Filosofía en español 
Filosofía en español


1594 1598 1606

Segunda parte · Capítulo XLI. De Misas

No se ha de consumir la sangre adonde cayó veneno o ponzoña, empero sí, si cayó alguna mosca, si no hay temor de vómitos

Caso 23

P. Qué ha de hacer el sacerdote si advierte que en el cáliz ha caído una mosca, o araña, o que han echado veneno.

R. lo primero, que el veneno, ni el araña, ni el sanguis, no lo ha de consumir, porque el cáliz de vida no cause muerte: sino este sanguis se debe de guardar con las reliquias en un vaso limpio y bueno, con un escrito que diga, que está allí la sangre de Cristo, y que nadie lo consuma, porque a aquellas especies está mezclado veneno: empero si no ha consumido el cuerpo de Cristo, ha de poner otro vino con agua en el cáliz, y tornar a comenzar desde aquel lugar, Simili modo: mas si ya le ha consumido, ha de tornar a tomar otra hostia no consagrada, como se dijo en el caso pasado, y lavando con mucha diligencia el cáliz, ha de tomar vino en él otra vez, y tornar a empezar desde aquel lugar, Quam oblationem, &c. Esta es doctrina de S. Thomas (h S. Tho. ubi sup. ar. 3), y de Armilla (i Armil. missa. n. 14), aunque Ledesma (k Ledes. ubi sup. diff. 2. col. 478. c) tiene que en este caso postrero bastará solamente consagrar otra vez el vino y consumirlo luego sin que se consagre otra hostia: y la razón que da es, porque aunque en la primera consagración hubo veneno, fue legítima consagración de sangre. Lo segundo es, cuando acaso cayó alguna mosca, porque entonces no ha de dejar de tomar el sanguis, y si no teme algunos vómitos, puede tragarse la mosca juntamente con el sanguis por excusar las ceremonias que en semejante caso se suelen hacer, aunque según cree Ledesma (l Ledes. ubi supra), no está obligado a tragársela, aunque no tema estos vómitos: y dado caso que no la quiera tragar, lo que se ha de hacer es, sacarla del sanguis, y lavarla diligentemente, y después quemarla, y la ceniza de ella echarla en la pila del bautismo, y el agua con que la lavó consumirla: y lo mismo se ha de hacer cuando acertase a caer una araña, que es más ponzoñosa, aunque cuanto al consumir el agua con que se lavó, no corre lo mismo, sino será bien que se guarde en el sagrario en algún vaso bueno y limpio, o que con la ceniza de ella se eche en la pila bautismal, y lo mismo se puede hacer del agua con que se lavó la mosca, cuando no quisiese consumirla el sacerdote.

[Alonso de Vega, Summa llamada Nueva Recopilación, Madrid 1598, 2:520.]

Caso XXIII

Preg. ¿Qué ha de hacer el Sacerdote si advierte que en el cáliz ha caído una mosca, o araña, o que han echado veneno?

Resp. lo primero, que el veneno, ni el araña, ni el sanguis, no lo ha de consumir, porque el cáliz de vida no cause muerte: sino este sanguis se debe de guardar con las reliquias en un vaso limpio y bueno, con un escrito que diga, que está allí la sangre de Cristo, y que nadie lo consuma, porque a aquellas especies está mezclado veneno: empero si no ha consumido el cuerpo de Cristo, ha de poner otro vino con agua en el cáliz, y tornar a comenzar desde aquel lugar, Simili modo: mas si ya le ha consumido, ha de tornar a tomar otra hostia no consagrada, como se dijo en el caso pasado, y lavando con mucha diligencia el cáliz, ha de tomar vino en él otra vez, y tornar a comenzar desde aquel lugar, Quam oblationem, &c. Esta es doctrina de santo Tomás (f S. Thomas ubi supra), y de Armila (g Armilla Missa, num. 14), aunque Ledesma (h Ledesma ubi sup. diff. 2. col. 487. c) tiene que en este caso postrero bastará solamente consagrar otra vez el vino, y consumirlo luego sin que se consagre otra hostia: y la razón que da es, porque aunque en la primera consagración hubo veneno, fue legítima consagración de sangre. Lo segundo es, cuando acaso cayó alguna mosca, porque entonces no ha de dejar de tomar el sanguis, y si no teme algunos vómitos, puede tragarse la mosca juntamente con el sanguis por excusar las ceremonias que en semejante caso se suelen hacer, aunque según cree Ledesma (i Ledesma ubi supra), no está obligado a tragársela, aunque no tema estos vómitos: y dado caso que no la quiera tragar, lo que se ha de hacer es, sacarla del sanguis, y lavarla diligentemente, y después quemarla, y la ceniza de ella echarla en la pila del bautismo, y el agua con que la lavó consumirla: y lo mismo se ha de hacer cuando acertase a caer una araña, que es más ponzoñosa, aunque cuanto al consumir el agua con que se lavó, no corre lo mismo, sino será bien que se guarde en el sagrario en algún vaso bueno y limpio, o que con la ceniza de ella se eche en la pila bautismal: y lo mismo se puede hacer del agua con que se lavó la mosca, cuando no quisiese consumirla el Sacerdote.

[Alonso de Vega, Summa llamada Nueva Recopilación, Madrid 1606, 2:547-548.]

 

Segunda parte · Capítulo XLI. De Misas

Caso XXIII

1 No se ha de consumir la sangre adonde cayó veneno, o ponzoña, empero sí, si cayó alguna mosca, si no hay temor de vómitos, aunque no hay obligación de tragarla, aunque no se teman.

2 Finalmente cayendo veneno, ni el veneno, ni araña, ni el sanguis se ha de consumir: y si no se ha consumido el Corpus, ha de poner otro vino con el agua en el cáliz, y tornar a comenzar desde aquel lugar: Simili modo, y lo consagrado guardarlo en el sagrario en un vaso, mas si ya ha consumido el Corpus, ha de tornar a tomar otra hostia no consagrada, y lavando con mucha diligencia el cáliz ha de tomar vino en él otra vez y tornar a comenzar desde aquel lugar, Quam oblationem. 2. p. col. 547. d. & 548. a. b. adonde se vean otras cosas buenas para este caso necesarias.

[Alonso de Vega, Epítome, o Compendio de la Suma, Madrid 1610, tomo 2, página 209.]