Filosofía en español 
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Berlín. Conferencia de Partidos Comunistas

Ha tenido lugar en Berlín la Conferencia de partidos comunistas y obreros europeos sobre el tema de: "La paz, la seguridad, la cooperación y el progreso social en Europa". Las sesiones que allí tenían lugar eran la culminación de numerosas reuniones preparatorias que, a lo largo de dos años, han ido permitiendo plasmar los puntos sobre los que había acuerdo, desechando otros en los que el acuerdo no era posible.

Las condiciones en que viven los distintos partidos comunistas, sus características, la misma historia de cada uno y de sus pueblos, son lo suficientemente diferentes para que la diversidad, sea la nota decisiva que marque relaciones mutuas. Ateniéndonos a Europa, basta pensar que en Berlín se sentaban partidos comunistas que están en el poder, al frente de estados socialistas, que además ejercen el poder sin oposición legal; junto a ellos, estaban los partidos comunistas de la Europa capitalista, en la oposición, algunos —como el italiano y el francés— con posibilidades de acceder al gobierno en tiempos próximos, o el irlandés y el portugués, con participación gubernamental; al mismo tiempo, el PCE., aún luchando en la ilegalidad —como el turco— contra las instituciones heredadas del franquismo y los intentos de mantenerlos. Esta diversidad de situaciones limita los temas en que cabe una unidad de criterio, como se ha ido constatando a lo largo de estos dos años de preparación.

Pero hay algo más profundo. Esta diversidad de situaciones origina lógicamente una profunda diversidad de concepciones sobre todo un conjunto de temas esenciales: sobre la concepción del socialismo, sobre múltiples problemas contemporáneos, sobre numerosas cuestiones ideológicas, sobre la democracia política, etc., etc.

De ahí que no sea fácil el conseguir acuerdos sobre documentos generales y la posición de diversos partidos contraria a este tipo de documento que quedarían, de hecho, reducido a afirmaciones excesivamente generalizadas, inconcretas.

Por eso ha parecido más conveniente reducir la temática de la X Conferencia a "un círculo limitado de problemas relativos a la lucha por la paz, la seguridad, la cooperación y el progreso social en Europa" como expresa el documento aprobado.

En realidad, se está produciendo un cambio profundo, histórico, en el tipo de relaciones entre los partidos comunistas. Este cambio no se produce sin tensiones, sin contradicciones internas, esto es cierto; pero es claro que las relaciones que hoy existen entre los partidos comunistas son muy distintas de las que existían en épocas históricas anteriores, no ya mientras existía la III Internacional o la Cominfor, sino incluso en la época posterior a la disolución de estos organismos, pero en que se admitía entre todos los partidos una especie de autoridad cualificada al Partido Comunista de 1a Unión Soviética. Esta época también ha acabado. Hoy se trata de relaciones entre partidos plenamente independientes. Como se dice taxativamente en el documento, estas relaciones se basan en "la igualdad de derechos y la independencia soberana de cada partido, el principio de la no injerencia en los asuntos internos y de la libre elección de diferentes caminos en la lucha por transformaciones sociales progresistas y por el socialismo".

Y precisamente aquí está el interés indudable que ha tenido la Conferencia de Berlín. Ha sido un paso adelante decisivo en la constatación de estas realidades nuevas. Los partidos asistentes a Berlín han dejado claro, ante el mundo, una serie de cuestiones fundamentales.

En primer lugar, que no hay ningún centro dirigente. Cada partido es plenamente soberano. Es más, como expresó Berlinguer, "nuestra Conferencia no es la de un organismo comunista internacional que no existe ni puede existir en forma alguna, ni a escala internacional ni a escala europea". En el movimiento comunista internacional actualmente ni hay centro dirigente ni ningún tipo de organización que obligue a los partidos. No existe, por tanto, ningún tipo de disciplina internacional.

Como ha dicho Santiago Cardillo, en el movimiento comunista internacional "lo que nos une son los lazos de afinidad sobre la base de las teorías del socialismo científico". Teorías del socialismo científico que cada cual interpreta y aplica según sus experiencias, sus propios análisis; según su propio criterio.

Igualmente ha quedado claro en Berlín que existe en Europa un grupo de partidos comunistas cuya línea política, cuyos análisis, cuya concepción del socialismo coincide en gran medida. Grupo de partidos que la prensa europea califica de "eurocomunismo", que otros denominan "comunismo democrático", en el que se incluye también el Partido Comunista del Japón. Se trata de partidos comunistas de países desarrollados o en vías de desarrollo avanzado, de larga tradición cultural e histórica, partidos que defienden celosamente su independencia y que coinciden en una concepción moderna y democrática del socialismo. Estos partidos luchan por una vía democrática al socialismo, y por un socialismo en la democracia, con el pleno ejercicio de los derechos de la persona, con pluralidad de partidos políticos, con el respeto a la alternancia en el poder según exprese su voluntad el pueblo a través del sufragio universal. El conjunto de estos partidos se pronuncia por un socialismo en el que exista el respeto más escrupuloso a la libertad de conciencia y a las prácticas religiosas, a la libertad de expresión, de reunión, a la libertad científica, literaria y artística, al derecho de huelga; por un socialismo en que el estado no tenga ideología oficial.

Esta concepción, que en Berlín ha sido defendida enérgicamente no sólo por nosotros, sino también por italianos y franceses, recibiendo un claro apoyo de los ingleses y suecos, difiere notoriamente del tipo de socialismo totalitario que existe en los países socialistas de Europa oriental, socialismo nacido en condiciones históricas completamente distintas de las actuales.

Estas han sido, brevemente citadas, algunas de las características de la Conferencia de Berlín que estimamos merecen destacarse. Ha sido una reunión en que las opiniones se han expresado con plena libertad, por muy divergentes que fueren unas de otras. Ello es un buen síntoma de madurez y de fortaleza.

El constatar la diversidad de concepciones existentes entre los partidos y la independencia real de cada uno ha sido la aportación de la Conferencia de Berlín. En estas características está el futuro del movimiento comunista internacional.

La delegación del Partido Comunista de España n la Conferencia de Berlín estaba formada por Santiago Carrillo, Secretario General del PCE, Gregorio López Raimundo, Secretario General del PSU de Cataluña y miembro del Comité Ejecutivo del PCE, Ramón Mendezona y Mauricio Pérez, miembros del Comité Ejecutivo.