María Mercedes Bergadá
 
1921-2001

Profesora argentina de filosofía medieval, traductora de varios textos de interés filosófico. Como miembro adherente activo asistió en 1949 al Primer Congreso Nacional de Filosofía (Mendoza, 30 de marzo / 9 de abril), donde presentó la comunicación «El aporte de Francisco Suárez a la filosofía moderna». Desarrolló buena parte de su actividad profesional en el Centro de Estudios de Filosofía Medieval de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, que fundó en 1967 y dirigió (en 1972 el centro fue admitido y su directora recibida como miembro titular de la SIEPM Société Internationale pour l'Étude de la Philosophie Médiévale), y en el que fue impulsora y responsable de la publicación periódica Patristica et Mediaevalia (Carlos Francisco Bertelloni como secretario de Redacción). Perteneciente a una antigua familia argentina, falleció en Buenos Aires el 24 de diciembre de 2001, a los ochenta años de edad.

Algunas menciones a María Mercedes Bergadá

«Pero aún sobre estos protestantes ejerció muchísima influencia el pensamiento de los jesuítas españoles Luis de Molina y Francisco Suárez, como lo demostró palmariamente la profesora argentina María Mercedes Bergadá ante el Congreso Nacional de Filosofía de Mendoza, Argentina, en 1949, reunión a la que asistieron destacadísimos filósofos de todo el mundo (Actas del Congreso... Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, 1949)» Fernando N. Arturo Cuevillas, «Luis de Molina: el creador de la Idea del Derecho como Facultad», Revista de Estudios Políticos, Madrid, mayo-junio 1954, nota 20, pág. 109.

«Mercedes Bergadá (1921-2001), in memoriam. En la víspera de la Navidad de 2001 la filosofía medieval argentina perdió a Mercedes («Mecha») Bergadá, una de sus más entusiastas promotoras. Mecha era dueña de una esmerada cultura y, sobre todo, de un estilo marcadamente temperamental que no cedía en sus propósitos hasta lograr su realización. Quienes estuvimos próximos a ella y seguimos de cerca su trayectoria conocimos su empeño y su temperamento fuerte y tenaz, gracias a los cuales se concretaron innumerables iniciativas académicas que hicieron posible que los estudios de filosofía medieval en Argentina encontraran un espacio institucional y se afianzaran con continuidad en el tiempo, a pesar de las turbulencias que siempre amenazaron la vida universitaria argentina.
Es difícil caracterizar la multifacética y rica personalidad de Mecha, una dama «quasi-chestertoniana», como la llamaron algunos, que al mismo tiempo que mostraba un fino rigor aristocrático y una peculiar nobilitas orientados a preservar y a defender sin concesiones las cosas más importantes de la vida, conjugaba ese rigor con una sorprendente simplicidad, por llamar de alguna manera a su modo extremadamente elemental de llevar su vida personal. Pues así como gozaba dedicando su tiempo a dilatadas reuniones con amigos y a disfrutar los placeres de la gastronomía, también sabía retirarse a la silenciosa tarea del estudio, al que dedicaba extensísimos períodos de lectura y de análisis, en especial de los textos de la tradición patrística, a la que se dedicó con pasión durante toda su vida. Mecha nació en el seno de una antigua familia argentina. Desde su juventud supo corresponder a una definida y fuerte tendencia que la condujo al estudio de la tradición cristiana. Comenzó a satisfacer ese interés acercándose primero a los problemas teóricos del cristianismo presentados, sobre todo, por la teología. Ello la llevó a realizar sus primeros estudios, de modo informal, en los centros de formación de la Compañía de Jesús de Buenos Aires. Luego, en una época en la que no era frecuente la presencia femenina en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Buenos Aires, decidió dedicarse por entero, es decir, profesionalmente, a los estudios de filosofía. En esta Universidad realizó una carrera académica completa, desde sus comienzos como estudiante, luego como asistente de Filosofía Antigua y Medieval hasta transformarse en profesora titular de Historia de la Filosofía Medieval, cargo con el que se retiró de la docencia en 1982.
Inmediatamente después de sus años universitarios como estudiante, su interés se orientó hacia la tradición patrística griega y latina. Ello le obligó a dedicarse durante largo tiempo a la filosofía antigua, para instalarse luego y plenamente, durante toda su vida, en el estudio del pensamiento patrístico. En la investigación de este período hizo escuela, formó discípulos, fomentó numerosos proyectos destinados a la creación de grupos de trabajo y se ocupó de acercar a la Argentina a intelectuales europeos que, sin su activa participación, no habrían llegado nunca a este extremo del mundo. Dos de esas iniciativas merecen particular atención: la fundación en 1967 de la Sección de Estudios de Filosofía Medieval, ámbito de investigación en el que logró que la filosofía medieval en Argentina se encaminara en la dirección de los estudios histórico-filológicos. Mecha sabía que la filosofía medieval en Argentina necesitaba extenderse hacia la rica tradición que Europa había dedicado a los estudios históricos y filológico-textuales. Por ello quiso que en ese pequeño ámbito de la Universidad de Buenos Aires se recreara una conducta intelectual que, hasta ese momento, había estado ausente de nuestro medio. Además creó en 1975 una publicación científica, la revista Patristica et Mediaevalia. Aunque su intención primera fue que esta revista fuera exclusiva expresión del trabajo de los miembros de la Sección de Estudios de Filosofía Medieval, con el tiempo la revista recogió investigaciones de medievalistas de todas partes del mundo y, en especial, constituyó una expresión de un modo de trabajo dedicado a la historia de la filosofía, es decir, a la difícil reconstrucción del proceso de formación de las ideas filosóficas de la patrística y de la Edad Media.
Mecha Bergadá fue, antes que una personalidad académica, una figura en extremo fina y de una educación singular que hizo de sus ideas una práctica y de sus convicciones un culto. Mecha murió como vivió: en la absoluta simplicidad. Una sorprendente casualidad –ella habría dicho, «un designio providencial»– hizo que su última moneda fuera utilizada para disponer el descanso de sus restos. Luego de eso nos quedó su magnífico recuerdo. Quienes conocimos su generosidad para con sus discípulos y sus colegas, su renuncia a toda superficialidad, la humildad extrema con que llevó su vida personal y su trayectoria en este mundo dedicada integralmente a la praxis de un ideal ético-religioso y académico, nos hacemos eco del dolor de quienes, con nosotros, lamentarán profundamente su ausencia.» (Francisco Bertelloni, «Mercedes Bergadá (1921-2001), in memoriam», Anuario de Historia de la Iglesia (Universidad de Navarra), vol. XII, 2003, págs. 447-448.)

«El gobierno nacional anunció la realización de un Congreso de Filosofía que se realizará en San Juan desde el 9 de julio. La iniciativa se puso en marcha el año pasado pero, hasta ahora, tienen mayor repercusión en la comunidad política que en la académica. Existen grandes expectativas por el discurso que pronunciará Cristina Fernández de Kirchner. La filósofa Diana Maffia, legisladora del ARI, analiza en esta entrevista con El Tribuno las relaciones entre política y poder en la historia reciente argentina. [...] —El marxismo suena más «subversivo». —Por su materialismo y su aplicación política. La idea de que las relaciones de jerarquía consideradas naturales podían ser alteradas por la acción humana era definida como subversiva del orden natural. Pero en 1980 hicieron otro congreso, organizado por la UBA. En ese momento el director del Instituto era Eugenio Pucciarelli y el tema era «la libertad». La inauguración la hizo el intendente Osvaldo Cacciattore y el cierre correspondió a Jorge Videla, con un discurso sobre la libertad escrito por Mercedes Bergada, que era la titular de Filosofía Medieval. ¡Sobre la libertad habló Videla! En 1986 se hizo un congreso en Córdoba y el discurso lo pronunció Eduardo Angeloz. De modo que este congreso tiene muchos antecedentes.» «El escenario filosófico fascina a la gente con poder. Entrevista a Diana Maffia», El Tribuno de Salta, 28 de junio de 2007.

Bibliografía de María Mercedes Bergadá

1943 Guillermo Doyle: asceta y místico en las trincheras, Editora Cultural (Colección de espiritualidad cristiana, 5), Buenos Aires 1943, 246 págs.

1945 Traducción de Washington Irving, La vida de Mahoma, Espasa-Calpe (Colección Austral, 476), Buenos Aires 1945, 221 págs. 3ª Madrid 1953, 4ª Madrid 1964, &c.

1947 «Un comentario de Pedro Hispano al 'Tratado del alma' de Aristóteles», CyF, nº 1947.

1949 «El aporte de Francisco Suárez a la filosofía moderna», Actas del Primer Congreso Nacional de Filosofía (Mendoza 1949), Universidad Nacional de Córdoba, Buenos Aires 1950, tomo III, págs. 1921-1926.

1951 Traducción de Santo Tomás de Aquino, Suma contra gentiles, Introducción, revisión y notas de Ismael Quiles, Club de Lectores, Buenos Aires 1951, 4 vols.

1952 Traducción de Regis Jolivet, El existencialismo de Kierkegaard, Espasa-Calpe Argentina, Buenos Aires 1952, 118 págs.

1952 Traducción de Roger Verneaux, Lecciones sobre existencialismo, Club de Lectores, Buenos Aires 1952, 322 págs.

1972 Traducción de Jacques Maritain, Las nociones preliminares de la filosofía moral, Club de Lectores (Biblioteca argentina de filosofía), Buenos Aires 1966, 239 págs.

1967 Traducción de Fernand van Steenberghen, Filosofía medieval, Club de Lectores (Biblioteca argentina de filosofía), Buenos Aires 1967, 232 págs.

1968 Traducción de Peter Fransen, Gracia, realidad y vida, Carlos Lohlé, Buenos Aires 1968, 181 págs.

1969 Traducción de Remigius C. Kwant, Filosofía social, Carlos Lohlé, Buenos Aires 1969, 229 págs.

1970 Contribución bibliográfica para el estudio de Gregorio de Nyssa, Centro de Estudios de Filosofía Medieval (serie C, nº 1), Instituto de Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires 1970, 63 págs.

1972 Introducción al estudio de la filosofía medieval, Centro de Estudios de Filosofía Medieval (serie B, nº 1), Instituto de Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires 1972, 34 págs.

1972 Traducción de Jacques Maritain, Arte y escolástica, Club de Lectores (Biblioteca argentina de filosofía), Buenos Aires 1972, 225 págs.

1981 Traducción de Jacques Maritain, Lecciones fundamentales de la filosofía moral, Club de Lectores (Biblioteca argentina de filosofía), Buenos Aires 1981, 230 págs.

1992 «San Justino, pionero y modelo de inculturación», Teología, revista de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica Argentina,, nº 59, 1992, págs. 7-20.

1994 «Contexto filosófico de los primeros siglos cristianos», Teología, revista de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica Argentina,, nº 63, 1994, págs. 37-54.

1996 «El hombre y su lugar en el mundo en la obra de San Gregorio de Nisa», Teología, revista de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica Argentina,, nº 67, 1996, págs. 7-26.

Sobre María Mercedes Bergadá

2003 Francisco Bertelloni, «Mercedes Bergadá (1921-2001), in memoriam», Anuario de Historia de la Iglesia (Universidad de Navarra), vol. XII, 2003, págs. 447-448.

Textos de María Mercedes Bergadá en el Proyecto Filosofía en español

1949 El aporte de Francisco Suárez a la filosofía moderna.

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