Filosofía en español 
Filosofía en español

Gonzalo Puente Ojea  1924-2017

Gonzalo Puente Ojea

Diplomático y Embajador de España (ante la Santa Sede en Ciudad del Vaticano, 1985-1987), historiador de la Iglesia Católica y ensayista anticlerical, nacido en Cienfuegos (Cuba) el 21 de julio de 1924 y muerto en Guecho (España) el 10 de enero de 2017.

«A la edad de dos años perdí a mi padre, fallecido súbita y muy prematuramente cuando desempeñaba su cargo de Cónsul General de España en Santiago de Cuba. Esta tragedia familiar provocó el inmediato regreso a la Patria y mi niñez y primera adolescencia transcurrieron en la ciudad gallega de Vigo, en un hogar confortable y grato, muy burgués, pero marcado para mí por la ausencia definitiva del padre.» (“Apuntes para una autobiografía”, en Elogio del ateísmo, Madrid 1995, pág. 393.)

«En estas dubitaciones, un buen día se acercó a mí –cuando cursaba segundo de Derecho–, quien luego sería, y sigue siendo gran amigo, Federico Silva Muñoz, para proponerme constituir, con otra media docena de muchachos, un grupo de jóvenes en el seno de la poderosa Asociación Católica Nacional de Propagandistas (ACNP), organización elitista y propietaria de la prensa puntera de la derecha española. La ACNP fue precedente, en su idea germinal, del Opus Dei, a saber, el apostolado seglar en el campo profesional y en la vida pública, dirigido a ocupar posiciones relevantes en la Administración, las Finanzas, la Universidad, &c. El grupo que nos proponía Silva Muñoz sería una especie de sementera de futuros dirigentes imbuidos de un catolicismo renovado, moderno y activo. Sería Fernando Martín-Sánchez, prestigiosa figura católica, no menor que sus correligionarios Ángel Herrera Oria y Alberto Martín Artajo, pero que una importante incapacidad locomotora frustrara lo que hubiera sido una brillante carrera política, quien nuclearía el grupo y presidiría un círculo de estudios con ponencias y debates.» (“Apuntes...”, pág. 397.)

«Hay que internacionalizar los Santos Lugares. Es preciso que se tengan en cuenta los derechos de la catolicidad en Palestina. Con un importante acto en el teatro Español se clausura la campaña en Madrid. A mediodía de ayer se celebró en el teatro Español, de Madrid, un acto en pro de la internacionalización de los Santos Lugares, organizado por los jóvenes de la Asociación Católica Nacional de Propagandistas. Ocuparon la presidencia el obispo de Ereso, monseñor Vizcarra; el de Astorga, doctor Mérida; el embajador de España en el Vaticano, señor Ruiz Jiménez; rector de San Francisco el Grande, presidente de la Comisión permanente de la Obra Pía y gran prior de la Orden del Santo Sepulcro, reverendo padre Juan R. de Legísima; presidente de la Junta Técnica Nacional de Acción Católica, don Alfredo López, catedrático de Derecho Internacional y director del Instituto Francisco de Vitoria, don Antonio de Luna, y lugarteniente del Capítulo Noble de Castilla y León de la Orden del Santo Sepulcro, marqués de Casa-López. Después de una oración del obispo de Ereso, el secretario de Embajada don Gonzalo Puente Ojea, con breves y elocuentes palabras, expuso el significado del acto e hizo la presentación de los oradores. “¡Dios lo quiere!” Comenzó don Antonio Luna su discurso recordando la iniciación de las Cruzadas en Clermont, donde, en 1095, al llamamiento del papa Urbano II y al grito de “¡Dios lo quiere!”, los cristianos se aprestaron a la reconquista de los Santos Lugares para rescatarlos de los infieles, que, desde el año 633, los tenían bajo su dominio.» (Hoja Oficial del Lunes, Madrid, 5 de marzo de 1951, pág. 1.)

«Mi aventura opositoril y el subsiguiente tributo de un año, con prórroga, de Escuela Diplomática, donde aprendí muy poco, al margen de comenzar a conocer la preponderante mediocridad de mis colegas y profesores, dejaron en suspenso mi preocupación por elaborar teóricamente mi creciente actitud de disidencia, aunque el ejercicio del productivo autodidactismo a que me forzó aquella aventura lo compensó todo. Mi primer puesto profesional en Francia (1952) me descubrió nuevas perspectivas del pensamiento cristiano que, inicialmente, me parecieron esperanzadoras. Pasar de España a Francia era cambiar de meridiano intelectual. Comprendí que resultaba indispensable y urgente un conocimiento solvente de la tradición bíblica y de la historia de la dogmática cristiana. Me familiaricé con el pensamiento de J. Maritain y su reactualización del tomismo, y asimilé las nuevas directrices teológicas de H. de Lubac, de D. Chénu, G. Thils, J. Comblin, J. Daniélou y algunos más. Un libro que leí ávidamente, y me causó un gran impacto, fue el titulado Vraie et fausse reforme dans l'Église, de Y. Congar.» (“Apuntes...”, pág. 400.)

«Aunque mi alejamiento del cristianismo eclesiástico comenzó en los primeros años cincuenta, sólo paulatinamente tomé conciencia de la progresiva divergencia que me llevaría a romper con la fe recibida. Sin embargo, todavía acepte la honrosa invitación para asistir, en la primavera de 1953 –si no recuerdo mal–, a las ya famosas y elitistas Conversaciones Católicas que tenían lugar anualmente en el Parador Nacional de Gredos, bajo la batuta del entrañable Alfonso Querejazu. Esta invitación me favoreció también en los dos años siguientes, juntamente con otros dos o tres jóvenes más, entre los que recuerdo a Emilio Lledó y a Rodrigo Fernández Carvajal. Nosotros acudíamos a título de algo así como jóvenes promesas que se limitasen por el momento sobre todo a escuchar a un coro de píos gurúes entre los que recuerdo a Laín, Aranguren, Marías, Díez del Corral, Ridruejo, Rof Carballo, Rosales, Vivanco, Panero y Corts Grau. Algunos pasaban por liberales y todos eran hijos fieles de la Iglesia. Practicaban casi todos ellos una especie de dandismo intelectual de corte muy orteguiano y se movían en un nivel crítico en el que las verdades de la fe jamás se cuestionaban. Comprendí en seguida que sus elucubraciones magistrales no me interesaban. Cuando asistí por tercera vez a las Conversaciones, acababa de publicar la primera parte de lo que fue un libro frustrado por la omnipotencia de la censura oficial, titulado Fenomenología y marxismo en el pensamiento de M. Merleau-Ponty. Aunque todos los asistentes leían habitualmente los Cuadernos Hispanoamericanos –donde apareció, algo abreviado y en tres extensas entregas, entre 1956 y 1957–, nadie me hizo el menor comentario. Se trataba de un tema de candente actualidad filosófica y política en aquellos años en Europa. Mi ensayo no debía ser tan malo cuando fue reiteradamente incluido en la siempre selecta bibliografía del Diccionario de Filosofía de José Ferrater Mora. Pero en aquellos píos cónclaves intelectuales hablar de marxismo seguramente resultaba una ordinariez.» (“Apuntes...”, págs. 402-403.)

«Mis poco estimulantes contactos con medios eclesiásticos aún tuvieron un interesante episodio, en esos primeros años cincuenta, que tal vez merezca una mención. El más conspicuo portavoz político del Opus Dei, Rafael Calvo Serer, contactó conmigo para pedirme que escribiera un extenso artículo sobre la actitud de la Santa Sede durante nuestra guerra civil y la instauración de la Dictadura. Acogí con frialdad la propuesta, pero no se desalentó y envió a mí casa una quincena de volúmenes de la conocida revista vaticana, dirigida por jesuitas, la Civiltá Cattolica, indicándome el gran valor de esta fuente para el trabajo que solicitaba, que sería publicado por la editora Rialp. Todo ello no era sino un gancho para captar a un joven especialmente preocupado por la cuestión religiosa, a quien convenía, si fuera posible, enrolar en una organización que pretendía hacerse pasar por un movimiento orientado a la recuperación de los auténticos valores cristianos. Algún tiempo después mi respuesta consistió en la publicación de un artículo, «Las bases teóricas del “Opus Dei”», en la importante revista Cuadernos (1957), editada en París por intelectuales españoles exiliados, dirigida por J. Gorkin. Por razones de prudencia como funcionario público, me limité a firmar con tres X. Pronto, sin embargo, supo el Opus que era yo el autor del primer ataque público en letra impresa a este poderoso movimiento, lo que no dejó de causarme gran satisfacción. Por aquellos meses había entrado en relación con el grupo de Enrique Tierno, de la mano de mis amigos y compañeros F. Morán y V. Girbau.» (“Apuntes...”, págs. 403-404.)

«Una consideración final. Los grupos más inteligentes y políticamente honestos que apoyan la restauración monárquica saben cuál es el mayor enemigo de la monarquía: la colaboración con Franco para instaurar, cuando llegue a estar incapacitado para el ejercicio del Poder, una monarquía reaccionaria, tradicional y absoluta como la diseñada por los teóricos de que acabamos de ocuparnos. Esos grupos saben que en estos momentos se juega, quizás para siempre, el destino de la monarquía española, y que la solución del tradicionalismo es la tumba definitiva de la institución regia.» (X. X. X., «Las bases teóricas del “Opus Dei”», Cuadernos del Congreso por la Libertad de la Cultura, París, julio-agosto 1958, nº 31, pág. 23.)

«Mi estancia en Argentina reavivó mi antiguo interés por el tema de la Hispanidad. En 1954 había publicado un artículo en Cuadernos Hispanoamericanos, titulado «Preocupación de España», que entendía la hispanidad como categoría formal y funcional que, sin desconocer su plasmación histórica concreta, quedase abierta a nuevos contenidos, a una dinámica innovadora, a renovados valores e inéditos desarrollos Entonces aún gravitaban pesadamente sobre mi cabeza las apologías hispánicas de Ramiro de Maeztu y Manuel García Morente –sobre el hidalgo español, caballero cristiano–. Pugnaba por liberarme de las inercias históricas y de la ideología nacionalista de la españolidad, pero acababa refugiándome en una especie de versión laica de un patriotismo cultural saturado de nostalgia y tributario de un legado religioso caduco que se quería hacer pasar por algo indisoluble de lo español. Ahora, aquel artículo me parecía el canto del cisne de una ideología que se resistía a morir, porque la hispanidad –definible realmente sólo por la comunidad lingüística– podía ser muchas y aun diversas cosas –desde el jacobinismo liberal y laicista de la oligarquía porteña, hasta el populismo cristiano de tiempos recientes– y no era legitimo congelar ideológicamente la libertad creadora de una cultura.» (“Apuntes...”, pág. 406.)

«La Fiesta de la Hispanidad en América. Se ha celebrado con gran esplendor. En Argentina se celebra un curso de Cultura Hispánica. Mendoza, 15. Continúa con gran éxito el primer curso de cultura hispanoamericana organizado por el Instituto Cubano de Cultura Hispánica, especialmente dedicado al personal docente, a cargo del cónsul de España, señor Puente Ojea, y otros ilustres profesores.» (Imperio. Diario de FET y de las JONS, Zamora, jueves, 16 de octubre de 1958, pág. 5.)

«† Excelentísima señora Doña Pilar Lasa Sarría falleció en Getxo (Vizcaya) el día 30 de julio de 2015. D. E. P. Su esposo el Excelentísimo Señor Don Gonzalo Puente Ojea; hijos, Pilar, José Ramón (†), Mercedes (Cati) (†) y Juan Ignacio Cuesta Lasa; hijos políticos, José María Pérez y Lola Cuadra; nietos, bisnietos y demás familia. Ruegan una oración por su alma.» (ABC, Madrid, domingo 20 de septiembre de 2015, pág. 100.)

Bibliografía de Gonzalo Puente Ojea

1956 Traducción de Waldemar Gurian, Bolchevismo. Introducción al comunismo soviético, Rialp (Biblioteca del Pensamiento Actual, 59), Madrid 1956, 275 págs.

1974 Ideología e historia. El fenómeno estoico en la sociedad antigua, Siglo XXI de España, Madrid 1974, 239 págs. Madrid 1995, VI+250 págs.

1974 Ideología e historia. La formación del cristianismo como fenómeno ideológico, Siglo XXI de España, Madrid 1974 (febrero), 401 págs. Segunda edición, noviembre de 1976. Tercera edición, enero de 1984, 434 págs. Cuarta edición, mayo de 1989. Quinta edición, marzo de 1991. Sexta edición, abril de 1993, 434 págs. Octava edición, 2001, 434 págs.

1989 Imperium crucis. Consideraciones sobre la vocación del poder en la Iglesia Católica, Kaydeda Ediciones, Madrid 1989, 136 págs.

1991 Fe cristiana, Iglesia, poder, Siglo XXI de España, Madrid 1991, XIX+341 págs. Madrid 1997, XIX+344 págs. Madrid 2001, XIX+344 págs.

1992 El evangelio de Marcos. Del Cristo de la fe al Jesús de la historia, Siglo XXI de España, Madrid 1992, 129 págs. Madrid 1998, 133 págs.

1995 Elogio del ateísmo. Los espejos de una ilusión, Siglo XXI de España, Madrid 1995 (abril), 445 págs. Segunda edición, corregida y aumentada, julio de 1995, 447 págs. Madrid 2007, X+403 págs.

1997 Ateísmo y Religiosidad. Reflexiones sobre un debate, Siglo XXI de España, Madrid 1997 (febrero), VI+427 págs. Segunda edición, corregida, junio de 2001, VI+427 págs.

2000 Gustavo Bueno, Amando de Miguel, Gonzalo Puente Ojea, Javier Sádaba & Gabriel Albiac, La influencia de la religión en la sociedad española, Ediciones Libertarias, Madrid 2000, 199 págs.

2000 El mito de Cristo, Siglo XXI de España, Madrid 2000, 102 págs. Tercera edición, Madrid 2013, 144 págs.

2000 El mito del alma. Ciencia y religión, Siglo XXI de España, Madrid 2000, X+573 págs.

2002 Opus minor. Una antología, Siglo XXI de España, Madrid 2002 (mayo), X+396 págs.

2002 Mi embajada ante la Santa Sede. Textos y documentos, 1985-1987, Foca, Madrid 2002, 621 págs.

2003 La andadura del saber. Piezas dispersas de un itinerario intelectual, Siglo XXI de España, Madrid 2003 (mayo), VI+488 págs.

2005 Animismo. El umbral de la religiosidad, Siglo XXI de España, Madrid 2005, X+330 págs.

2007 Vivir en la realidad. Sobre mitod, dogmas e ideologías, Siglo XXI de España, Madrid 2007, 436 págs.

2008 La existencia histórica de Jesús. Las fuentes cristianas y su contexto judío, Siglo XXI de España, Madrid 2008, XI+160 págs.

2011 La Cruz y la Corona. Las dos hipotecas de España, Txalaparta, Tafalla 2011, 304 págs.

2012 La religión ¡vaya timo!, Laetoli, Pamplona 2012, 253 págs.

2012 Crítica antropológica de la religión. Las sendas equivocadas del conocimiento humano, Signifer Libros (Colección Thema Mundi 4), Madrid 2012, 246 págs. 2013, 260 págs.

2013 Ideologías religiosas. Los traficantes de milagros y misterios, Txalaparta, Tafalla 2013, 319 págs.

2014 Orígenes del credo cristiano. El triunfo de la tergiversación paulina, Signifer (Colección Mikrá 6), Madrid 2014, 94 págs.

Sobre Gonzalo Puente Ojea en el proyecto Filosofía en español

1995 Pablo Huerga Melcón, Notas para una crítica a Gonzalo Puente Ojea, El Basilisco, nº 19, 82-87.

Alfonso Tresguerres, Lecturas de El animal divino. Respuesta a Gonzalo Puente Ojea, El Basilisco, nº 19, 88-97

1996 Gustavo Bueno, Religiones y animismo. Respuesta a Gonzalo Puente Ojea, El Basilisco, nº 20, 73-78

Gonzalo Puente Ojea, Carta abierta a Alfonso Tresguerres, El Basilisco, nº 20, 79-80

Alfonso Tresguerres, Segunda respuesta a Gonzalo Puente Ojea, El Basilisco, nº 20, 81-86

Gustavo Bueno, Sobre la realidad de los númenes animales en la religiosidad primaria, El Basilisco, nº 20, 87-88

Gonzalo Puente Ojea, Respuesta a Gustavo Bueno y Alfonso Tresguerres, El Basilisco, nº 20, 89-92

2002-2003 Polémica sobre el materialismo de Gonzalo Puente Ojea (El Catoblepas, números 10 a 14).

2017 Ante el fallecimiento de Gonzalo Puente Ojea (10 enero 2017).

Homenaje a Gonzalo Puente Ojea (Escuela de Filosofía de Oviedo, 6 febrero 2017).

Textos de Gonzalo Puente Ojea en el proyecto Filosofía en español

1958 X. X. X., Las bases, teóricas del “Opus Dei”, Cuadernos del Congreso por la Libertad de la Cultura, nº 31, 15-23.

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