Fascismo

no figura

Diccionario filosófico marxista · 1946

Fascismo

Es la forma más reaccionaria y abiertamente terrorista de la dictadura del capital financiero instaurada por la burguesía imperialista con el fin de aplastar la resistencia de la clase obrera y de todos los elementos progresistas de la sociedad. El fascismo es una manifestación de esa reacción política en todos los dominios, lo que es propio del capitalismo en la etapa suprema de su desarrollo, en la etapa imperialista. El establecimiento del fascismo prueba que las clases dominantes burguesas no están ya en condiciones de gobernar, de conservar el poder por los medios ordinarios “democráticos"; prueba que las aspiraciones crecientes de las masas populares a la libertad, no pueden ser reprimidas sino por medio de la violencia y el terror sangriento. Lo que caracteriza al fascismo es la supresión de las libertades democráticas, aun las más elementales, la destrucción de las organizaciones obreras y demás organizaciones progresistas, la instauración de un régimen de terror declarado para mantener el poder de la burguesía; es la preparación y el desencadenamiento de guerras de rapiña con el fin de esclavizar a los pueblos independientes y conquistar el dominio mundial.

El régimen fascista fue instaurado primeramente en Italia (1922), luego en Alemania (1933) y en varios países más: en España, en Polonia, en Bulgaria, &c. El advenimiento del fascismo fue favorecido por la política de traición practicada por los socialdemócratas. En Alemania, el fascismo se revistió con la máscara del “nacional-socialismo”.

En el dominio ideológico, el fascismo constituye el más franco obscurantismo, con una “filosofía” y una “moral” que proclaman el odio al hombre y el bandidaje. El fascismo se apoya en la teoría racista (ver Eugenesia; Racismo) según la cual, la burguesía de tal o cual nación tendría derecho al dominio mundial, sería la única raza “superior”. Los hitleristas preconizaban una “ciencia” particular: la “geopolítica” (ver) que justificaba las pretensiones imperialistas al “espacio vital”, es decir, a la conquista de tierras extranjeras. Los “filósofos” fascistas repudiaban las adquisiciones de la cultura y las destruían, proclamando la superioridad de los instintos bestiales sobre la razón humana. Y establecieron el culto místico de la “sangre racial”, el culto de la persona del “Führer”, &c.

El mérito histórico del pueblo soviético ante toda la humanidad progresista consiste en haber encabezado la lucha contra el fascismo durante la segunda guerra mundial y en haber desempeñado un papel decisivo en la derrota de los imperialismos alemán y japonés. A pesar de la catástrofe del fascismo a consecuencia de la segunda guerra mundial, los elementos reaccionarios de ciertos países imperialistas tratan de resucitarlo.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:182-183

Fascismo

“…Es la dictadura terrorista abierta de los elementos más reaccionarios, chovinistas e imperialistas del capital financiero” (Documentos del XXII Congreso del P.C.U.S.). El establecimiento del fascismo es un reflejo de la incapacidad de la burguesía dominante para mantener su poder recurriendo a los habituales medios «democráticos». El fascismo actúa al frente de las fuerzas anticomunistas, su golpe principal va dirigido, contra los partidos comunistas y obreros, contra las demás organizaciones progresivas. El régimen fascista se implantó por primera vez en Italia (1922), luego en Alemania (1933) y en otros varios países. En Alemania, el fascismo se presentó bajo la máscara del nacional-socialismo. El fascismo ha constituido la fuerza de choque de la reacción internacional; los estados fascistas, en primer lugar la Alemania hitleriana, desencadenaron la segunda guerra mundial. Es un mérito histórico del pueblo soviético ante toda la humanidad progresiva, el haber desempeñado el papel decisivo en el aplastamiento del fascismo germano. A pesar de la derrota total sufrida por los estados fascistas en la segunda guerra mundial, los elementos reaccionarios de algunos países imperialistas procuran resucitarlo en nuestros días. En el aspecto ideológico, el fascismo significa irracionalismo, chovinismo y racismo extremos, oscurantismo y antihumanismo.

Diccionario filosófico · 1965:170

Fascismo

(ital. fascio: unificación): dictadura terrorista abierta de los elementos más reaccionarios y chovinistas del capital financiero. La instauración del fascismo expresa la incapacidad de la burguesía dominante de mantener su poder valiéndose de medios “democráticos” comunes. El fascismo encabeza las fuerzas del anticomunismo y dirige su principal golpe contra los partidos comunistas y obreros y otras organizaciones progresistas. Por primera vez, el régimen fascista fue instaurado en Italia (1922) y más tarde en Alemania (1933) y en algunos otros países. El fascismo alemán se ocultaba tras la fachada del nacional-socialismo. El fascismo se convirtió en la fuerza de choque de la reacción internacional; los Estados fascistas, en primer lugar la Alemania hitleriana, desencadenaron la segunda guerra mundial. El mérito histórico del pueblo soviético ante toda la humanidad progresista consiste en haber desempeñado el papel decisivo en la derrota del fascismo alemán. A pesar de la derrota total de los Estados fascistas en la segunda guerra mundial, los elementos reaccionarios de algunos países imperialistas tratan de resucitar el fascismo. En ideología, el fascismo se manifiesta como irracionalismo, chovinismo extremo y racismo, oscurantismo y antihumanismo.

Diccionario de filosofía · 1984:164