Filosofía en español 
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Naturalismo

Naturalismo

(Del latín “natura”, naturaleza.) El naturalismo en filosofía denota una tendencia falsa, no científica, de explicar la evolución de la Sociedad por las leyes de la Naturaleza (condiciones climatéricas, medio geográfico, particularidades biológicas y raciales de los hombres, &c.). El naturalismo está cerca del antropologismo (ver), que tampoco concibe las leves específicas que rigen la vida social de los hombres. Así, por ejemplo, el hombre –ser social– es concebido por la filosofía feuerbachiana como un ser biológico, y es la antropología (ciencia del hombre) la que debe, según Feuerbach, explicar las leyes de su conciencia por las de su existencia fisiológica. Lenin escribía: “Tanto el principio antropológico como el naturalismo sólo son descripciones inexactas, débiles, del materialismo”. Si en los siglos XVII y XVIII, el naturalismo filosófico había desempeñado un papel positivo en la lucha contra el espiritualismo (idealismo), posteriormente degeneró en una teoría idealista reaccionaria. Entre esta clase de teorías se puede también incluir al malthusianismo (ver), la teoría organicista de Spencer (ver), las diversas teorías de los “darwinistas sociales” (el intento de explicar el desarrollo de la Sociedad por las mismas causas que el de las especies orgánicas). Ver: Social-Darwinismo y otras.

Diccionario filosófico marxista · 1946:229-230

Naturalismo

En filosofía, tentativa de explicar el desarrollo de la sociedad por medio de las leyes de la naturaleza (condiciones climatológicas, medio geográfico, particularidades biológicas y raciales de los hombres, &c.). El naturalismo está emparentado con el antropologismo (ver), que tampoco percibe las leyes específicas que rigen la vida social. El naturalismo filosófico desempeñó un papel positivo durante los siglos XVII y XVIII en la lucha contra el espiritualismo (ver); luego, degeneró en una doctrina idealista reaccionaria. Se puede asimilar a esta doctrina el malthusianismo (ver), el sistema orgánico de Spencer (ver), las diversas teorías de los “darwinistas sociales” (tentativas de explicar el desarrollo de la sociedad por las causas que determinan la evolución de las especies orgánicas), &c. En el arte, el naturalismo significa la reproducción groseramente simplista de la realidad, la confusión de lo esencial y lo secundario, una atención exagerada prestada a los detalles, &c.

Diccionario filosófico abreviado · 1959:374

Naturalismo

(del latín “natura”: naturaleza.) 1. En filosofía, tendencia a explicar el desarrollo de la sociedad mediante las leyes de la naturaleza (condiciones climáticas, medio geográfico, particularidades biológicas y raciales de las personas, &c.). El naturalismo se halla próximo el antropologismo, el cual tampoco ve las leyes específicas de la vida social. Mientras que en los siglos XVII y XVIII, el naturalismo filosófico desempeñó un papel positivo en la lucha contra el espiritualismo, más tarde degeneró en una teoría idealista reaccionaria, cuya expresión son el malthusianismo, la teoría organicista de Spencer sobre la sociedad, y el darvinismo social.

2. Sistema de concepciones estéticas sobre el arte, y la práctica artística que corresponde a dicho sistema, formado en la segunda mitad del siglo XIX. Su base filosófica era el positivismo (Comte, Spencer, Hippolyte, Taine y otros). El naturalismo, que no se propone penetrar en los procesos hondos y esenciales de la realidad, circunscribe la representación artística a la copia de objetos y fenómenos casuales, singulares. El carácter contradictorio de la concepción estética del naturalismo se hizo patente en Émile Zola, cuya obra a menudo contradecía sus formulaciones teóricas (“Novela experimental”, 1880; “El naturalismo en el teatro”, 1881, y otros trabajos) acerca de la identidad entre los fenómenos sociales y biológicos, acerca de la independencia del arte respecto a la política y a la moral, &c. Las características del arte naturalista burgués de nuestro tiempo –el fisiologismo, una amenidad primitiva, el sentimentalismo y melodramatismo, una falsa y efectista belleza externa, &c.– se manifiestan en los géneros más diversos: en las novelas baratas, en los denominados “comics”, en los films de gangsters y en las piezas detectivescas, en las ilustraciones pornográficas y en la pintura de salón, en los ritmos de jazz, del rock-and-roll y el twist. Las ideas de pasividad, de renuncia a la lucha social, de indiferencia por las alegrías y sufrimientos de los seres humanos, ideas preconizadas (directa o indirectamente) por los partidarios del naturalismo, así como el especial interés que éstos manifiestan por los aspectos inferiores de la vida humana, sitúan a los naturalistas junto a los formalistas, por ejemplo los surrealistas.

Diccionario filosófico · 1965:333

Naturalismo

1. En filosofía, principio metodológico propio de algunas teorías premarxistas que trataban de explicar el desarrollo de la sociedad con las leyes de la naturaleza (condiciones climáticas, medio geográfico, particularidades biológicas y raciales de los hombres, &c.). El naturalismo es próximo al antropologismo, que tampoco advierte las regularidades específicas de la vida social. En los siglos 17 y 18, el naturalismo filosófico desempeñó un papel positivo en la lucha contra el espiritualismo, pero posteriormente degeneró hasta convertirse en corriente idealista reaccionaria.

2. Sistema de opiniones estéticas sobre el arte y el correspondiente método artístico, que se formaron en la segunda mitad del siglo 19. La base filosófica del naturalismo es el positivismo (Comte, Spencer y otros). Sin plantearse la tarea de penetrar en los procesos esenciales y profundos de la realidad, el naturalismo reduce la creación artística a la copia de los objetos y fenómenos casuales y únicos. El carácter contradictorio de la concepción estética del naturalismo se manifestó nítidamente en la creación de E. Zola, que a menudo entraba en contradicción con sus enunciados teóricos sobre la identidad de los fenómenos sociales y biológicos, la independencia del arte respecto a la política y la moral, &c. Al naturalismo le son típicos el fisiologismo, el carácter distractivo primitivo, el melodramatismo, la belleza banal exteriormente impresionante, &c., rasgos estos que se manifiestan en los géneros más diversos de la “cultura de masas” en los países capitalistas. Las ideas de la pasividad, la renuncia a la lucha social y la indiferencia ante las alegrías y los sufrimientos de los hombres, que predican directa o indirectamente los partidarios del naturalismo, y su interés especial por los aspectos bajos de la vida humana lo acercan a las tendencias formalistas en el arte (Formalismo).

3. En ética, principio metodológico de fundamentación de la moral, típico de muchas teorías del pasado y de las concepciones éticas burguesas del siglo 20. Según este principio, las representaciones morales, en particular el concepto de bien, no se deducen de las leyes sociales del ser del hombre, sino de cierto principio natural (leyes del Cosmos, del mundo orgánico, de la biología o la psicología del hombre). Se refieren al naturalismo en ética el hedonismo, el eudemonismo, el utilitarismo, la ética evolucionista, &c. La mayoría de las escuelas de la ética burguesa moderna siguen deduciendo los conceptos de la moral de los conceptos de las ciencias naturales y de los datos de la antropología y la psicología. Son, por ejemplo, la ética de la teleología cósmica, las teorías del sentimiento moral, del interés y otras. En la teoría burguesa de la moral, el primero en someter a crítica el naturalismo fue Moore. El y sus adeptos estimaban que no se deben deducir los conceptos morales de los “naturales” (a su juicio, en ello estriba el “error naturalista”). Pero comprendían lo “natural” muy ampliamente, refiriendo a este concepto todo lo que rebasa el marco de la moral, comprendidos los fenómenos sociales. A consecuencia de ello, la moral y la ética se separan de los conocimientos fácticos acerca del hombre y de las ciencias sociales. Este defecto es propio de toda la tendencia formalista, surgida en la ética burguesa moderna. En los años 40-50 aparecen en Occidente varias investigaciones cuyos autores polemizan desde las posiciones del naturalismo con el formalismo y el neopositivismo. Esta crítica del formalismo y del idealismo en ética y los elementos del materialismo, que figuran en las teorías de los naturalistas, tienen en conjunto un carácter progresista. La limitación de esta crítica es la ausencia de una concepción precisa de la diferencia fundamental entre las leyes socio-históricas del desarrollo de la moral y los elementos psicológico-antropológicos. El marxismo pone en claro que la moral es un fenómeno social específico, cuya naturaleza no puede comprenderse sin renunciar hasta el fin a las supervivencia del naturalismo en ética.

Diccionario de filosofía · 1984:305-306