Sentido de la vida y religación

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Teoría de teorías de la religión en función de los cuatro géneros de religación

Aun cuando la idea filosófica de religión, en tanto tiene que ir referida a las religiones positivas, tal como las detalla la Etnología, se recorta únicamente en el horizonte de la religación del cuarto género, sin embargo, es importante advertir que el concepto de religión pretende también ser entendido a veces, por teólogos o por otros «hierólogos», desde el punto de vista de los otros géneros de religación que hemos expuesto. De este modo, si tomamos como referencia no ya a las religiones positivas estrictas, sino a los conceptos o teorías de la religión que algunos se forjan, podemos constatar cuatro tipos puros (puesto que son posibles posiciones intermedias) de teorías de la religión:

(a) Las teorías de la religión que tienden a poner como núcleo suyo la religación del hombre con la Cultura, y muy especialmente con el arte. En consecuencia, a los artistas se les atribuirá un papel análogo al que corresponde a los sacerdotes. El arte sería la verdadera religión. Camilo Mauclair, por ejemplo, habló de la «religión de la música». Él cita las palabras de un músico que hundido en la más dura miseria, conservaba, sin embargo, fuerza para decir: «creo en Dios, en Mozart y en Beethoven.» La religión, entendida desde el punto de vista del primer género de religación, sería más bien fetichismo, fijación de la atención, por modo de temor, tabú, respeto, admiración o entusiasmo ante una «obra cultural»: un poste totémico, una espada, una figa de azabache o el becerro de oro de los israelitas [664]. Si el fetichismo es una institución que puede alcanzar amplias zonas de intersección con la religión estricta se debe a que el fetiche es tratado como un numen. [373-384]

(b) La religión intentará ser entendida como religación de los hombres con los demás hombres. Dios es amor: pero el hombre es el único ser capaz de amar. Fueron los hombres quienes hicieron a Dios a su imagen y semejanza, dice Feuerbach. La religión, entendida desde el punto de vista del segundo género de religación, es más bien una moral, una ética o una política. De hecho, la concepción humanista de la religión, reducida a una moral o a una política, acompañada de símbolos teológicos, para hacerla inteligible y eficaz para el pueblo, fue defendida, no sólo por los filósofos de la antigüedad (Critias, Platón), sino también por pensadores o políticos modernos como Espinosa, Kant, Hegel o el propio Napoleón: «un cura, me ahorra cien gendarmes.»

(c) La religión intentará entenderse en la perspectiva de la religación de los hombres con el mundo cósmico, ya sea entendido éste de un modo indeterminado (visión de la Naturaleza como principio divino, el panteísmo), ya sea en términos tan definidos como puedan serlo los astros, eminentemente el sol y la luna o la cúpula celeste. (La Escuela mitológica de la naturaleza de F. Creuzer, o bien O. Müller, defendieron la tesis de que las grandes religiones positivas deben interpretarse en términos del culto a los astros; Petazzoni defendió la tesis de que Zeus significó originariamente la «cúpula celeste».)

Entendida la religión desde la perspectiva del tercer género de religación, habrá que decir que el panteísmo, en sentido estricto, no corresponde a ninguna religión positiva. El sentimiento de respeto ante lo sublime, que se experimenta ante la Naturaleza grandiosa, pero no personal es, a lo sumo, un desarrollo estético de sentimientos previos; por lo que se refiere a la adoración de los astros, o de otras formas naturales finitas, diremos que tal adoración se explica mejor a partir de la religación angular (por ejemplo, la Luna será el ojo de Isis; el arco iris será un culebrón que cruza los cielos) que recíprocamente.

(d) La religión cobrará el estricto sentido religioso positivo del cual hemos hablado. Desde su perspectiva, las otras concepciones de la religión habrían de considerarse erróneas. {SV 401-402 / → CC 229-271}

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