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José Antonio García-Junceda y Álvarez de Quiñónes 1929-1986
Doctor en Filosofía en 1958 por la Universidad de Madrid, con la tesis La sindéresis en el pensamiento de Santo Tomas (T3812, 194 h.), dirigida por José Todolí Duque, siendo su ponente Leopoldo Eulogio Palacios. Incorporado a la docencia en la Universidad de Madrid, en el entorno de Adolfo Muñoz Alonso, fue profesor adjunto. Participó en la vida filosófica del momento: IV Semana Española de Filosofía –Madrid 1957–, III Convivencia de filósofos jóvenes –Madrid 1965: «El segundo día actuó en primer lugar Carlos Amable Baliñas Fernández, con la ponencia: La historicidad del ser humano. (...) En el coloquio intervinieron los Sres. Caballero, Rábade, Díaz, Cardín, García Junceda, Morante, Cerezo, García López y López Quintás», reseña Luis Jiménez Moreno–), Congreso Internacional de Filosofía en conmemoración de Séneca en el XIX Centenario de su muerte –Córdoba 1965–, &c. En 1972 fue Vice-Presidente Ejecutivo del V Congreso Internacional de Filosofía Medieval –celebrado en Madrid, Córdoba y Granada, organizado por la Societé Internationale pour l’Etude de la Philosophie Médiévale, SIEMP– y en 1977 presentó al VI Congreso Internacional de Filosofía Medieval, celebrado en Bonn, la ponencia principal de la sección 5ª con el título «La estructura del lenguaje y los grados del conocimiento». Dedicado sobre todo al estudio de la filosofía medieval, en particular al siglo XI, concursó y obtuvo en 1972 una Beca de Investigación de la Fundación Juan March, que le permitió profundizar en sus trabajos y elaborar sucesivas comunicaciones disponibles en la biblioteca de esa prestigiosa Fundación. En el momento de solicitar esta beca contó con el aval de Adolfo Muñoz Alonso, y en la Editorial Fragua estaba previsto publicar los resultados de tales estudios, edición frustrada por el prematuro fallecimiento del autor: |
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«...Para un amplio sector de Historiadores genéricos de la Filosofía, se trata de una cuestión indubitada el considerar que antes del siglo XII, no existieron sino pensadores aislados, privilegiados creadores de doctrinas teológico-filosóficas, cuya huella ha perdurado apreciable en el sinuoso camino de la Filosofía Occidental. Históricamente no puede admitirse que se produzcan esas cumbres del pensamiento sobre llanuras desérticas. El pensar del hombre, de cada hombre, es hijo de su momento histórico y si desde nuestra perspectiva no somos capaces de verlo así es, indudablemente, una deficiencia de nuestra información o de nuestra capacidad de comprensión. (...) Se trata de investigar el desarrollo de la Filosofía en el s. XI, en cuanto que en él se forjan los grandes temas que constituyeron el llamado 'renacimiento' del siglo XII. En la medida en que el siglo XI es un periodo crucial en la cultura de la Edad Media, se intenta comprobar, en contra de lo usualmente reconocido, que la filosofía tuvo en él como en el Arte o la Literatura, la Política o la vida religiosa, una alentadora reelaboración. España, frontera permeable con la cultura Árabe, jugó en es momento un papel fundamental...» (Fragmento de la memoria que presentó para el concurso de la Beca de la Fundación March en 1972) «...El Dr. García-Junceda lleva muchos años investigando con indudable acierto, sobre temas de Historia de la Filosofía Medieval, algunas de cuyas investigaciones ya han visto la luz y otras aunque ampliamente estudiadas, permanecen inéditas. (...) respecto a la investigación llevada a cabo por el Dr. García-Junceda sobre el siglo XI, tanto su tesis como el desarrollo de la misma, tienen un profundo interés Histórico-Filosófico, que favorece a la Historia de la Filosofía y a la Bibliografía española sobre ella muy en especial...» (extracto de la carta dirigida por el profesor Adolfo Muñoz Alonso a la Fundación March en 1972.) |
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El 11 de abril de 1980 tomó posesión de la plaza de Profesor Agregado [categoría que duró pocos años en la universidad española, en la que el funcionario debía permanecer dos años antes de ocupar una cátedra] de Historia de la Filosofía en Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza, hasta su acceso, el 22 de Junio de 1982, a la Cátedra de Historia de la Filosofía Antigua y Medieval de la Universidad Autónoma de Madrid, en la que permaneció hasta su prematuro fallecimiento en 1986. |
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«Profundo conocedor de la Historia de la Filosofía, sus trabajos se encaminaron a mostrar la integración del pensamiento filosófico en la cultura de la época. Sus estudios abarcaron grandes áreas de la historia del pensamiento de la humanidad, pero especialmente se centraron en las épocas antigua y medieval. De los dedicados a la Filosofía Antigua destacan sus trabajos sobre el Pitagorismo Antiguo, Heráclito, el escepticismo de Pirrón y los consagrados a la lógica y la ciencia en Aristóteles, en cuyas vidas Griegas, Sirias y árabes estaba trabajando incluso cuando el dolor de la enfermedad le mantenía postrado en la cama. Su obra más amplia, sin embargo, estuvo dirigida al pensamiento medieval en toda su complejidad, del que era uno de los más importantes especialistas en España.» «...tuvo un gran interés por la Filosofía Árabe, a cuya enseñanza dedicó gran parte de sus clases, habiendo iniciado un Seminario Permanente de Filosofía Árabe a través de su cátedra de la Universidad Autónoma.» «Quienes tuvimos ocasión de conocerle, primero como maestro y profesor y luego como compañero y amigo hemos de lamentar profundamente su pérdida por lo que ella supone: por su sencillez, dedicación, rigor, honradez intelectual y preparación; por su paciencia en oírnos y generosidad en corregirnos; por su saber escuchar, aconsejar, dirigir y ayudar.» (Rafael Ramón Guerrero, «José Antonio García-Junceda y Alvarez Quiñones, 1929-1986», Anales del Seminario de Historia de la Filosofía, 7, 1989, págs. 9-10.) |
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