Filosofía en español 
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Núcleo atómico

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Diccionario filosófico marxista · 1946

Núcleo atómico

Parte central del átomo cargada positivamente y compuesta de nucleones. Llámanse nucleones las partículas nucleares de carga positiva (los protones) o nula (los neutrones), que en diversas combinaciones forman la multitud de núcleos de los átomos de los diferentes elementos. Siendo la masa de los nucleones unas 2.000 veces mayor que la de los electrones, casi toda la masa del átomo se halla concentrada en el núcleo atómico. El número de protones del núcleo (el número atómico) determina su carga positiva y el lugar del átomo en la clasificación periódica de Mendeleiev (ver). El número de nucleones en el núcleo se llama número de masa. La masa del núcleo atómico es inferior a la suma de las masas de sus nucleones; la formación del núcleo atómico es acompañada por la liberación de una cierta cantidad de energía, y disminuye, en relación con ello, la masa del núcleo. Además de los átomos de núcleo estable pueden obtenerse átomos de núcleos inestables que difieren de los anteriores por un número más o menos grande de neutrones. Los núcleos inestables son llamados radioactivos (de radio: yo irradio), pues se desintegran con emisión de partículas “alfa”, que son núcleos de los átomos de helio, y de partículas “beta”, es decir de electrones cargados positiva o negativamente, B+, B−, así como con captación de un electrón de la envoltura del átomo. En los elementos con número atómico superior a 83, todos los núcleos son radioactivos. La radioactividad (la del uranio) fue descubierta por H. Becquerel en 1896, y estudiada en detalle por Pierre y Marie Curie, Rutherford y otros. En 1934, Fréderic e Iréne Joliot-Curie descubrieron la radioactividad artificial. Comprobaron que bombardeando elementos estables con partículas “alfa”, podían obtenerse átomos nuevos, radioactivos, de sus elementos. Desde entonces, se ha demostrado que por medio de diversas reacciones nucleares, es posible crear artificialmente gran número de átomos radioactivos de todos los elementos y obtener nuevos elementos como el neptunio, el plutonio, el americio, el curio, el berkelio.

Desde el punto de vista cualitativo, los núcleos de átomos constituyen una forma específica de la materia a la cual están ligadas formas cualitativamente nuevas del movimiento (energía nuclear). En el núcleo del átomo se realiza la unidad de las fuerzas contrarias: fuerzas eléctricas de repulsión que actúan entre los protones y fuerzas específicas de atracción que se manifiestan en muy pequeñas distancias entre los nucleones en el núcleo. El descubrimiento de la radioactividad y de las reacciones nucleares ha demostrado que todos los núcleos atómicos podían sufrir diversos tratamientos y que no había en la naturaleza elementos incambiables. Así, la teoría moderna del núcleo atómico confirma plenamente la tesis del materialismo dialéctico sobre la variabilidad de las diversas formas de la materia, y la inconsistencia de las nociones metafísicas sobre la existencia en la naturaleza de elementos eternos e invariables. Posteriormente al estudio de las reacciones nucleares y de la radioactividad artificial, se descubrió la reacción en cadena de la fisión de núcleos de ciertos isótopos de uranio y de plutonio, lo que da lugar a la formación de núcleos de elementos medios de la clasificación de Mendeleiev, y a la liberación de energía en cantidades millones de veces superiores a las obtenidas en las transformaciones químicas (por ejemplo, por combustión) de una misma cantidad de materia. Una reacción en cadena puede ser, según las circunstancias, relativamente lenta o muy rápida y producir una explosión (bomba atómica). Para obtener energía atómica, se puede utilizar, en principio, no sólo una reacción de desintegración (fisión de los núcleos), sino también reacciones de síntesis, por ejemplo, la formación, partiendo de núcleos de hidrógeno de un núcleo de helio y de núcleos de otros elementos livianos. Tales reacciones son probablemente las fuentes principales de energía solar y estelar.

El gobierno soviético lucha por la prohibición absoluta de las armas atómicas, por la utilización pacífica de la energía nuclear. La U.R.S.S. fue la primera en construir una usina eléctrica que utiliza energía atómica. Los sabios soviéticos prosiguen sus trabajos sobre el empleo de la energía del átomo en la industria, la agricultura, la medicina, &c.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:383-384

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Diccionario filosófico · 1965

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Diccionario de filosofía · 1984