Guillermo Furlong Cardiff
 
SJ
1889-1974 
Guillermo Furlong Cardiff 1889-1974

Erudito y prolífico historiador argentino, también de la filosofía –su imprescindible Nacimiento y desarrollo de la filosofía en el Río de la Plata 1536-1810–, sacerdote católico y miembro de la Compañía de Jesús. Hijo de inmigrantes irlandeses nació el 21 de junio de 1889 en Pueblo Aguirre, localidad fundada un año antes como estación del nuevo ferrocarril, denominada después Arroyo Seco (provincia de Santa Fe). Su primera educación fue anglófona, en el Colegio Británico de Rosario (a 30 kms. de su pueblo), ingresando después en el Colegio de la Inmaculada en Santa Fe, donde el jesuita Julián Hurley recondujo su vocación hasta hacerle ingresar en el noviciado de la Compañía de Jesús en Córdoba. En 1905 le llevaron a España para realizar los estudios de humanidades en el Monasterio de Veruela (en Aragón, histórica institución cisterciense del siglo XII, gestionada por los jesuitas desde 1877). En España recibió el influjo del erudito archivero Ramón O'Callaghan Forcadell (1834-1911). Fue luego trasladado a los Estados Unidos del Norte de América, donde concluyó sus estudios de ciencias y de filosofía, doctorándose en 1913 en la jesuita Universidad de Georgetown, en Washington D. C. Ejerció después como profesor de historia argentina en el Colegio del Salvador, en Buenos Aires. Y en 1920 volvió a España, para cursar estudios de Teología en Barcelona, frecuentando por los veranos el sevillano Archivo de Indias, entre otros.

Guillermo Furlong en Caras y Caretas, Buenos Aires, 7 enero 1939

Ordenado sacerdote en 1924 regresó al año siguiente a Buenos Aires, donde ejerció como profesor, en el Colegio del Salvador, de literatura, apologética, historia argentina, instrucción cívica e inglés. Asesor general de la Juventud de la Acción Católica Argentina, firmó en 1937 el Nihil obstat de la obra Qué saldrá de la España que sangra, de Julio Meinvielle (edición del Secretariado de Publicaciones de la Asociación de los Jóvenes de la Acción Católica). El 24 de junio de 1939 ingresó como miembro de número en la Academia Nacional de la Historia, tras haber sido elegido meses antes para reemplazar al fallecido Luis María Torres. En 1942 fue uno de los fundadores de la Junta de Historia Eclesiástica Argentina, de la que fue vicepresidente y dirigió su revista Archivum (desde 1959 hasta su fallecimiento). En 1956 tomó parte activa en la fundación de la Academia Nacional de Geografía. No intervino en el Primer Congreso Nacional de Filosofía (Mendoza 1949), en el que sí participó su discípulo Juan Carlos Zuretti, con el trabajo «Algunas corrientes filosóficas en Argentina durante el período hispánico. La llamada filosofía moderna» (donde le cita).

A principios de 1952 quedó impresa su obra Nacimiento y desarrollo de la filosofía en el Río de la Plata 1536-1810 (el colofón lleva fecha de quince de enero), aunque el texto debía estar ya dispuesto cinco años antes, pues las correspondientes aprobaciones doctrinales, del ordinario católico y del superior jesuita, llevan fecha de abril y mayo de 1947. Este libro fue publicado por la Fundación Vitoria y Suárez, constituida en Buenos Aires en 1946 bajo los auspicios de la Institución Cultural Española (fundada en el Buenos Aires de 1912 por el médico Avelino Gutiérrez del Arroyo), y se expresa que la edición contó «con el generoso concurso», desde Madrid, del Instituto de Cultura Hispánica.

Sello de los correos argentinos dedicado a Guillermo Furlong Cardiff 1889-1974

Falleció en Buenos Aires el día 20 de mayo de 1974, a los 86 años de edad, mientras regresaba en subterráneo de pronunciar una conferencia. El padre Guillermo Furlong S. J. utilizó también en algunos de sus escritos el pseudónimo Francisco Talbot. El 10 de noviembre de 1975 el Instituto Superior Antonio Ruiz de Montoya (fundado en 1960 en Posadas, provincia de Misiones) creó el Centro de Investigaciones Históricas Guillermo Furlong. En Arroyo Seco funciona un Centro Cultural Guillermo Furlong.

«Furlong Cardiff (Guillermo Juan). Biog. Jesuíta americano, n. en Villa Constitución (República Argentina) en 1889. Profesor de literatura española e historia de la República Argentina en el Colegio del Salvador de Buenos Aires y miembro correspondiente del Ateneo Hispano-Americano de Wáshington, ha escrito: Geografía argentina (Buenos Aires, 1917). Es colaborador de esta Enciclopedia.» (Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, Hijos de J. Espasa, Barcelona 1924, tomo XXV, pág. 250.)

«El sacerdocio argentino en la Exposición de Sevilla. El miembro del Cabildo Metropolitano de Buenos Aires, canónigo Gustavo J. Franceschi, está reuniendo antecedentes para un trabajo sobre la actuación del clero argentino que será enviado a la Exposición Iberoamericana de Sevilla. Para este cometido monseñor Franceschi ha sido designado oficialmente por la autoridad eclesiástica, en unión de los presbíteros Nicolás Fasolino, Alberto Molas Terán, Manuel Juan Sanguinetti y de los padres fray Julián B. Lagos, fray Tomás Luque y Guillermo Furlong.» (La Vanguardia, Barcelona, miércoles 15 de febrero de 1928, pág. 11.)

«L'hispanisme té actualment dues formes: una, que acusa els patriotes del 1810 d'haver espanyolitzat la nostra histôria i, l'altre, que vol provar l'exclusivita de la influéncia idéolôgica espanyola. La contradicció entre les dues formes es només aparent, tota vegada que, tant l'una com l'altra, es proposa desprestigiar la Revoluciô de Maig, treure-li el seu contingut progressiu i, per fi, doblegar el notre orgull per la independencia del nostre paîs per a infondren's el servilisme del colonialisme. La primera d'aquestes posiciones ve sobretot insuflada per les elucubracions d'un frare jesuïta, el R. P. Guillermo Furlong, i deu la serva direcciô al president de l'Acadèmia Nacional de la Histôria. Tracta de demostrar que les idees recolucionàries de l'època no foren mai conegudes al Río de la Plata, que els nostres països ne coneixen mes antecedents histôrics i ideolôgics que els espanyols i posa tot el seu calor par a demostrar al seu torn les idees peninsulars –fins i tot les de Carles III i els seus col.laboradors que van penetrar els nostres països junt amb des de tots els autors contemporanis progressius–, que fins i tot aquestes idees sôn absolutament independents de les idees que van acompanyar les revolucions burgeses i populars de la resta del môn i havent sorgit a Espanya prescindint totalment de les lluites de classes del seu propi país.» (Berta Perlstein, «Una veu democratica argentina. Tenim sempre davant nostre el contrast de dues Espanyes», Lluita. Organ del Partit Socialista Unificat de Catalunya, nº 185, [París] 29 diciembre 1948.)

«Guía del lector. Nacimiento y desarrollo de la filosofía en el Río de la Plata 1536-1810, por Guillermo Furlong, S. J. Dentro de la serie de publicaciones de la «Fundación Vitoria y Suárez», ha visto la luz en Buenos Aires el trascendental estudio del erudito jesuíta padre Furlong acerca de la filosofía en el área platense durante la dominación española. Acreditase en este voluminoso trabajo, dotado del más completo erudito, una elaboración escrupulosa y una solidez de las doctrinas que hacen creer que sea fruto de todo una vida dedicada al tema. Inútil es ponderar que a través de la historia filosófica de la zona del Río de la Plata se historia también toda la vida intelectual e ideológica de aquellos países, por lo cual el libro del P. Furlong posee también personalidad en el estudio de las vicisitudes políticas de los mismos y la gestación de su independencia. La edición de este trascendental trabajo fue realizada dentro de las conmemoraciones del IV centenario de fray Francisco de Vitoria y la entidad realizadora de la publicación contó para ello con el apoyo de nuestro Instituto de Cultura Hispánica.» (La Vanguardia Española, Barcelona, jueves 12 de junio de 1952, pág. 13.)

«Uno de los principales aspectos de la lucha esclarecedora del Padre Furlong es precisamente situar en su verdad esa acción de España en el Nuevo Mundo, y situarla con la ajustada exactitud de juicio en el que es tan difícil tan ansiada objetividad. Concebida la historia como ciencia no caben en ella leyendas negras ni tampoco leyendas blancas que hagan de los conquistadores hispanos seres semiangélicos sólo movidos por los más altos intereses y las más nobles pasiones. Es que la verdad –como ya lo señaló el cartabón aristotélico– está a igual distancia de una exageración que de la otra, y esto bien lo aquilataba este historiador que si alguna vez se dejó llevar por lo subjetivo en su refinación de la leyenda negra fue por la indignación que en toda alma noble despierta la injusticia, sobre todo cuando no es la injusticia de la ignorancia sino la injusticia de lo tergiversado maliciosamente. La obra de España en Indias, sobre todo en lo referente a la cultura, la estudió exhaustivamente el padre Furlong y dentro de esa acción cultural destacó la labor realizada por la Compañía de Jesús a la que pertenecía y en la que fue una de las grandes figuras ignacianas. […] Con la nueva escuela comienza la revisión de la obra de España, labor en la que se destacará el Padre Furlong. Pero si una de las dos grandes vertientes de la opera omnia de nuestro sabio historiador es el análisis de la acción cultural de España y particularmente de los jesuitas en el Río de la Plata, la otra gran vertiente, el otro decisivo aspecto de su labor historiográfica es el estudio de las bases ideológicas de nuestra revolución, sus precursores y el contenido doctrinario y espiritual de Mayo. En este aspecto su labor centró la admiración y también la polémica y su enseñanza trascendió en mucho nuestras fronteras nacionales. Su obra señera en la que se unen esas dos vertientes es sin duda Nacimiento y desarrollo de la filosofía en el Río de la Plata 1536-1810. En ella rebate a los numerosos detractores de la enseñanza filosófica impartida en nuestro territorio, formados en el iluminismo dieciochesco que nutre en general los juicios de la historiografía decimonónica y del positivismo histórico. Furlong demostró a través de los textos, de la distribución de las materias, de la enseñanza impartida por los profesores y de la formación de éstos, cuál era en realidad el contenido y el ámbito de los estudios y analizó cómo en base a generalidades divulgadas desde los tiempos de la Ilustración se había centrado el ataque a la especulación filosófica no utilitaria y a la llamada «infecunda escolástica». Y demostró cómo la escolástica, que había atravesado ciertamente un periodo de decadencia, se había renutrido a sí misma y cobrado vigor, vuelo e impulso. Lo más importante de este libro es que analiza la enseñanza impartida por los jesuitas como bases del pensamiento doctrinario de Mayo, especialmente a través de la luz de Francisco Suárez, El Doctor Eximio, en sus obras que fueron quemadas en Londres por mano del verdugo y por orden de Jacobo I de Inglaterra por atacar el absolutismo real como se lo informaba el conde de Gondomar, embajador en Londres, a Felipe III. Analiza la doctrina del Pacto en Suárez, con la Soberanía transferible, y la del Contrato Social de Rousseau con su Soberanía intransferible por ser pacto de los ciudadanos entre sí, y no como en Suárez pacto entre el pueblo y el soberano. Por ello sostiene que «fue el filósofo español y no el filósofo francés quien dio a los hombres de 1810 la llave de oro que habría de abrirles las puertas de la libertad». Numerosos y calificados han sido los defensores de esta tesis suareciana, tanto en nuestro país como en otros de América, y a poco de publicada la obra de Furlong, Víctor Frankl, desde la Universidad de Bogotá, en Colombia, enviaba a la Revista de Historia de América su denso trabajo acerca del jusnaturalismo tomista como fuente del primer plan de Confederación Hispanoamericana, y actualmente es raro el trabajo sobre las fuentes del movimiento emancipador hispanoamericano donde no se reconozca el rico aporte del pensamiento de los grandes teólogos y juristas de España y de Indias, especialmente la doctrina del Doctor Eximio. […] Esta tesis del padre Furlong se ha impuesto definitivamente aunque no en el sentido absoluto con que él la formula. Porque no puede ser negada la influencia del iluminismo en las bases ideológicas de Mayo y es precisamente el mismo padre Furlong quien nos ha comprobado la existencia de los libros donde eran expuestas las Nuevas ideas en las bibliotecas del Río de la Plata durante la dominación hispánica; pero la gran contribución de Furlong a este tema –acaso el más apasionante porque es el parto de la Patria– es dejar sentada la influencia de los jesuitas en la obra emancipadora, influencia hoy reconocida casi sin excepciones.» (Leoncio Gianello, «Guillermo Furlong S. J.», en Homenaje al R. P. Guillermo Furlong S. J., Sesión pública nº 980, de 20 de mayo de 1975, de la Academia Nacional de la Historia, en Boletín de la Academia Nacional de la Historia, volumen 48, Buenos Aires 1975; reeditado en Revista América, Centro de Estudios Hispanoamericanos, nº 10, Santa Fe 1991.)

«b) La obra historiográfica de Guillermo Furlong. Un nombre insoslayable es el del P. Guillermo Furlong (1889-1974), santo sacerdote, maestro de historiadores y autor de una obra que bien puede calificarse de sobrehumana, tanto por los temas que trató como por la extensión de los mismos muy superior al trabajo mancomunado de varios investigadores. Si quisiera ofrecer un panorama de toda su obra, serían necesarias muchas páginas, pero aquí sólo mencionaré su aporte a la historia de la filosofía en el periodo comprendido entre 1536 y 1810, especialmente su voluminoso libro Nacimiento y desarrollo de la filosofía en el Río de la Plata, 731 pp., Ed. Kraft, Buenos Aires 1952, al que habría que agregar diversas monografías anteriores y posteriores a esa obra (cf. Bibl.). Furlong merece, como nadie, la excepción al método expositivo de una historia de la filosofía que no cita a los historiadores en el contexto. Y lo merece porque buscó y descubrió manuscritos, ediciones inhallables, aportó datos valiosísimos, estudió, valoró y criticó las circunstancias históricas, destruyó fantasías contrapuestas a la realidad histórica, llevó su generosidad a límites tales que regalaba información histórica utilizada frecuentemente por terceros que no se molestaron en citar la fuente. Por ello, la obra anteriormente mencionada puede ser considerada, sobre todo en algunos aspectos, una verdadera fuente de estudios e información. Mi propia obra –cuya elaboración él bien conocía y alentaba– sobre la Historia de la filosofía en Córdoba, 1610-1983 (3 vols., 1992/3) y ésta misma que el lector tiene en sus manos, no hubiesen sido posibles sin el aporte invalorable del P. Furlong.» (Alberto Caturelli, Historia de la filosofía en la Argentina 1600-2000, Ciudad Argentina, Buenos Aires 2001, pág. 762.)

Sobre Guillermo Furlong Cardiff

1994 Mario Tesler, La obra oculta del Padre Furlong, Instituto de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas, Buenos Aires 1994, 128 págs.

Selección bibliográfica de Guillermo Furlong Cardiff

1933 Los jesuitas y la cultura rioplatense, Impresor Urta y Curbelo, Montevideo 1933, 161 págs. Editorial Huarpes (Biblioteca Enciclopédica Argentina, nº 9), Buenos Aires 1946, 284 págs.

1936 Cartografía jesuítica del Río de la Plata, Facultad de Filosofía y Letras, Buenos Aires 1936, 2 vols.: 228 págs. + 51 planos.

1944 Bibliotecas argentinas durante la dominación hispánica, Editorial Huarpes (Cultura colonial argentina, nº 1), Buenos Aires 1944, 180 págs.

1945 Músicos argentinos durante la dominación hispánica, Editorial Huarpes (Cultura colonial argentina, nº 2), Buenos Aires 1945, 203 págs.

Matemáticos argentinos durante la dominación hispánica, Editorial Huarpes (Cultura colonial argentina, nº 3), Buenos Aires 1945, 255 págs.

1946 Arquitectos argentinos durante la dominación hispánica, Editorial Huarpes (Cultura colonial argentina, nº 4), Buenos Aires 1946, 427 págs.

Artesanos argentinos durante la dominación hispánica, Editorial Huarpes (Cultura colonial argentina, nº 5), Buenos Aires 1946, 454 págs.

1947 Médicos argentinos durante la dominación hispánica, Editorial Huarpes (Cultura colonial argentina, nº 6), Buenos Aires 1947, 314 págs.

1948 Naturalistas argentinos durante la dominación hispánica, Editorial Huarpes (Cultura colonial argentina, nº 7), Buenos Aires 1948, 439 págs.

1950 El General José de San Martín, ¿Masón - Católico - Deísta?, Club de Lectores, Buenos Aires 1950, 109 págs. Theoría, Buenos Aires 1963, 143 págs.

1951 La cultura femenina en la época colonial, Editorial Kapelusz, Buenos Aires 1951, 264 págs.

1952 Nacimiento y desarrollo de la filosofía en el Río de la Plata 1536-1810, Kraft, Buenos Aires 1952, 759 páginas.

Escritores coloniales rioplatenses, serie de 24 monografías publicadas entre 1952 y 1972.

1953- Historia y bibliografía de las primeras imprentas rioplatenses 1700-1850, tomo 1: Editorial Guarania, Buenos Aires 1953, 596 págs.; tomo 2: Librería del Plata, Buenos Aires 1955, 596 págs.; tomo 3: Librería del Plata, Buenos Aires 1960, 461 págs.; y tomo 4: Librería Huemul, Buenos Aires 1975, 733 págs.

1960 Los jesuitas y la escisión del Reino de Indias, Universidad del Salvador (Historia de América nº 4), S. de Amorrortu e Hijos, Buenos Aires 1960, 171 págs.

1969 Historia social y cultural del Río de la Plata, 1536-1810, Tipográfica Editora Argentina, Buenos Aires 1969, 3 vols.: 750+575+505 págs.

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