Filosofía en español 
Filosofía en español


España [Ciencias filosóficas 1923-1933]

Ciencias filosóficas. Una ojeada a la producción filosófica de los últimos años en ESPAÑA prueba que el culto durante ellos en nuestra patria a las ciencias filosóficas, amplificado ya a principios de siglo (ver «España», tomo XXI, pág. 1114) ha seguido una marcha progresiva. Los propulsores de ese movimiento filosófico y las dos clases de literatura filosófica, la neoescolástica y la racionalista o independiente los enumeramos a continuación.

I. Propulsores

A las revistas culturales citadas ya en dicho artículo ESPAÑA, que abundan en estudios, boletines y recensiones de Filosofía (La Ciencia Tomista, Estudis Franciscans, Razón y Fe), se han ido añadiendo otras nuevas: Estudios Eclesiásticos (Madrid 1922), trimestral, redactada por padres de la Compañía de Jesús, cuyo carácter es «de investigación científica o escogida vulgarización» de ciencias eclesiásticas; Analecta Sacra Tarraconensia (Barcelona 1925), estimable para el filósofo no menos por los extensos y profundos trabajos filosóficos publicados en ella, que por el catálogo detallado de toda obra, folleto o artículo de investigación, ya españoles, que versen sobre temas eclesiásticos, científicos y fuentes históricas, ya extranjeros, que a las tres condiciones mencionadas añadan la de tratar asuntos hispánicos; Religión y Cultura, mensual (El Escorial 1928), es una ventajosa refundición, como en las otras secciones, también en la de Filosofía, de sus dos hermanas mayores La Ciudad de Dios y España y América. Pero entre todas ellas merece especial mención Criterion (Barcelona 1925), trimestral y exclusivamente filosófica, redactada en catalán por varios sacerdotes y encaminada, principalmente, a elevar el nivel filosófico del pueblo catalán, divulgando la filosofía regional y continuando su gloriosa historia.

Análogos instrumentos de trabajo filosófico son las bibliotecas filosóficas inauguradas en estos últimos años: Nueva Biblioteca Filosófica (48 vols., Espasa-Calpe, Madrid 1927); Biblioteca de filósofos españoles, dirigida por Ovejero y Maury (Madrid 1928); Biblioteca de tomistas españoles (Valencia); Cuestiones actuales, de la Editorial Fax (Madrid 1928); 28 tomos de los que gran parte son filosóficos. Obras de José Ortega y Gasset (1 tomo de 1.410 págs., Madrid 1932). Casi todas ellas, más otras 68 de muy diversos filósofos extranjeros, traducidas al castellano, habían sido publicadas por Revista de Occidente, portavoz mucho más de la literatura vanguardista que de Filosofía.

Estimulante del trabajo filosófico han sido: la Sección filosófica, abierta en la Asociación Española para el Progreso de las Ciencias; la interesante revista Investigación y Progreso, y los dos centenarios de santo Tomás de Aquino y de san Agustín (1923 y 1930, respectivamente), que dieron margen a multitud de artículos, discursos y aun trabajos filosóficos de mayor cuantía en lengua española: Santo Tomás de Aquino, por Isidro Gomá; Leyenda de santo Tomás de Aquino, por Luis Getino, O. P. (tomo XI de la Biblioteca Clásica Dominicana); las traducciones de La Ciudad de Dios, de Las Confesiones, del artículo magistral Saint-Augustin del Dictionnaire de Théologie Catholique Vacant-Mangenot, debido a la docta pluma de Portalié, S. J.; la Introducción a la filosofía de san Agustín, por el padre V. Bega O. S. A.; el número extraordinario de Religión y Cultura, verdadero monumento erigido al santo doctor de Hipona (1931); 522 páginas que registra en su bibliografía 570 trabajos nacionales y extranjeros, muchos de ellos, aunque siempre en menor parte, filosóficos.

II. Literatura filosófico-neoescolástica

Encabezamos así este apartado, dados los estrechos límites impuestos a esta reseña, a un catálogo sumario de obras y autores en las diversas ramas de la Filosofía:

Lógica. Aquí tiene cabida, ante todo, además del Cursus philosophiae scholasticae ad mentem Angelici Doctoris S. Thomae Aquinatis auctore Patre Marcello a Puero Jesu, O. C. (3 vols., Burgos 1922), cuya primera parte es la Lógica; las meditaciones y comentarios personales sobre las nociones básicas de la Lógica formal, que eso viene a ser la obra de Alberto Gómez Izquierdo, titulada Análisis del pensamiento lógico (vol. 1). El Concepto y la palabra, la definición y la división. A ellas se han de agregar muchos y extensos artículos sobre el problema crítico en las revistas Criterion, Analecta Sacra Tarraconensia, Estudios Eclesiásticos, Religión y Cultura, debidos a las plumas de Miguel de Esplugues, O. C.; doctor J. Tusquets; P. M. Florí, S. J., y David García, C. M. F.

Metafísica. Está representada por R. Loinaz, S. J., Praelectiones de Theologia naturali (Turín 1929); doctor Emilio Huidobro, Programa analítico razonado de Metafísica; J. Dalmau, S. J., El principio de identidad comparada según Suárez; M. Arnáiz, O. S. A., El espíritu matemático de la Filosofía moderna (El Escorial 1923), y varios artículos de Criterion y de Estudios Eclesiásticos, entre los que sobresalen dos de J. M. Hellín, S. J., La ubicación en el Doctor Eximio (1926) y Crítica de un principio de Psicología (1928); aquí tiene cabida igualmente el tomo VI, póstumo de los Problemas fundamentales de la Filosofía y el Dogma, del canónigo compostelano Angel Amor Ruibal (1930), «obra prodigiosa» (doctor Brünstod, Leipzig), acaso más admirada de los extranjeros que de los mismos españoles; varios tomos de las Obras completas de Juan Vázquez de Mella (publicadas por la Editorial Voluntad, 1929 en curso), tan egregio tribuno como profundo y eruditísimo pensador por todo el campo de la Filosofía. Se destaca entre todos ellos el titulado Filosofía de la Eucaristía.

Filosofía científica. Demostrar la concordancia entre los progresos de las Ciencias físicas y la Filosofía cristiana fue uno de los temas predilectos del padre Arintero, O. P. (muerto en 1928); La Creación y la Evolución; La Providencia y la Evolución, y análogos intentos han tenido Luis Urbano, O. P., en su estudio crítico de las teorías relativistas Einstein y santo Tomás (fascículo I): Espacio, tiempo y movimiento; Eusebio Negrete, O. S. A., en una serie de artículos contra el antivitalismo especial de Oscar Hertwig, Religión y Cultura (1930-1931); Marcelino Arnaiz, O. S. A., El espíritu matemático de la Filosofía moderna (El Escorial 1923); el padre Ignacio Puig, S. J., escribiendo sobre la constitución de la materia, en Criterion (1925), y el padre Pérez del Pulgar, S. J., defendiendo la Cosmología tradicional contra las modernas teorías estadísticas de las leyes físicas.

De carácter científico-apologético son también el extenso y bien documentado volumen del padre Fernando M. Palmés, S. J., Metapsíquica y Espiritismo (1932); los Rotarios, de Alonso Bárcena, S. J., reeditado varias veces en los tres últimos años; el Teosofismo, del doctor Tusquets (Barcelona 1927), traducido, además, al castellano, y el Teosofismo, del padre D. Domínguez, S. J. (1931).

Psicología. Es la que ostenta más copiosa literatura, si bien la mayor parte de las obras son traducciones. Enumeraremos las principales: M. Barbado, O. P., Introducción a la Psicología experimental (Madrid 1928), que se distingue por su vastísima erudición adquirida en sus fuentes originales; La Psicología experimental, de La Vaissière, S. J., traducida y adicionada con muchas notas y dos capítulos enteros por Fernando M. Palmés, S. J. (Barcelona 1924). Es el volumen 1 de la Biblioteca psicológico pedagógica, publicada bajo la dirección del mismo padre, en la que figuran ya el Curso de introducción teórico práctica a la Psicología experimental, por H. Gruender, S. J. (vol. II); Orientaciones de la Psicología experimental, de Gemelli (volumen III), ambas obras traducidas por el mismo padre Palmés, director de la Biblioteca, cuyo texto Psicología, parte empírica, fue adoptado como oficial por el Ministerio de Instrucción pública (1928). Dejando los numerosos, extensos y bien razonados escritos originales del mismo Palmés, publicados en esta Enciclopedia, otras dos notables versiones del alemán debemos a la pluma del padre José M. Menchaca, S. J., La Psicología experimental, de J. Lindworski, S. J. (Bilbao 1923), y el voluminoso Tratado de Psicología experimental, de J. Froebes, S. J. (2 volúmenes en 4.º, de 660 y 668 páginas, editados por Razón y Fe, Madrid 1927 y 1933). Terminemos ya esta enumeración con el precioso Diseño de Psicología general, por el profesor J. Geyser, versión de Joaquín Carreras Artau, y con la serie de manualitos psicológicos, traducidos casi todos del alemán y editados por la colección Labor. Introducción a la Psicología, del profesor Von Aster; Psicología del niño, de Roberto Gaupp; Grafología, del profesor Jorge Schneidemiihl; Bases de la evolución psíquica, de K. Koffka, &c.

Historia de la Filosofía. Entre los trabajos históricos, que tampoco han escaseado, se distinguen:

a) Las monografías críticas de varios escolásticos carmelitas del siglo XIV, por el catalán Bartolomé Xiberta, O. C., De Scriptoribus scholasticis s. XIV ex Ordine Carmelitarum (Lovaina 1931), y el folleto Apuntes históricos sobre la filosofía carmelitana (Burgos 1929), por el padre Marcelo del Niño Jesús, O. C.

b) La serie de artículos en Razón y Fe (1927-29), de José Larequi, S. J.; dos obritas de L. Requesens y otra de Carreras y Artau sobre el Derecho de gentes según el padre Suárez.

c) La obra de C. Vega, O. S. A., ya antes mencionada, Introducción a la filosofía de san Agustín, y numerosos artículos históricos publicados en Religión y Cultura con ocasión del centenario de san Agustín por los padres Vega, Marcos del Río y Capánaga.

d) Los Manuscritos vaticanos de los teólogos salmantinos del cardenal Ehrle, versión castellana arreglada por el padre March, S. J., publicados en Estudios Eclesiásticos, primero, y después en libro aparte por la misma revista, donde han visto la luz pública otros muchos trabajos históricos tan notables como el Boletín de Psicología Pedagógica, del padre Palmés (1930); ¿Es censurable el eclecticismo filosófico de Suárez? (1929).

e) Gran número de artículos referentes a R. Lull, Comellas, R. Sabunde y otros filósofos catalanes. Entre los trabajos sobresalen: la edición crítica del Arbre de Sciencia, de R. Lull, por Salvador Galmes; la Historia del Lulismo, por Juan Avinyó (1925) y los Assaig de Crítica filosófica, del doctor J. Tusquets (1929).

f) Por fin merecen también citarse: el padre Ugarte de Ercilla, S. J., Anepifanía del platonismo (Barcelona, 1929); Marcial de la Solana, Los grandes escolásticos españoles de los siglos XVI y XVII (Santander 1928), y D. Domínguez, S. J., Historia de la Filosofía (2ª edición, Santander 1931).

III. Filosofía racionalista independiente

Además de los escasos artículos filosóficos y las no pocas traducciones ya mencionadas que ha venido publicando la Revista de Occidente, la representan tres nombres, que han logrado salvar las fronteras nacionales con la fama de sus escritos: Ramón Turró (muerto en 1926), que publicó en 1924-25 La Disciplina mental y Diálegs sobre coses d'art y de ciència, su carácter es científico y realista; José Ortega y Gasset ha continuado la publicación de sus escritos político filosóficos: El Espectador (tomo VIII, 1927); La rebelión de las masas; Misión de la Universidad; Redención de las Provincias; Rectificación de la República, y otras. Por último, Eugenio d'Ors, desde que en 1920 se domicilió en Madrid y empezó a escribir en castellano, es el escritor que tiene más resonancia en el Extranjero; aunque para la mayor parte de sus lectores, más que filósofo diletante es un esteta y literato, todavía más desconcertante e irreductible que Ortega y Gasset, y el expositor de Kant y Bergson es García Morente.