Filosofía en español 
Filosofía en español

Pueblo

no figura

Diccionario filosófico marxista · 1946

no figura

Diccionario filosófico abreviado · 1959

Pueblo

En el sentido corriente, población de un Estado, de un país; en el sentido rigurosamente científico, comunidad de personas, que se modifica históricamente, formada por le parte de la población, capas y clases, que por su situación objetiva están en condiciones de participar conjuntamente en la resolución de los problemas concernientes al desarrollo revolucionario, progresivo, de un país dado en un periodo dado. “Empleando la palabra ‘pueblo’ –indicaba Lenin–, Marx no velaba con ella la diferencia de clases, sino que unía determinados elementos capaces de llevar la revolución hasta el fin” (t. IX, pág. 112). El contenido del concepto de “pueblo” como categoría sociológica refleja el cambio de la estructura de la sociedad humana: para el régimen de comunidad primitiva, la diferenciación de los términos “población” y “pueblo” no tenía importancia esencial; en cambio, en las formaciones antagónicas, tal diferenciación es de suma importancia, pues se produce una escisión cada vez más honda entre los grupos dominantes de la población, antipopulares y explotadores, y las amplias masas populares. Tan sólo cuando se acaba con la explotación del hombre por el hombre, en la sociedad socialista, el concepto de “pueblo” de nuevo abarca a toda la población, a todos sus grupos sociales. Constituye un criterio capitalísimo para reconocer si un grupo determinado de la población forma parte del pueblo el ver cuál es su interés y capacidad, objetivamente condicionados, para participar en la resolución de las tareas del progreso. En el transcurso del desarrollo social, a medida que se van realizando tales o cuales transformaciones revolucionarias, cambian las tareas objetivas de la revolución, se transforma su propio contenido, por lo que se modifica también, inevitablemente, la composición social de las capas que, en la etapa dada, constituyen el pueblo. Lenin, en sus obras, siguió atentamente esa modificación del pueblo en el transcurso del desarrollo social. Así, cuando a principios del siglo XX Rusia se encontró ante la tarea de derrocar la autocracia, Lenin escribió: “Un obrero, por poco consciente que sea, sabe perfectamente que el pueblo que lucha contra la autocracia está formado por la burguesía y el proletariado” (t. VIII, pág. 469). Más tarde, cuando ante Rusia se plantearon ya tareas socialistas, Lenin subrayaba que en la lucha de todo el pueblo por el socialismo, contra la burguesía, en la etapa dada, participa el pueblo formado tan sólo por los obreros y los campesinos pobres. Por consiguiente, el pueblo, que incluye en sí en calidad de su contenido principal a los productores directos –a los trabajadores, a las grupos no explotadores de la población–, no siempre puede ser reducido a tales clases y capas. Es sobre todo importante tener en cuenta este hecho en las condiciones presentes, cuando se despliegan amplios movimientos populares contra el imperialismo, por la paz, la democracia y el socialismo. El marxismo ha sido el primero en establecer que el pueblo, las masas populares, constituyen la fuerza decisiva de la historia: son ellas, precisamente, las que producen todos los bienes materiales y gran parte de los bienes espirituales, con lo cual crean las condiciones decisivas para la existencia de la sociedad; ellas son las que desarrollan la producción, lo cual lleva al cambio y avance de toda la vida social; ellas hacen las revoluciones, gracias a lo cual la sociedad progresa. Precisamente el pueblo es, por tanto, el verdadero creador de la historia.

Diccionario filosófico · 1965:385-386

Pueblo

En la acepción habitual, población de un Estado o país; en el sentido rigurosamente científico, comunidad históricamente mutable de hombres que incluye la parte, los sectores, las clases de la población que por su situación objetiva son capaces de participar en común en el cumplimiento de las tareas del desarrollo progresista, revolucionario del país concreto en un período dado. “Al emplear la palabra ‘pueblo’ –decía Lenin–, Marx no velaba con ella la diferencia de las clases, sino que unificaba determinados elementos capaces de llevar la revolución hasta el fin” (t. 11, p. 124). El contenido del concepto de “pueblo”, como categoría sociológica, refleja el cambio de la estructura social de la sociedad: para el régimen de la comunidad primitiva, la diferencia entre los términos “población” y “pueblo” no tenía un significado sustancial, mientras que en las formaciones antagónicas, esta diferencia es de suma importancia, porque se ahonda cada vez más la división entre los grupos explotadores dominantes de la población y las grandes masas populares. Únicamente en la sociedad socialista, el concepto de “pueblo” vuelve a abarcar a toda la población, a todos sus grupos sociales. Importantísimo criterio necesario para reconocer como parte del pueblo a determinados grupos de la población es su interés objetivamente condicionado y su capacidad de participar en la solución de los problemas del progreso. En el curso del desarrollo social, a medida que se realizan unas u otras transformaciones revolucionarias, cambian las tareas objetivas y el contenido mismo de la revolución, por lo cual se modifica también ineluctablemente la composición social de los sectores que en la etapa dada constituyen el pueblo. Por consiguiente, este último, incluyendo como sus elementos principales a los productores directos (los trabajadores) y a los sectores no explotadores de la población, no puede, empero, ser reducido en todos los casos a estas clases y sectores. Es particularmente importante tomarlo en consideración en las condiciones actuales, cuando se despliegan amplios movimientos populares contra el imperialismo, por la paz, la democracia y el socialismo. El marxismo estableció por primera vez que el pueblo, las masas populares son la fuerza decisiva de la historia: crean todos los bienes materiales y una parte considerable de los espirituales, asegurando con ello las condiciones fundamentales de existencia de la sociedad; desarrollan la producción, lo cual lleva al cambio y avance de toda la vida social; realizan revoluciones, gracias a las cuales tiene lugar el progreso social. En el contexto del socialismo desarrollado, en la URSS se ha formado, sobre la base del acercamiento mutuo de todas las clases y sectores sociales, de la igualdad jurídica y efectiva de todas las naciones y etnias y de su cooperación fraternal, una nueva comunidad histórica: el pueblo soviético.

Diccionario de filosofía · 1984:357