Filosofía en español 
Filosofía en español


Declaraciones tras el incidente por la difamación de la Dictadura


La Nación (Madrid), 21 de diciembre de 1933

 
[ 187 ]
 

El que deja que se le injurie en el Parlamento –dice el señor Primo de Rivera– permite también la injuria en la calle

Al salir a los pasillos el joven e ilustre diputado D. José Antonio Primo de Rivera, numerosísimos diputados de todas las minorías se le acercaron para expresarle su sincera adhesión después de su noble conducta.

Ante un grupo de ellos, decía el Marqués de Estella:

–Oí la ofensa, y reaccioné en el acto. Estoy dispuesto a no tolerar calumnias ni ataques injustos. Entiendo que quien se deja injuriar en el Parlamento se autovacuna de una predisposición que permite también recibir las injurias en la calle. Por tanto, con la misma serenidad que me lancé a castigar a quien había proferido la injuria, obré después, al hacer uso de la palabra en mi breve intervención. Que nadie crea en mí un sentimiento de matonismo, sino la reacción que sentiré en todo momento contra aquel que intente lanzar una injuriaa.


⎯⎯⎯

a  Con relación a este incidente, conviene recoger esta gacetilla publicada en La Unión (Sevilla), 22 de diciembre de 1933: «Mensajes recibidos por don José A. Primo de Rivera. – Madrid. – El diputado Primo de Rivera continúa recibiendo mensajes de distintas localidades de España, especialmente de Jerez de la Frontera, felicitándole cordialmente por la gallarda actitud personal que tuvo en defensa de una memoria para él sagrada como la de su padre. – Parece que se quiere ofrecer un homenaje al señor Primo de Rivera consistente en un banquete, pero el aludido diputado lo ha rehusado de modo terminante, diciendo que él no ha hecho otra cosa que cumplir con un deber filial.»