Filosofía en español 
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Socialismo

no figura

Diccionario filosófico marxista · 1946

Socialismo

Primera fase, inferior, de la formación económico-social comunista, que adviene en sustitución del capitalismo. (Ver Comunismo).

Con anterioridad a Marx ya se habían hecho tentativas de crear una teoría socialista. Pero estas teorías no eran científicas, sino utópicas (ver Socialismo utópico, Saint-Simon, Owen, Fourier), porque sus autores no entendían el papel histórico del proletariado, y sus deducciones sobre la transformación socialista las extraían no del análisis de las leyes sociales objetivas, sino de consideraciones abstractas sobre la bondad y la conveniencia de la sociedad socialista. Sólo Marx y Engels crearon la teoría científica del socialismo, y demostraron que la inevitabilidad del socialismo es dictada por el desarrollo de las contradicciones irreconciliables de la sociedad capitalista, y que sólo el proletariado en unión con el campesinado derrocará por medios revolucionarios el poder de los capitalistas y construirá la sociedad socialista. Lenin desarrolló ulteriormente la teoría del socialismo científico, demostrando la posibilidad de la victoria de la revolución socialista y de la construcción del socialismo al principio en unos cuantos e incluso en un solo país capitalista por separado. Bajo la dirección del Partido Comunista, armado con la teoría del socialismo científico, el proletariado de Rusia en unión con el campesinado trabajador llevó a cabo la revolución socialista victoriosa y construyó el socialismo. Después de la segunda guerra mundial, emprendieron el camino del desarrollo socialista los pueblos de una serie de países de Europa y Asia. La población de los estados socialistas supera en la actualidad los 950 millones de personas.

En contraste con el capitalismo, cuya base económica es la propiedad privada, la base económica del socialismo es la propiedad social socialista sobre los medios de producción. La propiedad social bajo el socialismo tiene dos formas: la forma de propiedad estatal (propiedad de todo el pueblo) y la forma de propiedad cooperativo-koljosiana (propiedad de koljoses y uniones cooperativas aisladas). En base a la propiedad social se crean las nuevas relaciones de producción entre los hombres, relaciones de colaboración camaraderil y de ayuda mutua socialista. Tanto bajo el socialismo como bajo el comunismo, la propiedad social sobre los medios de producción presupone la existencia de la propiedad privada personal sobre los objetos de uso, que los trabajadores reciben en forma cada vez más amplia merced al desarrollo rápido de la producción.

Toda la vida económica de la sociedad socialista es dirigida por el plan estatal de la economía. En base a la propiedad social, ocurre un desarrollo de las fuerzas productivas de la sociedad sin precedentes en la historia por su ritmo e ilimitado por sus posibilidades. La economía socialista se desarrolla por el camino de la satisfacción cada vez mayor de las necesidades materiales y culturales de todos los miembros de la sociedad, de la ampliación ininterrumpida y el perfeccionamiento de la producción en base a la técnica más elevada. El desarrollo de la economía socialista se produce sobre la base del crecimiento preferencial de la producción de los medios de producción.

Por cuanto bajo el socialismo ha sido liquidada la propiedad privada, no hay clases explotadoras y no hay explotación, la sociedad se compone de clases amigas: la clase obrera, el campesinado koljosiano y la capa intermedia, la intelectualidad. Paulatinamente, a medida que la sociedad se aproxima al comunismo, se borran las diferencias substanciales entre las clases obrera y campesina y entre los trabajadores manuales e intelectuales. Bajo el socialismo el trabajo del hombre, su capacidad personal determinan su situación en la sociedad. El trabajo, que es obligación y cuestión de honor para cada ciudadano apto, se convierte en la sociedad socialista en fuente de desarrollo de todas las aptitudes físicas y espirituales del hombre. El principio de distribución de acuerdo con el trabajo, vigente bajo el socialismo, combina correctamente en las condiciones de la primera fase de la sociedad comunista los intereses personales y sociales de los trabajadores.

La base política de la sociedad socialista es el estado de la dictadura del proletariado, que sirve de medio principal para la construcción del socialismo y el comunismo. El estado socialista es un estado auténticamente democrático, brinda las posibilidades más amplias a todos los trabajadores de participar en la dirección estatal. La fuerza directriz de la sociedad socialista es el Partido de la clase obrera, que se guía por la teoría del marxismo-leninismo.

El proceso de transición del capitalismo al socialismo es extremadamente complejo, multifacético, y en las diversas condiciones históricas concretas adquiere formas diversas. Cada nación que marcha hacia el socialismo aporta algo propio a tal o cual forma de la democracia, a tal o cual variedad de la dictadura del proletariado, a tal o cual ritmo de la transformación socialista de las diversas facetas de la vida social. Sin embargo, por importantes que sean las particularidades nacionales, el proceso de la revolución socialista y de la construcción socialista se basa en una serie de leyes principales, inherentes a todos los países que emprenden el camino del socialismo (la dirección de los trabajadores por la clase obrera, cuyo núcleo son los partidos marxistas-leninistas, en la realización de la revolución proletaria en tal o cual forma y en el establecimiento de la dictadura del proletariado en tal o cual forma; la alianza de la clase obrera con la masa fundamental del campesinado y las otras capas trabajadoras; la sustitución de la propiedad capitalista por la socialista; la transformación socialista de la agricultura; el desarrollo planificado de la economía; la realización de la revolución socialista en el terreno de la ideología y de la cultura; la liquidación de la opresión nacional; la defensa de las conquistas del socialismo frente a los atentados de los enemigos interiores y exteriores; la realización de la política de internacionalismo proletario).

Diccionario filosófico abreviado · 1959:467-469

Socialismo

Régimen social que surge como resultado de la supresión del modo burgués de producción y de la instauración de la dictadura del proletariado. Está basado en la propiedad social sobre los medios de producción, propiedad que presenta dos formas: estatal (de todo el pueblo) y cooperativo-koljosiana. La propiedad social determina la inexistencia de clases explotadoras, de la explotación del hombre por el hombre, que las relaciones entre los trabajadores sean de colaboración amistosa y de ayuda mutua. Bajo el socialismo, se acaba con toda opresión social y toda desigualdad nacional, con la oposición entre la ciudad y el campo, entre el trabajo intelectual y el trabajo físico (pese a que todavía se conserva una diferencia esencial). En la sociedad socialista, se dan dos clases amigas: la clase obrera y los campesinos koljosianos, y también la intelectualidad. Las diferencias entre esas dos clases, así como también entre ellas y la intelectualidad, se van borrando gradualmente. Las relaciones de todos los grupos sociales, unos con otros, se caracterizan por la unidad político-social e ideológica; las de las naciones socialistas entre sí, por ser relaciones de amistad, colaboración y fraternal ayuda mutua. Sobre la base de la propiedad social, bajo el socialismo se desarrolla de manera planificada la economía nacional, lo cual es inaccesible al capitalismo. El desarrollo y el perfeccionamiento de la producción social sirven para satisfacer, de manera cada vez más completa, las crecientes necesidades materiales y culturales del pueblo. La vida de la sociedad socialista se asienta sobre una amplia democracia; la incorporación de todos los trabajadores a la participación activa en la dirección de los asuntos estatales. El democratismo socialista garantiza tanto los derechos sociales –derecho al trabajo, al descanso, a la instrucción y al servicio médico gratuitos, a disponer de lo necesario en la vejez, igualdad de derechos para la mujer y el hombre, para los ciudadanos de todas las razas y nacionalidades– así como las libertades políticas –las libertades de palabra, de prensa y de reunión, el derecho a elegir y a ser elegido. El socialismo se diferencia de la fase superior del comunismo por el grado de madurez de todos las aspectos de la vida social. Las fuerzas productivas, en el régimen socialista, no están aún lo suficientemente desarrolladas como para asegurar la abundancia de productos: el trabajo no se ha convertido aún en la primera necesidad vital de todos los miembros de la sociedad. En consecuencia, la distribución de los bienes materiales se lleva a cabo según el principio: “De cada uno, según su capacidad; a cada uno, según su trabajo”. El desarrollo del socialismo conduce, con sujeción a ley, al comunismo. En la U.R.S.S., el socialismo ha vencido plena y definitivamente, el país ha entrado en el período de la edificación del comunismo en todo el frente. Actualmente, el socialismo se construye en varios países de Europa, Asia y América. El sistema mundial del socialismo abarca más de un tercio de la población del globo terrestre.

Diccionario filosófico · 1965:429

Socialismo

(lat. sociales.) Régimen social que surge como resultado de la revolución socialista que realiza el tránsito del capitalismo al comunismo. El socialismo se basa en la propiedad social sobre los medios de producción, que determina la ausencia de las clases explotadoras y de la explotación del hombre por el hombre, así como las relaciones de colaboración camaraderil y de la ayuda mutua entre los miembros de la sociedad. En el contexto del socialismo se liquidan toda opresión social, la desigualdad nacional y la contraposición entre la ciudad y el campo y entre el trabajo intelectual y el manual (aunque se mantienen diferencias sustanciales entre ellos). En la sociedad socialista existen dos clases amigas –los obreros y los campesinos–, así como un grupo social: la intelectualidad. Las diferencias entre las clases y los grupos sociales se van borrando paulatinamente. Las relaciones entre todos los grupos sociales se definen por la unidad sociopolítica e ideológica, y las relaciones entre las naciones socialistas, por su amistad, cooperación y ayuda mutua fraterna. Sobre la base de la propiedad social se realiza el desarrollo proporcional y armónico de la economía nacional y de toda la sociedad. El fomento de la producción social sirve a la satisfacción cada vez mayor de las crecientes demandas materiales y culturales del pueblo. La vida social se organiza sobre la base de una amplia democracia y de la incorporación de los trabajadores a la activa participación en los asuntos sociales. El democratismo socialista asegura tanto los derechos sociales (al trabajo, al descanso, a la protección de la salud, a la asistencia económica en la vejez, a la vivienda, a la instrucción gratuita, la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, &c.) como las libertades políticas (de palabra, de conciencia, de prensa, de reunión, de mitin y de desfiles y manifestaciones en la vía pública, de participación en la gestión de los asuntos estatales y sociales). En el socialismo las fuerzas productivas no se han desarrollado suficientemente como para asegurar la abundancia de productos, y el trabajo no se ha convertido aún en la primera necesidad vital de todos los miembros de la sociedad. Por eso los bienes materiales se distribuyen con arreglo al principio: “de cada cual, según sus capacidades; a cada cual, según su trabajo”. En la URSS, el socialismo triunfó plena y definitivamente y se ha construido la sociedad socialista desarrollada, etapa superior de la primera fase de la formación social comunista. Tal sociedad se edifica también en otros varios países socialistas. El socialismo maduro en la URSS posee una potente base material y técnica que aumenta gracias a las realizaciones de la revolución científico-técnica; la propiedad socialista se eleva a un nivel más alto de socialización; la satisfacción de las necesidades de los hombres se hace cada vez más plena y estable; la estructura social se caracteriza por la alianza indestructible de los obreros, los campesinos y la intelectualidad. El desarrollo de las relaciones sociales y nacionales se ve coronado con la formación de una nueva comunidad histórica de hombres: el pueblo soviético, que se caracteriza por la cohesión ideológica y política, el papel rector de la clase obrera y la aglutinación en torno al PCUS, y el desarrollo del sistema político y de la democracia socialista, por el surgimiento del Estado de todo el pueblo. La elevación del nivel de instrucción, el desarrollo de la cultura y la dominación de la concepción científica del mundo y de la ideología marxista-leninista expresan la riqueza de la vida espiritual. En la sociedad soviética, el socialismo se desarrolla sobre su propia base; se da término a la reorganización de todas las relaciones sociales; todas las ventajas, potencias y leyes del socialismo se manifiestan y realizan con la mayor plenitud e integridad; maduran las condiciones necesarias y empieza la transformación directa del socialismo en comunismo.

Diccionario de filosofía · 1984:399-400