Carlos de Velasco

Bibliografía

R. Blanco-Fombona. Cuentos Americanos. (Dramas mínimos). Juicios críticos de M. M. Henri Barbusse y J. Ernest-Charles. París [1913], Casa Editorial de Garnier Hermanos, 6, rué des Saints-Péres, 6. 8.°, XXIII-248 p.

Bellos cuentos, de fuerte sabor americano, encierra este volumen. Por primera vez, y con el título de Cuentos de Poeta, fueron publicados en Maracaibo en 1900, dedicado el volumen a Fabio Fiallo, actualmente Encargado de Negocios de Santo Domingo en la Habana, según el mismo Blanco-Fombona dice en su amena Historia de Libros (Revista de América, número XX, enero, 1914), agregando allí que reniega de esos cuentos, que no los considera suyos, y que los únicos entre ellos que prohija, los recogió ya, "después de someterlos a la poda y a la ortopedia", en la edición de Madrid, 1904, y en ésta que tenemos delante, aumentada, definitiva, y bellamente presentada. Con el título de Contes Américains, aparecieron traducidos al francés (1903), y dos de ellos "fueron plagiados por sendos escritores franceses, de esos mismos que tanto desprecian hombres y cosas de nuestra América latina", dice el autor en su citada Historia de Libros.

Al frente de este volumen pone el autor una expresiva dedicatoria a los "escritores criollistas" de su patria, en la persona de L. M. Urbaneja Achelpolh; siguen, en francés, los juicios de Henri Barbusse (Director de la revista Femina) en la Revue des Revues, y el de J. Ernest-Charles en la Revue Bleue; en seguida vienen los diez y ocho cuentos que justifican el nombre del volumen, titulados Un matrimonio feliz, El Culi, El cadáver de Don Juan, La lección del padre Irástegui, El catire, El canalla San Antonio, Idilio roto, Un alzamiento, Historia de un dolor, Molinos de maíz, El eterno femenino, Democracia criolla, Psicología de un muerto, Juanito, La bruja del Guaviare, La confesión del tullido, El dolor de Crepet y Recién casado.

Inagotable fuente de fresca inspiración tienen en América los escritores en ella nacidos; Blanco-Fombona lo demuestra una vez más. Y ojalá [69] que se diesen pronta cuenta de que no son pálidos y raquíticos remedos de ambientes y costumbres extraños los que les dan personalidad literaria, sino la inexplorada y exuberante vena criolla, nacionalista, que produce frutos tan sazonados como estos hermosos Cuentos Americanos.