Filosofía en español 
Filosofía en español

Jesús Izcaray Cebriano  1908-1979

Jesús Izcaray

Periodista, ideólogo y dirigente del Partido Comunista de España, nacido en Bejar (Salamanca) en 1908, hijo de Petra Izcaray Cebriano (†1958, “la bolletera”, entrañable personaje bejarano, vendedora ambulante de bollos dulces). Desde un primer momento se hizo cargo de él su tía abuela Carolina Izcaray Izquierdo (viuda de Ignacio Rodríguez Fernández), regente de la fonda del Comercio.

En 1915, a los siete años, se traslada a Madrid, junto con tía Carolina y dos primas: “Carolina Izcaray, viuda de Ignacio Rodríguez, dueña de la acreditada y antigua fonda del Comercio, ha trasladado su residencia a Madrid, a la calle de San Bernardo, 52, derecha, frente al Ministerio de Gracia y Justicia, donde encontrarán las personas que quieran utilizar sus servicios, cómodas y ventiladas habitaciones, buen confort, buenas camas y buena mesa y todo por precios económicos. Ya saben los paisanos que vayan a Madrid, donde tienen una casa de confianza” (anuncios en La Victoria, semanario de Bejar, a partir del 23 de octubre de 1915). “Nuestra paisana y constante suscriptora de nuestro semanario, doña Carolina Izcaray, nos comunica que ha trasladado su domicilio y casa de huéspedes, en Madrid, a la calle de Fuencarral, 39 y 41, 3º izquierda. Deseámosla muchas prosperidades en su nueva casa” (La Victoria, semanario de Bejar, sábado 11 de noviembre de 1916).

En 1921 tienen que cerrar, por inviable, la fonda de Madrid, trasladándose a Burgos, donde una de las primas regenta la cantina y el economato de la Guardia Civil. Poco después muere tía Carolina, y en Burgos permanece Jesús con sus parientes, no mostrando mayor interés por los estudios, aunque sí por la lectura (Galdós, Blasco Ibañez, Valle Inclán).

Puede volver a Madrid en 1929, con 21 años, para incorporarse como voluntario al regimiento de infantería León nº 38, donde cumple el servicio militar. Llega a la capital de España con cartas de recomendación para el director de El Imparcial y para el autor teatral Enrique García Álvarez. Comienza a colaborar de meritorio en El Imparcial, en la sección “Intereses regionales”, desde 1930 en las secciones “Rincones de España” y “Actualidad deportiva”. Parece que colabora también con: “El celebrado escritor teatral Enrique García Álvarez, fallecido recientemente en Madrid, ha dejado estas obras completamente terminadas: La garganta del abogado, comedia escrita en colaboración con Luque, también fallecido; Curro Guillén, zarzuela, con Jesús Izcaray y música de Luna; El hermano Vitoldo, zarzuela, con Abati y Luis Germán, asimismo fallecido, música de Alonso; y El bachiller don Felipe, zarzuela, con Eduardo Slocker, sin música aún” (El Progreso, diario republicano autonomista, Santa Cruz de Tenerife, 24 febrero 1931).

En 1931 redacta sobre todo crónicas deportivas de boxeo y fútbol, aunque también cubre la manifestación del primero de mayo, quince días después de proclamada la República. En agosto de 1931 deja El Imparcial, para colaborar en El Heraldo de Madrid y en la sección teatral de La Voz. En 1933 se incorpora al diario Luz, y a la UGT. En 1936 cubre sucesos en el periódico Ahora y frecuenta entornos comunistas, afiliándose al PCE ya iniciada la guerra. Como miliciano, ejerce de cronista de la guerra civil desde sus inicios.

«La Aviación ha realizado unos vuelos sobre Atienza y pueblos inmediatos en plan de reconocimiento. Esto parece que ha desconcertado algo a las fuerzas fascistas. En Guadalajara he saludado a un compañero de Ahora, Izcaray, que defiende como miliciano la República en el grupo trotskista.» (César M. Calderón, “En el frente de la carretera de Aragón”, La Libertad, Madrid, 31 julio 1936, pág. 5.)

«Mi batallón tiene un nombre bonito: se llama el batallón del Catorce de Julio. Lo manda el capitán Martínez Vicente, preso por los rebeldes en el cuartel de la Montaña y hombre que tiene mucho que contar. Al principio, ya que le veía enfundado en su “mono”, no sabía si se trataba de un capitán de verdad, aunque en estos días no sea ciertamente muy difícil averiguar quienes son los verdaderos capitanes. Pronto me sacaron de dudas y supe que era, efectivamente, un oficial del Ejército. El capitán Martínez tiene a sus órdenes a un alferez, a un sargento y a todos los jefes de las milicias, que en este Cuartel de Ingenieros esperamos la hora del avance. Cada miliciano ha llenado una tarjeta de incorporación y en ella se anotan sus méritos en el servicio. En el cuartel –más que cuartel campamento– se reparten las guardias equitativamente. Ayer fui yo por leña, como los pastores buenos de los cuentos azules.» (J. Izcaray –Guadalajara, agosto de 1936–, “La vida en un campamento del frente. Se habla de deportes, de toros y de la muerte”, Diario de Almería, periodico independiente, sábado, 8 de agosto de 1936, pág. 1.)

En 1937 el Partido Comunista de España le confía el puesto de Redactor Jefe de su órgano, Mundo Obrero.

«Acaba de aparecer Madrid es nuestro (60 crónicas de su defensa). Un libro escrito por cuatro periodistas de las trincheras: Jesús Izcaray, Clemente Cimorra, Mariano Perla, Eduardo de Ontañón, y prologado por el glorioso defensor de Madrid, General Miaja. 200 páginas tamaño cuarto, 8 pesetas. Editorial Nuestro Pueblo.» (Nuestra Bandera. Revista mensual de orientación política, económica y cultural. Editada por el Partido Comunista de España, nº 3-4, Barcelona, marzo-abril 1938, anuncio de contraportada.)

«Se ha hecho público el fallo dictado por el ministerio de Instrucción pública en el concurso abierto para premiar obras literarias relacionadas con la guerra. Los dos primeros premios se reparten entre los periodistas Jesús Izcaray, Clemente Cimorra, Mariano Perla y Eduardo E. de Ontañón por sus reportajes Madrid es nuestro, y a Herrera Peter por una colección de reportajes bajo el título de Acero de Madrid. El primero de estos reportajes comprende 60 crónicas sobre la epopeya de la capital de la República.» (“Fallo del ministerio de Instrucción pública en el concurso de obras literarias”, La Libertad. Diario republicano independiente, órgano de expresión del Frente Popular, Madrid, 16 de abril de 1938, pág. 2.)

En septiembre de 1938 el PCE le envía a Barcelona, como subdirector de Frente Rojo. Abandona España semanas antes de la derrota final, siendo recluido en febrero de 1939 en el famoso campo de concentración francés de la playa de Argelès-sur-Mer. En mayo logra ser incorporado al contingente de 1.600 exiliados que, hacinados en el vapor Sinaia, arriban a Veracruz el 13 de junio.

«Izcaray Cebrian, Jesús. 30 años. Casado. Nacido en Salamanca. Partido político: Partido Comunista. Central sindical: Unión General de Trabajadores. Residencia en Francia: Perpignan. Cargos antes de la guerra: ninguno. Cargos durante la guerra: Cronista de guerra de “Mundo Obrero” y redactor Jefe del mismo periódico. Redactor Jefe de “Estampa” y Sub-Director de “Frente Rojo”.» (Asilados políticos españoles llegados a bordo del vapor “Sinaia”.)

Desde su primer número, publicado en México, D. F., el 18 de febrero de 1940, Jesús Izcaray –“el camarada Izcaray, del Partido Comunista de España”– es Redactor-Jefe de España Popular. Semanario al servicio del pueblo español, cuyo director propietario es José Renau.

A finales de 1944, con documentación a nombre de Patricio Alonso, de Ginzo de Limia, llega en barco a Lisboa, entrando en 1945 a España por Galicia, sirviendo como enlace del Partido, sobre todo con las guerrillas de Levante, entrando y saliendo de España hasta 1948. Radicado en París, se hace cargo en 1946 de la edición de Mundo Obrero y colabora en Nuestra Bandera (órgano del PCE del que será Redactor-Jefe), Cuadernos de Cultura, Nuestras Ideas, &c. Interviene en el pleno del Comité Central del PCE celebrado del 25 de julio al 4 de agosto de 1956, en la Casa del Lago de la RDA, que supuso el liderazgo de Santiago Carrillo, Fernando Claudín y Jorge Semprún. Se mantuvo como miembro del Comité Central del PCE. Legalizado el Partido, vuelve a Madrid en 1976, donde muere en 1979 a causa de una trombosis.

«Necrológica. Jesús Izcaray. A los setenta y un años de edad falleció en Madrid, víctima de rápida enfermedad, Jesús Izcaray, crítico teatral y literario de Mundo Obrero. Izcaray, nacido en Béjar, se trasladó a Madrid por los años veinte, destacando tempranamente por sus colaboraciones en El Sol, La Voz, Claridad, Luz y el antiguo Imparcial, así como Ahora y Estampa, donde dio medida de un gran talento para el reportaje y la crónica. En 1936 se integró en Mundo Obrero, donde llegaría a alcanzar el puesto de redactor jefe. Militante de izquierdas, se exilió en 1939. Residió en Francia y algún tiempo en México, y regresó a su patria recientemente. Aparte de su labor periodística, ha sido relevante su obra como narrador. Deja publicadas novelas y relatos que han sido traducidos a muchos idiomas. Se le concedió el premio nacional de Literatura en la zona republicana en 1938.» (Hoja del Lunes, Madrid, 14 de enero de 1980, pág. 14.)

«Jesús Izcaray. El 10 de diciembre de 1979 falleció en Madrid, a los setenta y un años de edad, Jesús Izcaray, miembro del Consejo Editorial de Nuestra Bandera. Nacido en Béjar, en 1908, Izcaray se había afiliado al P.C.E. en diciembre de 1936, formando parte del Comité Central a partir de agosto de 1954, con motivo del V Congreso. Posteriormente, ya en la legalidad, fue miembro de la Comisión Central de Garantías y Control.
Activo periodista, Jesús Izcaray había sido reportero de periódicos y revistas –El Imparcial, Luz, Claridad, Estampa, Ahora...–, sobresaliendo entre todos los artículos que escribiera a propósito de la guerra civil. Colaboró en Mundo Obrero, del que fue, durante la clandestinidad, uno de sus directores. También en la clandestinidad, durante los años 70, Izcaray fue redactor jefe de Nuestra Bandera.
Su obra es abundante. Además de los innumerables artículos y reportajes, escribió novelas y relatos, entre los que destacan: Madame García tras los cristales, Un muchacho en la Puerta del Sol, Las ruinas de la muralla, La Hondonada, Treinta días con los guerrilleros de Levante, Cuando estallaron los volcanes, Madrid es nuestro, &c. Sometido a las duras condiciones del exilio y la clandestinidad, la obra de Jesús Izcaray era poco y mal conocida. A partir de 1976, con su vuelta a España y el abandono de la clandestinidad, algunas de sus novelas empezaron a reeditarse de nuevo. Profundamente realista, Izcaray había escrito una obra que durante los años 60 alcanzó un impacto considerable: Las ruinas de la muralla. Aunque editada en Francia y difícil de encontrar en nuestro país, Las ruinas de la muralla fue una de las novelas míticas de la generación realista. Hoy día pensamos que su lectura fue unilateral, que se vio en ella más lo estrictamente político que lo literario –como en general sucedió con buena parte de las obras de aquellos momentos–, pero ello no reduce de manera alguna su importancia, por el contrario, la agranda.
Quienes le conocieron y trabajaron con él, le recuerdan como hombre cuidadoso de los modos expresivos, corrector y consejero infatigable de quienes empezaban a escribir, atento al decir exacto, humilde y, por ello mismo, bondadoso. Para Izcaray escribir era un modo de comunicarse, de ejercer un trabajo cultural y político, no una forma de conquistar poder y dominio, Con él desaparece un hombre que constituye ya parte de nuestra historia reciente, la de los años difíciles y oscuros. N. B.» (Nuestra Bandera, revista teórica y política del Partido Comunista de España, Madrid, enero-febrero 1980, nº 102, pág. 73.)

Sobre Jesús Izcaray en el proyecto Filosofía en español

1965 Jorge Semprún, “Las ruinas de la muralla o los escombros del naturalismo”, Cuadernos de Ruedo Ibérico, nº 1, págs. 88-89.

Textos de Jesús Izcaray en el proyecto Filosofía en español

1953 “En torno a la «Situación histórica del artista español»”, Cuadernos de Cultura, nº 12.

El triunfo del hombre. I. Dos leyes, dos mundos”, Cuadernos de Cultura, nº 13.

1954 “El triunfo del hombre. II. La libertad”, Cuadernos de Cultura, nº 15.

El triunfo del hombre. III. La libertad intelectual”, Cuadernos de Cultura, nº 16.

1955 “Nuestro programa y las artes”, Cuadernos de Cultura, nº 18.

1957 “Una novela de Sánchez Ferlosio. El Jarama o la hora de España”, Nuestras Ideas, nº 1.

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