Filosofía en español 
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Racionalismo

Racionalismo

(Del latín: “ratio”, razón.) En la teoría del conocimiento, el racionalismo es la tendencia que reconoce la razón como única fuente del auténtico conocimiento, por oposición al empirismo (ver), que considera que la única fuente del conocimiento es la experiencia sensorial. Notables representantes del racionalismo fueron Descartes, Spinoza, Leibnitz; todos ellos lucharon contra la concepción religioso-dogmática del mundo del feudalismo, por el afianzamiento de la razón y de sus derechos. El progenitor del racionalismo de los tiempos modernos fue Descartes, que fundamentó la omnipotencia de la razón, considerándola verídica en sí misma. Los racionalistas veían el ideal de la ciencia en las matemáticas que consideraban como una ciencia “pura”, ajena a la experiencia. Descartes entendía que, así como el matemático con la fuerza de la inteligencia, resuelve los problemas matemáticos, el filósofo puede concebir la verdad por la pura fuerza de la inteligencia. Los datos sensibles nos engañan; sólo por la razón podemos concebir lo existente. También Spinoza consideraba que los conocimientos obtenidos de la experiencia son conocimientos casuales, no veraces, mientras que la razón nos da el conocimiento necesario y veraz. En ello se revela la inconsecuencia del materialismo de Spinoza. Si el empirismo convierte la experiencia en algo absoluto y menosprecia el papel de la razón en el conocimiento, el racionalismo establece una separación entre la razón y la experiencia sensible y las sensaciones, y convierte en absolutos los conceptos, el raciocinio. La separación entre lo lógico y lo sensible conduce inevitablemente al idealismo, ya que los conceptos son convertidos en meras abstracciones, carentes de un contenido concreto. “El racionalista se limita al raciocinio, y abstracto además” (Lenin). “La razón (el entendimiento), el pensamiento, la conciencia sin la Naturaleza, sin la correspondencia con ella, es una mentira” (Lenin). El materialismo dialéctico ha superado la unilateralidad del racionalismo y del empirismo, resolviendo científicamente el problema de los momentos, en el conocimiento, el sensorial y el lógico, examinándolos en su unidad y conexión orgánicas. La experiencia sensible es el momento de partida del conocimiento. El auténtico conocimiento comienza en las sensaciones humanas, de aquello que prueban los órganos de los sentidos. Pero la percepción sensorial directa no nos da todavía un conocimiento completo y profundo. El conocimiento de las conexiones y relaciones universales es posible obtenerlo con la ayuda de la razón, del raciocinio teórico. Los conceptos lógicos, es decir, el momento racional en el conocimiento, son la reelaboración de los datos sensoriales en el raciocinio. Así,  pues, en el materialismo dialéctico, lo sensible y lo lógico están recíprocamente relacionados y sólo en su unidad expresan el proceso del conocimiento. “Desde la observación viva hacia el raciocinio abstracto y de él hacia la práctica, tal es el camino dialéctico del conocimiento de la verdad, del conocimiento de la realidad objetiva” (Lenin).

Diccionario filosófico marxista · 1946:257-258

Racionalismo

(del latín, rationalis: razonable.) Orientación gnoseológica según la cual, la razón es la única fuente de conocimiento auténtico, por oposición al empirismo (ver) que considera que esa fuente está en la experiencia sensorial. Los racionalistas más destacados fueron Descartes (ver) y Spinoza (ver), cuya lucha contra la ideología religiosa y dogmática del feudalismo, y por el triunfo de la razón y de sus derechos, tenía un carácter progresivo.

Descartes fue el fundador del racionalismo. Mostraba la omnipotencia de la razón, a la que consideraba como criterio de la verdad. Según los racionalistas, las matemáticas, ciencia “pura” y supuestamente independiente de la experiencia, encarnaban el ideal mismo de la ciencia. Descartes afirmaba que del mismo modo que un matemático, con la fuerza de su razón logra resolver sus problemas, el filósofo puede conocer la verdad mediante la única fuerza de su razón. Según los racionalistas, los datos de los sentidos son engañosos, y sólo la razón constituye un medio seguro de conocimiento. Nuestra alma atesoraría ideas innatas prontas y acabadas. Aunque considerando a la razón como fuente del conocimiento, Leibniz (ver) pensaba, contrariamente a Descartes, que las ideas del alma no son más que virtuales, más que “principios innatos”. Spinoza estimaba también que los conocimientos empíricos son inciertos, fortuitos, “confusos”, mientras que la razón suministra un conocimiento necesario y auténtico. En esto reside la inconsecuencia del materialismo de esa filosofía. Mientras el empirismo proclama el valor absoluto de la experiencia menospreciando el papel de la razón, el racionalismo desgaja la razón de la experiencia, de las sensaciones, erigiendo en absolutos los conceptos, el pensamiento. La ruptura entre lo lógico y lo sensible conduce fatalmente al idealismo, pues los conceptos se convierten en abstracciones huecas, desprovistas de contenido concreto. “...El racionalista se contenta con el razonamiento, y lo que es más, con un razonamiento abstracto”, observa Lenin (Obras, Ed. rusa).

El materialismo dialéctico ha superado el carácter unilateral del racionalismo y del empirismo, y ha resuelto científicamente el problema de lo sensible y de lo lógico, dos elementos conexos de un solo y único proceso, dos etapas necesarias del conocimiento que se completan recíprocamente. La experiencia sensorial es el punto de partida del conocimiento. El verdadero conocimiento comienza con los datos que suministran las sensaciones humanas, los órganos de los sentidos. Pero la percepción sensorial inmediata no suministra todavía un conocimiento profundo y completo. Los vínculos y las relaciones interiores se revelan a la razón, al pensamiento teórico. Las nociones lógicas, elemento racional del conocimiento, son el producto de la refundición de los datos de los sentidos en el pensamiento. Así, para el materialismo dialéctico, lo sensible y lo lógico son conexos y constituyen, en su unidad, un solo y mismo proceso del conocimiento.

La filosofía marxista insiste en el vínculo estrecho de esos elementos del conocimiento con la actividad práctica de los hombres. La vía dialéctica del conocimiento de la verdad, de la realidad objetiva, hace observar Lenin, va “...de la contemplación viva al pensamiento abstracto y de éste a la práctica...” (Cuadernos filosóficos, Ed. rusa). (Ver igualmente Conocimiento; Sensualismo).

Diccionario filosófico abreviado · 1959:431-432

Racionalismo

(del latín “rationalis”: racional.) 1. Teoría gnoseológica, según la cual la universalidad y la necesidad –caracteres lógicos del saber verdadero– no pueden inferirse de la experiencia ni de las generalizaciones de la misma; sólo pueden extraerse del propio entendimiento: de conceptos que le son innatos (teoría de las ideas innatas de Descartes), o de conceptos que existen sólo en forma de aptitudes, de predisposiciones del entendimiento. La experiencia ejerce cierta acción estimulante para la aparición de tales conceptos, mas su carácter de universalidad y necesidad incondicionales se deben a los modos de ver del entendimiento o formas apriorísticas que preceden a la experiencia, de la cual, según se afirma, estas no dependen. En este sentido, el racionalismo se contrapone al empirismo. El racionalismo surgió como intento de explicar las particularidades lógicas de las verdades de la matemática y de la ciencia natural matemática. Sus representantes fueron, en el siglo XVII, Descartes, Spinoza y Leibniz; en el XVIII, Kant, Fichte; en el XIX, Schelling y Hegel. La limitación del racionalismo estriba en negar el origen práctico de la universalidad y de la necesidad. El racionalismo atribuye un valor absoluto al carácter incondicional de estos rasgos lógicos, desconoce la dialéctica del tránsito del saber desde la universalidad y necesidad menores a las que son mayores e incondicionadas. El carácter limitado del racionalismo solo se supera con el marxismo, que concibe el conocimiento formando una unidad con la práctica (Conocimiento, Teoría y práctica).

2. Carácter discursivo del pensamiento y de la concepción del mundo. Se manifiesta no sólo en la teoría del conocimiento, sino, además, en psicología, en ética y estética. En psicología, el racionalismo sitúa en un primer plano las funciones psíquicas intelectuales, reduciendo, por ejemplo, la voluntad a la razón (Spinoza); en ética, sitúa en un primer plano los motivos y principios racionales de la conducta moral; en estética, el carácter racional (intelectual) de la acción creadora. En todos estos casos, el racionalismo denota fe en la razón, en la evidencia del examen racional, en la fuerza de la demostración. En este sentido, el racionalismo se contrapone al irracionalismo.

3. En teología, es la corriente según la cual son aceptables tan sólo los dogmas de la fe vistos por el entendimiento como concordantes con la lógica y con “la luz natural” de la razón.

Diccionario filosófico · 1965:388

Racionalismo

(lat. rationalis.) 1. Doctrina en la teoría del conocimiento que dice que la universalidad y la necesidad –indicadores lógicos del saber verídico– no pueden ser deducidas del experimento y sus generalizaciones, sino tan sólo del intelecto mismo o de los conceptos inherentes a él desde su nacimiento, (teoría de las ideas innatas de Descartes), o bien de los conceptos que sólo existen en forma de fuerzas potenciales, predisposiciones del intelecto. La experiencia ejerce cierto influjo estimulante sobre la aparición de estos conceptos, pero su carácter universal y necesario incondicional se lo imprimen los criterios del intelecto o las formas apriorísticas que preceden el experimento y, al parecer, no dependen del mismo. En este sentido, el racionalismo es contrario al empirismo. El racionalismo surgió como intento de explicar las particularidades lógicas de las verdades en las matemáticas y las ciencias naturales matemáticas. Los adeptos del racionalismo eran Descartes, Spinoza, Leibniz (siglo 17), Kant, Fichte, Schelling, Hegel (siglo 18). La estrechez del racionalismo consiste en la negación de la procedencia experimental de la universalidad y la necesidad del saber verídico. El racionalismo absolutiza el carácter incondicional de estos indicadores lógicos y no conoce la dialéctica de la transición del saber de una universalidad y necesidad menores a la universalidad y necesidad cada vez mayores e incondicionales. Dicha estrechez fue superada por el marxismo, que estudia el conocimiento en unidad con la práctica (Conocimiento, Teoría y práctica). El racionalismo tiene numerosas manifestaciones en los diversos campos del saber. En estos casos, el racionalismo significa también la fe en la razón, en la evidencia del criterio razonable, en la fuerza de la demostrabilidad.

2. En teología, el racionalismo es una corriente, según la cual sólo son admisibles los dogmas de la fe que el intelecto considera correspondientes a la lógica y a los argumentos de la razón.

Diccionario de filosofía · 1984:359