Ideólogos, teorizantes y videntes [1922]   Santiago Valentí Camp (1875-1934)

Guillermo Eduardo Hartpole Lecky

La cultura británica ofrece a la mirada escrutadora de los psicólogos contemporáneos, muestras fehacientes de que en la evolución de las ideas generales predomina siempre un criterio normativo. Exceptuando la producción filosófica de Francia, ningún otro pueblo europeo ha llegado a poseer una tan intensa y sucesiva germinación intelectual como la que en la centuria pasada se registró en Inglaterra. En estos cinco últimos lustros, dio publicistas famosos, Benjamín Kidd, en su notabilísimo libro The Social Evolution, y Norman Angell, en su volumen The Great Illusion –uno de los más extraordinarios éxitos alcanzados en la esfera ideológica y en el orden político– han venido a reivindicar ante la opinión ilustrada del mundo entero, la personalidad eminente de un historiador, crítico y moralista a quien se había olvidado injustamente: Hartpole Lecky.

Este gran escritor realizó una labor concienzuda, sincera y en algunas respectos, de considerable transcendencia social que, a pesar de su mérito, permaneció obscurecida, quizás por no haber sido traducidos los libros de Hartpole en ocasión adecuada, cuando las lucubraciones y los juicios del egregio publicista hubieran podido irradiar en los grandes centros de laborantismo intelectual desde los cuales tan eficaz influencia puede ejercerse en la conciencia colectiva.

Guillermo Eduardo Hartpole Lecky era irlandés. Había nacido en Newton-Park, en las cercanías de Dublín, en 26 de marzo de 1838, siendo el mayor de los hijos de Juan Hartpole Lecky, cuyos ascendientes habían sido desde antiguo grandes propietarios rurales de Irlanda. Recibió la primera educación en los Colegios Kingstown Armagh [350] y Cheltenham, graduándose de bachiller en el Trinity College de Dublin en 1859 y obteniendo el grado de doctor en 1863. Impulsado Hartpole Lecky por su gran vocación hacia las cuestiones religiosas, se dedicó al estudio de la Teología. Según refiere uno de sus biógrafos, el que con el tiempo fue célebre tratadista, abrigaba la intención de ejercer de pastor protestante.

En 1860, tres años antes de terminar su formación espiritual, publicó un volumen de reducidas dimensiones, intitulado The Religious Tendencies of the Age, que apareció como un trabajo anónimo. Al año siguiente alejóse de aquella dirección intelectual para dedicarse de lleno a la investigación histórica, publicando su segundo volumen intitulado Leaders of Public Opinion in Ireland. Constituye este libro una curiosa y notable serie de trabajos, que vienen a ser perfiles muy acabados de grandes personalidades de las letras y de la política, como Swiff, Floot, Grattan y O'Konnell. Todavía un tanto inseguro de la posición que adoptara, quiso también guardar el incógnito en este libro, que apareció bajo seudónimo obteniendo una calurosa acogida. En 1871 fue reimpreso y el ensayo referente a Swiff, sirvió como prefacio a la nueva edición de las obras completas de este célebre escritor.

Hartpole Lecky, ya definitivamente orientado, seguro de sí mismo, concentró su actividad en la labor histórica, crítica y sociológica, publicando en 1865 la obra en dos volúmenes A History of the Rise and Influence of Rationalisme in Europe, la cual no obstante haber sido objeto de apasionadas controversias, alcanzó un gran éxito entre los elementos más doctos de aquella época y aun en la hora actual, han de recurrir a ella cuantos se propongan desentrañar el valor y la eficacia del racionalismo en la mentalidad de las principales naciones del mundo.

En 1869 apareció otro notabilísimo libro de Lecky: A History of European Morals from Augustus to Charllemagne, que consta asimismo de dos volúmenes. Como el anterior, fue bastante combatido este libro por haber el autor intercalado algunas disertaciones acerca de lo que él denominaba, con espíritu no exento de genialidad, «la historia natural de la moral». El tratadista irlandés, probablemente con anterioridad a Emerson, planteó el problema del sentido biologista aplicado al desenvolvimiento de las ideas éticas, problemas que el filósofo yanqui abordó también en la esfera psicológica al escribir [351] La Historia Natural del Intelecto. La circunstancia de que dos grandes pensadores de países tan alejados en aquella época siguieran en sus indagaciones un criterio análogo, debióse únicamente a una coincidencia, reveladora de que en el ambiente intelectual, tanto de Inglaterra como de los Estados Unidos, habíase establecido una corriente espiritual y emotiva, que sólo supieron recoger aquellos dos grandes hombres.

Las dos citadas obras de Lecky, algunos años después de publicadas, se abrieron paso y tuvieron general aceptación, reconociendo la crítica que el notable escritor había aportado valiosos elementos a la Historia y que sus agudos y sugestivos comentarios abarcaban un amplio sector de la vida humana.

En 1870 publicó Hartpole Lecky su obra maestra: A History of England during the Eighteenth Century, cuyos primero y segundo volúmenes no fueron completados hasta 1890, en que vieron la luz el séptimo y octavo. El objetivo principal que se propuso Lecky con la publicación de esta obra, fue desglosar de la masa general de los hechos históricos los que se refieren a las fuerzas permanentes de la nación inglesa o que, por lo menos, acusan las más fuertes modalidades de la vida de la Gran Bretaña. Este libro es verdaderamente notable, tanto por el sinnúmero de opiniones que recoge, cuanto por la imparcialidad de juicio con que están valorados los acontecimientos y por la perspicacia que revela el autor en sus análisis. Tales cualidades se advierten especialmente en los capítulos en que se hace la descripción de las vicisitudes por que atravesó Irlanda, a la que Lecky amaba entrañablemente, pero sin que en ninguna ocasión el espíritu patriótico sojuzgara al historiógrafo imparcial. En 1892 apareció una nueva edición de esta obra en 12 volúmenes, de los cuales cinco estaban dedicados exclusivamente a Irlanda y constituyeron más tarde una obra independiente con el título de A History of Ireland in the Eighteenth Century.

Hartpole Lecky, en 1891, publicó un tomo de Poemas y en 1896 dos volúmenes de índole política, con el título de Democracy and Liberty, en los que trató concienzudísimamente algunos de los aspectos de las democracias contemporáneas, estudiando su sentido íntimo, sus tendencias y reflejando las virtudes y defectos de la vida jurídica y social de las naciones europeas y, en general, [352] de Francia, Inglaterra y los Estados Unidos. Una buena parte de los autores que se ocupan de la Filosofía y de la Historia política, consideraron que algunas de las conclusiones pesimistas de Lecky eran injustificadas: en la Gran Bretaña fueron objeto de acres censuras y en los Estados Unidos, surgieron enérgicas protestas, que se acentuaron al publicarse en 1899 la nueva edición de este libro, por haber añadido en ella el autor un juicio acerca de Gladstone que sus correligionarios y amigos estimaron parcial y apasionado. Precisamente el gran estadista inglés, acababa de fallecer y quizás esta circunstancia puso mayor encono en las diatribas que se dirigieron a Lecky, en los centros políticos de Londres.

Las ideas morales fueron uno de los temas que Hartpole Lecky abordó con mayor interés. En el volumen The Map of Life, publicado en 1900, discutió con estilo sencillo y llano algunos de los problemas de carácter ético que surgen en la vida social. En 1903 apareció una edición corregida y notablemente amplificada, del libro Leaders of Public Opinion in Ireland, formando dos volúmenes, en los que omitió el ensayo sobre Swiff, mientras que en el dedicado a O'Konnell, lo amplió hasta darle el carácter de una biografía completísima de aquel célebre hombre.

Aunque Lecky estuvo siempre unido en espíritu a todos los infortunios que sufría el pueblo irlandés y participó de sus aspiraciones y censuró con severidad los procedimientos adoptados para conseguir la aprobación del Act of Union, como liberal moderado, opúsose desde un principio resueltamente a la política seguida por Gladstone acerca del Home Rule y en 1895 volvió al Parlamento, representando a la Universidad de Dublín y como miembro del partido unionista. En 1897 se le otorgó el nombramiento de Consejero privado, y en 1902 fue condecorado con la orden del Mérito. Algunos años antes, en 1894, había sido elegido individuo correspondiente del Instituto de Francia.

La actividad intelectual de Lecky, fue prodigiosa, pues además de los libros mencionados, escribió The Political Value of History (1892), The Empire, its Value and its Growh (1893) y The French Revolution (1904). Esta última obra apareció después de su fallecimiento, ocurrido en Londres en 22 de octubre de 1903.

El famoso escritor, irlandés colaboró en varias Revistas, y especialmente, en las de Historia y Política. [353] Como recuerda oportunamente Norman Angell, algunos de sus puntos de mira, siguen prevaleciendo y han inspirado importantes trabajos, tanto en la esfera teorética como en la de la mera investigación, de un gran núcleo de cultivadores de las ciencias sociales en Inglaterra. Algunos de los admiradores de Lecky, recogieron los trabajos dispersos del maestro en el volumen Historical and Political Essais (Londres, 1908), a título de homenaje a su memoria.

La personalidad de Hartpole Lecky, en el transcurso del tiempo, ha ido adquiriendo mayor relieve, porque su labor psicológica, profunda y sagaz, al mismo tiempo que estudiaba los acontecimientos, desentrañando sus causas morales, señalaba el valor de permanencia de otros factores internos, como la conciencia intelectual y el sentimiento religioso que subsisten a través de todas las épocas.

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Santiago Valentí Camp Ideólogos, teorizantes y videntes
Minerva, Barcelona 1922, páginas 349-353