Filosofía en español 
Filosofía en español

Alonso López de CorellaSecretos de Filosofía, Zaragoza 1547


Quincuagena primera ❦ Pregunta i

La primera es porqué son
los hombres de alta figura:


Esta figura le han dado
al hombre por su consuelo:
pues que cierto fue criado
para el cielo sublimado
pudiese mirar al cielo.
O podéis decir mejor
aunque es causa más oscura
que fue de aqueste tenor
por el tener más calor
que cualquier otra criatura.

Aristóteles secundo libro de partibus animalium capítulo décimo: et Galenus tertio libro de usu partium.

Glosa

D

Dos respuestas he dado a la propuesta pregunta. La primera de las cuales enseñó Boecio en el último metro de la consolación de la filosofía: y Ovidio en su metamorphoseos: y de otros muchos es esta respuesta encomendada: la cual no agrada a Galeno en el alegado lugar. Donde dice: que hay animales que sin tener figura derecha continuamente miran al cielo. Como se ve en el pez llamado especulador del cielo: el cual siempre está boca arriba mirando el cielo. Y para más condenar esta opinión dice, que todas las aves que tienen largo cuello pueden fácilmente, aunque derecha figura no tienen, mirar al cielo. Y aun del gallo aunque cuello largo no tiene dice Plinio hablando de la historia de él en el octavo libro: que muy continuamente mira al cielo. Lo cual también hace para condenar la primera respuesta. Pero aunque las razones dadas sean bastantes para condenarla: ninguna hallo yo que sea más suficiente que es esta que se sigue: aunque de ninguno es puesta: y es, que en la edad de la vejez: en la cual por la mayor parte todos los hombres consideran el fin para que fueron criados más que en otra cualquiera edad, están los hombres muy acorvados y más indispuestos para mirar el cielo que en las otras edades: en las cuales de lo celestial tienen menos cuidado. Esta es muy suficiente razón para dejar la primera respuesta: a la cual algunos responderán: que en la edad de la juventud es menester que el hombre tenga más este aparejo de mirar al cielo: porque está más metido en vicios, y se retraiga de ellos viendo el cielo, pues para colocarse en él fue criado. Pero esto no vale nada: porque en la edad do el fin más se puede contemplar, ha de haber más aparejo para su consideración. Y según los que lo tal podrían decir: parece que, pues el viejo encorvado mira más a la tierra: que había más de considerar en lo terrenal que en lo celestial. Es más cerca esta respuesta de notar que Alberto Magno en el libro de monstruosis hominibus, y Conciliador en la décima partícula problematum problema duodécimo dicen: que los pigmeos los cuales dicen ser animales derechos y largos de un codo de figura de hombre, que no son hombres: lo cual si es así, más condenada está esta respuesta: pues hay animales derechos, los cuales no son hombres. Pero este dicho de Alberto y de Conciliador es contra Aristóteles cuanto a lo primero: pues Aristóteles en el segundo libro de partibus animalium capítulo séptimo y décimo dice, que sólo el hombre tiene figura derecha. También esto es contrario a Galeno: el cual primo libro de usu partium dice, que sólo el hombre tiene manos: y pues los pigmeos tienen manos, colígese según Galeno ser hombres. También todos los geógrafos escriben que los pigmeos son hombres. Es también doctrina de Aristóteles en el primer libro de anima en el capítulo primero, que de los accidentes se ha de venir en conocimiento de la forma: y pues todas las cosas que tienen los pigmeos son como las de los hombres: parece que los tales deben ser hombres. Ni vale la razón de Conciliador que dice, que porque no tienen uso de razón (según que él dice que los ha visto y conocido) que por tanto no son hombres: pues el entendimiento no ejercita sus obras rectamente sin haber buena disposición en el cuerpo: y por tener los pigmeos la cabeza tan pequeña, no debe haber conveniente disposición para las rectas obras del entendimiento: y por no manifestar las obras de la razón, no se deben dejar de llamar hombres: pues en las Indias que nuevamente se han descubierto, hombres se han hallado tan ajenos de razón: que no parecían sino brutos: y muchos locos hay que ningún uso de razón tienen: pero por eso no son brutos sino hombres. Y allende de estas razones es de creer, que la causa de estos estar muy ajenos de razón debe ser, por sus progenitores no ponerles en cosas de razón: y el entendimiento humano si no le enseñan, no es sino como una tabla do no hay pintura y está aparejada a recibirla si se la dan. Pero de esto escoja el lector lo que mejor le pareciere. La segunda respuesta del metro es de Aristóteles, en el séptimo capítulo del alegado libro, la cual podría decir alguno no ser suficiente: pues aunque concedamos que de calor espirituoso tenga más el hombre, no concluye: pues no es de negar que tenga más calor el león que el hombre: y el calor, que tiene el león, natural es: y el calor en cuanto natural, es aparejado a enderezar sin que sea espirituoso. Lo cual si es así: parece que antes había de tener figura derecha el león que el hombre. Pero Aristóteles absolutamente dice que el hombre tiene más calor en el corazón que otro animal. Dicen algunos que la verdadera respuesta es: porque en proporción de todos los otros animales el hombre pesa menos, porque tiene más cantidad de los livianos elementos. Esta respuesta no satisface: porque supone una cosa falsa: pues que es más junto a razón, que las aves en su proporción tengan más cantidad de los elementos que menos pesan, que los animales terrestres. Dice Galeno que porque el hombre es animal que había de usar de arte fabricando y otras artes ejercitando, fue conveniente cosa que la tal figura tuviese. Porque si otra figura tuviera, ninguna arte pudiera bien ejercitar. Porque ni pudiera estar derecho, para las artes que esto requieren, ni sentado para otras artes que esto demandan: pues ningún animal que derecha figura no tiene, sentarse puede. Todo esto es de Galeno. A lo cual podemos añadir: que porque el hombre por uso de razón a todos los animales sujeta: y conforme al dicho del salmista dios todo se lo sujetó, oves et boves et universa pécora campi, fue convenible que esta figura tuviese para que pudiese cabalgar en caballo y domarlo, y semejantemente en otros jumentos que fueron para su servicio: de los cuales también no se pudiera aprovechar, si otra figura tuviera. Es de notar más, que la figura humana es la más perfecta de todas las creadas: como muy bien determina Jerónimo Anges libro secundo de causis vigésima tercia proprietate. La razón que da es. Que la figura es disposición de la forma: y pues la forma humana es la más perfecta de todas, síguese que la figura humana será la más perfecta. Aunque esta no es razón que del todo concluye, es probable. Y para bien concluir: qué es menester más sino que el sumo creador tuvo por bien de tomar la tal figura. De todo lo dicho está claro por qué el hombre se llama anthropos, que quiere decir planta puesta al contrario. Porque la raíz de la planta es lo más bajo de la planta: y la raíz del hombre que es la cabeza es lo más alto. Llámase la cabeza del hombre raíz: porque así como las plantas por las raíces se mantienen, así el hombre por la cabeza. Es último de considerar, que los geógrafos ponen que hay diferentes figuras de hombres en una región. Dicen que hay unos hombres dichos cinocéfalos que tienen cabezas de perros. Otros dicen que hay dichos cíclopes que solo tienen un ojo en la frente: los cuales son más altos, que la más alta árbol que se puede hallar. Otros dicen que se crían en Libia que no tienen cabeza: y tienen los ojos y la boca en los pechos. Otros dicen que hay que tienen los ojos en las cervices. Otros hombres dicen que hay en las Indias de estatura de doce pies. Otras muchas diversidades ponen: de lo cual verás copiosamente en Plinio sexto libro capitulo trigésimo: y en Solino en el libro de mirabilibus mundi. Y sobre esto verás buena doctrina en Jerónimo Anges secundo libro de causis trigésima tertia proprietate. Ve también a Aulo Gelio nono libro de noctibus, capítulo cuarto.