[ Francisco Navarro Ledesma ]

¡El papel vale más!

(Notas bibliográficas)

El señor don Rufino Blanco Fombona
nos envía un librejo desde Caracas
do junta a versos malos, prosa guasona.
¡Oh! América latina ¡qué vates sacas!
Fombona que desea ser vate extraño,
por decir cosas raras trabaja en balde
y da los grandes fombos a un tal Calcaño
y al señor Racamonde y a P. Bonalde.
Yo quisiera mostraros versos fombónicos
para que los tomárais por gedeónicos,
pues Jackson Capuz mismo... lo pensaría
antes de firmar tanta sinsontería.
¿Quieren ustedes de ello la prueba válida?
Pues lean estos versos: la

Virgen pálida

Pálida como una lila,
(¿veis la garra del autor?)
nevada gardenia en flor
la neurótica vacila
(dénla una taza de tila)
entre el claustro y el amor.

Y cuando reza, medita,
o los pétalos arranca
de nevada margarita
(tanto nevar ya me irrita)
por lo bella, por lo blanca.

La colocaría yo:
en un verso de Verlaine,
en un lienzo de Watteau
o en un mármol de Rodin
(o en un piano Goveau,
o en un libro de Cursin,
o en el tren o en el bureau,
o en las cápsulas Raquin,
o en el Quai des Grands Agustins...

Y así sucesivamente, se puede poner en verso el Almanaque de Gotha y los índices de la «Revista Enciclopédica» de Larousse.

¡Ah, señor Fombona, para hacer eso y aun algo mejor que su merced, tenemos aquí al Sr. Valle-Inclán que, además de conocer a Rodaine y a Verlin, y a Merlín, y a Mme. Pardo Bazaine, echa comedias y tiene mejor pelo que Thuillier y también ha estado en Caracas.

Y, por nuestra parte, seguimos prefiriendo el Guayaquil al Caracas, y si no que lo diga D. Venancio Vázquez. (Véase el anuncio en la penúltima plana, que aquí no se engaña á nadie.)

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