venas y arterias y nervios, y las partes cartilaginosas, y el cuero, y la carne. Mas han de saber, que natura forma primero los miembros principales, corazón, cerebro, y hígado, los cuales son fundamento de todos los otros. Estos miembros principales al principio tienen una masa sanguínea, mas después son apartados el uno del otro: y de los tres principales miembros se derivan los otros, porque del cerebro vienen todos los nervios, y el meollo del espinazo, y del corazón salen las arterias, y del hígado las venas, y estos miembros acabados, natura comienza a formar los huesos para guardar los tales miembros, y después son formados los otros miembros no tan principales, como los pies, y las manos, y después los dedos de ellas, y uñas, y valos formando naturaleza uno tras otro, como las ramas en el árbol. Desde que se comienza a hacer y engendrar la criatura siempre fue intentada de ser hecha a la semejanza del que la engendra, que es el hombre: porque según Aristóteles el agente siempre entiende de hacer semejante el paso a sí, y siempre entiende de hacer otro como a sí, y acontece, que por ser la materia de la simiente fría, o por caer a la parte izquierda, o por caer alguna imaginación fuerte en la mujer, que se engendre mujer, y no varón, engendrarse mujer. De adonde vino Aristóteles a decir, que la mujer es varón ocasionado, quiere decir, que había de ser varón: porque el agente que lo engendra, es varón, mas por alguna de las ocasiones dichas se engendró mujer, por lo cual fue acaso, y no de la propia intención del agente, ni de su natural.