Filosofía en español 
Filosofía en español

Zeferino GonzálezHistoria de la Filosofía, Madrid 1886


Filosofía novísima

§ 1
Kant y la filosofía novísima

Ya hemos indicado antes que, aparte de la influencia directa, y, por decirlo así, personal, que Kant ejerció sobre el espíritu de sus contemporáneos y sucesores inmediatos, influencia representada por el movimiento que acabamos de reseñar en los párrafos que anteceden, el autor de la Crítica de la razón pura es considerado como el iniciador de la Filosofía novísima, y su doctrina como el punto de partida general del movimiento filosófico durante este último período de la historia de la Filosofía.

Sin necesidad de exagerar la importancia de Kant en sentido exclusivista, como hacen algunos; sin afirmar, como Vacherot, que la Filosofía anterior a Kant sólo conserva valor histórico después de la aparición del filósofo alemán; reconociendo, como reconocemos, que el pensamiento contemporáneo refleja y entraña ciertos elementos de la Filosofía anterior a Kant, reconocemos al propio tiempo que las principales manifestaciones y direcciones filosóficas del pensamiento que representan y forman el contenido de este período que llamamos Filosofía novísima, excepción hecha de la dirección cristiana, proceden directa o indirectamente de la Filosofía de Kant.

En el decurso de esta historia hemos tenido ocasión de observar que cuando en el espíritu humano se inicia alguna grande evolución filosófica, y con ella algún nuevo período en la historia de la Filosofía, los diferentes sistemas que aparecen y hasta luchan entre sí durante el nuevo período, deben su origen al iniciador de la evolución filosófica, algunos de ellos por vía de génesis, otros por vía de combinación, y algunos por vía de oposición y reacción.

Tal sucede, en nuestro sentir, con los principales sistemas filosóficos que llenan o forman el contenido de la Filosofía novísima, y que pueden reducirse a cuatro, que son:

a) El panteísmo germánico, representado por Fichte, Schelling, Hegel, Krause, Schopenhauer, &c.

b) El eclecticismo francés, representado por Cousin y sus adeptos.

c) El positivismo, representado en sus diferentes matices por Comte, Littré, Darwin, Büchner, &c.

d) Finalmente, la Filosofía cristiana, representada también en diferentes matices o tendencias.

El panteísmo germánico procede de la Filosofía de Kant por vía de generación o filiación directa; el eclecticismo francés procede de la misma por vía de combinación entre el elemento panteísta-germánico y el elemento psicológico-cartesiano: las relaciones que existen entre el positivismo materialista y el movimiento kantiano, son relaciones de reacción y de filiación a la vez; de reacción contra las exageraciones idealistas y apriorísticas derivadas de Kant, y de filiación a causa del germen evolucionista y materialista que entrañan las teorías de Kant y de sus sucesores directos, especialmente las de Hegel y Schopenhauer. Finalmente, la Filosofía cristiana procede de Kant occasionaliter y por vía de oposición, como reacción directa contra los sistemas escéptico-idealistas, panteístas y materialistas, nacidos y desarrollados al calor del movimiento iniciado por Kant, y como protesta enérgica contra el principio racionalista que informa la concepción de aquel filósofo en todas sus partes.

Esta clasificación de sistemas y teorías, basada sobre la naturaleza de sus relaciones con la Filosofía de Kant, representa la marcha del espíritu humano en este período de la Filosofía novísima.

Pero es preciso no perder de vista que aquí se trata sólo de las líneas más generales de la Filosofía novísima, o, lo que es lo mismo, que esas cuatro escuelas o direcciones fundamentales abrazan otras direcciones subalternas, sin contar las direcciones sincréticas que aparecen y resultan espontáneamente, siempre que en una época hay choque frecuente, acciones y reacciones vigorosas entre escuelas y sistemas opuestos. Así, por ejemplo, el panteísmo germánico puede y debe descomponerse en panteísmo idealista (Fichte, Schelling, Hegel, Krause) o trascendental, y en panteísmo positivista (Schopenhauer, Hartmann) o experimental. Añádase a esto las direcciones especiales del panteísmo hegeliano, representadas por la derecha, el centro y la izquierda de esta escuela.

Una cosa análoga sucede con el positivismo, dentro del cual podemos señalar y distinguir el positivismo semidogmático de Comte y Littré; el positivismo psicológico, representado principalmente por la Filosofía inglesa contemporánea y por algunos psicólogos alemanes; el darvinismo, que representa otra especie de positivismo, y el positivismo propiamente materialista.

Entre los sistemas especiales o sincréticos que contienen originalidad relativa, a la vez que elementos tomados de diferentes escuelas, y reducidos a unidad sistemática, merece el primer lugar la doctrina de Herbart, que cuenta con notables discípulos.

Resulta de las precedentes indicaciones que el choque continuo de ideas y sistemas fundamentales, choque muy generalizado por razón de lugares, tiempos y personas, a contar desde Kant, ha dado origen a un número considerable de direcciones doctrinales y de matices filosóficos, que están representados por una infinidad de libros y autores diseminados por toda Europa y aun por América. Por otra parte, la facilidad de comunicaciones y la propaganda rápida de ideas, han borrado en cierto modo las fronteras filosóficas, resultando de aquí que las diferentes escuelas tienen representantes en todas las naciones, por más que algunas de esas escuelas tengan, por decirlo así, su patria especial, como lo es la Alemania del panteísmo idealista, la Inglaterra del psicologismo positivista, la Francia del eclecticismo.

Bien se echa de ver, por lo dicho hasta aquí, que es cosa sumamente difícil, por no decir imposible, reducir a método sencillo y claro el número prodigioso de escuelas, sistemas, direcciones, ideas, libros y nombres que constituyen el contenido de la Filosofía novísima. Nosotros, después de reflexionar seriamente sobre el asunto, hemos creído que el método que ofrece menos inconvenientes, y que se presta más a comunicar orden y claridad a la historia de este último período de la Filosofía, sería combinar el elemento geográfico con el elemento genético-doctrinal, narrando el movimiento filosófico verificado en cada nacionalidad importante con sujeción a las cuatro escuelas fundamentales arriba indicadas, y en armonía con las direcciones, ora subalternas, ora sincréticas, a que dieron origen. Comenzaremos por la historia de la filosofía en Alemania.