Nicolás Krassó · Krassó Miklós
 
1930-1986
Nicolas Krassó 1930-1986

Filósofo marxista húngaro, nacido en Budapest el 29 de noviembre de 1930. Ingresó en el Partido Comunista con quince años, y cumplió su prestación militar en 1949. Hermano de György Krassó (1932-1991) y discípulo del filósofo marxista György Lukacs (1885-1971), participó activamente como agitador estudiantil, en octubre de 1956, en el levantamiento popular húngaro contra el intervencionismo soviético. En noviembre de 1956 huyó a Viena, para establecerse más tarde en Inglaterra, donde disfrutó de una beca en Oxford y fue profesor de la Universidad de Londres. Desde 1965 y hasta su fallecimiento en Londres, el 10 de enero de 1986, se mantuvo vinculado al grupo de la revista londinense New Left Review (1960-). Es recordado sobre todo por la discusión escolástica que inició en 1967, en pleno conflicto chino soviético y revisión del estalinismo, sobre el marxismo de Trotski, en la que intervinieron Ernest Mandel y otros autores, y que se difundió ampliamente en inglés, español, francés, italiano, sueco, &c. Así, la revista cubana Pensamiento Crítico publicó en su número 13 (febrero de 1968) su famoso artículo «Crítica del marxismo de Trotski» (aparecido en el número de julio-agosto de 1967 de New Left Review), donde se presenta al autor como «ensayista inglés, miembro de la ‘nueva izquierda’ inglesa, se ha significado polémicamente por sus interpretaciones de la revolución socialista de octubre». Conviene advertir, no obstante, que los redactores de Pensamiento Crítico, en la entradilla que añadieron a la versión española del artículo, anunciaban que en su número de abril de 1968 publicarían la respuesta de Ernest Mandel (recién aparecida en el número de enero-febrero de New Left Review), promesa que no llegaron a cumplir. Les Temps modernes, la revista dirigida y fundada en 1945 por Jean-Paul Sartre, ofreció también en 1969, un año más tarde, estos textos vertidos al francés. En 1970, en traducción de Ofelia Castillo, los Cuadernos de Pasado y Presente (publicación periódica mensual dirigida por José Aricó, entonces todavía desde Córdoba, Argentina) dedicaron su entrega décimoquinta a recopilar de nuevo los textos de esta polémica escolástico ideológica: El marxismo de Trotski (Cuadernos de Pasado y Presente, nº 15, 190 páginas), libro que en 1977 conoció su tercera edición en México.

Las traducciones al español del primer artículo de Krassó sobre Trotski son distintas en 1968 y 1970. Así, las dos primeras frases, que en inglés dicen: «For many years, Trotsky was an impossible subject for a Marxist. The struggle in the Bolshevik Party in the twenties produced such a violent polarization of his image within the international working-class movement that all rational discussion of his person and works ceased»; en Pensamiento Crítico se vierten: «Durante muchos años, Trotski constituyó un tema imposible para un marxista. La lucha en el seno del Partido Bolchevique en la década del veinte, produjo una polarización tan violenta de su imagen dentro del movimiento obrero internacional que desapareció toda discusión racional acerca de sus obras y su persona»; y en Cuadernos de Pasado y Presente: «Durante muchos años, Trotsky constituía un tema que un marxista no podía abordar. La lucha que tuvo lugar dentro del Partido Bolchevique en la década de los años veinte produjo una polarización tan violenta de su imagen dentro del movimiento obrero internacional que cesó toda discusión racional acerca de su persona y de sus obras.»

Algunas menciones a Nicolás Krassó

1968 «28. A fascinating example of this selective Trotskyism may be found in Nicolas Krassó’s article Trotsky’s Marxism, in the July issue of New Left Review this year. Despite its many inspired insights into the ‘sociologism’ of Trotsky’s thought, one is left with a curious sense of indecency after reading Krassó’s catalogue of Trotskyist errors. Krassó, it seems, objects to Trotsky because he failed: ‘The superiority of Stalin’s perspective over Trotsky’s is undeniable ... utterly failed to see that Stalin was determined to evict him from the party ... his efforts to forge political organizations –a Fourth International– were destined to failure ... how lost and disoriented he was in the unfamiliar context of the West.’ Nicolas Krassó, as many readers will know, was an active militant in the Hungarian Revolution; he personally convened the first meeting of the Central Workers’ Council of Budapest, and had to flee his homeland after the Russian tanks and secret police re-established control. Has Krassó perhaps been guilty of the ‘underestimation of the specific efficacy of political institutions’? Would he admit the ‘superiority’ of a Kadar because the latter won? Yet you choose to live in London, Nicolas.» (Peter Sedgwick, «The Tragedy of the Tragedian: An appreciation of Isaac Deutscher», International Socialism, nº 31, winter 1967-68, págs. 10-17.)

1970 «El marxismo de Trotski. Autores varios. Reproducción de una discusión generada en las páginas de la New Left Review, los textos de Nicolás Krassó, Ernest Mandel, Monty Johnstone, Roberto Yepes y Tamara Deutscher tratan de rescatar la figura de Trotski, eclipsada por el movimiento que adoptó su nombre (Cuadernos de Pasado y Presente, 192 páginas).» (Raíces, la revista judía para el hombre de nuestro tiempo, Buenos Aires, año III, nº 24, noviembre 1970, pág. 59.)

1976 «When Nicolas Krassó, a young Hungarian Marxist who was a disciple of Lukacs, saw the necessity in late 1956, after the Russian occupation, of convening all the revolutionary workers’ councils of Greater Budapest into one assembly, he and a few student friends passed the word among the factories of the city. Clandestinely and circumspectly under the gaze of the patrolling tanks of the USSR, the workers’ delegates made their way to the meeting-place, a hall in an electric-lamp factory on the outskirts, where Krassó was asked, on trying to enter: ‘What are you doing here? You’re not a worker.’ The suspicious question was in large part misconceived (for of course revolutionary student groups have every right to try and meet worker groups) but not entirely so. The questioner was also asking: What role are you playing here? Define it, please. He was asking, too: Who are you accountable to, where do you come from? In effect, the older New Left defined their own roles out of any existence in relation to the type of workers’ movement that we have today. One cannot arrive on the scene as a theoretician or publicist and say, ‘Look, workers, here I am.’ Workers are particularly suspicious of people from Marxist groups who show up only when there is some excitement at a factory in the form of a strike, and are nowhere to be seen during the many periods, some of them amounting to years, when the activity of the working class falls short of open strike action.» (Peter Sedgwick, «Farewell, Grosvenor Square», introducción a David Widgery (ed.), The Left in Britain, Penguin 1976, págs. 19-41.)

1986 «It is with great sadness that we inform our readers of the death of Nicolas Krassó; he died on January 10th this year, following a fire accident at his home in November from which he did not recover. Nicolas joined the editorial committee of the Review in 1965. He brought to the work of our collective invaluable human, intellectual and political qualities; as comrade, friend and counsellor he will be sorely missed. For us he was a living link with the classical heritage, and contemporary predicament, of Central European socialism.» (Robin Blackburn, «Nicolas Krassó 1930–1986», New Left Review, I/155, January-February 1986.)

1995 «Mandel’s two most distinctive and widely noticed contributions to the NLR of the Sixties were a vindication of Trotsky in debate with Nicholas Krassó and a much reprinted lecture entitled ‘Where is America Going?’ [...] Krassó was a former student of Lukács who had played a role in the establishment of the Budapest Workers’ Council in 1956 [...] Krassó and Mandel were both too inclined to judge Trotsky by a Leninist yardstick, Krassó criticising Trotsky for not having displayed Lenin’s political skills in his battle against Stalin and Mandel being over-cautious in differentiating Trotsky’s legacy from Leninist orthodoxy.» (Robin Blackburn, «Ernest Mandel: 1923-1995», New Left Review, Londres, nº 213, septiembre-octubre 1995, págs. 96-100.)

1998 «El aparente ecumenismo de la Review hacia el final de la década de 1960 se vio desmentido por una posición mayoritaria emergente, a la que se sumó plenamente Anderson. Según se dice en el “Decennial Report”, “las influencias combinadas del maoísmo y del althusserianismo estaban... en rápido ascenso en la NLR” (pp. 30-31). No sería una exageración definir a la revista entre 1968 y 1970 como políticamente cuasi-maoísta y teóricamente neoalthusseriana. Ya nos hemos referido al recurso de Anderson a categorías althusserianas en “Components”. Tales simpatías eran asimismo pronunciadas en otros miembros del consejo de redacción, especialmente en los casos de Brewster, Stedman Jones y Juliet Mitchell. El artículo de ésta: “Women: The Longest Revolution”, publicado en 1966, iniciaba la apropiación feminista del marxismo de Althusser y fue un trabajo pionero en la teoría feminista-socialista contemporánea en proceso de gestación. Las tendencias maoístas fueron bastantes más discretas. (Una propuesta de publicar en NLR una antología de escritos del mariscal Lin Piao, delfín del presidente, fue abandonada en el último momento ante su caída en desgracia en 1972.) Estas tendencias salieron a la superficie por primera vez en un episodio central del periodo que estamos considerando: el debate sobre Trotsky y su legado entre un redactor de la NLR, Nicolás Krassó, y el dirigente de la Cuarta Internacional Ernest Mandel, que tuvo un amplio eco y fue traducido y publicado en el extranjero. (47. Los textos correspondientes a Krassó, “Trotsky’s Marxism», NLR nº 44, julio/agosto 1967, pp. 64-86; Mandel, “Trotsky’s Marxism: An Anti-Critique», NLR nº 47, enero/febrero 1968, pp. 32-51; Krassó, “Reply to Ernest Mandel”, NLR nº 48, marzo/abril 1968, pp. 90-103; y Mandel, “Trotsky’s Marxism: A Rejoinder”, NLR nº 56, julio/agosto 1969, pp. 69-96.) Tanto el primer artículo de Krassó como su respuesta a Mandel fueron significativamente preparados para la publicación por Anderson, quien introdujo elementos maoístas y althusserianos en la crítica al trotskysmo redactada por el antiguo discípulo de Lukács. (48.) En síntesis, “Trotsky’s Marxism” equiparaba a Stalin y Trotsky como alternativas erróneas a Lenin y comparaba las realidades de la Revolución China con las veleidades de la Cuarta Internacional. Krassó rechazaba la teoría de la “revolución permanente” y sostenía que la perspectiva de Trotsky era una “falsificación” de la posición de Lenin, de mayor envergadura incluso que el “socialismo en un solo país” de Stalin. [...] El error teórico principal subyacente en la problemática de la revolución permanente, y que determinaba el congénito “voluntarismo” político de Trotsky, era lo que Krassó calificó como “internacionalismo abstracto” en su réplica a la respuesta de Mandel (p. 103). [...] El “Decennial Report” da a entender que la idea que se formula en estos artículos sobre el destino del comunismo internacional después de Lenin gozaba del apoyo mayoritario del consejo de redacción de la NLR (Krassó, paradójicamente, era el más refractario a la inspiración althusseriana-maoísta). Como resultado, la segunda réplica de Mandel sólo fue publicada quince meses después del segundo artículo de Krassó. Pero esta anticrítica tendría un efecto paradójico. Porque, de acuerdo con el informe, la actitud de Anderson con respecto a Trotsky iba a ser “permanentemente alterada” por la defensa que Mandel hacía de él (p. 31.). Una gravitación hacia el trotskysmo se había puesto en marcha, inicialmente en el propio Anderson y posteriormente, a través de su influyente mediación, en otros miembros fundamentales del consejo de redacción. Se mantendría un complejo equilibrio con el maoísmo hasta el final de la década, antes de pasar a la contraposición al maoísmo en los primeros años 70. (50. Cf. la cita de Blackburn que ofrece Lin Chun (The British New Left, Edinburgh, Edinburgh University Press, 1993, p. 175 n. 21) acerca de la polémica Krassó-Mandel como demostración de que la NLR no era de orientación trotskysta.) Los papeles serían invertidos: el trotskysmo, supuesto primo no leninista del estalinismo, se convertiría en el heredero del leninismo; el maoísmo, presunto par del leninismo, se convertiría en el vástago oriental del estalinismo. Fuesen cuales fuesen los intercambios, el caso es que en 1967 Anderson había colaborado en una vigorosa crítica de sus propias afinidades posteriores.» (Gregory Elliot, Perry Anderson, el laboratorio implacable de la historia [1998], traducción de Gustau Muñoz, Publicaciones de la Universidad, Valencia 2004, págs. 106-109.)

2000 «4. De 1966 a 1968 la NLR entró en una cuarta fase definible (núms 36-51). Su oposición al régimen laborista contemporáneo se expresó en dos libros publicados consecutivamente dentro de la serie 'Penguin Specials' y editados por la Review que buscaban dar la palabra a las dos más importantes fuerzas opositoras a dicho gobierno: el movimiento sindicalista que luchaba contra la congelación de los sueldos y la deflación en 1967 (The Incompatibles) y el movimiento estudiantil que culminó en las rebeliones de 1968 (Student Power). El editor de la revista elaboró un mapa crítico de la intelectualidad académica británica, Components of the National Culture [Los Componentes de la Cultura Nacional], en NLR 50. Además el boletín abordó por primera vez las cuestiones clásicas del movimiento revolucionario internacional del siglo, organizando un debate entre colaboradores comunistas, trotskistas y lukácsianos sobre el papel de Trotsky en la revolución rusa y su posguerra. Este debate fue iniciado por Nicolás Krassó, un editor de la Review que había protagonizado el levantamiento húngaro de 1956. En cuanto al extranjero, se reanudó la atención al tercer mundo cubriendo la expansión por América Latina de las guerrillas inspiradas en el modelo cubano y los triunfos de la revolución vietnamita en la Indochina. Las corrientes guevaristas y maoístas, entre otras, caracterizaban este período. Por los mismos años, La Review inauguró la serie de traducciones y exposiciones de textos del 'Marxismo Occidental', desde Gramsci, Lukács y Korsch, que se convertiría en uno de sus más importantes proyectos. El marxismo occidental se consideraba como un recurso imprescindible para rechazar tanto el catequismo autorizado del comunismo oficial como el filisteísmo anodino de la socialdemocracia. Los eclécticos intereses teóricos del boletín se vieron reflejados en artículos sobre el psicoanálisis (Adorno, Lacan) así como reimpresiones de textos claves de los formalistas y constructivistas rusos. En 1966 se empezó a discutir la cuestión de la liberación de la mujer con la publicación del innovador ensayo de Juliet Mitchell, 'Women: The Longest Revolution' [La mujer: La revolución más larga] en NLR 40, una síntesis original de de Beauvoir, Engels, Viola Klein, Betty Friedan y otros analistas de la opresión de la mujer.» («Breve historia de la New Left Review», en el sitio de la edición en español de esta revista publicada por la editorial Akal, de Madrid, desde 2000.)

2006 «18. The expression originates with the aged Marxist philosopher Georg Lukács, who was informed by his student and demonstrator Miklós Krassó in the evening of 23 October about the day’s events after the armed conflict in front of the Radio Building had begun. “We are at the mercy of an unknown force”, said the professor, to which Krassó remarked: “This unknown force is the Hungarian people”. Cf. Zoltán Szabó, Terepfelverés, p. 239.» (Paul Lendvai, One day that shook the Communist World. The 1956 Hungarian uprising and its legacy (2006, en alemán), Princeton University Press 2008, pág. 256.)

«1. El antitrotskismo. Entre el amplio material fundamentado contra Trotsky desde las posiciones estalinistas, se encuentra la recopilación de Lenin, Contra el trotskismo (2 tomos, Anteo, Buenos Aires 1975), el folleto del propio Stalin, ¿Trotskismo o leninismo? (Ed. ETA, Medellín-Colombia 1971). Aparte del opúsculo de Leo Figuéres, Le trotskisme, cet antileninisme (Sociales, París 1969), cabe señalar también el voluminoso compendio del maoísta greco-francés Kosta Mavrakis, Sobre el trotskysmo (La Flor, Buenos Aires 1974, tr. Graciela Isnardi). Una crítica exhaustiva de ambos fue la desarrollada por Denise Avenas y Alain Brossat, Sur l´antitrotskysme (Maspero, París 1973), en la que se pone en evidencia como los autores aceptan prácticamente todas las falsificaciones de estalinismo, incluyendo los "procesos de Moscú"... Con el apartado soviético se podría escribir un extenso tratado, y el lector podrá encontrar su huella en las notas de las ediciones de Lenin, solamente Nadia Krupskaya pudo escribir en la URSS estalinista con una notable veracidad sobre Trotsky en su Mi vida con Lenin (Mandrágora, Barcelona 1976), obra publicada cuando la “T” de “trotskista” era el más seguro equivalente de muerte o desaparición. Desde una perspectiva muy diferente se podría citar la tentativa del notable historiador norteamericano, Stephen F. Cohen, por desarrollar una interpretación "anti-Deutscher", en su Bujarin y la revolución bolchevique. Biografía política, 1888-1938 (Siglo XXI, Madrid 1976, tr. Vicente Romano García). Cohen trata de imponer a Bujarín como la alternativa más adecuada al estalinismo, una aportación que resultaría muy criticada pero que tiene sus partidarios entre sectores de intelectuales heterodoxos del área del PCE-PSUC. Un debate más al día fue el promovido por la New Left Review, con aportaciones del eurocomunista Nicolás Krassó, y las respuestas de Ernest Mandel, en El marxismo de Trotski (Cuadernos de Pasado y Presente, México 1970, tr. Ofelia Castillo), que comprende otras aportaciones complementarias por parte de Monty Johnstone, el cubano Roberto Yepes y Tamara Deutscher. Desde una óptica socialista de izquierda se encuentran las críticas desarrolladas por Geoff Hogson, Socialismo y democracia parlamentaria (Fontamara, Barcelona 1980, tr. Marta Humprets). La hoy olvidada corriente consejista concentró sus airadas críticas en el opúsculo de Willy Huhn, Trotsky, Le Staline manqué (Spartacus/René Lefeuvre, París s/f), con un texto añadido de Paul Mattick, Stalinisme et bolchevisme.» (Pepe Gutiérrez-Álvarez, «Mi vida de Trotsky y algunos libros más...», Viento Sur, 26 marzo 2006.)

2009 «Party loyalties never impeded Peter’s independence of mind. In 1967 NLR inaugurated a debate on ‘Trotsky’s Marxism’ with a powerful critique by Nicolas Krassó, one of the left leaders of the Hungarian uprising of 1956, and a member of the NLR editorial committee. The de-Stalinization process in the Soviet Union had semi-rehabilitated Bukharin and other Old Bolsheviks; Trotsky alone remained anathema, and this was the first serious attempt to discuss his legacy within a broader left. Krassó was a former pupil of Lukács, well versed in both the theory and the practice of the official Communist movement. Ernest Mandel despatched a defensive reply. Krassó challenged him once again; Mandel’s second reply was more effective. [3. See Nicolas Krassó, ‘Trotsky’s Marxism’, NLR 1/44, July–Aug 1967; Mandel’s reply in NLR 1/47, Jan–Feb 1968; Krassó’s response in NLR 1/48, Mar–Apr 1968; and Mandel’s rejoinder in NLR 1/56, July–Aug 1969.] I remember well Peter’s first response to the initial exchange. ‘I agree with Krassó,’ he told me. ‘Ernest’s response is unconvincing.’ He forced me to re-read the Krassó text carefully and, while I could see he had a case, partiinost prevented me from admitting it to anyone except Peter. One outcome was a growing friendship with the Hungarian. In an interview conducted with him shortly before Krassó’s death, Peter asked how he would sum up the meaning of the Hungarian revolution. With characteristic wit and mordancy, Krassó replied: “I have often remembered the 19th Party Congress in the Soviet Union in 1952. Stalin kept silent throughout the Congress till the very end when he made a short speech that covers about two and a half printed pages. He said there were two banners that the progressive bourgeoisie had thrown away and which the working class should pick up—the banners of democracy and national independence. Certainly nobody could doubt that in 1956 the Hungarian workers raised these banners high.” [4. ‘Hungary 1956: A Participant’s Account’, in Ali, ed., The Stalinist Legacy: Its Impact on 20th Century Politics, Harmondsworth 1984.]» (Ali Tariq, «Death of a comrade. Peter Gowan: 1946–2009», New Left Review n° 59, septiembre-octubre 2009, págs. 39-48.)

Selección bibliografía de y sobre Nicolás Krassó

1963 Nicolas Krassó, «Revolutionary Romanticism» (Victor Serge, Memoirs of a Revolutionary 1901-1941, translated and edited by Peter Sedgwick, Oxford UP, 401 pp.), New Left Review (Londres), nº 21, octubre 1963, págs. 107-111.

1966 Nicolas Krassó, «Attila Jozsef», New Left Review (Londres), nº 37, mayo-junio 1966, págs. 53-54.

1967 Nicolas Krassó, «Trotsky’s Marxism», New Left Review (Londres), nº 44, julio-agosto 1967, págs. 64-86.

1968 Ernest Mandel, «Trotsky’s Marxism: an anti-critique», New Left Review (Londres), nº 47, enero/febrero 1968, págs. 32-51.

Nicolás Krassó, «Crítica del marxismo de Trotski», Pensamiento Crítico (Habana), nº 13, febrero 1968, págs. 131-160.

Nicolas Krassó, «Reply to Ernest Mandel», New Left Review (Londres), nº 48, marzo/abril 1968, págs. 90-103.

Monty Johnstone, «Trotsky and the debate on socialism in one country», New Left Review (Londres), nº 50, julio/agosto 1968, págs. 113-123.

Tamara Deutscher, «On Krassó's Reply to Mandel», New Left Review (Londres), nº 50, julio/agosto 1968, págs. 127-128.

Roberto Yepe, «Trotsky’s Marxism», New Left Review (Londres), nº 51, septiembre/octubre 1968, págs. 95-96.

Nicolas Krassó, «Reply to Tamara Deutscher», New Left Review (Londres), nº 51, septiembre/octubre 1968, págs. 96-97.

Kenneth John Tarbuck, «Trotsky’s Marxism: a reply to Nicolas Krassó», The Bulletin of Marxist Studies (Etchinghill), nº 1, otoño 1968, págs. 27-39.

Cliff Slaughter, «Trotsky’s Marxism under attack: a reply to the recent articles by Nicolas Krassó», Fourth International, International Committee of the Fourth International (Londres), nº 5, 1968, págs. 45-57.

1969 Ernest Mandel, “Trotsky’s Marxism: A Rejoinder”, New Left Review (Londres), nº 56, julio-agosto 1969, págs. 69-96.

Nicolas Krassó, «Le marxisme de Trotsky», Les Temps modernes, París, nº 276, junio-julio 1969, págs. 2187-2217. Ernest Mandel, «Le marxisme de Trotsky: critique d’une critique», Les Temps modernes, París, agosto-septiembre 1969, nº 277-278, págs. 46-71. Nicolas Krassó, «Le marxisme de Trotsky: réponse à Ernest Mandel», Les Temps modernes, París, agosto-septiembre 1969, nº 277-278, págs. 72-91. Ernest Mandel, «Le marxisme de Trotsky: réponse à Nicolas Krassó», Les Temps modernes, París, octubre 1969, nº 279, págs. 493-524 (Premier aperçu à propos de l’“empirisme et de l’historiographie marxiste”, 493. Lénine, Trotsky, et la théorie du parti, 497. Les options de 1923, 500. Nature de la bureaucratie soviétique, 505. Le Komintern et la révolution mondiale, 512. Unité de la théorie et de la pratique, 517. Deucième aperçu à propos de l’“empirisme et historiographie marxiste”, 521).

1970 Nicolás Krassó & Ernest Mandel & Monty Johstone, El marxismo de Trotski, traducción de Ofelia Castillo, Cuadernos de Pasado y Presente, nº 15 (publicación periódica mensual dirigida por José Aricó), Córdoba (Argentina) 1970, 190 págs. Segunda edición: Córdoba (Argentina) 1972, 190 págs. Tercera edición: Pasado y Presente, México 1977, 190 pags.

Nicolas Krassó & Ernest Mandel & Monty Johstone, Il marxismo di Trockij, trad. dall’inglese di Giovanni Ferrara, De Donato, Bari (Italia) 1970, 192 págs.

1971 Nicolas Krassó & Ernest Mandel, Trotskijs marxism. Kritik, antikritik, kritik, Zenit & Bo Cavefors bokförlag (Zenitserien 12), Kristianstad (Suecia) 1971, 142 págs.

Nicolas Krassó (Editor), Trotsky. The great debate renewed, New Critics Press Inc., San Luis (Misuri) 1972

1972 Nicolas Krassó (Editor), Trotsky. The great debate renewed, New Critics Press Inc., San Luis (Misuri) 1972, xiii+191 págs. Índice: Introduction, by David Horowiz, v-xi. Preface, by Nicolas Krassó, xiii. Nicolas Krassó, Trotsky’s Marxism, 11. Ernest Mandel, “Trotsky’s Marxism”: an anti-critique, 43. Nicolas Krassó, Reply to Ernest Mandel, 71. Ernest Mandel, “Trotsky’s Marxism”: a rejoinder, 91-123 (Empiricism and Marxist historiography: a first approach, 92. Leon Trotsky, and the theory of the party, 95. The content of the 1923 options, 98. The nature of the Soviet bureaucracy, 104. Socialism in one country, 107. The Comintern and world revolution, 111. The unity of theory and practice, 116. Empiricism and Marxist historiography: a second approach, 120). Roberto Jeppe, A Comment on Krassó, 125. Nicolas Krassó, Reply to Roberto Jeppe, 127. Monty Johnstone, Socialism in one country, 129-144. Monty Johnstone, Reply to Ernest Mandel, 145-150. Christopher John Arthur, The coming Soviet revolution, 151-191 (Preliminaries, 155. The basis of degeneration, 160. Alienation, 171. “Bonapartism?”, 176. Ultraleft alternatives to Trotsky, 185. Is the bureaucracy a class?, 189. Conclusion).

1986 Robin Blackburn, «Nicolas Krassó: 1930-1986», New Left Review (Londres), nº 155, enero-febrero 1986, págs. 125-128.

Textos de Nicolás Krassó en el Proyecto Filosofía en español

1968 Crítica del marxismo de Trotski (Pensamiento Crítico 13:131-160.)

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