Juan Sánchez-Rivera de la Lastra
 
1897-1962

Juan Sánchez-Rivera de la Lastra en 1928 Abogado, escritor y académico español, activo militante socialdemócrata en los años veinte en las filas del PSOE, que se radicalizó en 1933 hacia el republicanismo socialista lerrouxista, fue gobernador de Burgos durante casi dos años, de diciembre de 1933 a noviembre de 1935, y, tras la guerra civil, se mantuvo en la derecha socialista representada por el franquismo. Se recuerda su libro de 1922, El Utilitarismo. Estudio de las doctrinas de Jeremías Bentham. Su expositor en España, donde estudia la figura de Toribio Núñez Sessé (1766-1834), introductor de Bentham en España y antepasado suyo, de quien exhuma documentos inéditos. Procura incluso demostrar que Toribio Núñez descendía de Alfonso X el Sabio, por lo que, como era pariente suyo… [Su hijo, Juan M. Sánchez-Rivera Peiró (nacido en 1938), ya era jesuita cuando en 1961 se casó su hermana Ana, publicó varios libros de psicología y mantuvo posiciones afines a la teología de la liberación antes de renunciar a la nacionalidad española, hacerse ciudadano japonés y trocar su nombre por el de Hoan Ribera S. J., profesor de Antropología Filosófica en la Universidad Sofía de Tokio hasta 2012.]

Juan Sánchez-Rivera de la Lastra nació en Piedrahita de Ávila el 24 junio 1897, hijo de Marceliano Sánchez-Rivera Ortiz (1853-1926), médico durante cuarenta años de Piedrahita y activo republicano y socialista (en las elecciones de diputados provinciales de 1919 encabezaba, por ejemplo, el escrito de firmas en apoyo de la candidatura de la alianza de las izquierdas en el distrito de Piedrahita). Estudia derecho en Madrid y se doctora a finales de 1918, con voluntad de abrir su propio bufete en Piedrahita.

1918 «Nuestra enhorabuena. La merece y muy justa el simpático joven de Piedrahita don Juan Sánchez Rivera de la Lastra, hijo de nuestro entrañable amigo el culto médico y compañero de redacción don Marceliano Rivera. A la edad de 21 años y previos brillantes ejercicios, ha obtenido con nota de sobresaliente para el Doctorado de la Facultad de Derecho. Al enviar nuestra enhorabuena al joven letrado y distinguida familia, también nos felicitamos nosotros mismos, porque podremos así contar en este país, donde tanto escasea la recta administración de justicia, con un buen elemento, predispuesto siempre a ayudar al débil y desamparado.» (Renovación. Periódico semanal. Del pueblo por el pueblo, Fundador y director: Isidoro Muñoz Mateos, Barco de Ávila, 28 noviembre 1918, nº 17, pág. 3.)

1919 «El joven doctor en Derecho don Juan Sánchez-Rivera de la Lastra, hijo de nuestro querido amigo don Marceliano, se propone establecer próximamente en Piedrahita su bufete de abogado y matricularse en los Juzgados de dicha villa y este del Barco, lo que participamos a los clientes de uno y otro por si quieren servirse de tan estudioso y discreto letrado.» (Renovación. Periódico Republicano-Socialista. República por Revolución. Del pueblo por el pueblo, Barco de Ávila, 3 abril 1919, año II, nº 33, pág. 3.)

Piedrahita no llegaba entonces a los tres mil habitantes, pero las pasiones que se desatan en una democracia partitocrática casi llevan al joven abogado a tener que batirse en el campo del honor con Manuel Casares, en otro episodio de una batalla, que entonces quedó en palabras y papeles, en la que andaban enzarzados quienes formaban tras el periódico republicano-socialista Renovación y quienes lo hacían tras el periódico Valdecorneja, silvelista (de Jorge Silvela Loring, hijo de Francisco Silvela, que fue también conservador y diputado en Cortes por el distrito de Piedrahita desde 1905 a 1923, y, tras la muerte de su madre, desde 1928, segundo Marqués de Silvela). Asunto nada propicio para un abogado que comenzaba el ejercicio de su profesión, como hacía constar en un escrito laudatorio y reivindicativo Alvarillo de la Rubia (pseudónimo de Ubaldo González). Queden los detalles para las historias locales, pero facilitemos la lectura de unos escritos que sirven para colorear algo aquel entorno:

«Cuestión de Honor. Piedrahita 15 Julio de 1919. Sr. D. Isidoro Muñoz. Mi querido amigo: Le ruego publique en el periódico de su digna dirección la siguiente carta que ayer me enviaron los señores don Juan Trueba y don Daniel Martín González y que se refiere a un asunto de honor. Gracias anticipadas y se repite de usted affmo. y buen amigo q. s. m. e. Juan S. Rivera.
Sr. D. Juan Sánchez de Rivera. Nuestro querido amigo: En cumplimiento de la honrosa misión que nos había confiado, a fin de solucionar la cuestión pendiente con don Manuel Casares, nos hemos entrevistado con los representantes de dicho señor, don Marceliano Santa María y don José de la Fuente y, tras larga deliberación, nos fue imposible llegar a una solución de concordia, por medio de explicaciones mutuas en que se hubieran dado francas y explícitas satisfacciones de las ofensas inferidas. En vista de ello, planteamos el asunto en la forma corriente en estos casos, tratando de concertar un lance con arreglo a las ofensas aludidas. Llegado este caso, el señor de la Fuente se inhibió, por razones especiales y, a nuestro entender, muy justificadas; ocupando su papel de representante don Juan Pérez Mirat. En tal momento surgió entre los representantes del señor Casares y nosotros una divergencia, sobre cual de los contrincantes era el ofendido. No pudiendo llegar a un acuerdo, nosotros, a fin de dar facilidades para que el encuentro se realizara y las ofensas quedaran vengadas, propusimos que los contendientes aparecieran mutuamente como ofendidos y ofensores, concertando entre los cuatro representantes, las condiciones del lance. Aceptada esta proposición por los representantes del señor Casares, se estipularon condiciones quedando para una nueva reunión levantar acta del acuerdo tomado y acordar hora y sitio. Verificada la nueva reunión a las once de la noche del mismo día, el señor Santa María nos hizo saber que su representado, no obstante lo acordado por la mañana, no accedía en modo alguno, a despejarse de la calidad de ofendido y negándose a ir al terreno del honor de no ser para realizar un duelo excepcional, con una pistola cargada y otra descargada, o, bien, a la americana. Oídas estas explicaciones y teniendo en cuenta lo que prescribe sobre estos duelos el Código del Honor que los califica de asesinatos y que aconseja que ningún padrino que se tenga por caballero los concierte, rechazamos dichas proposiciones en lo que, rindiendo tributo a la caballerosidad y a la verdad, estuvieron absolutamente conformes los señores Pérez Mirat y Santa María, los cuales, en todo momento, se han portado con la mayor corrección. En vista de ésto, quedaron rotas las negociaciones, no sin hacer constar nosotros, que el proponer condiciones verdaderamente irrealizables, creíamos era rehuir el lance. Para su satisfacción le decimos que, a nuestro juicio, la conducta de usted ha sido todo lo caballerosa y honorable que se puede exigir. De esta carta puede hacer el uso que tenga por conveniente. Con este motivo tienen el gusto de saludarle sus buenos y afectísimos amigos S. S. q. e. s. m. Daniel Martín González, Juan Trueba, Piedrahita 14 de Julio 1919.» (Renovación. Periódico Republicano-Socialista. Del pueblo por el pueblo, Barco de Ávila, 17 julio 1919, año II, nº 46, págs. 2-3; salvada la errata advertida en el nº 47, pág. 2.)

«Ellos y nosotros. (Para los antisilvelistas –dentro y fuera de– Piedrahita.) Ha sido precisa la dignidad de Juan Sánchez-Rivera de la Lastra, asentada en el corazón de un hijo amante, para hallar a uno de los anónimos confeccionadores del semanario “Valdecorneja”, que la política convirtió en prospecto consagrado a la interesada adulación de don Jorge Silvela y a la propaganda de sus ideas. Sin esa enérgica actitud del joven doctor, el nombre de muchas personas que se llaman antisilvelistas en la provincia, habría quedado desprestigiado, maltrecho, no obstante su honorabilidad y su acomodada posición social. Y en cuanto al proletariado, habría sido considerado como pobre ente sin anhelos, sin reivindicadores ideales por sus enemigos silvelistas. En defensa de todos ha salido el hijo de Piedrahita, que en tres años supo hacer una carrera que requería siete. El talento y el amor al estudio le depararon el éxito. Pudo haber huido de estas luchas de pueblo que dificultan el progreso y ponen valladar a la vida de relación entre convecinos. Pero su cariño por el pueblo que le vio nacer hizo hervir su sangre moza, y salió al paso de la injusticia silvelista. Por ser generoso, hasta el sacrificio de su vida ha estado dispuesto a hacer en holocausto de la Moral, del Honor, de la Justicia, de la Razón y de sus amigos y correligionarios. ¿Qué estímulos ha encontrado el joven Rivera para seguir escribiendo alegatos en pro de los antisilvelistas? Pues sencillamente la lectura en casa o en la taberna del periódico en que hizo gala de su estilo, de su delicadeza con el adversario, de su hombría en favor del amigo y de su fé en ideales redentores para la Comarca, depauperada por el silvelismo. Este habría demostrado ya a Juan Sánchez-Rivera su gratitud si pensando en el propio provecho, hubiera alquilado su pluma y su talento. Veo lo hizo por hidalguía de sentimientos, por rectitud de conciencia, porque sus propios méritos no necesitan del favor político. Pero si han menester del estímulo, del agradecimiento. En los adversarios le habría hallado; en los amigos y correligionarios –salvo Isidoro Muñoz– con haber hombres de carrera y obreros cultos, brilla por su ausencia un acto significativo. Ellos, los silvelistas son prácticos en estos casos. Nosotros, los antisilvelistas, pecamos por dejadotes, porque todo nos lo den hecho, sin pensar en hacer nada. Y ello será muy cómodo, pero también muy nocivo para las ideas y para personas, sobre todo para las que, al revés mio, hubo de defenderlas otro de las acometidas de “Valdecorneja”. Alvarillo de la Rubia. Piedrahita 25 Julio 1919.
N. de R. Efectivamente, tiene sobrada razón Alvarillo de la Rubia. ¡Qué cosas no hubieran dicho la chusma del silvelismo, si como el señor Casares, nuestro amigo señor Rivera, rehúye el golpe y no se presta arrogante a defender la dignidad de sus compañeros, como hombre y como caballero! A estas horas, el señor Casares habría sido banqueteado, aplaudido, vitoreado, discutido y acaso, acaso canonizado y propuesto para una cruz o recompensa. Pero entre nosotros, no es así; somos más modestos, o acaso, otra cosa que no quiero decir, para que no la saquen punta los señores valdecornejanos. Creemos que el joven Rivera se ha hecho acreedor a que todos los amantes de la verdad, y los admiradores de las causas justas, le tributemos un homenaje de admiración y simpatía. ¿Como? Los directores tienen la palabra.» (Renovación. Periódico Republicano-Socialista. Periódico semanal. Del pueblo por el pueblo, Barco de Ávila, 7 agosto 1919, año II, nº 49, pág. 3.)

«En el Juzgado de Piedrahita se ha matriculado como abogado nuestro querido amigo el Doctor en Derecho don Juan Sánchez-Rivera de la Lastra. Lo hacemos público para conocimiento de cuantos deseen encomendar sus asuntos a dicho letrado.» (Renovación, Barco de Ávila, 21 agosto 1919, año II, nº 50, pág. 3.)

El joven abogado no se amilana, como «periodista y político de lucha», y, un año después de la cuestión de honor, sale airoso en la querella que promueve la Diputación de Ávila por un artículo suyo:

1920 «Resolución justa. La Audiencia provincial justificando, una vez más la independencia, integridad y justicia en que siempre inspira sus determinaciones, recientemente ha dictado auto de sobreseimiento libre en el sumario que se tramitó en el Juzgado de la capital, contra nuestro distinguido compañero, culto abogado de Piedrahita D. Juan Sánchez Rivera, a virtud de denuncia formulada por la Comisión provincial, de un artículo periodístico que firmaba el denunciado. Nosotros felicitamos respetuosos a los dignos jueces que interpretando fielmente las disposiciones legales, una vez más de las muchas en que para tal efecto fueron requeridos tan injustificadamente, como siempre, por la Diputación provincial de Ávila, muy aficionada a estas andanzas, han demostrado que no se avienen a ser instrumento de pasiones y deseos partidistas. Reciba también nuestra entusiasta enhorabuena el joven e ilustrado compañero por el señaladísimo triunfo que como periodista y político de lucha ha logrado por tan justa resolución.» (La Voz del Pueblo. Semanario liberal, Ávila, 19 de junio de 1920, año VII, nº 318, pág. 7.)

El entorno abulense está muy enrarecido y decide comenzar a actuar en Madrid: durante 1921 va publicando el estudio por el que es más recordado, a lo largo de siete meses y números de la Revista general de Legislación y Jurisprudencia, órgano oficial de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación: «El utilitarismo. Estudio de las doctrinas de Jeremías Bentham. Su expositor en España» (año 69, volumen 138, págs. 113-132, 325-344 y 396-412; volumen 139, págs. 120-137, 322-336, 419-439 y 522-539). Trata de su pariente Toribio Núñez Sessé (1766-1834), de quien precisamente se había ocupado, casi treinta años antes, Luis Silvela Casado (primo del diputado abulense antes mencionado), en su discurso de recepción en la Academia de Ciencias Políticas, el 8 de abril de 1894.

La Editorial Reus publicó en 1922 tal estudio como libro, con un prólogo de Quintiliano Saldaña.

1922 «Un libro interesante. Lo es el que recientemente ha publicado D. Juan Sánchez Rivera de la Lastra, Doctor en Derecho, abogado del Ilustre Colegio de Madrid y académico de la Real de Jurisprudencia y Legislación. Se titula El utilitarismo. Estudio de las doctrinas de Jeremías Bentham. Su expositor en España. Tiene un alto valor científico, porque, a más de ser una síntesis de las famosas doctrinas del filósofo inglés, publica numerosos datos inéditos, que permiten reconstituir la bibliografía de un preclaro sabio español, injustamente olvidado: De D. Toribio Núñez y Sessé, bibliotecario de la Universidad de Salamanca y diputado a Cortes en las de 1822. Este hombre insigne, espíritu verdaderamente liberal, fue uno de los más relevantes sabios de su tiempo, y su modestia excesiva impidió que brillara lo que debiera y en cierta manera que la patria aprovechara en mayor medida sus privilegiadas luces intelectuales y sus muchos conocimientos, fruto de una existencia dedicada por entero al trabajo. A pesar de su retraimiento, se logró de él que aceptara el cargo de diputado a Cortes en las de 1822, en las cuales llevó a cabo una labor meritísima formando parte de la Comisión encargada de redactar el Código de procedimientos y pronunciando varios discursos que le acreditaron de jurisconsulto eminente.
Don Toribio Núñez fue el único expositor de las doctrinas de Jeremías Bentham que mereció de éste –que tan reacio se mostró siempre a dar su aprobación a sus expositores– los más calurosos elogios, diciéndole –según se acredita en documentos que se publican en la obra que comentamos– que había adivinado el espíritu de sus doctrinas; honor tan insigne no le alcanzaron ni el ginebrino Dumont, ni Bowring, ni otro alguno de los numerosos expositores de Jeremías Bentham.
Merece, pues, calurosos elogios la obra del Sr. Sánchez Rivera, que divulga los fundamentos de la escuela filosófica utilitaria y aclara puntos oscuros de la vida del insigne y austero sabio D. Toribio Núñez, reivindicando su legítima gloria. El más sincero encomio que podemos hacer de la notable obra del joven académico es transcribir el siguiente párrafo del extenso prólogo que ha escrito a su libro el sabio catedrático D. Quintiliano Saldaña. Dice así: «Su libro El utilitarismo. Estudio de las doctrinas de Jeremías Bentham. Su expositor en España, es una síntesis doctrinal seguida de un estudio bibliográfico excelente, que acusa a un tiempo amor y esfuerzo, vocación y preparación. Al modo de su pariente Núñez, Rivera no se ha limitado a exponer que supo organizar doctrina. La figura de D. Toribio Núñez surge, viviente y robusta, en el ambiente político e intelectual de su tiempo por obra de una evocación maravillosa, debido todo al cuidado paciente del investigador y al estilo traslúcido en que habla Castilla. Es una valiosa aportación a la Historia contemporánea de España esta obra del joven letrado de la estirpe de Núñez. Porque publica en Apéndices documentos inéditos que ilustran sobre la penetración científica y política de Bentham en España, y, a través de la personalidad de Núñez, surge una época, la más crítica, de nuestra historia constitucional.»
Esta notable obra del Sr. Sánchez Rivera de la Lastra constituye el volumen 27 de la biblioteca de la Revista General de Legislación y Jurisprudencia, en cuya importante Revista, dirigida hasta su muerte por don Eduardo Dato, se publicó en los números del pasado año. La edición especial se halla puesta a la venta en la Editorial Reus y en las principales librerías. Leonardo de Vinci.» (La Libertad, Madrid, 9 de marzo de 1922.)

«Un libro notable. “El utilitarismo”. Recientemente ha publicado un interesante libro de filosofía del Derecho D. Juan Sánchez Rivera de la Lastra, doctor en Derecho, abogado del Ilustre Colegio de Madrid y académico de la Real de Jurisprudencia y Legislación. Dicho libro se titula El utilitarismo. Estudio de las doctrinas de Jeremías Bentham. Su expositor en España.
Fué publicado primeramente en los números de la Revista general de Legislación y Jurisprudencia correspondientes al pasado año de 1921, y en los primeros meses del corriente año ha aparecido una edición especial del mismo. Dicha obra constituye una síntesis de las doctrinas del insigne creador de la “escuela utilitaria”, el gran filósofo y jurisconsulto inglés Jeremías Bentham. El Sr. Sánchez Rivera demuestra cómo todas las modernas concepciones políticosociales se inspiran en el “principio de utilidad general”, por Bentham considerado como fundamento de toda legislación justa, y de ello infiere el gran mérito, que cada día resaltará más, de lo mucho que a Bentham deben la filosofía, el derecho y las legislaciones positivas en todas sus ramas.
Al final de la obra se reconstituye, de la manera más perfecta posible, dados los datos encontrados, la eximia figura del injustamente olvidado sabio D. Toribio Núñez y Sessé, bibliotecario de la Universidad de Salamanca y uno de los prestigios científicos más eminentes de su tiempo, el cual mereció de Bentham el singular honor de manifestarle en una de sus cartas que “había adivinado el espíritu de sus enseñanzas”, añadiendo: “Tu talento es hijo de mi talento, tu entusiasmo de mi entusiasmo, tu alma engendro de la mía”, etcétera; honor que no recibieron ni Bowring, el inglés; ni Dumont, el ginebrino; ni otro alguno de los numerosos expositores que Jeremías Bentham tuvo en diversos países. Bentham, que tan propicio se mostró siempre a permitir a quienquiera que se lo pedía la exposición de sus doctrinas, facilitándole manuscritos y notas, no dió aprobación mas que a los libros de Toribio Núñez, que, según consta en las cartas de Bentham que se publican como apéndices en la obra del señor Sánchez-Rivera, merecieron calurosos elogios a Jeremías Bentham.
Al final de la obra que comentamos figuran numerosos apéndices de un gran valor histórico, como son cartas de Jeremías Bentham y de Toribio Núñez, comunicaciones de las Cortes del Reino a Toribio Núñez dándole gracias por la labor llevada a cabo como individuo de la Comisión permanente, documentos acreditativos de que Núñez descendía de Alfonso X, el Sabio; comunicaciones a dicho señor del Ayuntamiento de Salamanca y de la Universidad de dicha ciudad, y otros muchos.
En la imposibilidad de hacer una crítica detallada de la obra del Sr. Sánchez-Rivera de la Lastra, nos limitaremos a copiar lo que, con más autoridad que nosotros, dice de ella en uno de los párrafos del brillante prólogo que la precede el insigne catedrático de la Universidad Central D. Quintiliano Saldaña:
«De creer nosotros en alguna suerte de estirpes, ello sería a favor de las estirpes intelectuales. Singularmente en Historia, la herencia intelectual conoce méritos. El ascendiente cuidadoso lega un archivo. En la última voluntad, según fórmula castiza, deja “su cuerpo a la tierra, su alma a Dios, su casa y escrituras a la familia”. Sin esa continuidad hereditaria fuera difícil reconstruir, con el relieve clásico de sus hombres representativos, una época histórica. Y a nadie como a sus deudos toca el honroso deber de publicar noticias y documentos debidamente. He aquí la empresa, noble y lucida, que ha llevado a término D. Juan Sánchez Rivera de la Lastra, querido amigo y discípulo nuestro. Su libro El utilitarismo. Estudio de las doctrinas de Jeremías Bentham. Su expositor en España, es una síntesis doctrinal seguida de un estudio biobibliográfico excelente, que acusa a un tiempo amor y esfuerzo, vocación y preparación. Al modo de su pariente Núñez, Sánchez Rivera no se ha limitado a exponer que supo organizar doctrina. La figura de D. Toribio Núñez surge, viviente y robusta, en el ambiente político e intelectual de su tiempo, por obra de una evocación maravillosa, debido todo al cuidado paciente del investigador y al estilo traslúcido en que habla Castilla. Es una valiosa aportación a la Historia contemporánea de España esta obra del joven letrado, de la estirpe de Núñez. Porque publica, en apéndices, documentos inéditos, que ilustran sobre la penetración científica y política de Bentham en España, y a través de la personalidad de Núñez surge una época, la más crítica de nuestra historia constitucional.»
Tal es el honroso juicio que sobre la obra del Sr. Sánchez-Rivera emite el eminente penalista Sr. Saldaña; nosotros nos limitamos a decir que coincidimos con él, y llamamos la atención de los peritos y aficionados a cuestiones filosóficohistóricas sobre tan interesante obra, que se vende en la Editorial Reus y en las principales librerías, y significamos nuestra felicitación al Sr. Sánchez-Rivera por su meritorio. EQUIS.» (La Correspondencia de España, Madrid, 6 julio 1922.)

Su prestigio en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación se fortalece tras la publicación de este estudio, y el joven Doctor en Derecho y Abogado del Ilustre Colegio de Madrid, ya como Académico de número de la institución, lee en su Salón de Actos, el viernes 17 de febrero de 1922, una memoria titulada «Temas político jurídico sociales». Fue tal el interés suscitado que esa memoria de Sánchez-Rivera se convierte en motivo de discusión y entretenimiento durante muchas semanas, las tardes de los viernes, para los señores académicos y su público:

«Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. El próximo viernes, a las seis y media de la tarde, el académico de número don Juan Sánchez Rivera de la Lastra leerá una Memoria titulada “Temas políticojurídicosociales”.» (La Correspondencia de España, Madrid, jueves 16 febrero 1922.)

«Academia de Jurisprudencia. Ante distinguido auditorio, que llenaba el salón de actos de esta docta Corporación, dio lectura el académico D. Juan Sánchez-Rivera de la Lastra de una interesante Memoria, en que se abordan varios temas jurídicosociales de palpitante actualidad. El disertante fue muy aplaudido y felicitado por la concurrencia. La Memoria será discutida en sesión pública, que se celebrará todos los viernes, y el debate promete ser muy animado por las distinguidas personalidades que tienen anunciado su propósito de intervenir en él.» (La Libertad, Madrid, miércoles 22 febrero 1922.)

«Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. El próximo viernes 24, a las seis y media de la tarde, empezará a discutirse la Memoria sobre “Temas político-jurídico-sociales”, presentada por el académico D. Juan Sánchez Rivera de la Lastra. Harán uso de la palabra varios académicos.» (La Correspondencia de España, Madrid, jueves 23 febrero 1922.)

«Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. El próximo viernes, a las seis y media de la tarde, continuará en esta Real Corporación la discusión de la Memoria presentada por el académico D. Juan Sánchez Rivera de la Lastra con el título de “Temas políticojurídicosociales”.» (La Correspondencia de España, Madrid, jueves 9 marzo 1922.)

«Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. Mañana, a las seis y media de la tarde, continuará la discusión de la Memoria presentada por el académico D. Juan Sánchez-Rivera de la Lastra, con el título de "Temas político-jurídico-sociales", haciendo uso de la palabra los académicos D. Leoncio Lara Díaz Cordovés y D. Francisco Salcedo y Coello de Portugal.» (ABC, Madrid, jueves 16 marzo 1922.)

«Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. Mañana viernes, día 31, a las seis y media de la tarde, continuará la discusión de la Memoria presentada por el académico D. Juan Sánchez-Rivera de la Lastra, con el título de "Temas político-jurídico-sociales", haciendo uso de la palabra los académicos Sres. García López y Yébenes.» (ABC, Madrid, jueves 30 marzo 1922.)

«Academia de Jurisprudencia. Esta tarde, a las seis y media, continuará la discusión de la Memoria presentada, por el académico D. Juan Sánchez-Rivera de la Lastra, con el título de "Temas político-jurídico-sociales", haciendo uso de la palabra los académicos D. Antonio Villegas Chacón y D. José Vázquez Tamames.» (ABC, Madrid, viernes 28 abril 1922.)

«Carnet para hoy. Academia de Jurisprudencia. A las seis y media continuará la discusión de la Memoria presentada por el académico D. Juan Sánchez Rivera de la Lastra con el título de Temas políticojurídicosociales, haciendo uso de la palabra varios académicos.» (La Libertad, Madrid, 7 mayo 1922.)

«Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. Esta tarde, a las seis y media, continuará la discusión de la Memoria presentada por el académico, D. Juan Sánchez Rivera de la Lastra.» (ABC, Madrid, viernes 9 junio 1922.)

Comienza a colaborar en La Libertad («Acción liberal. El magno problema», 6 junio 1922; «El quinto y supremo Poder», 14 octubre 1922; «La Europa en ruinas», 10 enero 1923…) y diserta en el Ateneo:

1923 «En el Ateneo. Conferencia del señor Sánchez-Rivera. Ayer, a las seis y media de la tarde, dio lectura en el Ateneo de Madrid nuestro colaborador D. Juan Sánchez-Rivera a su Memoria titulada El deber social de los intelectuales, en la que estudia la obligación de todos los intelectuales de proclamar y defender la verdad social frente a todos los intereses, todas las presiones y todos los egoísmos. Hizo un estudio de la Revolución de los Soviets, asegurando que a pesar de los evidentes excesos en que ha incurrido, será en lo porvenir considerada como un suceso tan glorioso como la Revolución francesa. El selecto y numeroso público que asistió al Ateneo premió al Sr. Sánchez Rivera con muchos y muy legítimos aplausos.» (La Libertad, Madrid, jueves 18 de enero de 1923.)

«Real Academia de Jurisprudencia. El próximo viernes 23, a las seis y media de la tarde, continuará la discusión de la Memoria presentada por el académico D. Juan Sánchez-Rivera.» (La Correspondencia de España, Madrid, viernes 23 febrero 1923.)

«Academia de Jurisprudencia. Mañana viernes, a las seis y media de la tarde, continuará la discusión de la Memoria de D. Juan Sánchez-Rivera, interviniendo D. José Cousiño Quiroga y D. José de Barrasa.» (La Libertad, Madrid, jueves 1 marzo 1923.)

«Ateneo de Madrid. Hoy 2, a las cinco y media de la tarde, discusión de la Memoria del Sr. Sánchez Rivera sobre “El deber social de los intelectuales”.» (La Correspondencia de España, Madrid, miércoles 2 de mayo de 1923.)

Según el Diccionario Biográfico del Socialismo Español (de la Fundación Pablo Iglesias, de donde hemos tomado su fotografía, que procede de las Actas del XII Congreso del PSOE, 1928, pág. 39):

«Ingresó en el PSOE en 1924 y en la AS de Madrid el 1 de abril de 1928. Representó a las AS de Herencia (Ciudad Real) y Torrevieja (Alicante) en el XII Congreso del PSOE en 1928; a la AS de Barruelo (Palencia) en el Congreso Extraordinario en 1931 y fue delegado al XIII Congreso en 1932. Fue candidato del PSOE por Palencia en las elecciones generales de 1931, sin resultar elegido. Fue vocal de la Oficina de Reclamaciones y Propaganda Socialista de Madrid. En 1933 abandonó el PSOE para afiliarse al Partido Republicano Radical Socialista. […] AGGC/S (Fichas ASM); ES 30.VI.1928; Actas XII Congreso PSOE 1928; PSOE. Congreso Extraordinario 1931; Actas XIII Congreso PSOE 1932.» [transcrito en agosto de 2013.]

La militancia en el PSOE no le hace decaer en su papel de animador de discusiones en la Academia de Jurisprudencia. Encontramos su firma en la primera página del número extraordinario del «órgano del Partido Obrero» dedicado al primero de mayo («El Socialismo y los 'intelectuales'», El Socialista, Madrid, viernes 1 mayo 1925), y también en La Esfera («Las bellísimas y olvidadas Islas Canarias», 7 marzo 1925; «Las capeas», 9 enero 1926…).

1925 «Academia de Jurisprudencia y Legislación. Hoy miércoles, a las siete y media de la tarde, empezará a discutirse la Memoria del académico-profesor Sr. Sánchez Rivera.» (La Libertad, Madrid, miércoles 4 febrero 1925.)

«Academia de Jurisprudencia y Legislación. Mañana miércoles, a las siete y media de la tarde, continuará en esta docta Corporación la discusión de la Memoria del académico-profesor Sr. Sánchez-Rivera.» (La Libertad, Madrid, martes 17 febrero 1925.)

«Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. Esta tarde, a las siete y media, se reunirá la Sección tercera para continuar la discusión de la Memoria del señor Sánchez Rivera de la Lastra, haciendo uso de la palabra los Sres. Gil Mariscal (D. Félix), Salazar y Alonso y Díaz de Riego. (D. Amancio).» (ABC, Madrid, viernes 3 abril 1925.)

«Academia de Jurisprudencia. Mañana viernes, a las siete y media de la tarde, continuará en esta Corporación la discusión de la Memoria del académico-profesor Sr. Sánchez-Rivera sobre “El problema de la tierra y la libertad de testar”.» (La Libertad, Madrid, jueves 23 abril 1925.)

«Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. Esta tarde, a las siete y media, se reunirá la sección tercera, para continuar la discusión de la Memoria del señor Sánchez Rivera de la Lastra, haciendo uso de la palabra los Sres. Gil Mariscal (don Fernando) y Martínez Pereda.» (ABC, Madrid, viernes 1 mayo 1925.)

Pero no descuida el ejercicio de la abogacía y procura airear, en la prensa amiga, sus éxitos profesionales, que parecen concentrarse en la provincia de Ávila: en septiembre de 1925 logra la absolución de un periodista acusado de escarnio del dogma de la Eucaristía, en octubre la libertad de tres malhechores, y en noviembre evita que fueran absueltos unos responsables municipales condenados por malversación de caudales públicos:

«contra un periodista. Se le pide tres años de prisión por escribir sobre un dogma religioso. Ávila, 22. Hoy se verá en esta Audiencia el Juicio oral en la causa instruida contra el periodista local D. Félix García, a quien acusa el fiscal de haber cometido dos delitos contra el dogma de la Eucaristía, consistentes, según el representante de la ley, en escarnio de dicho dogma. Pide que se imponga al procesado, con arreglo al artículo 240 del Código penal vigente, la pena de tres años, seis meses y un día de prisión correccional por cada uno de los delitos. El defensor, D. Juan Sánchez Rivera, sostiene en su escrito de conclusiones que el procesado no ha hecho sino un crítica lícita del Sacramento expresado, procediendo, en consecuencia, la absolución de su defendido. Se aguarda con verdadera expectación la sentencia que recaiga, que planteará, si fuere condenatoria –lo que no es de esperar– un grave peligro para la libertad de pensamiento.» (La Libertad, Madrid, 23 septiembre 1925.)

«vista de una causa. Robo con fractura y nocturnidad. Ávila, 8. Se ha publicado la sentencia dictada en causa seguida contra Ambrosio y Manuel Castilla Parra y Pío Corrales López, a quienes el fiscal de esta Audiencia, D. Carlos Zumárraga, acusaba de haber entrado de noche en el domicilio del vecino Felipe Mayoral mientras éste dormía con su esposa, despertando el matrimonio al oír el ruido y sorprendiendo a los malhechores fracturando un mueble y apoderándose de novecientas pesetas, que se llevaron, amenazando de muerte a los cónyuges, sexagenarios. El abogado defensor, Sr. Sánchez Rivera, por distintas razones, pidió la absolución de sus defendidos. La Sala, en su sentencia, absuelve libremente a los acusados del delito perseguido.» (La Libertad, Madrid, 9 octubre 1925.)

«Recurso de casación desestimado. Ante la Sala de lo criminal del Tribunal Supremo ha tenido lugar la vista de un interesante recurso de casación interpuesto contra sentencia dictada por la Audiencia de Ávila en causa seguida por delito de malversación contra Sinforiano Moreno Gómez y otros cuatro vecinos del pueblo de Bohoyo, que fueron acusados de haber enajenado, ocupando cargos en el Ayuntamiento de dicho pueblo, terrenos de la propiedad del Municipio, no dando a las cantidades obtenidas en la venta el destino procedente. La Audiencia de Ávila condenó a los procesados, como reos del delito de malversación de caudales públicos, a la pena de suspensión, accesorias y costas. Contra esta sentencia fue interpuesto recurso de casación por infracción de ley, y celebrada vista ante el Supremo Tribunal, en ella el abogado Sr. Bernabé Vicente, defensor de los acusados, solicitó la anulación de la sentencia pronunciada por la Audiencia y la absolución de sus defendidos. El letrado Sr. Sánchez-Rivera, en nombre del Ayuntamiento de Bohoyo, acusador privado en la causa, pidió que se declarase no haber lugar al recurso, confirmando la sentencia de la Audiencia, con expresa imposición de las costas a los condenados, petición a la que se adhirió el fiscal del Tribunal supremo. Hoy se ha publicado la sentencia, por virtud de la cual, el Tribunal Supremo, de acuerdo con la doctrina y petición sustentadas por el Sr. Sánchez-Rivera en el acto de la vista, declara no haber lugar al recurso, con expresa imposición de las costas a los procesados, confirmando, en consecuencia, la sentencia inferior.» (La Libertad, Madrid, 18 noviembre 1925.)

En enero de 1926 publica en El Socialista: «El mayor patriotismo: la cultura». En junio fallece su padre. Colabora en la Revista Popular de Córdoba («La misión de los escritores», septiembre 1926; «Meditaciones. 'Minorías selectas' y 'mayorías selectas'», 1 abril 1927; «Meditaciones. En torno al caciquismo», 1 julio 1927…)

1926 «necrológica. D. Marceliano Sánchez-Rivera. Ha fallecido en Piedrahita (Ávila) el prestigioso médico D. Marceliano Sánchez-Rivera y Ortiz, que por espacio de cuarenta años ha ejercido en aquella localidad el sacerdocio de la Medicina. El Sr. Sánchez-Rivera ha muerto de un ataque de uremia comatosa, a los setenta y tres años de edad, y su muerte ha sido sentidísima, por haber alcanzado en el largo ejercicio de su profesión una justa reputación y el cariño y respeto de todos sus convecinos. Hacemos presente a la distinguida familia de Sánchez-Rivera la parte activa quo tomamos en su pena, y en especial al hijo del finado, nuestro amigo y compañero el distinguido escritor y abogado del Colegio de Madrid D. José Sánchez-Rivera.» (La Libertad, Madrid, 10 junio 1926.)

Anuncio en la prensa del extraordinario que El Socialista publica con ocasión del fin del año 1927: «Entre otras firmas, aparecen las de Besteiro, Fernando de los Ríos, Saborit, Sánchez Rivera, Indalecio Prieto, Escandell Ubeda, Largo Caballero, Llaneza, Cordero, Vigil y Ovejero.» (En ese número, 31 diciembre 1927, firma: «Buda y el discípulo».) La prensa le dice «abogado socialista».

1928 «un académico sostiene el fracaso del sufragio. En la Academia de Jurisprudencia, se ha leído la memoria presentada por el académico don Juan Sánchez Rivera, sobre el sufragio universal parlamentario. Sostuvo el fracaso del sufragio, por estimar que no se ha instituido conforme a su esencia, toda vez que los millares de electores rurales carecen de la cultura necesaria. Impugna el absolutismo como régimen, y estima peligroso el poder personal que hace ley del capricho de los hombres. Combatió la representación por clases.» (La Cruz, Madrid 28 enero 1928.)

«movimiento obrero. Casa del Pueblo. Conferencia de Sánchez Rivera. Muy interesante resultó la conferencia dada por el distinguido letrado Sánchez Rivera en la Casa del Pueblo. Desarrolló felizmente el tema «La política de mañana», y fue la nota predominante de su elocuente disertación la sinceridad. Dijo que la política del porvenir ha de ser profundamente democrática y radicalmente renovadora, si de veras se desea el progreso de España. En lo político, en lo económico y en lo social precisa una gran reforma, si se quiere dar a España el ritmo de una nación en consonancia con los tiempos y si además se pretende conseguir la justicia social, aspiración suprema del socialismo internacional. Estudió los distintos problemas planteados y las soluciones que para ellos impone la democracia. Gran parte de su conferencia la dedicó a señalar la importantísima misión que está reservada a las juventudes socialistas. El conferenciante fue aplaudidísimo.» (La Libertad, Madrid, 14 marzo 1928.)

«movimiento obrero. Casa del Pueblo. Dos conferencias. Organizadas por la Agrupación de Dependientes Municipales de Madrid se darán en el mes actual dos conferencias: una hoy, a las ocho de la noche, en el salón grande, por el abogado socialista Juan Sánchez Rivera, sobre el tema “El socialismo y el Mundo”, y otra el día 27, también a las ocho, a cargo del notable maestro director de la Masa Coral de Madrid, Rafael Benedito, quien disertará con el tema “¿Qué es divertirse?”.» (La Libertad, Madrid, 21 abril 1928.)

«movimiento obrero. Casa del Pueblo. Conferencia de Sánchez Rivera. La Agrupación de Dependientes de Comercio ha organizado una serie de conferencias, la primera de las cuales fué explicada anoche por el abogado socialista Juan Sánchez Rivera, quien desarrolló el toma “El socialismo y el Mundo”. Después de una cariñosa presentación hecha por Andrés Gana, de la Agrupación de Dependientes, Sánchez Rivera comenzó su disertación haciendo notar el fracaso del régimen capitalista ante los complejos problemas de la vida moderna. Este fracaso, que no es el de hombres y políticas determinadas, sino de todo un sistema, que impone un revisionismo socialista, como lo demuestra, a juicio del conferenciante, el hecho de que políticos alejados del liberalismo incluyan en sus programas actualmente puntos como el de la limitación de la propiedad en provecho colectivo, que son parte del credo socialista. Rivera Pastor preconizó como ideal la República socialista, a la que debe llegarse evolutivamente mediante la organización. Sostuvo que los problemas políticos, económicos o internacionales, que, lejos de resolverse, se agudizan en el régimen capitalista, son solucionados mecánicamente por el socialismo. Dijo que la acusación lanzada contra los socialistas españoles de colaborar con la dictadura era injusta, puesto que si se quiere que una república perdure debe basarse en la organización, y no en movimientos revolucionarios que pueden ser anulados por otros análogos. La masa inorganizada que forman millones de campesinos en España estará siempre a merced de quien detente la fuerza, y así pudieron gobernar los políticos apoyándose en ella, hasta que al intentar exigir responsabilidades la fuerza les abandonó y, con ella, la masa inerte de los campesinos. Por eso, concluyó Sánchez Rivera, no es colaborar con la dictadura el proseguir la obra de organización de los trabajadores, sino cimentar las bases firmes que han de sustentar a la República socialista, que es el régimen que ha de salvar a los pueblos. Sánchez Rivera fué muy aplaudido.» (La Libertad, 22 abril 1928.)

«Academia de Jurisprudencia. Hoy viernes, a las siete de la tarde, celebrará sesión pública esta Corporación, en la que el académico-profesor D. Juan Sánchez-Rivera contestará a los señores que han intervenido en la discusión de su Memoria sobre “El sufragio universal y el parlamentarismo”, haciendo el resumen del debate el presidente de la sección, D. José Sartou y Baquero.» (La Libertad, Madrid, 25 mayo 1928.)

«en la casa del pueblo. El XII Congreso Nacional Socialista. […] El Sr. Sánchez-Rivera, de Ávila, hace uso de la palabra y reconoce la importancia de la cuestión planteada por Teodomiro Menéndez. Se muestra contrario a la retirada de los representantes socialistas de los puestos públicos en las organizaciones de trabajo; pero, Largo Caballero, principalmente aludido por ser consejero de Estado, interviene y comienza diciendo: “Nos debe congratular el debate planteado por Teodomiro Menéndez, porque sirve para desvanecer la atmósfera que rodea a los hombres que pertenecemos al Comité…» (La Libertad, Madrid, 1 julio 1928.)

También colabora en Renovación. Órgano de la Federación de Juventudes Socialistas de España (fundado en 1907 y, por tanto, inspiración, en cuanto al rótulo, del Renovación, también socialista y republicano, publicado por su amigo Isidoro Muñoz Mateos, desde 1918, en el Barco de Ávila): «Patriotismo y humanitarismo» (30 noviembre 1930), …

1932 «Academia de Jurisprudencia y Legislación. Hoy, miércoles, a las siete de la tarde, D. Juan Sánchez Rivera y de la Lastra, académico profesor, disertará acerca del tema “Política económica y financiera”.» (ABC, Madrid, miércoles 17 febrero 1932.)

En 1933 abandona en PSOE y se afilia al Partido Republicano Radical Socialista. En diciembre de ese mismo año es nombrado gobernador civil de Burgos, puesto en el que se mantiene dos años:

1933 «De acuerdo con el Consejo de Ministros, Vengo en nombrar Gobernador civil de la provincia de Burgos a D. Juan Sánchez Rivera. Dado en Madrid a diecinueve de Diciembre de mil novecientos treinta y tres. Niceto Alcalá-Zamora y Torres. El Presidente del Consejo de Ministros, Alejandro Lerroux García.» (Gaceta de Madrid, 20 diciembre 1933, 354:1965.)

1935 «De acuerdo con el Consejo de Ministros, Vengo en admitir la dimisión que del cargo de Gobernador civil de la provincia de Burgos ha presentado a D. Juan Sánchez Rivera. Dado en Madrid a once de Noviembre de mil novecientos treinta y cinco. Niceto Alcalá-Zamora y Torres. El Presidente del Consejo de Ministros, Joaquín Chapaprieta y Torregrosa.» (Gaceta de Madrid, 13 noviembre 1935, 317:1223.)

* * *

1944 «Intervención quirúrgica. Con brillante éxito ha realizado el doctor Luque una difícil operación quirúrgica a la señora de don Juan Sánchez-Rivera, abogado de este ilustre Colegio y ex gobernador civil de Burgos.» (Hoja del lunes, Madrid, 17 enero 1944.)

1947 «A la vez se sigue acentuando la protesta de los medios económicos contra la intervención estatal falangista; el documento ya conocido, del Comité Ejecutivo de las Cámaras de Comercio, ha sido seguido de numerosos artículos en la prensa financiera. Por ejemplo, un tal J. Sánchez Rivera, escribe en El Economista: “el mantener el régimen de economía controlada, que es un absoluto fracaso, no beneficiará a nadie más que a los enemigos supuestos o notorios de España.” […] El tono de estos artículos que citamos, más la orientación de la Memoria del Banco Urquijo –que pide cambios radicales en la política española– son algunos síntomas, entre muchos otros, que podríamos mencionar, de que se agudizan las contradicciones de importantes fuerzas de la industria, el comercio y las finanzas, con la política económica que sigue el franquismo.» (Nuestra Bandera. Revista mensual de orientación política, económica y cultural, Toulouse, nº 18, junio 1947, pág. 427.)

1950 «La señora viuda de Sánchez-Rivera. Ha fallecido en Madrid la virtuoso dama doña Fermina de la Lastra y Martín-Lázaro, viuda de Sánchez-Rivera. Sus hijos, D. Juan y doña Luisa, y su hijo político, D. Ernesto Muñoz Callejo, están recibiendo numerosos testimonios de pésame.» (ABC, Madrid, sábado 9 septiembre 1950.)

1953 «Restablecimiento. Se halla restablecida de la intervención quirúrgica que el doctor don Pedro Gómez llevó a cabo con éxito la señorita Ana María Sánchez-Rivera, hija del abogado, académico y ex gobernador civil de Burgos don Juan Sánchez Rivera, nuestro querido amigo.» (Hoja del lunes, Madrid, 31 agosto 1953.)

1954 «Homenaje a la Junta Clasificadora de Abogados. Por la acertada gestión realizada, se celebró en el Casino de Madrid un agasajo a la Junta Clasificadora del Gremio de Abogados de Madrid. A los postres, varios comensales felicitaron a la Junta por su actuación. El presidente de la misma, don Juan Sánchez Rivera, agradeció los elogios tributados. Dijo que se inspiraron en el deseo de ser justos en la delicada misión que el gremio les confió.» (Hoja del lunes, Madrid, 13 diciembre 1954.)

1955 «A las siete. Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. Don Juan Sánchez Rivera de la Lastra: “La abogacía en la Historia”.» (ABC, Madrid, miércoles 30 marzo 1955.)

1956 «Se hizo cuando Gabriel y Galán pedía al médico de Piedrahita don Marceliano Rivera, padre del hoy popular abogado de Madrid, don Juan Sánchez Rivera de la Lastra y publicista como él, recomendación para que la Prensa de Ávila le publicase sus versos, contestándole, después de leerlos: "no hace falta, esto se recomienda solo". Y así entró Gabriel y Galán en relación con el director del diario El Eco de la Verdad.» (José Mayoral Fernández, «El maestro de escuela don José María Gabriel y Galán», ABC, Madrid, 15 diciembre 1956.)

1957 «Vida Cultural. Conferencia del Sr. Sánchez Rivera de la Lastra en la Academia de Jurisprudencia sobre "El amor, la moral y el Derecho". Bajo la presidencia de D. José Castán Tobeñas, presidente del Tribunal Supremo, y de los académicos de número señores Ubierna, Núñez y Bofarull, y con asistencia de S. A. R. el infante. D. Alfonso de Borbón, ha pronunciado una conferencia en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación el académico correspondiente D. Juan Sánchez Rivera de la Lastra, sobre el tema: "El amor, la moral y el Derecho". Dijo el conferenciante que, aun siendo importantísimo que la mujer se halle protegida por las leyes, en el matrimonio cristiano deben prevalecer siempre el amor y la moral, hasta el punto de que la legislación más perfecta y justa llega a ser ineficaz cuando el amor no existe, se debilita o se extingue, y cuando la moral, que debe presidir todas las relaciones matrimoniales, es desacatada o desconocida. A continuación examinó con minuciosidad y gran copia de argumentos las disposiciones legales vigentes que deben conservarse, y aquellas que pudieran ser objeto de una perfectible modificación. "Pero –afirmó, para terminar– en todos los matrimonios en que marido y mujer, cumplen los mandatos cristianos, sienten recíproco amor y en sus relaciones personales e intereses materiales privados actúan conforme, a las normas éticas, y en ellos las peores leyes pudieran resultar buenas, por lo mismo, que no necesitarían los cónyuges invocarlas. Por el contrario, en las uniones matrimoniales sin amor o sin moral cristiana, la legislación civil más perfecta y justa no puede impedir la ruina espiritual y material de tales connubios, y tampoco el crimen de que sus desgraciados hijos sufran, sin merecerlo, las culpas de sus progenitores."» (ABC, Madrid, sábado 16 febrero 1957.)

1958 «El inmovilismo legislativo. Madrid. Bajo la presidencia de D. José Castán Tobeñas, a quien acompañaban numerosas personalidades de la Magistratura y del Foro, pronunció una conferencia en la Academia de Jurisprudencia el académico correspondiente D. Juan Sánchez-Rivera, sobre “La Legislación y los Tribunales de Justicia”. A continuación estudió los textos legales y administrativos de España a partir del Fuero Juzgo, para deducir que nuestra legislación ha sido, y es, en estos órdenes jurídicos de las mejores de Europa. El Código de las Siete Partidas –dijo– no ha sido superado por otro alguno contemporáneo ni posterior. Hubiéramos de remontarnos a la Roma de Papiniano para hallar superaciones a la obra de Alfonso X, o, lo que es igual, ascender hasta el manantial para beber agua más pura. Después de un completo examen histórico de nuestra legislación, afirmó ser muy peligroso acometer la reforma de las leyes fundamentales sin que aparezca evidente la necesidad de hacerlo. Las mutaciones legislativas son siempre peligrosas y a veces temerarias. Y la legislación adventicia y perentoria –cual la de arrendamientos urbanos– es muy posible que hayan originado males superiores a los que se propuso evitar. Por todo lo expuesto –terminó diciendo el Sr. Sánchez-Rivera–, si se quiere servir con eficacia a la justicia, debe evitarse en lo posible tanto la reforma frecuente de la legislación como la multiplicidad de leyes y reglamentos.
N. de la R. Se le olvidó decir al orador que tanto el Fuero Juzgo como las Siete Partidas, de que autor es virtualmente Alfonso X (tradujo y puso de moda el primero, que ya se había olvidado), representan en la historia de España la negación del derecho consuetudinario, única legislación natural, brotada del seno del pueblo.» (CNT, Toulouse, 2 febrero 1958.)

1960 «Actos para hoy. A las 19,30. Real Academia de Jurisprudencia (Marqués de Cubas, 13): Conferencia de don Juan Sánchez Rivera sobre el tema “El poder judicial, su independencia y su responsabilidad”.» (Hoja del Lunes, Madrid, 22 febrero 1960.)

1961 «Actos para hoy. A las 20. Real Academia de Jurisprudencia (Marqués de Cubas, número 13): Disertación de don Juan Sánchez Rivera sobre “España ante el Mercado Común Europeo”.» (Hoja del Lunes, Madrid, 12 junio 1961.)

«Sociedad. boda charier delerue-sánchez rivera. En la parroquial iglesia de los Ángeles, en esta capital, ha tenido lugar el enlace matrimonial de la señorita Ana Sánchez-Rivera Peiró con monsieur Alain Charier Delerue. Actuó como padrino el padre de la desposada, don Juan Sánchez-Rivera, y como madrina la madre del contrayente, madame Charier, firmando el acta matrimonial como testigos por parte de la novia su hermano el jesuíta don Juan Sánchez-Rivera Peiró, sus tíos don Francisco López Mayo, don Ernesto Muñoz Callejo, el doctor Alonso Martínez, el doctor Lenzano Meirás y sus primos don José Luis y don Fernando Muñoz y Sánchez-Rivera. De parte del novio fueron testigos su padre, monsieur Paúl Charier; su hermano Eric, monsieur Roger Maury y otros familiares. Los nuevos señores Charier agasajaron a los asistentes en íntima comida, saliendo seguidamente en viaje de novios para diversas ciudades españolas y francesas.» (Hoja del Lunes, Madrid, 28 agosto 1961.)

1962 «† El Excelentísimo Señor Don Juan Sánchez-Rivera de la Lastra, Abogado, De la Real Academia de Jurisprudencia, falleció en Madrid el día 29 de mayo de 1962, habiendo recibido los Santos Sacramentos y la Bendición de Su Santidad. R. I. P. Sus hijos, Ana y Juan, S. I.; hijo político, D. Alain Charier; hermana, doña Luisa; hermano político, D. Ernesto Muñoz; sobrinos, primos y de más familia, Ruegan una oración por su eterno descanso.» (ABC, Madrid, 30 de mayo de 1962, pág. 92.)

 
Selección bibliográfica de Juan Sánchez-Rivera de la Lastra

1922 El Utilitarismo. Estudio de las doctrinas de Jeremías Bentham. Su expositor en España, por Juan Sánchez-Rivera de la Lastra, Doctor en Derecho, Abogado del Ilustre Colegio de Madrid y Académico de la Real de Jurisprudencia y Legislación, con un prólogo de Quintiliano Saldaña, catedrático de la Universidad Central y Miembro de la Comisión general de Codificación, Editorial Reus (Biblioteca de la 'Revista General de Legislación y Jurisprudencia', volumen XXVII), Madrid 1922, XXIV+149 págs. [Sobre Toribio Núñez Sessé, 1766-1834.]

1928 El sufragio universal y el parlamentarismo. Memoria leída en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación el día 26 de enero de 1928, Imprenta de José Góngora, Madrid 1928, 38 págs.

 
Textos de Juan Sánchez-Rivera de la Lastra en el Proyecto Filosofía en español

1925 El Socialismo y los “intelectuales”

1926 El mayor patriotismo: la cultura

1930 Patriotismo y humanitarismo

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