Facundo Goñi
 
Informes diplomáticos inéditos

 Imprima esta página Avise a un amigo de esta página

Facundo Goñi

[ Despacho fechado en Guatemala el 31 de enero de 1856 ]

[ Sobre la situación en Nicaragua y el incremento de invasores californianos controlados por el todopoderoso William Walker. ]

 
Legación de España en Costa-Rica y Nicaragua

Nº 7

Exmo señor:

Muy señor mío: La situación de Centro-América no ha experimentado notables alteraciones en el mes que finaliza, y después de mi despacho nº 33. Las cosas de Nicaragua presentan siempre un aspecto alarmante. Continúa con el carácter de Presidente provisorio de aquella Republica el Sr. D. Patricio Rivas, si bien su autoridad parece ser puramente nominal, hallándose al frente del ejército y como general en Jefe William Walker. Este sigue aumentado sus fuerzas, si no con la celeridad que era de temarse, pero sucesivamente y sin interrupción. Hoy cuenta bajo sus órdenes setecientos californianos, cuyo número inspira serias reflexiones, si se le compara con el de sesenta que le acompañaban cuando hizo su primera entrada en León para militar bajo la bandera del partido demócrata. Parece que cada semana recibe nuevas agregaciones de aventureros procedentes con especialidad de California; y se anuncia con fundamento que a fines de Diciembre se hallaban en San Francisco quinientos, enganchados ya por una compañía de colonización y próximos a trasladarse a Nicaragua.

Entretanto Walker dirige por medio de su periódico continuas invitaciones a los países en que considera posibles los reclutamientos, haciendo atractivas pinturas del suelo nicaragüense y describiendo las minas y riquezas que encierra. Además, ha hecho que el gobierno de Nicaragua publicara un Decreto ofreciendo conceder doscientos cincuenta acres de tierra baldíos a cada adulto que ingrese y se establezca en su territorio. V. E. puede ver dicho decreto en el periódico que bajo la inspiración de Walker se publica, la mitad en ingles, y de que acompaño como «specimen» el número que adjunto.

Se sabe además por noticias particulares que en Granada se han abierto varios establecimientos de comercio con productos de Nueva-York: que se han establecido distintas familias de los Estados-Unidos: que se construyen casas, y tiendas con inscripciones en idioma ingles, y en suma que el aspecto exterior de la ciudad se transforma rápidamente en norte americano.

En cuanto a la actitud ostensible del Presidente Franklin Pierce con relaciona a aquellos sucesos, considero a V. E. perfectamente instruido; y sería inútil que trasmitiera las noticias siempre atrasadas que aquí se reciben de la Unión.

Por lo que respecta a los Estados de Centro-América, permanecen, a pesar de sus inquietudes, en situación expectante, sin acertar a adoptar medida alguna resuelta y decisiva.

El Gobierno de Guatemala ha enviado un comisionado a Costa-Rica para tratar de los acontecimientos de Nicaragua y deliberar acerca de un plan común de operaciones contra los invasores; pero se advierte en estas gestiones un espíritu marcado de indecisión y retraimiento; ya dependa de las perpetuas desconfianzas y recelos nunca bien extinguidos entre estas Republicas, ya de un sentimiento de debilidad que cada una experimenta individualmente para acometer una empresa que consideran aventurada. Y sin embargo no pueden desconocer que limitarse cada uno a su defensa individual y aislada equivale a resignarse a sucumbir, cuando a cada uno individualmente le llegue su hora.

El Estado de El Salvador, cerca del cual hizo también gestiones oportunamente a V. E., se halla en la actualidad preocupado exclusivamente con la elección presidencial. Habiendo concluido su periodo D. José María San Martin Presidente que ha sido durante los dos últimos años, se han verificado las elecciones en el mes de Enero según previene la Constitución; y a la fecha de este Despacho se ignora aun el resultado del escrutinio. Como quiera que El Salvador no ha podido ocuparse en el mes que finaliza sino en sus asuntos interiores.

El Estado de Honduras piensa únicamente en establecer el orden público y administrativo después de la larga guerra sostenida contra Guatemala y que terminó hace dos meses con la caída de su Presidente D. Trinidad Cabañas, refugiado hoy en Nicaragua.

Costa-Rica es el Estado que en las actuales circunstancias muestra más decisión para acometer la defensa del territorio centro-americano. El Presidente y el Obispo de Costa-Rica han publicado, cada uno por su parte, vehementes alocuciones excitando el espíritu publico a una guerra sin tregua contra los invasores de Nicaragua. V. E. Puede ver ambos documentos en el adjunto número de la Gaceta de Guatemala que al efecto acompaño. Pero la Republica de Costa-Rica, cuyos habitantes son todos pequeños propietarios y que carece por lo mismo de brazos para las armas, no se halla en condiciones para hacer por si sola ningún esfuerzo; y si bien es capaz de defender tenazmente su propio territorio, no puede mantener en pie fuerzas de consideración y mucho menos sacarlas de sus fronteras.

De lo expuesto se deduce que estos Estados, por debilidad o por indecisión, dejan que Walker se arraigue cada día mas firmemente en Nicaragua, siendo de notar que continuando mostrándose protector del partido demócrata, cuenta todavía con su auxilio contra las insurrecciones pasajeras que alguna vez surgen en el pueblo nicaragüense.

Parece pues pasada la oportunidad para que los Estados Centro-Americanos obren eficazmente contra el peligro. Una coalición sería hoy ya tardía; y aun en la hipótesis de que lograran restablecer en Nicaragua un Gobierno puramente nacional, sería harto difícil que pudieran preservar a aquel país de invasiones ulteriores, dado que en estos últimos cuatro meses ha quedado demasiado abierta la brecha, y se han creado en Nicaragua considerables intereses norte-americanos.

Tal es la situación de estos países hasta la fecha. Procuraré informar oportunamente a V. E. de los sucesos que sobrevengan: entretanto aguardo lo que Vd. tenga a bien ordenarme.

Dios guarde a V. E. muchos años.
Guatemala 31 de enero de 1856.

Exmo Señor
B. L. M. de V. E. su atento y seguro servidor,
Facundo Goñi

Exmo. Sr. Primer Secretario de Estado.

Nº 7 Guatemala 31 de Enero de 1856. Al Exmo Sr. Primer Secretario de Estado.

El Encargado de Negocios de S. M. informa acerca de la situación de Nicaragua y de los demás Estados de Centro-América según las últimas noticias.
5 de abril
Enterado y que siga dando noticias.

* * *

Gaceta de Guatemala
Exterior
Costa-Rica

El Presidente de la República de Costa-Rica a todos sus habitantes.

Costaricenses: La paz, esa paz venturosa que, unida a vuestra laboriosa perseverancia, ha aumentado tanto nuestro crédito, riqueza y felicidad, está pérfidamente amenazada.

Una gavilla de advenedizos, escoria de todos los pueblos, condenados por la justicia de la Unión americana, no encontrando ya donde hoy están con que saciar su voracidad, proyectan invadir a Costa-Rica para buscar en nuestras esposas é hijas, en nuestras casas y haciendas, goces a sus feroces pasiones, alimento a su desenfrenada codicia.

¿Necesitaré pintaros los terribles males que de aguardar fríamente tan bárbara invasión pueden resultaros?

No: vosotros los comprendéis; vosotros sabéis bien qué puede esperarse de esa horda de aventureros apóstatas de su patria; vosotros conocéis vuestro deber.

Alerta, pues, Costaricenses! -No interrumpáis vuestras nobles faenas, pero preparad vuestras armas.

Yo velo por vosotros, bien convencido de que en el instante del peligro, apenas retumbe el primer cañonazo de alarma, todos, todos os reuniréis en torno mio, bajo nuestro libre pabellón nacional.

Aquí no encontrarán jamás los invasores, partidos, espías ni traidores. ¡Ay del nacional o extranjero que intentara seducir la inocencia, fomentar discordias ó vendernos! Aquí no encontrarán mas que hermanos, verdaderos hermanos resueltos irrevocablemente a defender la patria como a la santa madre de todo cuanto aman, y a exterminar hasta el último de sus enemigos. Juan Rafael Mora.

San José, noviembre 20 de 1855

* * *

Nos Anselmo Llorente y Lafuente, por la gracia de Dios y de la Santa Sede apostólica, primer Obispo de San José de Costa-Rica.

A nuestros amados hijos en Jesucristo salud &c.

Es ya la hora, hermanos é hijos carísimos en Jesucristo, de que abramos nuestro pecho, y con aquel amor y caridad que nos unen a vosotros, os hablemos del inminente riesgo en que la religión, la patria, nuestras instituciones, nuestra libertad y nuestra vida, se hallan.

Encendida la discordia en la vecina República de Nicaragua, excitados los ánimos hasta el frenesí, ciegos de odio y devorados por la ponzoñosa venganza, llamaron la banda de forajidos, heces corrompidas de otras naciones.

A favor de la dislocación social de aquel desgraciado país, los advenedizos se encontraron tan pronto dueños y señores de él: crecen, y no contentos con la presa, extienden sobre nuestro suelo su ávida mirada.

Enemigos encarnizados de la religión santa que profesamos ¿que será de nuestros templos, de nuestros altares y nuestra ley? ¿cuál la suerte de los ungidos del Señor?

Desenfrenados en sus pasiones ¿qué podéis esperar para vuestras castas esposas é inocentes hijas?

Sedientos de riqueza ¿cómo conservareis vuestra propiedad?

Avezados en el crimen y en el asesinato ¿cómo guardareis vuestras vidas?

Cual otros hijos del gran Sacerdote Mathathias, nosotros pelearemos por nuestras vidas y por nuestras leyes: ellos vienen a nosotros con actitud insolente y con orgullo, para destruiros con vuestras mujeres y con vuestros hijos, y para despojarnos: mas el Señor los confundirá: por tanto, no los temáis.

El Dios que libró de las llamas a Ananías, Azarías y Missael, el que libró a Daniel de la boca de los leones, él os librará a vosotros; mas estad resueltos a morir con denuedo antes que sufrir el duro yugo de los que pretenden esclavizarnos; pero acordaos al mismo tiempo que el pueblo de Israel, figura del pueblo cristiano, cuando provocaba con sus desórdenes la justicia Divina, era afligido por sus enemigos, y que solo triunfaba de ellos, cuando arrepentido imploraba el perdón de sus infidelidad, renovando sus promesas de no separarse de los divinos mandatos: nada hay que tanto impida que nuestro clamor llegue al Cielo como el pecado, borrémosle pues con nuestra penitencia y, confiando en las misericordias de Nuestro Señor Jesucristo, esperemos de su Omnipotente brazo que cuando llegue la ocasión de pelear contra los enemigos que nos amenazan, triunfaremos aun cuando sus fuerzas sean superiores; pues aquel Dios que en defensa de su pueblo destruyó en una sola noche ciento y cinco mil hombres del ejército de Senacherib, es el mismo en quien ciframos nuestra esperanza; y si Dios está a favor nuestro ¿quien podrá con nosotros?

Par aplacar la justicia Divina é inclinar hacia nuestra grey sus misericordias, os exhortamos, por las entrañas de Nuestro Señor Jesucristo, a que abandonando el camino de la iniquidad con sincero arrepentimiento, renovéis vuestro espíritu con el ejercicio de las virtudes; para que en caso que nos toque morir en defensa de nuestra religión, de nuestra patria, de nuestra independencia, nuestras leyes, vidas y propiedades, hallemos propicio al Supremo Juez.

Ordenamos y mandamos que en todas las parroquias de nuestro Obispado se celebre una Misa de rogación, exhortando a los párrocos al pueblo a que asistan con espíritu de penitencia para que Dios oiga nuestras súplicas, y prevenimos a todos los Señores Sacerdotes que durante el tiempo que seamos amenazados de aquellos invasores, digan después de las oraciones de precepto, la oración Pro-pace.

Publíquese este nuestro edicto inter Missarum solemnia, en todas las iglesias de nuestro Obispado el primer día festivo después de su recepción.

Dado en nuestro Palacio Episcopal a 22 de Noviembre de 1855.
ANSELMO, Obispo de San José de Costa-Rica.
Por mandado del Ilmo. Señor Obispo, Diego M. Ramírez, Secretario.

 
[ Transcripción íntegra y literal del texto, actualizando la ortografía, realizada por Iván Vélez Cipriano
a la vista del original manuscrito conservado en el Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores de España,
Fondo Correspondencias, Nicaragua, 1854-1857, número 7. ]


filosofia.org
Proyecto Filosofía en español
© 2012 filosofia.org
Facundo Goñi
Hispania