José Ferrater Mora · Diccionario de filosofía [sexta ediciĆ³n]
Alianza Editorial · Madrid 1979
 
tomo segundo
páginas 1021-1022

Esprit de finesse

En los Pensamientos, de Pascal (fragmento 21 de la [1022] edición de Jacques Chevalier), se encuentra una célebre distinción entre el espíritu de geometría y el espíritu de finura (esprit de finesse), que podría llamarse asimismo «espíritu de sutileza». En el espíritu de geometría «los principios son palpables», si bien alejados del uso común. No es fácil salir de este uso común, pero cuando se logra todo es claro y no se puede razonar mal. En el espíritu de finura, en cambio, los principios pertenecen al uso común y están ante todo el mundo. No hay que violentar el espíritu; basta tener buena vista, pero hay que tenerla buena de verdad, pues ahí los principios son muchos y están desligados, de modo que es fácil no reparar en alguno, pero como la mera omisión de un principio lleva al error hay que tener la vista bien limpia para ver todos los principios y el espíritu bien justo para no razonar falsamente sobre principios conocidos.

Los espíritus finos que son solo finos no alcanzan a comprender los principios de la geometría, y los espíritus geométricos que son sólo geométricos se pierden en asuntos sutiles, que apenas se perciben y que hay que sentir casi. Es raro que un espíritu fino sea geómetra, y que un espíritu geométrico sea fino y perciba las sutilezas. Pero el espíritu de finura y el de geometría coinciden por lo menos en ser distintos del espíritu falso, que no es ni fino ni geómetra. El espíritu de finura y el de geometría son espíritus rectos, pero de diferentes órdenes de rectitud.

No deben confundirse el espíritu de geometría con el solo espíritu matemático ni el de finura con el espíritu incapaz de abstracciones; lo importante es ser capaz o no de comprender bien unos cuantos principios «poco comunes» y derivar consecuencias, o ser capaz o no de derivar consecuencias de una gran multiplicidad de principios. En el siguiente fragmento (22 de la ed. cit. supra) Pascal precisa (y en parte modifica) su pensamiento al respecto: «Hay, pues, dos clases de espíritus: uno, que penetra viva y profundamente las consecuencias de los principios, y eso es el espíritu de justeza (justesse); otro, que comprende gran número de principios sin confundirlos, y ése el espíritu de geometría». La diferencia viene a ser ahora la de la fuerza y penetración, por un lado, y la amplitud, por el otro.

Estos pasajes de Pascal han sido comentados con frecuencia, pero no han dado lugar a muchos análisis con alcance epistemológico. Excepción ha sido la de Pierre Duhem, quien en La théorie physique (Parte I, Cap. IV) toma pie en las palabras de Pascal para distinguir entre «espíritus amplios» y «espíritus profundos» y para fundar sobre esta distinción dos modos distintos de hacer ciencia y hasta tipos de ciencia «nacionales» (el «espíritu amplio» de los científicos ingleses; el «espíritu profundo» de los científicos franceses). Los espíritus amplios, e imaginativos, son capaces de abarcar una gran multiplicidad de hechos colocándolos dentro de una perspectiva, y extremadamente dotados para «ver claramente gran número de nociones concretas, y comprender a la vez el conjunto y los detalles»: son los que tienen esprit de finesse. Los espíritus profundos son los capaces de abstracción: espíritus fuertes, pero estrechos, a diferencia de aquellos espíritus amplios, pero débiles; he aquí los que tienen «espíritu de geometría». Los últimos son los que mejor elaboran y comprenden las teorías físicas, con sus nociones abstractas y sus modelos matemáticos.

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